Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

martes, 30 de agosto de 2011

20 años de la caída de la Unión Soviética


Un trabajo conjunto entre Godopunk y A la Diestra

Durante este mes de agosto se ha conmemorado, y en este caso celebrado, los 20 años del colapso de la Unión Soviética. A pesar de los intentos de Gorbachov por darle una “cara amable” al comunismo con sus políticas de la Glasnost y la Perestroika, y un referendo con un 70% de aprobación hacia este sistema político-económico; bastó un fallido golpe de estado y el afán independentista de varios países que fueron absorbidos alrededor de la Segunda Guerra mundial, para que todo el castillo de naipes colapsara.

Claro que decir que el comunismo colapsó sólo debido a las reformas gorbachovianas más la presión ejercida por los líderes occidentales de los 80, Margaret Thatcher y Ronald Reagan, y el desmoronamiento del Pacto de Varsovia es una simplificación bastante burda. Se debe tener en cuenta que se trató de un proceso lento que inició desde la misma revolución del Octubre Rojo. Las predicciones de Karl Marx estaban pensadas para un país industrializado, y no para un país agrario como era la Rusia zarista de principios de siglo XX. Es por ello que Lenin en sus afanes revolucionarios lo primero que hizo fue una reforma agraria a cual calmó los ánimos mas no evidenció progreso alguno, y la URSS se quedó en la dictadura del proletariado (más lo primero que lo segundo) que auguró el profesor mantenido.

Acto seguido fue la industrialización desde arriba impuesta por Stalin, en la cual el comunismo mostró la cara del igualitarismo acérrimo cobrándose millones de vidas en el proceso. Aunque de forma más taimada, la represión siguió dentro de la URSS bajo los subsecuentes gobiernos de Krushov, Brezhnev, Andropov y Chernenko, donde otro factor fue el encierro casi claustrofóbico de este país que intentaba hacer funcionar un modelo utópico que sólo producía atraso y fracaso, y cuyo ejemplo siguen vehementemente aún hoy en días ciertos países que no hacen sino confirmar estas afirmaciones. Por eso no es de sorprenderse que al darse la Glasnost, o transparencia, las muestras de descontento fueran ensordecedoras y eventualmente llevaran a que aparecieran 15 nuevos países en los mapamundis, proceso que si bien se conmemora en agosto, llevó alrededor de dos años de concreción.

Ahora la pregunta que debe hacerse es ¿qué ha pasado con esos 15 nuevos países estos últimos 20 años? Las respuestas son tan variadas como los mismos países en cuestión, y han sido motivo de interés por parte de los científicos sociales de toda índole, al darse la oportunidad de tener ante sus ojos una especie de “laboratorio” en formación de estados. Porque así como se ven estados como los bálticos que abrazaron con los brazos abiertos el modelo occidental, y además logrando buenos resultados con ello y llegando a prohibir los viejos símbolos comunistas, también están los estados de Asia Central cuyo tribalismo los mantiene aún con un pie en la modernidad y otro en eras pasadas, y son manejados por viejos aparatchiks de la antigua KGB, la violencia que siente día a día en el Cáucaso, o los estados eslavos que mantienen la debacle histórica de esa etnia, y tienen los dudosos honores de contar con la última dictadura europea y el país más pobre de ese continente.

Ante eso cabe mencionar que se tratan de muchos procesos como para compilarlos todos en una sola editorial, pero detrás del triunfalismo que viene desde hace 20 años y va en franco declive no dejo de recordar la aseveración de uno de los primeros internacionalistas, George F. Kennan, en que Rusia siempre ha tenido un proyecto expansionista y lo único que hizo el comunismo fue agravar tal proyecto. Si bien Rusia quedó debilitada por el desmembramiento de la URSS y las precipitadas privatizaciones que llevaron a que las mafias controlaran de frente la economía, y además de seguir la corriente actual que desdeña las ideologías, eso no quiere decir que Rusia no siga con una agenda propia.

Rusia ha sido siempre un enigma para aquellos que han querido estudiarla desde afuera, especialmente porque ella misma no tiene claro si es parte de Europa, o de Asia, o tiene un destino manifiesto como potencia euroasiática. Pero una vez estabilizado el bote con Putin, donde se le califica a su sistema político como una democracia iliberal al haber logrado negociar con su gente el dejarlos en paz en lo personal mientras ésta le cede su libertad política, es claro que Rusia le apunta a esta tercera tendencia. En primer lugar, porque en su estilo particular de “caja negra” (donde sólo se ve que entra y que sale) ha logrado ocultar el que el periodo del colonialismo no ha finalizado como muchos creerían, la vasta extensión de su territorio se debe a conquistas de siglos anteriores, y de ahí conflictos como el de Chechenia.

En segundo lugar, tanto en el campo militar como diplomático Rusia sigue en miras de establecer su zona de influencia. Por un lado, están las incursiones en el Cáucaso, donde procura controlar los conflictos en antiguas repúblicas soviéticas como Georgia, demostrando una especia de Doctrina Monroe a la rusa. Por otro lado, cada vez son más los intentos de Putin por crear una organización supraestatal por el estilo de la Unión Europea, precisamente con varios de los estados que antes conformaban la URSS. Así mismo, dada la dependencia económica de hacia Rusia de varios de estos países, es probable que si bien no se dé una unión como la del siglo pasado, sí es probable que se dé un acercamiento desde la economía. Y tampoco se debe olvidar ya el reclamo por el ártico que adelantan los rusos.

Por lo tanto, pueda que ideológicamente la batalla se haya ganado, y celebramos el hecho que finalmente el mundo se diera cuenta de lo nocivos que son los extremos ideológicos, aunque haya tardado más 70 años en caerse y lastimosamente se cobraran tantas víctimas, no significa que no haya proyectos distintos al occidental, la Unión Soviética bien puede ya no existir formalmente, pero ciertas aspectos de su personalidad  siguen su trascurso histórico y la historia no ha llegado a aún a su fin.

(Bastardo Realista)

domingo, 21 de agosto de 2011

Sigue la X

Es realmente difícil encontrar bandas de punk que se muevan hacia la derecha sin que esto significa que se trate de bandas neo-nazis. No, me refiero a bandas de derecha y no simples extremistas. Es por ello que muchas veces en la banda del mes pongo bandas donde por lo menos uno de sus miembros admita esta inclinación, así la banda en cuestión no siente una posición política como tal.

Grata sorpresa me he llevado hoy al saber que Billy Zoom, el guitarrista de X, una de las bandas clásicas del punk de Los Ángeles es otro "contracorriente" en una escena donde eventualmente invadieron pensamientos totalitarios (tanto de izquierda como de derecha), y se olvidaron de la libertad. En esta entrevista encontraran dicha declaración, pero mejor que él mismo lo explique:

The political part is hard to answer too, except that I like -- No, the political part's actually easier. I am not a Republican; I am a conservative. The Republican party is a political party, and I think all politicians are basically full of crap. However, I lean towards conservative values because basically what I want is a government that provides national defense so that we are free to do what we want within our borders, and that keeps criminals off the streets so we're free to do what we want in our homes, and that provides a fire department to help fight a fire if my house is burning down. And basically other than that, I kinda want 'em to stay out of my life. I'm a big fan of things like freedom and liberty, and I see those as being conservative values, and I see liberals as wanting to have bigger government that sticks their nose in everybody's business and takes away our freedoms. 

sábado, 20 de agosto de 2011

¿A qué le juega nuestra política exterior?

“Cuando hay múltiples soles, el jalón gravitacional de cada uno no sólo es debilitado sino que también con un uso juicioso de los jalones y contrajalones de las fuerzas gravitacionales, los planetas menores tienen una mayor libertad de navegación.”
-S. Rajaratnam

No considero que el mundo sea tan lineal como a veces pareciese que lo quieren pintar, o en discursos más elaborados, tan cartesiano. Tampoco le doy mucha credibilidad a las enredadas madejas que presentan los conspiracionistas, será bueno para Hollywood pero malo para poder llegar a conclusiones acertadas. Ahora que veo en las noticias más relevantes en las secciones de política es el reciente encuentro de Santos con la Presidenta Argentina Cristina Fernández, lo cual aunado con otros factores hace que surjan ciertas preguntas.

Hago referencia a lo lineal porque ahora muchos ven las acciones de la actual presidencia como una traición a la agenda uribista con la que se catapultó. En particular ha sido desconcertante el hecho que ahora estemos de “mejores amigos” con Chávez, luego de los abiertos apoyos que éste dio a nuestras guerrillas, y la arrinconada que se propuso hacernos luego de la Operación Fénix. Sin embargo, Santos ha hecho gala de su criticado estilo de jugador de póker, y podría pensarse que simplemente está cañando para hacerle creer al Socialismo XXI que está ganando, mientras sigue impulsando la agenda de expansión comercial que el gobierno anterior intentó avanzar.

Seguro, Santos afirma que Chávez es símbolo de estabilidad para Venezuela y la región, lo que no afirma es que tipo de estabilidad asegura Chávez (creo que es algo obvia cuál es). Pero ampliando un poco más la perspectiva, el tranquilizar a Chávez quien por su enfermedad ya no parece tan bravo, hay que ver la actitud tomada hacia vecinos más poderosos, en este caso: Brasil. No es tanto que este país sea una especie de titiritero detrás de las chifladuras de la fracasada ALBA o las aventuras de los Kirchner, sino más bien el que los brasileros han tenido desde hace rato en la mira su propio proyecto internacional, y ahora parece que todo empieza a acomodarse a sus intereses.

En ese orden de ideas, el jugarle a Brasil en su propio juego, es decir, dentro de Unasur, hace que perdamos un poco esa noción de país apartado de Suramérica (el “Tíbet”, el “Caín”, etc.), y de hecho aprovechemos el relajo causado por la izquierda populista de los últimos años para lograr una mejor posición regional. Esa estabilidad de la que habla Santos puede verse como que Venezuela se mantiene estable en su igualitarismo ramplón que no deja que su economía avance, sino más bien que la estanca; mientras nosotros seguimos con posibilidades de ascenso. Eventualmente tendremos que saber sortear con los cambios de la región a beneficio nuestro.

Así mismo, no se puede descartar de primerazo la relación que tenemos con Estados Unidos, no es sabio simplemente pasar de una órbita a la otra. En este caso se necesitará de mucha astucia para saber sacar provecho de la inminente competencia que ya poco a poco muestra sus primeros visos. Si bien no hemos sabido aprovechar nuestra posición geoestratégica en lo que llevamos como país independiente, eso no quiere decir que tengamos que repetir ese error. Estamos justo en medio de la contienda, pero en vez de ser un simple estado tapón podemos ser un estado mediador y sacar nuestra tajada del encuentro.

No puedo decir con toda certeza que esa es la estrategia del gobierno actual, pero por lo menos sí está sentando las bases para ello. Tampoco es mi intención ser indolente con las desgracias de nuestros vecinos, y genial sería si pudiésemos hacer un verdadero bloque conjunto que satisfaga a todos, pero es claro que aún priman los intereses nacionales particulares, y uno aún muy mercado es el de quererse diferenciar del resto. Una opción para ello es romper con todas las estructuras existente en un ánimo revolucionario e inventarse un nuevo status quo, o saber aprovechar lo que provee el existente ¿Cuál estrategia es la más sensata?

(Bastardo Realista)

jueves, 18 de agosto de 2011

En blanco


Entre esas noticias que suelen colarse y no causar mayor alboroto, hace una semana me encontré con está perla la cual esperaba no pasara desapercibida. Pero sí, pocos parecen haberse dado cuenta que la reforma política aprobó la remuneración de votos en blanco, por extraño que pueda parecer. Ahora ejercer el derecho a la inconformidad o la indecisión también favorece a unos cuantos avivatos.

Desde que le he puesto mayor atención a las votaciones, he notado que en toda campaña electoral hay uno o varios grupos promoviendo el voto en blanco. Esto a pesar de que la legislación sobre este tipo de voto no es del todo clara entre la ciudadanía, no faltaba el que decía que entre los candidatos se repartían el número de votos en blanco, y que por lo tanto votar en blanco era votar por el ganador (cosa que no es más que leyenda urbana). También recuerdo el escándalo hace varios años ya de un pueblo donde ganó el voto en blanco pero contrario a la legislación debieron presentarse los mismos candidatos al no haber más, o sin ir más lejos lo que sucedió el año pasado con el Parlamento Andino.

Fuera de eso, esta extraña perla toma de otra medida que no se entiende del todo bien, el hecho que el Estado financie todas las campañas electorales que cumplan ciertos requisitos, lo cual está reglamentado desde la Constitución. Esto en teoría se hizo pensando en que los distintos grupos de presión no pudiesen ejercerla con intereses personales sobre los candidatos, que se suponen gobiernan por el bien común. La pregunta que uno se hace después es, si los partidos políticos salen precisamente de ese tipo de grupos ¿para qué partidos? Bueno, hay que tener en cuenta que aquí los grupos de presión suelen ser grupos al margen de la ley como guerrillas, narcotraficantes, paramilitares, etc.

Lo que no se comprende bien ahora es por qué se le va a remunerar a estas personas y grupos que promueven el voto en blanco como si se tratara de una campaña electoral común y corriente. Además, hay que ser muy pendejo para realmente creerle la retórica social a los exponentes de estos magnos movimientos, donde figura también el tremebundo cura Bernardo Hoyos, luego de ver las cifras que recibirían por cada voto, que aun teniendo que repartirse ese dinero todos sacan buena tajada. Por eso queda flotando el interrogante de cual ser la teoría, o mejor, la excusa para haber aprobado semejante desfalco a nuestros bolsillos.

No podrán argumentar (aunque posiblemente por ahí lo hagan) que dado el “sacrificio” que hacen estos desprendido miembros de la comunidad merezcan un reconocimiento por sus esfuerzos, si en serio lo hace por el bien de todos que sean consecuentes con  su retórica social. Es probable que ciertos candidatos astutos aprovechen esto para que voten por ellos en vez de botar dinero y botar el voto. Sin embargo, ya sabiéndose esto lo más probable es que se amplíe la ya de por sí extendida abstención electoral, haciendo que voten sólo aquellos que tienen cierto interés (sea el que sea) por la política, ratificando las estructuras electorales existentes. Un muy curioso gana – gana para nuestra clase política.

Con todo esto ya va a ser más difícil fomentar el que la gente vote, y que lo haga a consciencia. Con este tipo de acciones luego no se estén porque la gente no muestra su inconformidad de manera civilizada, porque son este tipo de medidas idiotas lo que le da la excusa a gente aún más idiota a pegarse a cuanto discursete revolucionario. Es verdad que en nuestra sociedad caciquista y mercantilista el mostrarse en desacuerdo, así sea en lo mínimo y sin importar la “ideología” que detente quien está arriba está mal visto. Pero al parecer, viene siendo cierto eso de que acá nunca aprendemos.

domingo, 14 de agosto de 2011

Colombia y República Dominicana


Hoy me levanté con la clara intención de presentarles el comentario de una noticia local y poner a descansar al Bastardo Realista en mí, pero no pude evitar notar una noticia que satisface ambas expectativas. De forma acorde con el “Plan Caribe” que parece adelantar el Presidente Santos junto a su canciller María Ángela Holguín, puntualmente el hecho del acercamiento entre Colombia y República Dominicana.

El hecho en sí no es sorprendente del todo, recordemos que fue en ese país donde se llevó a cabo la cumbre de la OEA donde se calmaron los ánimos causados por la Operación Fénix (sí, la del famoso abrazo), donde el Presidente Dominicano Leonel Fernández se mostró interesado en hacer las veces de mediador (que a mi parecer hubiese sido una buena opción, más que Lula), lo cual a su vez daba ciertos indicios de su interés por hacer mayores contactos con esta región. Podría pensarse también  que al ser un presidente que representa la centro-derecha de su país, tendría cierto guiño hacia nosotros, aunque esto es sólo conjetura.

De todas formas, los temas tratados fueron el comercio y el narcotráfico, y este segundo es casi que una obligación al tratarse del tema obligado por esta región, así nuestros dirigentes ya se muestren un tanto cansados, aburridos y renuentes con el tema. En cuanto al comercio, se puede ver como algo positivo (y lo es si lo sabemos aprovechar), además de ventajas no explícitas como el por fin abrirnos un poco más en nuestra propia región. Pero aquí la atención puede enfocarse en otro aspecto, y tiene que ver con el hecho de que se está propendiendo a cierta fusión de facto entre comercio exterior y relaciones internacionales, y como bien lo denota la columna citada esto tiene más implicaciones que las aparentes.

Desde que Kant escribió la “Paz perpetua”, la escuela idealista en Relaciones Internacionales ha tenido como una de sus máximas la idea de que naciones que comercian entre sí no entran en guerra, empezando porque esto se da entre entes racionales. Como lo insinué en mi publicación anterior, desde la caída del muro la teoría del idealismo ha sido la que ha imperado por lo menos en Occidente, y de ahí ese interés por globalizar la economía (no señores marxistas, no es por ninguna naturaleza expansiva de nada) por lo menos nominalmente. Aparentemente en ciertas regiones del mundo es una fórmula que ha dado buenos resultados, y por ello puede explicarse que se ha intentado implementar desde antes, pero considero que en nuestro caso no podemos caer en las ingenuidades del idealismo.

No quiero hacer otra alusión a la amnesia histórica nacional, pero recordemos que precisamente una de las cosas que se trató en la cumbre mencionada fue el bloqueo comercial que nos aplicó Venezuela, uno de nuestros principales socios comerciales por obvias razones, y que fue un tema que tardó en resolverse. Si bien los idealistas kantianos podrán mencionar la influencia que tuvo el lobby empresarial de ambos países y con ello apoyar su teoría, no se puede negar que en ese momento los dirigentes no parecían del todo actores racionales. Afortunadamente la situación no ascendió, pero por mucho comercio no se puede asegurar que el comercio sea un disuasivo 100% efectivo.

Por consiguiente este artículo no es tanto un reproche sino un llamado a la prudencia. Genial si los dirigentes dominicanos siguen la línea de Fernández y se muestran amistosos con nosotros, pero no por ello puede haber un exceso de confianza en que se va a dar una “paz perpetua”. Por último quiero señalar otro aspecto que considero positivo, como bien lo he mencionado anteriormente este discurso idealista esconde el hecho de que actualmente las esferas de influencia se dan más dentro del campo económico que militar, y aquí será clave notar cuál es el país que estará conduciendo la agenda (y  que rival le cerramos sus salidas).

(Bastardo Realista)

sábado, 13 de agosto de 2011

La era del relajo

¿Para dónde vamos? ¿Cuál es nuestro destino? ¿Se acabará el mundo pronto? Estas y otras preguntas similares nos las hemos estado haciendo los seres humanos desde el principio de nuestra historia, y al parecer han surgido con mucha más fuerza en estos últimos días con tantos giros locos que ha parecido dar la humanidad, tanto en lo político como en lo social y económico.

Lo nuevo no son los giros locos como tal, sino la rapidez y la notoriedad con que se dan, de hecho, algunos académicos de renombre señalan la interconexión de estos giros, el como un evento en un lugar específico afecta al resto del planeta. A este periodo que les ha dado por llamar “globalización”, y se ha convertido un remoquete que se usa para explicar o culpar cualquier evento o fenómeno social donde estén, o parezcan estar, dos países o más involucrados. Es más, el semestre pasado me tocó ver una clase de “globalización”, donde finalmente nunca definimos que quiere decir, y simplemente saqué la conclusión de que se trata de otro título, así como lo son “Guerra Fría” o la “Ilustración”.

Acortando un cuento largo, desde el colapso del comunismo y el “Fin de la historia” se dio cierto optimismo por el avance de los valores liberales occidentales, y como he venido argumentando en artículos previos lo que contemplamos es el desmoronamiento de este optimismo. Pero eso no quiere decir que no haya ciertos reductos de ese optimismo, y lo que vale la pena preguntarse es si éste resulta más nocivo que beneficioso. Me explico, tanto seguidores como opositores aseguran que nos encontramos en un sistema internacional unipolar con Estados Unidos fungiendo como ese hegemón luego de derrotar a la antigua Unión Soviética. ¿Será esto cierto? Estamos viendo como Estados Unidos no ha logrado tener éxito en sus intervenciones militares, y cada vez más vemos como van surgiendo nuevas potencias que quieren disputarle su supuesto liderazgo.

En ese orden de ideas, no encuentro del todo descabellado el artículo del profesor Peter van Ham del Clingendael donde presenta a la gobernanza global como un mito. Desde esta perspectiva es claro que en primer lugar pareciese que occidente, y en particular la Unión Europea, no cae en cuenta que el resto del mundo no comparte sus valores liberales, y mucho menos los postmodernos, llegando incluso abiertamente a rechazarlos. De ahí se desprende el que los líderes de occidente se muestren muy complacientes, e incluso lleguen a denotar una ausencia de liderazgo, o en el caso de Bush Jr. un idealismo ramplón y nocivo, y crean que mostrándose complacientes realmente van respetar los valores que deben defender. Como bien menciona van Ham, aún existen estados que actúan de forma decimonónica y es necesario aplicarles el balance de poder propio de esa época.

Concerniente al tema económico, aunque se le ha querido imputar todo a cierta “liberalización” de los mercados financieros, y no se ha mencionado mayor cosa de los modelos neo-clásicos que manejan la economía como una abstracción numérica y olvidan ciertos factores humanos, tampoco parece tenerse en cuenta que efectivamente se ha metido mano en las economías por los diversos gobiernos en una carrera de devaluación de monedas. Teniendo en cuenta que la posible potencia rival de EEUU le compró su deuda, intenten adivinar cuál va a ser el valor de esos bonos, y que economía se va a fregar de darse la devaluación del dólar. Además esto ha sido aprovechado para también fastidiar a ciertas economías libres, pero incluso en ese intento de dominio global se les escapan otras. (Nota: debido a cierta información recibida, esperen pronto una nota sobre el mercado financiero y la economía liberal).

Por eso esta es la era del relajo. Hay un supuesto dominio de un polo y unos valores “comunes”, pero mirando al mundo de cerca se alcanza a notar que las cosas no están bajo control, y entre más se intente controlar, más enredado es el despelote. Esas es la razón de las grandes incertidumbres, pero en vez de pensar en un colapso mundial, un humilde estudiante sugiere que estamos más en un proceso de transición mientras volvemos a un modelo bipolar o multipolar, o incluso un nuevo esquema que no hemos imaginado.

(Bastardo Realista)

martes, 9 de agosto de 2011

Dos años de Godopunk ¡Y sigo dando lata!

Bueno, al igual que hace un año les dejo una compilación de los que considero yo han sido los mejores artículos de este último año, además teniendo en cuenta que se creó una sección nueva, aunque lastimosamente aún no me llega su “imagen corporativa”, pero que refleja mis últimos y crecientes intereses académicos. Los dejo con este compilado, y ¡Hey! ¡Superé la barrera de los dos años!










































lunes, 8 de agosto de 2011

sábado, 6 de agosto de 2011

Algo muy nuestro

Hoy se cumplen 473 años de la fundación de Bogotá, y por lo tanto no quiero amargar la fiesta como tampoco hacer una publicación tan festiva como la de hace un año. Luego de mis despotricadas en la publicación anterior, ya lo de Juan Manuel Corzo es la cereza del helado, y sólo queda sumarles el hecho que el partido que en teoría debería defender la institucionalidad ha mostrado que es igual de revolucionario a los demás. Así pues, no queda mucho que decir ya.

No obstante, he de notar que ya se están dando buenos pasos para conformar el Partido Technicolor, y por supuesto estos vienen por parte del Partido Liberal. Algunos ya se están quejando al respecto aduciendo un humanismo que la verdad no les cuadra muy bien que digamos, pero ese argumento de que se va mucho dinero es rebatible a largo plazo. Piénsenlo bien: el Estado financia campañas, y ese dinero lo saca de nosotros los contribuyentes, menos partidos significan menos campañas, y por lo tanto menos carga fiscal que bien podría el gobierno recortar gasto, o gastárselo en otra cosas, según las inclinaciones de turno (creo que sería lo segundo en todo caso). Claro lo ideal sería que no gastara nuestro dinero sosteniendo partidos políticos, pero ya sabemos que ese tipo de recortes son improbables, y mejor en pocos que en muchos redundantes.

Así como comentaba en alguna ocasión, así nominalmente haya entre 8 y 12 partidos oficiales, el bipartidismo sigue siendo un fantasma que cunde dentro de nuestra cultura política. Empezando porque lo único medianamente unificador dentro de nuestro territorio son los dos partidos tradicionales, y que de hecho no se puede contar nuestra historia sin tenerlos presente. Pero algo que siempre suele escapárseme es el Frente Nacional, que realmente fue un hito en nuestra historia, y contrario a lo que podríamos pensar los fanáticos de la política, es recordado con cierto agrado por aquellos quienes lo vivieron (salvo los que se quedaron por fuera de la repartija, por supuesto). ¡Pero claro! Es que es casi obvio que la gente prefiera un sistema donde se da la impresión de democracia al haber votaciones, nadie se mata por un partido porque todos son lo mismo, cierta rotación en el mandato, y a la larga no le toque pensar por quien va a votar.

Como dije antes, el gran lío con ese sistema de gobierno tan nuestro fue el no dejar el espacio a terceras fuerzas, y ahí tuvieron su excusa para armar guerrillas (claro que ese fenómeno es más complejo, pero los reduccionismos siempre servirán de algo). Pero considero que acá le podemos dar crédito a Easton y todos los demás teóricos de los modelos sistémicos, sólo que acá en Colombia tomó 20 años para que se empezara a reestabilizar el sistema, pero nadie dijo que los procesos políticos fueran raudos, al contrario toman su tiempo. Es más, el proceso resultó hasta cibernético (que se regula solo) porque al ver que por votaciones no causan mayor mella, ya dejan entrar a esas terceras fuerzas que le eran tan molestas.

Así que enhorabuena por los rojos, están a un paso de lograr su cometido de ser el uno y medio al que le apuntan, y fuera de eso están apoyados en una popularidad altísima, o a eso le apuntan los diarios, y bien sabemos que pocos son los que leen entrelíneas (y también hay que ver qué es lo que leen). Entre más cambien las cosas más permanecen iguales, aunque espero estarme equivocando porque no es realmente a lo que quisiera que apuntasen nuestras instituciones. Pero una cosa es el “deber ser” y otra lo que en realidad “es”, y aun dejando amplio espacio para que mis observaciones sean erróneas, claramente dentro de esta alegre Unidad Nacional algo se cuece. Yo sigo la hipótesis de los que acusaron de un retorno a lo nuestro y ahora alaban al gobierno de turno ¿ustedes qué creen?

jueves, 4 de agosto de 2011

Debilidad, falta de carácter y otras peroratas

ADVERTENCIA: Este artículo en parte refleja un poco mi lado emocional, aunque voy a intentar exponer con argumentos el motivo de mi desazón. Si alguno quiere quitarme mis “credenciales conservadoras”, adelante, yo por lo menos sé donde estoy parado.

De un tiempo para acá he demostrado cierta antipatía hacia lo que sucede dentro del Partido Conservador. Las razones para ello son en primer lugar el caciquismo inherente a todos nuestros partidos políticos, seguido de cerca por el hecho de que son capaces de venderse por puestos y formar parte del tecnicolor Unidad Nacional. Este factor es bastante clave porque muestra como desde el Frente Nacional (y tal vez antes) el partido azul no tiene rasgo distintivo alguno, un programa en particular político, todo se limita a promover la religiosidad católica, y en los peores casos, una añoranza hacia un imperio hoy en día inexistente.

Por eso no deja de ser paradójico que lo que haga distinguirse a los conservadores en el gobierno sean las “culture wars” criollas que se están dando hoy en día. Con toda honestidad estos temas suelen aburrirme, y hasta me parece un poco ridículo que en un país donde no se ha consolidado la llegada del modernismo ya pretendan abrir debates postmodernos, sólo porque en países industrializados se están presentado (lo que no deja de darle cierto tufillo a moda pasajera). Y no es que esté mal en que haya una voz en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto, lo que si deja cierto sabor acre es ver como el partido que debería representar la autoridad, la mesura y la prudencia demuestra todo lo contrario, pretendiendo llevar a referendo estos temas y aún otros más espinosos.

¿Por qué digo debilidad? Sencillo, es increíble que la segunda fuerza dentro del Congreso no haya sido capaz de demostrar una buena argumentación a favor de los pocos principios que le quedan, además de hacerlo desde una posición de imposición religiosa que bien puede sonarle bonito a sus adherentes, mas no logra dar suficientes fundamentos a aquellos que debería convencer o persuadir. Fuera de eso, apela a un recurso que apela más a los fragores masivos del momento, da para que se dé una tiranía de las mayorías, y que además es un arma de doble filo, porque bien pueden creer que la mayoría está con ellos y llevarse una amarga sorpresa, o luego se puede utilizar ese mismo recurso para aprobar medidas muy contrarias a sus valores, y ahí sí les toca quedarse callados. Peor aún, en este referendo pretenderían volver a poner en juego el tema de la reelección pero ahora indefinida ¿Qué no sería hacer los mismo que Venezuela? ¿Otra vez toca caer en cuenta que eso abriría un boquete para que algún otro haga lo mismo (puede ser Petro, o Robledo, o algún otro “preferido”)? ¿No se supone que ser prudente es no caer en las pasiones de las masas?

Ahora bien, supongo que algunos se preguntarán en donde estoy parado en los otros dos temas. Insisto en que estás discusiones no me despiertan mayor interés al llamarme más ciertos temas de un nivel distinto, dejándole estos a algunos de mis compañeros de clase. También advierto que son temas que prefiero tratar frente a frente ya que por su carga emocional suelen hacer que por este medio se tornen en bravatas cibernáuticas.

-En cuanto al matrimonio homosexual me parece que es una pelea sin fundamento, debido a que en las notarías las parejas del mismo sexo pueden firmar contratos donde se pueden otorgar los mismos derechos que tenemos aquellos heterosexuales que nos casamos por lo civil. Si están de acuerdo con la separación entre Iglesia y Estado eso también significa que éste no puede intervenir en los asuntos de la primera y obligarla a hacer rituales contrarios a sus principios. De paso añado que fuentes oficiales del primer país en aprobar este tipo de matrimonios muestran que el número de éstos ha ido en bajada desde su aprobación, cosa que puede ser usada en su contra. Fuera de eso, la tolerancia impuesta por la ley tiene cierta manía de causar más rechazo que aceptación, y si creemos en la intimidad de las personas, el politizarla puede ser más riesgoso que beneficioso.

-En el tema del aborto algunos me dirán que cómo rechazarlo si a la vez se aprueba la pena de muerte (que igual no es pelea que me trasnoche), bueno, yo creo que es tan sencillo en que estamos lidiando con potencial vs alguien que ya la embarró. También, legal o no, el que se tome el aborto como método anticonceptivo es altamente preocupante al ser procedimiento bastante riesgoso, y que puede convertirse fácilmente en un problema de salud pública.

Ahí lo tienen, a los interesados en seguirlo debatiendo contáctenme y con gusto lo hablamos porque por este medio no lo seguiré tratando. Si esto me hace un “traidor”, perfecto, la verdad nunca dije que me apegara a una visión retrógrada de la derecha, empezando porque nunca he sido católico. Ya vendrán los comentarios de que si no le gusta, váyase a los países anglosajones de donde proviene, pero entonces yo les pediría que dejen de citar a Burke y otros pensadores tories en sus plataformas. Además, es aquí donde hay harto por hacer en vez de estar idealizando un pasado imperial que ni en su lugar de origen le paran tantas bolas, y colgarse a cualquier gobierno de turno sólo por decir que se está en el poder.

martes, 2 de agosto de 2011

Contaminación visual

Sin temor a equivocarme creo que lo que más molesta a cualquier persona que vive dentro de un régimen democrático es la temporada electoral, no tanto por tener que sacrificar un par de horas un domingo para ir a las urnas, sino por toda la campaña publicitaria que hay alrededor de ésta. Ahora que se vienen las elecciones regionales acá en Colombia ya tenemos que prepararnos psicológicamente y armarnos de paciencia ante este evento, más si tenemos en cuenta que van a aumentar los topes para publicidad política.

Así es, tendremos más de esa publicidad burda, simplona, estridente, cursi, zalamera, ridícula, sosa y cansona bombardeándonos más que de costumbre. Como estos topes se establecen por cada candidato, partido, movimiento o similar, y no por el volumen completo, la razón por este aumento es que gracias a las reformas electorales en la década pasada se logró reducir sustancialmente el número de partidos que llegaron de las épocas del “avispero”, por lo tanto se considera que se les puede dar un poco más de vuelo en su uso de vallas, cuñas radiales y propagandas televisivas.

Sin embargo, me gustaría saber la opinión de alguien más sobre este respecto. Al procurar evitar los canales nacionales, y hacerle el quite a las emisoras, pues no sabría decir bien si efectivamente hubo una reducción en la cantidad de pautas. Pero vallas sigo viendo por montón, además que no parece mencionarse mucho sobre volantes, papeletas, calcomanías, botones, banderines y demás medios publicitarios que además de la mencionada contaminación visual, hacen una excelente contaminación a la antigüita con el mugrero que queda después de los comicios. Es más, no sé ustedes, pero yo encuentro hasta fascinante el recorrer el país por carretera y ver publicidad política de elecciones pasadas, es casi arqueológico el asunto. Y ni hablar de internet, el cual no está regulado (¡ah! el precio de la libertad), que mientras nos quieren restringir ciertos contenidos acá sí se hacen los de la vista gorda (con tal que no restrinjan, pongan la publicidad que quieran, por lo menos estoy dispuesto a pagar ese precio).

Por otra parte, lo del tema de la contaminación visual y la tranquilidad de las personas no es lo clave acá, de hecho lo clave apenas si se toca de soslayo. Si bien la ley que sube los topes fue aprobada, aún se discute su implementación, no se sabe si aplica desde hoy mismo o desde el 1ro de septiembre. A pesar de que se supone que aquellos que aspiran a cargos públicos deben conocer los mecanismos legislativos, este no suele ser siempre el caso, y ya veremos como apenas algunos se enteren se desbocarán en su publicidad. Lo mejor (o peor) del caso es que esto será aprovechado en su momento por sus opositores para enlodarlos, y salgan en “La Cosa Política” (¿por qué no es considerada contaminación visual? Ni idea).

¿Ante tanto ruido auditivo y visual debemos aislarnos el medio político? No, sólo alejarnos del aspecto que se asemeja a un concurso de popularidad o un reinado de belleza, que igual es uno de los vicios que se han dado dentro de las democracias. Aquí la responsabilidad como ciudadanos es cortar a través de toda esta bulla e intentar ver que es lo que realmente están diciendo aquellos que compiten por el poder, ver si alguno nos agrada, y votar por él o ella. De resto, acá toca como caballito zorrero.

lunes, 1 de agosto de 2011

Pelea en el ártico

En un día caluroso en Bogotá, no deja de ser coincidencial que para hoy Bastardo Realista les traiga un evento que tiene  su raíz precisamente en altas temperaturas. Dados los cambios de temperatura en los últimos años se le ha hecho mucha bulla al deshielo polar, y las graves consecuencias que éste ocasiona. Pero algo que no se ha tratado es como este fenómeno ha sido tomado como ventaja.

Claro, al ser un país ecuatorial no estamos muy al tanto de lo que pase en los extremos, pero hoy me llamó la atención el que Canadá aproveche la temporada cálida para avanzar tropas sobre territorio ártico, y reclamar soberanía sobre éste. No sólo eso, ésta es una práctica  que Canadá realiza todos los años bajo el nombre de Operación Nanook, y donde además este país tiene una clara competencia entre los países limítrofes con el Polo Norte: Estados Unidos, Noruega, Dinamarca, y particularmente Rusia (hay un sexto que es Islandia, pero al parecer los territorios marítimos de Dinamarca y Noruega bloquean su acceso al Polo).

Dadas las condiciones físicas de los polos estos son inhabitables para los humanos, y por ello ningún país ha podido reclamar formalmente su territorio y se consideran patrimonio de toda la humanidad, sumado al hecho de que las corrientes electromagnéticas dificultan cualquier transporte. Pero ello no significa que estas zonas no sean ricas en recursos naturales, no sólo me refiero a hidrocarburos, si es verdad que las guerras del futuro serán por agua ¿dónde creen que hay una vasta reserva? No por nada estas disputas las regula la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Mar, y la pelea se da precisamente más allá de las 200 millas náuticas de zona económica exclusiva. Aunque Canadá mantiene sus avances dentro de dicha zona, eso no ha evitado que ya antes haya tenido disputas territoriales como el caso de la Isla de Hans, una isla inhóspita pero de alto valor científico reclamada también por los daneses.

Pero si bien Canadá y Dinamarca resuelven estas diferencias por vías diplomáticas, el verdadero rival en los reclamos árticos es Rusia. Algunos pensarán que desde la caída del comunismo este país va en franco declive y ya no tiene tanto poderío. Esto podrá ser verdad hasta cierto punto, pero eso no quiere decir que los rusos acepten este hecho de brazos cruzados. Una mirada a hechos recientes indica que a pesar de todo Rusia sigue compitiendo para establecerse como hegemón regional, y sigue desafiando a los países de la OTAN. Además de eso, hay que tener en cuenta el hecho de que Rusia se vio forzada a ser imperio terrestre porque nunca tuvo acceso a mares calientes, cosa que le impidieron las demás potencias europeas, entonces reclamar el Ártico puede verse como una especie de redención histórica.

Por consiguiente, Rusia es el país que más reclama territorio en el Polo Norte, y además busca demostrar que el risco de Lomonosov efectivamente se origina en su plataforma continental, lo que le daría derecho a esa zona basándose en la difusa convención mencionada. De hecho, hace unos pocos años Rusia plantó una bandera con un asta de titanio en el fondo marino de ese risco, lo cual causó una airada reacción por parte de Canadá, cuyo Ministro de Relaciones Exteriores dijo: “Este no es el siglo XV”. De todos modos, para los rusos esto fue análogo a la llegada a la Luna por parte de los estadounidenses, y con toda razón, dado que se les ha empujado históricamente hacia el norte, no veo factible que desistan de sus pretensiones en este territorio.

En un momento de la historia en que la mayoría de los límites entre países están bien definidos, y que las grandes conquistas parecen casi que leyendas de tiempos inmemoriales, es curioso ver como incluso por lo que aparentemente es un “pedazo de hielo” puede haber pelea. Además, no creería yo que los reclamos son sólo por lograr avances científicos y reclamar recursos, tal posición le daría una seria ventaja estratégica a Rusia. La historia no se ha terminado de escribir, la competencia sigue en pie pero de otra forma, y hasta un clima inhumano puede resultar ventajoso.

(Bastardo Realista).