Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

sábado, 20 de agosto de 2011

¿A qué le juega nuestra política exterior?

“Cuando hay múltiples soles, el jalón gravitacional de cada uno no sólo es debilitado sino que también con un uso juicioso de los jalones y contrajalones de las fuerzas gravitacionales, los planetas menores tienen una mayor libertad de navegación.”
-S. Rajaratnam

No considero que el mundo sea tan lineal como a veces pareciese que lo quieren pintar, o en discursos más elaborados, tan cartesiano. Tampoco le doy mucha credibilidad a las enredadas madejas que presentan los conspiracionistas, será bueno para Hollywood pero malo para poder llegar a conclusiones acertadas. Ahora que veo en las noticias más relevantes en las secciones de política es el reciente encuentro de Santos con la Presidenta Argentina Cristina Fernández, lo cual aunado con otros factores hace que surjan ciertas preguntas.

Hago referencia a lo lineal porque ahora muchos ven las acciones de la actual presidencia como una traición a la agenda uribista con la que se catapultó. En particular ha sido desconcertante el hecho que ahora estemos de “mejores amigos” con Chávez, luego de los abiertos apoyos que éste dio a nuestras guerrillas, y la arrinconada que se propuso hacernos luego de la Operación Fénix. Sin embargo, Santos ha hecho gala de su criticado estilo de jugador de póker, y podría pensarse que simplemente está cañando para hacerle creer al Socialismo XXI que está ganando, mientras sigue impulsando la agenda de expansión comercial que el gobierno anterior intentó avanzar.

Seguro, Santos afirma que Chávez es símbolo de estabilidad para Venezuela y la región, lo que no afirma es que tipo de estabilidad asegura Chávez (creo que es algo obvia cuál es). Pero ampliando un poco más la perspectiva, el tranquilizar a Chávez quien por su enfermedad ya no parece tan bravo, hay que ver la actitud tomada hacia vecinos más poderosos, en este caso: Brasil. No es tanto que este país sea una especie de titiritero detrás de las chifladuras de la fracasada ALBA o las aventuras de los Kirchner, sino más bien el que los brasileros han tenido desde hace rato en la mira su propio proyecto internacional, y ahora parece que todo empieza a acomodarse a sus intereses.

En ese orden de ideas, el jugarle a Brasil en su propio juego, es decir, dentro de Unasur, hace que perdamos un poco esa noción de país apartado de Suramérica (el “Tíbet”, el “Caín”, etc.), y de hecho aprovechemos el relajo causado por la izquierda populista de los últimos años para lograr una mejor posición regional. Esa estabilidad de la que habla Santos puede verse como que Venezuela se mantiene estable en su igualitarismo ramplón que no deja que su economía avance, sino más bien que la estanca; mientras nosotros seguimos con posibilidades de ascenso. Eventualmente tendremos que saber sortear con los cambios de la región a beneficio nuestro.

Así mismo, no se puede descartar de primerazo la relación que tenemos con Estados Unidos, no es sabio simplemente pasar de una órbita a la otra. En este caso se necesitará de mucha astucia para saber sacar provecho de la inminente competencia que ya poco a poco muestra sus primeros visos. Si bien no hemos sabido aprovechar nuestra posición geoestratégica en lo que llevamos como país independiente, eso no quiere decir que tengamos que repetir ese error. Estamos justo en medio de la contienda, pero en vez de ser un simple estado tapón podemos ser un estado mediador y sacar nuestra tajada del encuentro.

No puedo decir con toda certeza que esa es la estrategia del gobierno actual, pero por lo menos sí está sentando las bases para ello. Tampoco es mi intención ser indolente con las desgracias de nuestros vecinos, y genial sería si pudiésemos hacer un verdadero bloque conjunto que satisfaga a todos, pero es claro que aún priman los intereses nacionales particulares, y uno aún muy mercado es el de quererse diferenciar del resto. Una opción para ello es romper con todas las estructuras existente en un ánimo revolucionario e inventarse un nuevo status quo, o saber aprovechar lo que provee el existente ¿Cuál estrategia es la más sensata?

(Bastardo Realista)

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