Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

jueves, 4 de agosto de 2011

Debilidad, falta de carácter y otras peroratas

ADVERTENCIA: Este artículo en parte refleja un poco mi lado emocional, aunque voy a intentar exponer con argumentos el motivo de mi desazón. Si alguno quiere quitarme mis “credenciales conservadoras”, adelante, yo por lo menos sé donde estoy parado.

De un tiempo para acá he demostrado cierta antipatía hacia lo que sucede dentro del Partido Conservador. Las razones para ello son en primer lugar el caciquismo inherente a todos nuestros partidos políticos, seguido de cerca por el hecho de que son capaces de venderse por puestos y formar parte del tecnicolor Unidad Nacional. Este factor es bastante clave porque muestra como desde el Frente Nacional (y tal vez antes) el partido azul no tiene rasgo distintivo alguno, un programa en particular político, todo se limita a promover la religiosidad católica, y en los peores casos, una añoranza hacia un imperio hoy en día inexistente.

Por eso no deja de ser paradójico que lo que haga distinguirse a los conservadores en el gobierno sean las “culture wars” criollas que se están dando hoy en día. Con toda honestidad estos temas suelen aburrirme, y hasta me parece un poco ridículo que en un país donde no se ha consolidado la llegada del modernismo ya pretendan abrir debates postmodernos, sólo porque en países industrializados se están presentado (lo que no deja de darle cierto tufillo a moda pasajera). Y no es que esté mal en que haya una voz en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto, lo que si deja cierto sabor acre es ver como el partido que debería representar la autoridad, la mesura y la prudencia demuestra todo lo contrario, pretendiendo llevar a referendo estos temas y aún otros más espinosos.

¿Por qué digo debilidad? Sencillo, es increíble que la segunda fuerza dentro del Congreso no haya sido capaz de demostrar una buena argumentación a favor de los pocos principios que le quedan, además de hacerlo desde una posición de imposición religiosa que bien puede sonarle bonito a sus adherentes, mas no logra dar suficientes fundamentos a aquellos que debería convencer o persuadir. Fuera de eso, apela a un recurso que apela más a los fragores masivos del momento, da para que se dé una tiranía de las mayorías, y que además es un arma de doble filo, porque bien pueden creer que la mayoría está con ellos y llevarse una amarga sorpresa, o luego se puede utilizar ese mismo recurso para aprobar medidas muy contrarias a sus valores, y ahí sí les toca quedarse callados. Peor aún, en este referendo pretenderían volver a poner en juego el tema de la reelección pero ahora indefinida ¿Qué no sería hacer los mismo que Venezuela? ¿Otra vez toca caer en cuenta que eso abriría un boquete para que algún otro haga lo mismo (puede ser Petro, o Robledo, o algún otro “preferido”)? ¿No se supone que ser prudente es no caer en las pasiones de las masas?

Ahora bien, supongo que algunos se preguntarán en donde estoy parado en los otros dos temas. Insisto en que estás discusiones no me despiertan mayor interés al llamarme más ciertos temas de un nivel distinto, dejándole estos a algunos de mis compañeros de clase. También advierto que son temas que prefiero tratar frente a frente ya que por su carga emocional suelen hacer que por este medio se tornen en bravatas cibernáuticas.

-En cuanto al matrimonio homosexual me parece que es una pelea sin fundamento, debido a que en las notarías las parejas del mismo sexo pueden firmar contratos donde se pueden otorgar los mismos derechos que tenemos aquellos heterosexuales que nos casamos por lo civil. Si están de acuerdo con la separación entre Iglesia y Estado eso también significa que éste no puede intervenir en los asuntos de la primera y obligarla a hacer rituales contrarios a sus principios. De paso añado que fuentes oficiales del primer país en aprobar este tipo de matrimonios muestran que el número de éstos ha ido en bajada desde su aprobación, cosa que puede ser usada en su contra. Fuera de eso, la tolerancia impuesta por la ley tiene cierta manía de causar más rechazo que aceptación, y si creemos en la intimidad de las personas, el politizarla puede ser más riesgoso que beneficioso.

-En el tema del aborto algunos me dirán que cómo rechazarlo si a la vez se aprueba la pena de muerte (que igual no es pelea que me trasnoche), bueno, yo creo que es tan sencillo en que estamos lidiando con potencial vs alguien que ya la embarró. También, legal o no, el que se tome el aborto como método anticonceptivo es altamente preocupante al ser procedimiento bastante riesgoso, y que puede convertirse fácilmente en un problema de salud pública.

Ahí lo tienen, a los interesados en seguirlo debatiendo contáctenme y con gusto lo hablamos porque por este medio no lo seguiré tratando. Si esto me hace un “traidor”, perfecto, la verdad nunca dije que me apegara a una visión retrógrada de la derecha, empezando porque nunca he sido católico. Ya vendrán los comentarios de que si no le gusta, váyase a los países anglosajones de donde proviene, pero entonces yo les pediría que dejen de citar a Burke y otros pensadores tories en sus plataformas. Además, es aquí donde hay harto por hacer en vez de estar idealizando un pasado imperial que ni en su lugar de origen le paran tantas bolas, y colgarse a cualquier gobierno de turno sólo por decir que se está en el poder.

2 comentarios:

  1. Y juan Manuel Corzo, venido de la noche ultraconservadora, quiere aparecer como el azote de Dios y que todo el país se orine de miedo con solo verlo. Por favor!!!

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  2. Tiene razón, se me olvidó mencionar a ese personajazo.

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