Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

jueves, 31 de marzo de 2011

Las cuitas del referendo contra los violadores

Lo digo y lo repito, Dios me libre de caer en una cárcel pero en definitiva nuestro sistema penal es muy blando y muy laxo, y estoy muy seguro de que muchos me acompañan en este sentimiento. Claro, no faltan aquellos que piensan que es la sociedad la que corrompe a estos pobres seres y por ello no debe condenarlos. Basura, a la hora del té todo se reduce a que un individuo tomó la decisión de delinquir cualesquiera fueran las circunstancias, de no ser así todas las personas de bajos recursos serían criminales. Es más, tales casos de pronto puedan ser comprensibles los crímenes que se cometen por un rubro económico ¿Pero qué puede ser justificable de una violación? Peor aún, ¿de una violación de un menor de edad?

Es por ello que en vez de perder el tiempo con referendos reeleccionistas, espero con ansias que se ponga en marcha el referendo para dar cadena perpetua a los violadores de menores que la Senadora del Partido Verde, Gilma Jiménez, viene promoviendo desde hace un buen tiempo. Uno esperaría que la oposición a este proyecto vendría por parte del Polo, no sólo porque esgrimen los argumentos que ataqué anteriormente sino porque su discurso propositivo no va más allá de meras oposiciones. Pero no, resulta, sucede y acontece que la oposición si bien echa mano de este partido, viene del propio Partido Verde.

Lo primero que evidencia el rechazo de la Representante Ángela Robledo es que el Partido Verde lo que tiene de partido es que está “partido” por dentro. Desde que fue cooptado por los Tres Tenores durante las pasadas elecciones presidenciales este partido se convirtió en el receptáculo de la política independiente que gusta tanto en las ciudades, especialmente Bogotá, el cual antes había sido el Polo ocho años atrás. Pero a diferencia del Polo, que para bien o para mal es una amalgama de viejos partidos de extrema izquierda, el Partido Verde no tiene mayor sustento fuera de buenas intenciones, que ahora quedarán en el aire dadas las diferencias entre los antiguos miembros de los floridos partidos que acompañaban a Mockus y Peñalosa en las épocas de la Operación Avispa.

Lo segundo es que por el lado mockusiano siguen creyendo que la educación es la gran panacea que solucionará todos nuestros problemas. No me malentiendan, siendo alguien cercano a la academia por supuesto creo que muchas cosas suceden en este país dada la ignorancia rampante, pero de ahí a pensar que a punta de educación se resuelven los casos de violaciones a menores hay mucho trecho. De por sí esto parece evidenciar ese sobrado elitismo intelectualoide, porque esto denota cierta creencia que esto sólo ocurre ahí donde hay gente sin recursos y por lo tanto sin educación, pero lo triste es que este es un mal que se da en toda la sociedad.

Ahora bien, un argumento en contra es que no hay pruebas de que condenas más duras realmente disuadan a potenciales criminales o criminales recurrentes de llevar a cabo sus aberrantes actos. Claro, es que hace falta el paquete completo, no sólo imponiendo penas más severas se previenen estos crímenes, también hace falta un cuerpo policial más efectivo (estoy seguro que muchos de los desmadres de los hombres de verde son debidos a errores institucionales), y ahí sí la mencionada educación. Pero un paso adelante es alentador, así solo disuada a una baja población criminal.

Claro que siendo juntos con la Representante Robledo, sus punzadas no van contra todo el proyecto como tal sino el que se juzguen a menores que incurran en estos delitos como si fueran mayores de edad. Es verdad que el concepto de la mayoría de edad es bastante engorroso, más que uno ve que adolescentes de 15, 16 y 17 años no son precisamente unos querubines que olvidaron la lonchera en el recreo. Tal vez sería descabellado o hipócrita para algunos darles tratamiento de adultos a personas que no tienen derecho aún a la participación política, pero la verdad no me parece un argumento de peso, al contrario, si van a meterse con el lado feo de la realidad que lo enfrenten.

Por fortuna varios de los partidos que son mayoría en el Congreso de la República apoyan la iniciativa de la Senadora Jiménez. Mientras tanto espero que se le dé pronto avance a este referendo al cual sí pienso ir temprano a votar afirmativamente. Si tanto los quieren que los lidien ellos, pero es necesaria una mano dura de verdad.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Ilumínanos estrella

Más tarde que temprano me di cuenta de que a pesar de mi gran interés por el arte, la verdad es que no tengo mayor talento dentro de éste, y ya lo que hago es pasatiempo o presentaciones para la universidad que no pretenden mayor alcance que el mencionado. Eso sí, desde pequeño supe que no podía empujar un balón con los pies de manera coordinada y mucho menos era capaz de fintar a un rival. Ahora bien, tengo cierta capacidad para hacer de payaso y tengo ciertos comportamientos un tanto histriónicos, pero eso no me hace un actor.

¿Quiere decir esto que no tengo una opinión respecto a las artes, al fútbol o al cine? Por supuesto que la tengo, tengo muchas opiniones a decir verdad ¿Debe ser tomada esta opinión tomada como la última palabra, o siquiera ser tomada en cuenta por la amplia mayoría? Lo dudo bastante. De hecho, me encuentro estudiando ciencia política y relaciones internacionales en parte para tener una opinión más educada de los eventos del mundo, pero es eso: una opinión. Recuerden que un problema de la academia es que suele atiborrarse de teorías y olvidarse un poco de la realidad.

Al trabajar directamente con nuestras emociones, es apenas comprensible que los artistas sean figuras carismáticas. Pero de ahí que sean unas mentes brillantes e iluminadas, figuras omniscientes que deban guiar nuestras vidas, eso es de las cosas que encuentro bastante ridículas de nuestra sociedad. Más teniendo en cuenta que hoy en día tenemos muchos actores que no convencen y cantantes de auto-tune. Que usen su imagen y carisma para apoyar causas que consideren benéficas no me parece descabellado, precisamente esa es su profesión, vender una imagen. Lo que encuentro descabellado es que lo que ellos manifiesten se les tenga en tan alta estima.

No me refiero sólo al hecho de que gente de la farándula aspire a cargos públicos, sino a la aparición en los titulares de medios informativos supuestamente serios de la manifestación de nuestras queridas estrellas acerca de eventos de actualidad política. Yo creo que se trata de algo psicológico, porque así como en el viejo continente viven pendientes de sus obsoletas figuras monárquicas, pareciera que acá en América satisfacemos esa necesidad de “realeza” engalanando a las figuras de la farándula, y de ahí la atención desmedida.

Con esto dicho, no quiero dar a pensar que desprecio a aquellos quienes ejercen estos oficios. A pesar de las figuras prefabricadas de hoy en día, toma un arduo esfuerzo y disciplina lograr ser un gran actor, un gran deportista, un gran músico, o cualquier gran lo que sea. Y por supuesto independientemente de la profesión, cada persona tiene derecho a expresar lo que piensa o siente frente a determinada situación, pero no pasa de ser una mera opinión ¿O acaso ellos también opinan sobre física cuántica? Se trata de darle a las cosas su justa proporción.

domingo, 27 de marzo de 2011

La verdad sobre Robin Hood

Normalmente se nos ha mostrado a la figura de Robin Hood como un personaje heroico entre mítico e histórico. Aunque en la última producción cinematográfica (aquella con Russel Crowe) se intentó darle una giro más hacia lo libertario con la protesta contra los impuestos y la firma de la Carta Magna, es innegable que Robin Hood es el símbolo de aquellos que buscan alguna especie de "redención social", basada en la coerción y en la violencia a la cual quieren disfrazar de "justicia". No por nada personajes temibles como Pablo Escobar se identificaban con el personaje.

Afortunadamente no hay nada más educativo que el humor para refutar ciertas falacias que se prolongan en el tiempo.

sábado, 26 de marzo de 2011

¡Buena vecino!

Desde que se acabó la 2da Guerra Mundial ha habido un ideal que se ha vendido desde entonces: la democracia. Es por ello que los antiguos aliados tuvieron que inventarse el nombre de “democracia popular” para poder incluir a países cuyo corte totalitario no se asemejaba mucho a una democracia en la realidad. Y es que de hecho, si uno mira la historia de las revoluciones liberales hasta 1945, la palabra democracia casi que estaba proscrita, porque en varias traducciones de “La Política” de Aristóteles la forma pura del gobierno de todos es llamada “república” y su forma viciada “democracia” (algunas traducciones las llaman “democracia” y “demagogia” respectivamente”).

Pues bien, con perdón de mis amigos y lectores filósofos o interesados en la antigua ciencia, Aristóteles se equivocó. La peor forma del gobierno de todos no es la democracia o la demagogia, es la junta de propietarios, vecinos, inquilinos, o como se que la llamen en el lugar donde usted reside. Aquí es donde la democracia demuestra que no es el mejor de los sistemas sino simplemente el menos peor. Cualquiera de ustedes que haya ido a una de estas juntas sabrá que es un sitio donde hay mucho cacareo y mucho bochinche, pero poca toma de decisión real. Bueno, por lo general el consenso suele darse alrededor de una nueva decoración bien loba. Es que si en serio fuese algo importante no tendrían que cobrar una multa por inasistencia.

Hoy en día hay muchos que se quejan porque ya la gente “no se saluda con sus vecinos”, y que estamos todos distanciados. La verdad es que aunque no niego que algunos son personas agradables, que si alguno necesita de mi ayuda y se la puedo otorgar, y que es buena idea en cuestiones de seguridad saber quien vive al lado; dado mi estilo medio ermitaño prefiero no intimar mucho con los vecinos. Menos teniendo en cuenta lo metiches que pueden llegar a ser, y que así como son simpáticos y querendones un día, luego les da una extrema sensibilidad y volverse unos ogros. Realmente aprecio mucho mi intimidad.

Y es que es evidente que en estas reuniones salen a flote los celos, las envidias, la quejadera, la ponzoña, y demás actitudes tan bellas que tenemos todos los seres humanos. Que este vecino tiene un metro cuadrado de más, que el otro tiene muchas visitas (¿problema suyo?), que parquea mal el carro, etc. Y es que aquí si se acuerdan de que tienen una voz, ojalá tuviesen las mismas agallas para hacerle rendir cuentas a su Estado o su gobierno. En definitiva, esta es una de esas situaciones donde es mucho mejor tener a alguien encargado al cual remitirse cuando haya fallas generales. Por lo pronto tengo que empezarme a alistar porque en una hora tengo que ir a perder el tiempo pudiendo hacer cosas más importantes y/o interesantes (así sea rascarme la barriga mientras veo TV), pero es que me duele pagar esa multa.

viernes, 25 de marzo de 2011

Cambio de canal

Godopunk informa a sus distinguidos lectores (y a los que no lo son también) que el articulo de hoy se ha publicado en el blog asociado de A la Diestra. Hasta entonces.


miércoles, 23 de marzo de 2011

Nuevas fronteras virtuales

Mientras Hollywood llora a una de sus estrellas venidas a menos, yo voy a hacer referencia a una película que desde su estreno me ha parecido muy interesante: The Matrix. No sólo debido a sus efectos especiales, que ya han sido fusilados hasta la saciedad, ni las escenas de acción, mucho menos por el trasfondo “new age” de su trama; el hecho de entrar a un computador se me hace fascinante. Claro, ya antes Tron había contemplado esta posibilidad (y me sigue pareciendo mejor la original de 1982), y en el campo de la literatura no se puede dejar a un lado al género del cyberpunk y en particular a William Gibson.

Hoy en día que logro hablar con familiares que se encuentran a kilómetros de distancia, tengo acceso a una cantidad variada de información que jamás me hubiese imaginado, puedo asumir varias identidades, y tengo todo a “un click”, me pregunto qué tan fantasiosas son en realidad esas obras hoy en día. Y lo que hago yo en internet es lo de menos, ahora con los escándalos de wikileaks, amenazas de “cíber-terrorismo”, entre otros temas de la red que inundan los noticiosos, se puede decir que hay todo un mundo a disposición. Aunque los escritores de ciencia ficción de mediados de siglo XX contemplaban la colonización del espacio, parece que los escritores de cyberpunk ganaron la partida en el juego de las predicciones.

Por eso cuando me refiero a un “mundo a disposición”, no lo hago con la connotación rosada que suele usarse con esa frase. Con un mundo quiero decir es que al igual que con el descubrimiento de nuevos continentes, ya estamos viendo como empiezan las disputas por los territorios virtuales. Si bien el poder militar sigue siendo preponderante, y el poder económico su principal complemento, no se puede despreciar el poder de las comunicaciones, y es por ello que vemos como China y Rusia quieren establecer su propia red de internet aparte de los Estados Unidos.

Lo contradictorio del asunto es que estos dos países de los BRIC es que está utilizando la tecnología del “freeware” tipo LINUX para llevar a cabo sus proyectos de redes propias, pero no creo que podamos esperar mucha libertad de expresión en dichas redes, sobre todo teniendo en cuenta el cierre de google en el gigante amarillo. Además, estas redes no buscan quedarse en su país de origen, sino expandirse, y lo más probable es que empiece a darse una nueva pugna por trazar fronteras virtuales y establecer esferas de influencia en el cíber-espacio. Recordemos que en el balance de poder que representó la guerra fría, un componente importante fue la propaganda por lado y lado.

Lo más probable es que no se dé con discos láser o artes marciales acrobáticas, pero en esta era de la incertidumbre ya estamos viendo nuevas formas en que se establecen círculos de poder por parte de las potencias. Así como los “star wars” dejaron un montón de satélites artificiales en la órbita geoestacionaria, será interesante ver que saldrá en las pantallas de nuestros computadores.

lunes, 21 de marzo de 2011

Al demonio con el Medio Oriente

Como dije anteriormente estoy realmente aburrido de tanta cosa que pasa en esta región del mundo, como si no hubiese otras cosas interesantes en el resto del planeta. Además, muchos de esos líos suceden porque en su mayoría se trata de una partida de bárbaros con una religión retrógrada. Por eso la banda de este mes va a ser SOD con su canción "Fuck the Middle East", que con algo hardcore y algo de humor pone a la luz un sentimiento que muchos compartimos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Libia: Inicio de una intervención.

Lo primero que debe preguntarse cada uno de nosotros antes de hablar precipitadamente sobre los sucesos que acontecen actualmente en Libia es si está de acuerdo en que se le ponga un freno a Qaddafi (usaré esta transliteración al alfabeto occidental al serme la más familiar), o si cree que le corresponde a los mismos libios lidiar con ese “problemita”.

Traigo esto a colación porque suele suceder que aquellos que más dicen pelear por la paz y los derechos humanos, son los mismos que están en contra de cualquier intervención militar. Y dado el historial del dictador norafricano, no es probable que este reaccione y diga que se retire del poder. También si se tiene en cuenta que en los casos de Túnez y Egipto un factor decisivo fue que el ejército se unió a los opositores dando a un paso menos violento y sin necesidad de intervención extranjera; pero en el caso libio, a pesar de los casos de militares disidentes, el ejército apoya a Qaddafi, lo cual traduce que continuarán los ataques a civiles.

Ahora bien, mientras transcurre la Operación Odisea de la Mañana, es interesante notar varios aspectos alrededor de esta. En primer lugar, no se trata de un ataque cuya decisión de realizarlo la tomó Estados Unidos de forma unilateral, sino que fue algo discutido en el Consejo de Seguridad de la ONU donde 10 de sus 15 miembros votaron a favor, y los otros 5 no votaron en contra sino que simplemente se abstuvieron. Así mismo, hasta el momento no se trata de una intervención militar a gran escala, sino el aseguramiento de una zona de restricción de vuelos para impedir que Qaddafi siga bombardeando a la población libia.

También hasta el momento el apoyo militar estadounidense se ha basado en apoyo naval a las fuerzas de ataque de la coalición, y sería dudoso, por no decir estúpido que Estados Unidos se involucre más allá de este apoyo cuando aun mantiene dos frentes abiertos en Afganistán e Iraq. De hecho, esta es una buena oportunidad para que la Unión Europea ratifique su discurso de apoyar a todos aquellos que pelean por la libertad y la democracia, pero dejando su dependencia de Estados Unidos en materia de seguridad. Esto debido a que con un simple vistazo a un mapa del Mar Mediterráneo es evidente cual es la zona de influencia mayormente afectada de salirse de sus fronteras el conflicto libio.

Es por ello que entre los países más entusiastas con este bloqueo se encuentran Francia, España e Italia, particularmente el primero de estos que junto con Reino Unido ha encabezado los ataques aéreos para asegurar la zona de restricción de vuelos. Pero vemos como el gigante europeo, Alemania, no sólo se abstuvo de votar en el Consejo de Seguridad, sino que se muestra aún dudoso de cómo manejar el asunto libio. Si bien apoya los bloqueos económicos y comerciales al país norafricano, su presunto acercamiento pacífico al problema tal vez tenga que ver más con poner distancia a la influencia norteamericana en su continente para poder eventualmente ratificar su papel como potencia regional. Lo cual también puede explicar el abstencionismo de los otros 4 países, quienes también conforman el grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China).

Por otra parte, hay que tener en cuenta que con este avance militar no se pretende derrocar a Qaddafi, sino proteger a la población rebelde. Esta declaración muchos la verán como hipócrita, señalando que se trata de un ataque con fines soterrados. De ser así, la estrategia empleada no es la mejor, dado que la única forma de tomarse un país es por vía terrestre, y hasta ahora no parece estar contemplado. Si bien los ataques aéreos son debilitantes para el estado que los recibe, como también el intentar cortarle sus vías de abastecimiento y comunicación, pero estos no son disuasorios efectivos, de hecho, pueden ser aprovechados por Qaddafi para mostrarse como la víctima y subir la moral de quienes lo apoyan.

Tampoco se trata del inicio de la 3ra Guerra Mundial. Si bien de un lado están aliadas varias potencias, del lado de Libia no se encuentra el apoyo de ninguna de ellas, si acaso un reclamo verbal del Gorila Rojo porque de seguro sabe que si se sigue pasando de la raya le puede suceder lo mismo que a su inspirador. Incluso los países de la Liga Árabe se muestran contrarios al régimen de Qaddafi, y Qatar aseguró una participación más directa contra éste. Si bien es grave lo que sucede, este operativo es bastante similar a la Operación Tormenta del Desierto de principios de la década de 1990, donde también desde un principio se pensó que se trataría de una operación rápida y sin casualidades.

Pero la realidad es que esto se puede prolongar, y no sólo eso, puede llegar fácilmente a una escalada. Más teniendo en cuenta que Qaddafi promete una guerra de larga duración. Si aún no tenemos claro que va a suceder en los países árabes donde las manifestaciones populares lograron tumbar a sus dirigentes, el futuro de Libia es aún más confuso. Como es de esperarse no es un tema de solución fácil y de un solo matiz, y que tiene una alta probabilidad de quedar en tablas, que esperemos se dé más pronto que tarde.

(Esperen pronto la nueva sección de Relaciones Internacionales en este blog).

sábado, 19 de marzo de 2011

Miedo por docenas

El mundo se va a acabar. Eventualmente claro está, pero es muy difícil establecer una fecha exacta. Es más, ni siquiera creo que esto se llegue a dar en un tiempo próximo. Si hay algo que ha caracterizado a la humanidad desde sus inicios es un rampante egocentrismo, y a pesar de las teorías post-modernas que caracterizan a nuestros tiempos donde se relativiza todo, este rasgo se manifiesta en creer que el ser humano va a destruir a un planeta y todo lo que habita en él. La verdad, es que si algo va a destruir la humanidad es  a sí misma, pero lo más probable es que el planeta siga su curso como lo hacía antes de que existiera siquiera el primer homínido.

Pero no me quiero meter en relajos de ecología en este post, al tratarse de una ciencia nueva y por lo tanto aún muy debatible. Lo que me llama la atención del asunto es algo que mi profesor de microeconomía señala como “toda oferta crea una demanda”. Ya vemos como mucho de los canales que se venden a sí mismos como científicos han hecho un lucrativo negocio haciendo “documentales” sobre el fin del mundo, basándose en lecturas bastante curiosas sobre culturas desaparecidas como los mayas, o interpretaciones bastante aleatorias de textos sagrados como la Biblia o la Tora. En realidad lo que parecen delatar es una severa apofenia donde son ya muchos los contagiados.

Por lo tanto, ahora cada vez vemos más gente que se basa no sólo en los mencionados documentales, sino en aquellos que salen en cualquier página de videos en internet, para andar temerosos en la vida; desde los grupos de locos que arman una secta alrededor de algún suceso, hasta aquellos que ante cualquier eventualidad sienten que ya llegó el día del juicio final. Terremotos, huracanes, tsunamis, enfermedades, guerras, todo esto no sólo se ve en las noticias, también en los libros de historia, y probablemente sin tanta amplificación escandalosa. Es más, lo que se ve ahí es que este tipo de eventos lo que lograron a largo plazo es que se pensaran en soluciones para ellos, y fue esa búsqueda lo que ayudó en gran parte al surgimiento a muchas de las ciencias actuales.

Pero así como todas esas aflicciones no son nuevas, tampoco lo es el esperar que el mundo se acabe en los próximos 20 minutos. Para el año 1000 en el mundo cristiano se esperaba que se diese el juicio final, lo único que sucedió unos años después fue el cisma entre la iglesia de occidente y la de oriente, cuyas consecuencias fueron más políticas que apocalípticas, y ni siquiera afectaron a todo el continente europeo ya que todavía quedaban tribus en el norte que seguían siendo paganas. Así mismo no se debe olvidar a los milleristas en el siglo XIX de donde salieron Ellen White y sus Adventistas del Último Día que aún interpretan cuanta vaina como seña de que el fin está cerca.

En fin, la cosa se ve más grave hoy en día porque si en algo estoy de acuerdo con muchos académicos, es que se nos ha ido olvidando nuestra historia y por eso el miedo parece pandémico, además que hoy en día las avanzadas comunicaciones hacen que nos enteremos de cosas que incluso a nuestros abuelos les pasaban de largo. Y con ese prospecto me sumo al pesimismo generalizado, y no porque crea que el mundo o la humanidad se vayan a acabar pronto, sino porque entre el pánico parece que se nos ha olvidado que esos son los retos que hacen que sigamos avanzando como especie. ¿Exagero? El tiempo lo dirá.

viernes, 18 de marzo de 2011

Trapitos al sol

Durante el pasado cambio de año tuve el honor de hacer parte de una investigación dirigida por una prestigiosa universidad extranjera, en la cual tuve la oportunidad de entrevistar a algunos de nuestros congresistas. Dada mi filiación partidista, fue apenas obvio que quedara a cargo de los congresistas conservadores, que igual no fue fácil convencerlos de dejarse entrevistar. Comprenderán que no puedo revelar los contenidos de dichas entrevistas, pero sí les voy a dar una pequeña muestra de mis impresiones personales.

Algo que ya venía sospechando lo confirmé. En vez de encontrarme con los representantes del orden, el pragmatismo (en oposición a los excesos emocionales), la institucionalidad, y la propiedad privada; en su mayoría resultaron ser unos señores de un corte más bien servil, y que escudan su inherente socialismo en un supuesto humanismo, del cual incluso dijo se basaba en aquella tiranía pintada como paraíso por Tomás Moro, lo cual también llevaba a posturas “innovadoras” más propias de un ingeniero social. Debo reconocer que probablemente debido al tan alardeado empuje de su región, el único que parecía recordar que propiedad privada y economía de mercado van de la mano fue un congresista paisa (cosa que tendré en cuenta en futuras elecciones).

Pero digamos que la falta de congruencia es un mal menor comparado con lo que atraviesa el partido en estos momentos, pero me atrevería a decir que es una de sus causas, a las cuales me referiré luego. La cuestión es esta, ahora que Andrés Pastrana quien sabe que bríos agarró, ha arremetido contra la dirigencia del partido azul. Su mensaje no es del todo descalabrado, y de hecho tiene cosas bastante interesantes, es el mensajero quien lo desacredita. Porque si bien asocia muchos de los males actuales con la adhesión extrema de los godos hacia el ex Presidente Uribe, parece olvidársele que ese es un “monstruo” que él creó con su chasco del Caguán. Como era de esperarse, la cúpula goda cerró filas alrededor del ex presidente Uribe.

Sé que he sido algo ambiguo respecto a la figura de Álvaro Uribe, entonces de una vez quiero dejar las cosas en claro: Álvaro Uribe sí representó algunos de los valores conservadores durante su mandato, hay que tener en cuenta que se pasó por la faja a otros muy importantes como el respeto por las instituciones, y el utilizar el discurso emocional para pasar sus proyectos en vez de la sensatez y la cabeza fría. Recordemos que en toda su carrera política Uribe nunca fue conservador, de hecho hasta poco antes de llegar a la presidencia era miembro activo del Partido Liberal.

¿Cómo más podía ser? Teniendo en cuenta que los últimos presidentes azules, incluyendo a Pastrana y su papá, y por supuesto a Belisario, han parecido más unas monjitas de la caridad que realmente un partido de derecha. Y esto se debe en gran parte a esa estúpida creencia en que hay que mostrarse blandos para ganarse a los votantes, más teniendo en cuenta la fuerte presencia del liberalismo durante el siglo pasado. Error, si me preguntan a mí, lo que debe hacerse es precisamente mostrarse como una opción viable a tanto liberalismo que a la larga no ha sabido ser efectivo durante sus gobiernos.

Y lo peor del caso es que precisamente el liberalismo ha sabido salirse con la suya aprovechando ese fervor desmedido y calentura de cabeza que nos caracterizó en los últimos ocho años. No por nada el actual Presidente Santos y tres de sus ministros se reunieron en un foro del partido rojo, en el cual manifestaron sentirse “como en casa”, casi que dejando en claro que la Unidad Nacional no es más que otro avance del proyecto liberal que además aprovecha de la vista gorda que hacen los azules con tal de recibir algunas cuotas burocráticas.

Probablemente termine por fuera del partido después de estas declaraciones, la verdad tampoco es que éste haya hecho algo últimamente para ganarse mis afectos. Pero es claro que al no tener sus ideas claras, el Partido Conservador se ha dejado mangonear de cualquier figura deslumbrante, y se conforma con cualquier puestucho con tal de sentirse en el “poder”. Estar fuera del gobierno no es malo si se sabe usar con inteligencia. Es hora de una reforma partidaria ¡YA!

jueves, 17 de marzo de 2011

¿Educación para qué?

Finalmente estoy saliendo de los exámenes del primer corte en este semestre. Y mientras aprovecho la calma después del despelote y que antecede a otro para adelantar cosas atrasadas, no dejó de llevarme ciertas impresiones que valen la pena señalarse. Por otro lado, muchas veces he argumentado que la intervención estatal suele ser nociva, pero la mayoría de veces he hablado de economía y no de otros temas, como por ejemplo la educación. En esta ocasión veo como de nuevo la intervención estatal causa a la larga más mal que bien.

De un tiempo para acá mis exámenes son más de opción múltiple que de análisis, cosa que me molesta por dos razones: primero, porque a menos que sean definiciones específicas, este tipo de exámenes sólo fomenta la aparición de “analfabetas útiles” que no son más que micos entrenados para hacer trabajos operativos, y segundo, porque tengo una alta proclividad de pisar las cáscaras. Pero fuera de bromas, puedo comprender por qué algunos profesores prefieren este tipo de exámenes, al ser estos bastante sencillos de calificar y no tomar mucho tiempo. Pero obviamente un profesor no va admitir esta razón, de hecho se respalda en un argumento más fuerte: el ECAES.

Desde hace no más de diez años los estudiantes próximos a ser profesionales han tenido que presentar esta prueba de estado, la cual fue creada para medir el nivel de las universidades. Aunque como es de esperarse, los estudiantes suelen preocuparse más de la cuenta por este tipo de pruebas, pensando en que si fallan la vida se les va a ir al traste; esto de manera muy similar al examen que toman los bachilleres cuando acaban el colegio. Aún así, la verdad es que las empresas no exigen el puntaje del ECAES al no decirles nada, la prueba se creó para medirle el nivel a las universidades.

Tal medida se tomó para poderse deshacer por derecha de muchas universidades de garaje quitándoles su licencia educativa, las cuales en su mayoría ofrecían carreras inexistentes o cursos de mala calidad. Pero en el proceso ha hecho que las demás universidades ahora vean de qué forma hacen que sus respectivos estudiantes saquen a flote tales exámenes para no perder su propio estatus. La realidad esto está conduciendo a generaciones y generaciones de profesionales que funcionan como entes operativos pero que no ven más allá de sus narices. Por supuesto seguirá habiendo individuos que logren sobresalir por sus cualidades académicas, además que hay que tener en cuenta que una universidad puede tener muchas o pocas comodidades, pero esta es básicamente lo que sus pupilos hagan de ella.

Si bien algo en lo que muchos concordamos es que se necesita una mayor educación en nuestro país, también cabe preguntarse qué tipo de educación cerebros. Si realmente queremos avanzar tanto en ciencia como en tecnología, no lo haremos con unas universidades que compiten por sacar la mayor cantidad de autómatas. Una vez más se ha probado que en aras de hacérnosla más fácil, el Estado se encarga de empeorar la situación.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Tiembla Japón, y el mundo lo siente

Ahora está muy de moda en los medios noticiosos el reciente temblor y maremoto en Japón, y como al caído caerle, ahora existe una bulla pseudo-moralista alrededor de los posibles derrames nucleares en el país nipón. Al no haberme manifestado cuando hubo desastres similares en Haití y en Chile, prefiriendo no hacer mucha alharaca si no voy a ayudar y de hacerlo prefiero hacerlo discretamente, pues preferí mantener mi teclado callado ante los hechos. Pero viendo que hay cosas más allá de un simple desastre natural, considero conveniente meter la cucharada por esta vez.

Es lamentable la pérdida de vidas humanas, pero si algo ha llamado la atención sobre el pueblo japonés y su historia, es su fuerza. Tan sólo el hecho de haberse convertido en potencia mundial luego de haber recibido dos bombas atómicas es ya de por sí de respeto. Y digo respeto porque si alguna lección claro ha dado Japón es que valores como el respeto a las normas, la disciplina, el trabajo duro, entre otras, logran que unas islas que no son más que un escupitajo de tierra sin mayores recursos naturales pero sí con muchas desventajas naturales, sean uno de los países más admirados y poderosos del planeta. Si bien necesitarán una ayuda en este momento, es muy probable que salgan fortalecidos de esta.

Como bien vimos, el terremoto en Haití sirvió para hacer un llamado de atención sobre el estado de miseria en el país caribeño, pero fuera del lado humanista no fue mucho lo que conmocionó al resto del planeta, y a un año después el interés parece haber mermado mientras que Haití sigue igual. Chile creyó que no necesitaba de la ayuda extranjera para luego tener que tragarse su orgullo y aceptarla, y se le retrasó su entrada al “club de países ricos”, pero las olas del temblor no fueron más allá de sus socios próximos. Pero con Japón es a otro precio, la caída en las bolsas más importantes del mundo se sintió casi al instante, pero más que vaticinar un colapso económico a corto plazo, ya veremos que la reconstrucción del país lo que va a hacer es mover la economía, tal como lo hizo en 1945.

Y es precisamente ese carácter laborioso lo que me da para pensar que aunque sumamente peligroso, lo más probable es que logren poner bajo control a las plantas nucleares afectadas por el sismo. Aunque el griterío de los fanáticos verdes enlazando al desastre con el “calentamiento global” ha sido más bien leve, obviamente han utilizado el hecho de estos desastres para vender su causa antinuclear vaticinando otro Chernobyl. Primero que todo, las plantas japonesas son muchísimo más avanzadas que lo que era la planta en Chernobyl, además que esta vez no se trata de un país miserable y desmoralizado, y a diferencia de Chernobyl. Esto no se dio por fallas humanas sino por un desastre natural que lo más probable nos enseño mejores formas de manipular este tipo de energía, porque si se quieren reemplazar los combustibles fósiles, ni la energía eólica, ni la solar, ni ninguna de las alternativas “verdes” es tan efectiva y limpia como la energía nuclear.

Y tranquilos, todos aquellos que viven en la era del miedo impulsada principalmente por medios como History Channel, el mundo no se va a acabar. Japón se encuentra en una falla geológica que han sabido llamar el “Cinturón de Fuego del Pacífico”, y en Japón ya hace parte del día a día el que hayan movimientos telúricos, y no es la primera vez que este tipo de desastres naturales arremeten contra la humanidad (véase: Krakatoa, el temblor de Lisboa o el fin de la cultura minoica).

Sólo queda esperar que las cosas mejoren para el país nipón, y aquellos que puedan y sientan que deban ayudar lo hagan. Mientras tanto esperaremos la recuperación de este gigante, y las nuevas lecciones que esta civilización tozuda nos pueda enseñar luego de este infortunado suceso.

domingo, 13 de marzo de 2011

Un nuevo sitio de noticias

A sabiendas que no hay medios noticiosos realmente imparciales, es un motivo de alegría para mí el encontrar un nuevo espacio informativo donde se le da una mirada distinta a los aconteceres económicos, distanciada de la lambonería al cacareado y fallido Estado de Bienestar. Es un orgullo para Godopunk presentar y tener desde hoy en sus enlaces la página Libre Mercado, para todo aquel interesado en conocer las noticias desde esta perspectiva.


sábado, 12 de marzo de 2011

Otra tanda de pensamientos sobre la Unión Europea

Gran fortuna ha sido para mí esta semana que culmina, por lo menos en el aspecto académico, donde a falta de una logré asistir a dos conferencias importantes. Ya una la referencié en el artículo anterior al presente, e infortunadamente ayer no me alcanzó el tiempo para publicar ahí mismo mis pensamientos acerca de la conferencia de ayer. La conferencia en cuestión era una organizada por la Fundación Konrad Adenauer en la cual se presentaba el presidente de ésta a nivel global: Hans-Gert Pöttering. La conferencia tenía un interés especial para mí debido a que se trataba de una de las figuras de la derecha más relevantes en la actualidad, y a la vez un convencido total de la efectividad de la Unión Europea, al haber sido presidente del Parlamento Europeo y ser el único miembro que permanece desde su fundación, cosa que contrasta con mi reafirmado euroescepticismo.

Desde un principio Pöttering sustentó la idea de que la Unión Europea es una integración basada en valores, y que estos valores son precisamente la libertad, la democracia, el imperio de las leyes, la paz y la solidaridad, aspecto en el que en gran medida estoy de acuerdo. Además recalcó que estos valores deben ser fomentados en todo el mundo, al ser aquellos que nos pueden acercar más entre los distintos estados, y por ello debe apoyarse los levantamientos recientes en los países árabes. Consecuentemente hizo una fuerte crítica a todo totalitarismo, equiparando a Hitler con Stalin, y señalando todo lo nocivo dentro de este tipo de regímenes.

Así mismo supo salir por delante a muchos de los interrogantes que se suscitan hoy en día sobre el Viejo Continente. Fue firme en decir que si bien la gente tiene la plena libertad de profesar la fe que mejor les parezca, pero la tolerancia y el diálogo son de dos vías, y así como a los musulmanes se les respetan su fe y sus costumbres, ellos deberían devolver ese favor. Y como muchos de sus mensajes, bastante elegantes y certeros, dejó en claro que no es posible asimilar a los inmigrantes si estos ni siquiera están dispuestos a aprender el idioma del país que los recibe, no puede haber sociedades paralelas.

Por ese lado señaló también la necesidad de no hacer crecer a la UE por el momento, porque si el tamaño excede las capacidades los resultados son nefastos. Y ese mismo punto tocó cuando se refirió a los rescates económicos, sobre los cuales hizo un llamado a la austeridad fiscal y no gastar a mano llenas. Siguiendo con el tema económico, fue positivo que admitiera ciertas falencias de la integración europea, como el hecho de no haber armonización tributaria y el proteccionismo en ciertos productos, particularmente los agrarios. Eso sí, admitió estar en pro del libre mercado y de reducir sustancialmente estas protecciones, al ser uno de sus resultados esperados el que países como Marruecos puedan desarrollar su propia industria a un nivel competitivo aceptable.

Pero todo esto, sumado a su introducción donde pronunció un breve repaso histórico sobre la creación de la UE, uno se pone a pensar si es sólo llano idealismo lo que motiva a este ente internacional. Teniendo en cuenta que fue la Alemania Federal reconstruida la que inició junto con Francia la CECA (el primer antecedente de la UE), que es Alemania la que es considerada el motor de la UE, y es a Alemania a la que acudieron los países a los que se les reventó hace poco la burbuja económica, es posible pensar que lo que los germanos no lograron por la fuerza en dos guerras, lo están logrando a punta de diplomacia.

El sólo idealismo no impulsa estos grandes proyectos, así esté basado en los grandes valores mencionados, y en ningún momento se habló de igualdad. Es de notar entonces que es Alemania la que más puestos tiene en dicho parlamento, y por lo tanto no es errado pensar junto con lo mencionado anteriormente que es el país que tiene las riendas. Por eso una conclusión que saco después de esta conferencia es que Alemania está dejando todo asegurado para ser la mayor potencia regional, y por ende proteger su esfera de influencia. No por nada salió a relucir en el discurso de Pöttering que el eterno rival de los alemanes, Reino Unido, tiene intenciones saboteadores dentro de dicha organización.

Y en ese orden de ideas, la vulnerabilidad de dicha esfera viene de una región tan próxima como lo es el norte de África. Y la genialidad teutona en lidiar con dicha vulnerabilidad es que está dejando a un lado tácticas de hard power, aduciendo que aprendieron su lección en las guerras pasadas, y utilizando medidas que tienen más de soft power, como las mencionadas medidas económicas. Además de saberse mover con cautela, porque si bien se mantiene el discurso de apoyo a las causas democráticas, información reciente deja ver que el instaurar una democracia rápida y por la fuerza en los países norafricanos puede ser más desventajoso para el plan germano-paneuropeo.

Ya me es más claro que en la época de las grandes sensiblerías, un discurso idealista es lo que vende. Pero equivocados están aquellos que creen que la época de los balances de poder y las esferas de influencia está acabada, al contrario, simplemente ha tomado otra cara. Posiblemente la Unión Europea colapse por sobrevender su idealismo, como también es posible que se haga todo lo posible para barnizar la fachada y mantener su influencia. Lo más interesante de todo esto es que está sucediendo ante nuestros ojos.

jueves, 10 de marzo de 2011

Hablando de paz

Acabo de llegar de un foro sobre la paz que se llevó a cabo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, que si bien sólo pude asistir a un debate, con este me llevo suficientes impresiones en un tema tan sensible para nuestro país. Y siendo un tema tan sensible es apenas obvio que sea un tema bastante complejo el cual no tiene soluciones simples y una sola causa; de ser así, hace rato se habría dado con el chiste y se hubiese solucionado. Los ponentes en el debate fueron: Angelika Rettberg, decana de la facultad de ciencias políticas en la Universidad de los Andes; Mauricio Katz, en representación del PNUD, y Virgelina Chará, representante de las negritudes del Cauca.

Por cuestiones del destino tuve la oportunidad de traducir hace poco un documento de Angelika Rettberg, en el cual explica el papel clave que desempeña el sector privado en los diálogos de paz. En tal documento hace un caso comparado entre El Salvador, Guatemala y Colombia, y demuestra como si bien no es un factor que asegure el éxito, el sector privado es un factor fundamental para llevar a cabo unas negociaciones de paz exitosas. Al ser un artículo reciente, su ponencia estuvo muy en línea con éste, mostrando formas de integrar al proceso de paz a dicho sector y los retos que se presentan al hacerlo. Aunque no concuerdo en algunas apreciaciones, he llegado a respetar mucho su obra, y principalmente resaltaría su idea de vender el concepto de “dividendo de paz”, en el cual a la larga es un mejor negocio el que haya paz. Y si hay paz, hay más probabilidad de que las empresas crezcan o que hayan más, generando así mayor empleo y desarrollo (un gana-gana para todos).

Por su parte Mauricio Katz basó su ponencia no tanto en propuestas sino en preguntas puntuales que deben hacerse en estos procesos, principalmente ¿cómo estamos construyendo la paz? Seguido a esto hizo otro cuestionamiento, bastante interesante a mí parecer ¿es hacer la paz un arte o una técnica? Esta pregunta en aras de evitar recaídas en el futuro. Katz propone entonces un punto medio entre estas dos opciones, y además agregó la necesidad de fomentar ciertas capacidades entre las poblaciones vulnerables para poder fomentar la paz. Principalmente me llamó la atención cuando mencionó que suele dársele mucho empoderamiento a la comunidad, pero poco empoderamiento a los individuos. Claro que vale aclarar que el discurso tiene cierto halito a aquello de la “libertad positiva”, pero fue interesante ver esta posición.

Pero como todo siempre hay su Domingo Siete. Ya los oigo aullar porque voy a hacer una crítica a la señora Chará, y se me acusará de cuanta cosa. Pero hay que decirlo, aunque no le deseo ningún mal ya que por mí fuera no tendríamos conflicto armado alguno, su discurso versó más en la emocionalidad que en la racionalidad. Entre el bochinche que causó su retórica recalentada, porque más de una vez los “rebeldes” presentes en el auditorio aplaudieron en medio de su discurso, y el cual cito: “¿cómo nos van a hablar de paz, si no tenemos paz económica? ¿si aún tenemos pobreza?...”, no sabía yo ya si estaba hablando con la representante de las víctimas o de los grupos guerrilleros, porque lo que dio a entender fue: “o nos dan lo que pedimos, o continúan los balazos”. No quiero acusar a esta persona de estar vinculada con uno de estos grupos, pero tal parece que si no está de acuerdo con su medios, sí lo está con sus principios, lo cual además dejo entrever una intransigencia en su postura, donde además no tuvo una sola frase propositiva.

Y yéndome hacia lo académico, tengo que señalarle a aquellos que defienden el discurso de Chará aludiendo una posible falta de formación, que la retórica usada por ella es bastante similar a la usada por Joan Kelly-Gadol, por citar a una autora. No se engañen, formación si tiene, así esta no sea de academia formal. Y mientras los otros expositores hicieron una presentación estructurada y propositiva, Virgelina no hizo sino dar vueltas en un eterno pajazo mental, en el cual todo se reduce a que el estado debe atribuirle todo porque sí.

Por lo pronto también valdría la pena hacerse otras preguntas: ¿Vale la pena dialogar con grupos que no ceden y se aferran tercamente a unas ideas imposibles de llevar a la realidad? ¿Vale la pena hacer conversaciones con gente que no quiere poner de su parte? ¿Es admisible ceder terreno ante aquellos que siguen delinquiendo y no hacen muestras claras de querer la paz? El debate continúa.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Gigante de cartón.

Los gigantes normalmente son considerados seres fabulosos temibles, indestructibles, casi omnipotentes, y además muchos científicos sociales que hacen una revisión de las simbologías en la historia tienden a interpretarlos como una representación de la figura paterna. Así mismo tenemos ya una representación del gigante con los pies de barro, es decir, algo grande y temible, pero que en realidad es fácil de desmoronar. Tomando nota de los eventos recientes, la Unidad Nacional del Presidente Santos me recuerda a esa metáfora bíblica, aunque más bien se parece más a un gigante hecho con cartón y pegado con colbón, bóxer, e incluso chicle.

En teoría, la idea de un sistema de pesos y contrapesos es que las tres ramas del poder se pudiesen ejercer control entre sí para evitar concentraciones de poder, y así funcionar mejor en pro de la sociedad civil. Pero con un ejecutivo recargado en funciones (a pesar de que se le han intentado disminuir), un judicial inefectivo y que hace lo que bien se le pega en gana, y un legislativo sometido y lleno de caciques, pues no esperemos mayor paso a la realidad de esta teoría. Y ahora que los partidos con más puestos entablaron la dichosa unidad, supuestamente se coordinarían mejor las ramas del poder para tener así un Estado más efectivo. Pero como bien se ve los fraccionamientos internos no son tampoco motivo de alegría.

Obviamente la única oposición visible es el Polo, que como buen partido de izquierda se precia de ser “rebelde” e ir a contracorriente, aunque sus propuestas (si las tiene) no son para nada mejores o por lo menos más aceptables que las de la Unidad Nacional. En el reciente rifirrafe que hizo que se rompieran las fotos y se borraran de Facebook dentro de la unidad nacional, sobre las reformas al Estado. El Polo hizo bien en anotar que es peligroso darle aún más facultades al presidente, pero su argumento cayó corto ya que el temor de ellos es el despido de funcionarios públicos y la privatización de algunas empresas estatales. Es decir, el temor  de ellos es que el Estado deje de ser otro gigante (este sí de barro) ineficiente, y que come como un sabañón (supongo que lo quieren así para poder extenderlo más en el extraño caso en que lleguen al poder).

Volviendo al interior de nuestro gigante original, quienes iniciaron el desaire fueron curiosamente el Partido de la U, el partido del mismo presidente. Y todo por el restablecimiento de los ministerios que fusionó Uribe durante su presidencia, en teoría para reducir gasto fiscal, pero tal medida ha tenido unos resultados más bien dudosos. El único apego a tal medida es la devoción casi religiosa que se tiene hacia el ex Presidente. Por otro lado, y hasta da vergüenza, este tipejo que tenemos por presidente del Partido Conservador también salió alegar, y básicamente lo que dio a entender es que teme perder puestos antes de la temporada electoral que se avecina.

Ya hoy Vargas Lleras citó los partidos de la unión a reunión a puerta cerrada para ponerlos otra vez en línea, y de seguro algo se logrará. Pero si algo nos debe quedar en claro es que la “Unidad Nacional” se está fracturando desde adentro, y realmente al Ministro del Interior le va a tocar hacer malabarismos para proteger lo que aspira será su futuro cargo. Mientras este gigante de cartón y pegamento se deshace, sería bueno preguntarse qué viene después. Tristemente todo apunta a que todo siga igual.

domingo, 6 de marzo de 2011

La Caída del Liberalismo

Una vez más les presento aquí uno de mis proyectos universitarios. El título hace referencia al capítulo del mismo nombre del libro de Eric Hobsbawm "La Historia del Siglo XX", donde este historiador marxista hace referencia al ascenso de las derechas radicales y extremas en el periodo entreguerras. Por supuesto, debido a su filiación política le hace una dura crítica a estas manifestaciones (cosa con la que estoy de acuerdo), pero como era de esperarse, deja por fuera al comunismo de las manifestaciones totalitarias de principios del siglo XX, e incluso los pinta como unas pobres víctimas, cosa que nuestra querida profesora (de la cual les comenté) no ha parado de cacarear.

No siendo alguien que se deje amilanar fácilmente, he logrado llevar a la clase a una discusión entre las sorprendentes similitudes entre el fascismo/nazismo y el comunismo, y como al ser un liberalismo no ideología sino una meta-ideología que comprende muchas variedades, su verdadera antítesis es otra meta-ideología: el totalitarismo, el cual comprende al fascismo, al nazismo, al comunismo, y otras ideologías. Así en el video pretendo mostrar tanto las similitudes, como los horrores dentro del totalitarismo.

(La banda sonora es "Sinister Exaggerator" de los siempre geniales Residents)

sábado, 5 de marzo de 2011

Bye Bye Miss European Pie

Desde la caída del muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética se ha sentido un optimismo por una renovación mundial que poco a poco se ha ido desvaneciendo y parece estar ya en sus fases terminales. Yo bien recuerdo que aunque era todavía un niño por alguna extraña razón sentía alegría por los sucesos de esa época, y ahora de adulto me doy cuenta que efectivamente cundía tal optimismo, no más es echar una mirada al tan cuestionado y criticado Fin de la Historia de Francis Fukuyama. Con el devenir de los acontecimientos nos hemos dado cuenta que pasamos del temor a un choque entre las superpotencias a una incertidumbre transicional a la cual no se le ve ni pies ni cabeza. Ahora, uno de los grandes símbolos de ese idealismo y optimismo noventero, la moneda común europea, parece estar en caída con lo que se le daría estocada final a este sentimiento.

Ya lo decía Margaret Thatcher en su libro Statecraft: “Sin el poder para emitir y controlar la moneda un estado no puede determinar su política económica” con lo cual también aseguró, “La moneda única europea está destinada al fracaso”. La verdad es que es tan sencilla como darse cuenta de que una moneda común es inefectiva si los países participantes no tienen sistemas de impuestos, mercados laborales y/o sistemas fiscales integrados; y si algo ha mostrado el Viejo Continente en años recientes, es que sus economías muestran aún grandes disparidades, y que por mantener a flote al euro, los países con buenas políticas económicas tienen que acudir al rescate de aquellos con políticas económicas deficientes, lo cual causa descontento dentro de sus fronteras.

Es por esta razón que las implicaciones de esta moneda común van más allá del plano económico, llegando ya al plano político, y sus efectos ya se ven. En el plano teórico esto traduce en dos aspectos cruciales: el primero bien lo señala Thatcher, la moneda común no responde a los intereses nacionales, y lo que se puede concluir de esto es que dadas las grandes diferencias entre los países europeos eventualmente algunos llevarán las de perder con estos arreglos. Lo que nos lleva al segundo aspecto, que para ser efectiva esta medida monetaria se tendría que llevar a cabo un plan de homogenización o igualdad forzada, lo cual generará no poca resistencia entre la sociedad civil de más de un país.

Y ligados a estos aspectos teóricos, hay que mirar los aspectos pragmáticos, lo que ya está sucediendo. Dada la interrelación entre estos eventos podemos precisar de forma resumida este aspecto. Ya se está viendo la caída de popularidad de varios dirigentes europeos, y todo por las medidas tomadas para no dejar caer al euro. Paralelamente se ve el ascenso en popularidad de partidos y movimientos de todo el espectro político que tienen entre sus principales propuestas el euroescepticismo, que si bien algunos son sensatos y no se basan en radicalismos (incluso algunos en lo personal tienen mi simpatía), entre los partidos euroescépticos cunden los partidos extremistas ya sea bien comunistas o ultranacionalistas. En suma, ya sea por una homogenización supranacional o un extremismo intra-nacional, Europa podría revivir viejos demonios que consideraba superados después de la época de las grandes guerras.

Dejando el alarmismo a un lado, algunos dirán que estos son problemas que se tienen que superar para que la Unión Europea salga fortalecida. Tal vez logre chapalear, y mantenerse a flote por otro tiempo, pero está demostrando que entre más crezca más difícil es su manutención, y como bien reza el dicho popular “entre más grandes más duro caen”. Por supuesto de darse un colapso de la UE esto resonará en otras partes del mundo, y de darse esto, sería bueno que se tomaran medidas para suavizar su caída y que las ondas de la explosión sean controlables. Así como con Woodrow Wilson, el idealismo nos está demostrando que su principal consecuencia es estrellarnos con la realidad.

viernes, 4 de marzo de 2011

Sobre realismo mágico, buenas intenciones y chismes

Intentando resarcirme con mis lectores después de semejante mes tan seco como lo fue febrero para este blog, he estado buscando desde hace más de una hora alguna noticia que me inspire algún comentario, análisis o crítica, particularmente alguna sobre política local. No me voy a molestar de nuevo reseñando las noticias sobre los relajos en el mundo árabe, principalmente porque esa región del mundo, aunque importante, me aburre y no es mucho lo que yo puedo agregar de lo que ya han dicho expertos y no-expertos sobre el tema: que nadie tiene idea alguna de que va a pasar. Y en el aspecto local, no sólo la cobertura de las noticias da la sensación de ser deficiente en sus contenidos, sino que de por sí lo que se cubre es deplorable.

Sin necesidad de hacer un enlace a nuestros periódicos nacionales y regionales, el lector común encontrará que en los titulares en la sección de política abundan estribillos por el estilo de “planean”, “conversación”, “se mencionó a Colombia”, “se discute”, etc., pero rara vez se ve que los titulares nos avisen de una decisión y/o acción concreta. Y no se trata de teorías de conspiración donde se “nos oculté la verdad”, mirando bien el accionar de nuestra dirigencia uno ve que lo usual es mucho ruido y pocas nueces. Porque siempre se tiene algún plan, pero poca concreción.

De hecho con sólo mirar nuestra carta magna se ve que lo que nos mueve son las buenas intenciones. Nos mandamos un documento gordísimo dando cualquier cantidad de beneficios que en el mundo real no tenemos con qué pagarlos. Y de ahí para adelante siempre nos proyectamos algún plan grandilocuente, que a la hora de llevarlo a realidad resulta siendo en el mejor de los casos un esperpento del cual nos olvidamos al poco tiempo. Pareciese que el sustento de dichos proyectos es el realismo mágico por el cual somos famosos y estamos condenados en el mundo literario, en el cual nos llenamos la boca hablando de las maravillas de nuestro país, mientras que todo sigue igual.

Y no es que seamos un país terrible como algunos quieren pintarlos, sólo que deberíamos dejar tanto pajazo mental, y ponernos a trabajar. Esto haciéndolo cayendo en cuenta que efectivamente tenemos muchas ventajas, pero que estas en muchos casos han jugado en contra nuestra, y que además no las hemos sabido aprovechar. Pero todo se queda en chismorreos de comadres, y hablando de cosas que me aburran, no hay nada más desagradable para mí que estar pendiente de chismes. Además agréguenle nuestra eterna falta de autoestima (curioso para un país tan convencido de ser “maravilloso”) donde cualquier mención, así sea tangencial, en algún foro internacional o por algún político de otro país es motivo de primera plana.

Tal vez lo que se necesite es un pellizco generalizado, o una dosis de realidad. Pero entonces no es de extrañarse que nada de lo que se ha intentado aquí funcione, y sigamos como imbéciles fantaseando por los buenos resultados de otros países que aquí nunca suceden. Ya incluso hasta me aburrí de hablar sobre este tema, espero verlos mañana con algo más interesante que decir.

jueves, 3 de marzo de 2011

Almuerzo ejecutivo

Hoy me invitaron a almorzar como a veces suele pasar, y obviamente a mí no me costó nada ese almuerzo. A veces he sido yo quien invite el almuerzo y sí que he sentido el costo de este en mi bolsillo, aunque de seguro no le di mayor importancia a ese peso porque estaba dispuesto a pagarlo de entrada. De seguro no faltará la persona que logra ser invitada a todos o gran parte de sus almuerzos, y lo más probable es que piense que almuerza gratis. Craso error: esos almuerzos les cuestan a los incautos que invitan al aventajado, incluso si lo invitan a almorzar a su casa, porque de seguro antes hicieron mercado más el gasto energético en la preparación del almuerzo. Es más, si quienes invitan son productores de alimentos, el almuerzo también les cuesta, dejaron de ganar un porcentaje, por ínfimo que sea, para proveer tal almuerzo.

Si con algo tan sencillo como un almuerzo podemos ver que efectivamente hay un costo involucrado ¿qué podemos pensar de aspectos más complejos de nuestras vidas que involucran intercambio o recepción de bienes y/o servicios con otras personas? Existe y se mantiene el alegato de que ciertos beneficios deberían ser gratuitos, incluso los elevan a categoría de derechos, y además la lista va en aumento. Y voy a ser sincero, por supuesto no me molestaría el saber que no tengo que preocuparme por mis gastos de salud o educación, pero hay que tener en cuenta que estos servicios son cualquier cosa menos gratuitos. Es ridículo pensar que una persona que ha invertido su tiempo, dinero, recursos y esfuerzos para lograr el conocimiento adecuado para curarme o instruirme no espere algo a cambio, y aún teniendo en cuenta a las almas altruistas, sus herramientas de trabajo tienen que salir de algún lado.

Seguro, lo paga el Estado, es su deber claman algunos. Pero para que el Estado pueda pagar ese “almuerzo” tiene que sacar dinero de algún lado, no puede hacer como sugieren algunos despistados en dedicarse a imprimir más billetes. Tal solución lo que haría en palabras llanas es hacer que la moneda perdiera todo su valor y diera exactamente lo mismo que trabajar de gratis (lo que llaman por ahí inflación). Le pide a alguna entidad internacional. Como que mala idea, aunque lo hace, porque igual le toca pagar ese dinero sólo que con intereses. De esa forma quedan dos maneras: impuestos y empresas estatales.

Los impuestos son un mal necesario para la manutención del Estado, e incluso reducido a sus funciones básicas va a necesitar alguna forma de financiamiento. Aquellos que promueven el almuerzo “gratis” por parte del Estado dicen que lo justo es que quien gane más debe pagar más para poder sostener todos los almuerzos que exigen, además pagar de forma obligada. A veces no parecen caer en cuenta que tal forma de pensar a llevado a tasas impositivas de hasta el 90% sobre el ingreso, y honestamente ¿quién va a esforzarse a hacer tal cantidad de dinero para que se la lleven casi toda? Probablemente más de uno, pero lo que hará es buscarse una forma de evadir el fisco, y quedamos en las mismas.

Lo de las empresas estatales es aún más peligroso, al ser muy fácil en que se constituyan en monopolio. Al estar respaldadas por todo el aparato del Estado ¿cómo se puede competir contra ellas? Es como si al mundial de fútbol clasificara un equipo de árbitros, de seguro se llevan la copa o quedan entre los 4 primeros dejando de campeón al que les parezca simpático. Y subiendo el tenor del asunto un poco más, de encargarse el Estado de todos los medios de producción, no sólo nos entregará los productos que se le dé la gana a causa del monopolio, también nos pagará lo que bien le parezca, muy probablemente amarrándonos a él.

Siempre parece que se nos olvida que el pacto social que se pregona abiertamente desde Thomas Hobbes claramente establece que cada uno renuncia a parte de su libertad para recibir protección del Estado. En ese orden de ideas ¿qué pasa cuando le pedimos cada vez más al Estado? Dedúzcanlo ustedes. Todo tiene un costo en esta vida ya sea material o inmaterial, y nadie dijo que todo nos sería dado por el simple hecho de existir. Si realmente deseamos algo fuera de nuestro alcance, depende de nosotros mismos el hacer que esto se nos haga más accesible. Las cosas suelen funcionar de forma bidireccional, y constantemente nos veremos enfrentados entre almorzar o dejarnos morir de hambre.

martes, 1 de marzo de 2011

Allá en el rancho grande

Realmente estudiar nuestra historia es cosa para machos. Más aun si se tiene en cuenta que el trasfondo de nuestros problemas actuales son cosas que no se han resuelto en 200 años o más, y que para más piedra nos adherimos a ellas como si realmente fueran una solución a nuestros problemas. Me refiero principalmente al asunto de tierras, y ahora que parece que por fin se está tomando cartas en el asunto de los desmadres de Agro Ingreso Seguro, me parece pertinente hablar al respecto. Y como tenemos tan metido el cuento de nuestro rico y fértil suelo que todo lo da, pues de entrada ya se ve porque estamos tan aferrados al tema.

Empecemos porque como toda revolución liberal decimonónica acá el impulso independista fue llevado a cabo principalmente por el sector comercial o burgués (si así lo prefieren) al cual no le convenían las medidas proteccionistas de la corona para llevar a cabo sus negocios. Bueno, y como para no dañarles las augustas imágenes que existen sobre nuestros próceres, y que no piensen que la independencia se dio por intereses económicos, precisamente ese era el sector de la sociedad educado en las ideas de libertad, igualdad y fraternidad (eran educados precisamente porque tenían billete ¿o qué creyeron?).

Por las guerras este sector comercial quedó muy mal parado, por lo tanto quienes asumieron el poder fueron  los antiguos hacendados y terratenientes a quienes sí les convenía la protección que les otorgaba la corona. Es por eso que cuando se vieron a sus anchas lo que hicieron fue fortalecer el antiguo régimen en esta región del mundo, así se hubiese separado de la Madre Patria. De ahí se explica a que culturalmente de entrada seamos unos sometidos; nos guste hablar de estratos y una supuesta “clase”; que tengamos endiosados a nuestros dirigentes (el patrón), y por lo tanto estemos siempre a la espera de que alguien de arriba resuelva nuestros problemas, y además, y lo más importante creo yo, el hecho de que todo cambio sea rechazado de forma tajante.

Y no hay mejor indicio que refleje esta actitud que el lío de las tierras. Mientras el mundo se industrializó, movió el mercado de las finanzas y de la tecnología, y demás formas para ver cómo mejorar su economía, aquí seguimos enfrascados en la creencia mercantlista de que la tierra y el metálico son sinónimo de riqueza. No sólo eso, sino que aún se habla de modernizar el agro porque nuestras formas de producción agrícola están muy atrasadas, casi que a nivel artesanal siglo XIX. Si se diese una repartición “justa y equitativa” de las tierras en nuestro país, eso no aseguraría que los recipientes de tal repartición lograran siquiera una economía de pan-coger como para decir que en serio saldrán de la miseria. Lo que muchos izquierdistas no captan, y en particular los que apoyan la “lucha revolucionaria”, es que Lenin repartió la tierra para ganarse al campesinado, porque eventualmente todo pasó a ser del Estado y luego se enfocaron a la industrialización.

Nosotros podríamos pasar por esos procesos de forma más efectiva y sin tener que masacrar a nadie si caemos en cuenta del atraso que tenemos, no tanto en infraestructura, pero sí en pensamiento. Bien podríamos dejar que se atasquen aquellos que tienen fincas grandes que no producen, y devolverles a aquellos que efectivamente fueron despojados por los grupos armados, y ver la forma de que caigan en cuenta que sería más beneficioso para todos si se da un verdadero complejo agro-industrial. Claro, estos terratenientes aún tienen el lobby suficiente para recibir protección, y nuestra economía urbana aún no es tan versátil como para absorber a la gente que viene del campo (y se nota). Tengamos en cuenta que la apertura gavirista sólo fue meter el pie en el agua, y nuestra economía todavía no se ha logrado diversificar.

Pero bueno, supongo que eso lo resolverán los de arriba, y mientras menos nos toque hacer ajustes y cambios mejor. Entonces la mejor medida para lograr esto, es que por fin Fernando VII vuelva para rescatarnos (sí, como no).