Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

sábado, 9 de julio de 2011

Sostenibilidad y Tutela

El mico ve, el mico lo hace.

Muchos discursos que reclaman derechos tienen un fundamento claro y es la envidia. Al ver que no hemos tenido la iniciativa ni las capacidades para lograr un mayor bienestar, y que de repele, contrario a nuestros propios mitos somos malos negociantes. Es por eso que cuando vemos que alguien le va mejor que a nosotros lo resentimos y nos sentimos robados. El paso siguiente a esto es reclamar todo eso que no se tiene como derecho, y la forma de reclamarlo es por las vías de hecho y el atropello, no viendo la forma de hacerlo viable y sostenible, alguien más tiene que pagar. Por eso si los niños mimados que perdieron sus privilegios o quieren más de los que tienen afirman un espíritu sesentayochista y arman pataleta, no hay razón alguna para que aquellos que los envidian no los imiten considerando que esa fue la forma en que consiguieron sus privilegios. Como le oí a un manifestante de universidad pública “¿por qué yo no puedo beber el whisky que bebe el burgués? ¿por qué no puedo tener las mujeres que tiene el burgués?”

De 1968 a 1984 a 1991.

Una frase tan diciente de estas manifestaciones como “seamos realistas… pidamos lo imposible”, es un síntoma claro del doblepensar que motiva estos reclamos. En esta técnica orwelliana se sostienen dos ideas contrarias en la mente de los adherentes, logrando así un autoengaño consciente: saben que no son logrables sus reclamos, pero aún así alegan y tuercen la realidad para que estos se cumplan. Una manifestación práctica de esto fue la institucionalización de la Acción de Tutela, una institución creada para pasarse por la galleta las instituciones, el derecho a atropellar otros derechos. Desde su incepción se ha usado para toda suerte de reclamos infundados y distorsiones, por ejemplo el derecho a la propiedad se pasa por la faja porque a alguien le negaron la entrada a un club, o el derecho a la salud se convirtió en el derecho a los medicamentos más costosos en vez de los genéricos quebrando así el sistema de salud.

El Asilo Arkham.

Ahora que los locos se han tomado el control, cualquier intento de poner orden al asunto se verá frenado por u  fuerte rechazo e incluso puede morir antes de nacer. La Sostenibilidad Fiscal empezó como proyecto constitucional y apunta de manipulaciones la redujeron a principio, y ahora están ad portas de darle la estocada final. Según este grupo de “indignados”, liderados por la tremebunda Gloria Cuartas, la Sostenibilidad Fiscal atenta contra su preciada tutela y le quita poderes a los jueces (cosa que no me parece del todo nociva, dada su propensión de legislar desde el banquillo). Lo que parecen no entender es que para cubrir todos los beneficios que reclaman se necesita dinero, no sólo no tenemos mucho sino que está mal manejado. No caen en cuenta que los beneficios a los que aspiran toman tiempo y toman cierta responsabilidad, sí, responsabilidad fiscal. De hecho el cacareado modelo sueco que inspira al Estado de Bienestar muestra características de mesura y responsabilidad, y por eso es que lo logra. Pero aquí queremos el efecto sin la causa.

Coda.

Es deprimente ver como la ignorancia sumada la impotencia lleva al atraso y el desorden, y además lo quieren disfrazar como humanismo. Como la libertad trae responsabilidad se prefiere la dependencia, y de repeso se tiene el descaro de exigir más allá de lo que se puede proveer. Todo esto sin percatarse que este tipo de medidas se les estallará en la cara, por un lado la dependencia le da más poder a aquellos que se suponen están en contra, por el otro lado van a hacer que todo colapse y se quedarán sin chicha ni limonada.  Y ahí sí….

A llorarle al mono de la pila.

3 comentarios:

  1. Creo que los derechos son otra cosa. Un derecho es algo que se puede reclamar a otro. "Te he querido, tengo derecho a una explicación", por ejemplo. Los derechos materializables en bienes se los reclama el ciudadano al Estado: "¿Dónde estudio para ejercer mi derecho a la educación?". Ver ahí la demagogia es no entender el fondo de la vida colombiana. Donde dice "ciudadano" debe entenderse "Estado" (la organización social de los dominadores: éstos tienen derecho a reclamar educación y salud) y donde dice "Estado" debe leerse "contribuyente", es decir, "ciudadano". Luego se DECLARA que el hombre de Toribío puede reclamarle a la abstracción Estado su educación pero no le llega nada porque antes la reclamó el pariente del magistrado que es el Estado. El de Toribío la pagó.

    Es decir, no es que la forma de proveer derechos sea demagógica e inviable, sino que es un puro despojo de los mismos despojadores del siglo XVI, todo envuelto en falacias que sólo pueden descifrar los que han ejercido sus derechos y por tanto no querrán cambiar ese orden.

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  2. Cordial saludo:

    Ahora está en el blogroll de Tijera Press y de sipmacrants!

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