Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

domingo, 24 de julio de 2011

Partido Technicolor

No es sino que yo diga que me voy de vacaciones para que sucedan cosas dignas de atención. No me refiero al deceso de una cantante que de todos modos me importaba tres pesos, algo me dice que empresas privadas como Lockheed Martin se encargarán de continuar la carrera espacial (así sea sólo para reparar satélites), y darle mucha caña a los deplorables hechos acaecidos en Noruega es darle pie a los medios para satanizar a toda derecha usando cuanto chiflado realice estos deleznables actos, así como hicieron con el caso Loughner.

En realidad lo que me prendió las alarmas fue la entrada del Partido Verde a la Unidad Nacional. Aunque no debería estar tan sorprendido debido a las alianzas de dicha colectividad en la búsqueda de votos en las próximas elecciones regionales, no deja de ser confuso el que hace año fuera el partido que se fue a segunda ronda contra el actual presidente ahora haga parte de su coalición. Pero en realidad tampoco es que sea tan confuso, desde antes de asegurar su estadía en el Palacio de Nariño el Presidente Santos hablaba de una posición de centro, el centro que en política es a la vez todo y nada, que también sale en las proclamas de varios partidos de la Unidad Nacional como la U o el Conservador, y que el Presidente ha sabido implementar en su política de agradarle a todo el mundo; de seguro es ese centro lo que finalmente atrajo a la fracción Opción Centro del Partido Verde a pegarse de una vez por todas a este nuevo episodio de nuestra política.

Por supuesto no faltan las loas por parte de los otros miembros de la Unidad Nacional hacia este acto, como tampoco faltan las críticas por parte del único partido que considera atractivo ser oposición como lo es el Polo. Y por supuesto también como era de esperarse, han salido las justificaciones y respuestas ante dichas críticas argumentando que los verdes entraron a cambio de nada, y si bien queda la sospecha de quienes ocuparían los dos ministerios reencauchados, en particular el de Medio Ambiente, todos los artículos parecen coincidir en que el beneficio se verá en las mencionadas elecciones regionales, especialmente en Bogotá donde se “desuribizará” la candidatura de Peñalosa ya que supuestamente el ex Presidente no es muy popular en esta ciudad.

Tomando todo esto en cuenta, y retomando un reclamo que hice a principios de este año, me voy a permitir hacer una pequeña sugerencia de ingeniería política. Claramente el Frente Nacional fue un éxito, el hecho de que se disolvieran las ideas políticas exagerando el accionar centrípeto de todo bipartidismo, y ya no hubiese motivo alguno para las pasadas guerras interpartidistas es aún hoy en día algo que se recibe con beneplácito. De ahí el que varios se hinchen el pecho diciendo que son de centro, y cualquier persona con unas ideas más definidas sea tildado de “radical” o de pertenecer a una “mano negra”. En lo que falló el Frente Nacional fue en repartir la marrana sólo entre los dos partidos históricos, dejando por fuera los demás movimientos y así dando pie a la continuidad de los grupos armados ilegales, ahora con dicha exclusión como excusa.

Como todo sistema, nuestro sistema político cuenta con uno o varios canales de retroalimentación lo que le ha servido para aprender de los errores del Frente Nacional. Con un Partido Conservador desdibujado y un Partido Liberal fraccionado en varias disidencias se nos da la impresión de una mayor pluralidad por medio multipartidismo donde todos dicen básicamente lo mismo, con la salvedad de que ahora si hay forma de que los movimientos periféricos participen quitando cualquier excusa para el levantamiento armado. Ahí es donde entra a jugar el Polo como bobo útil, porque como bien dije antes es un partido que se siente más cómodo en la oposición debido a su retórica política, y que por lo menos en Bogotá ha demostrado ampliamente que no sabe qué hacer en el gobierno, además de sus propias rencillas internas y disidencias, sospechas de contacto con las guerrillas, y el poco atractivo de su discurso trasnochado, hace que tenga un modesto 5% en el Congreso que de todas formas sirve para mostrarnos como un país democrático y pluralista en el exterior.

Por consiguiente, aunque en mi mundo ideal tendríamos un sistema bipartidista con cada partido agrupando los distintos matices de cada lado del espectro político, claramente acá a lo que propendemos y parece funcionar es un sistema de un partido y medio como el de México antes de 2000. Así como el PRI tenía al PAN y al PRD para sostener ante el mundo que había oposición en México, y así mismo abarcaba todo tipo de discursos dentro de su seno, acá en Colombia los partidos de la Unidad Nacional deberían superar los personalismos y consolidarse en un solo partido de aluvión con un nombre noventero bien rimbombante, y así quedaría de frente la hegemonía política dentro de nuestro país.

Como ya no importa si se es verde, rojo, azul, naranja, morado, rosado, beige, lila, fucsia, floripepeado o de cualquier otro color, pues bien estaría que se dejara la hipocresía a un lado, y de todos modos tienen al Polo y el partido de turno que abandere a los independientes para mostrar que sí hay participación en Colombia. De hecho, ni mala idea sería que usaran la excusa de la pluralidad para dicha fusión, y ya que la encabezan antiguos liberales, pueden usar su experiencia para colgarse al discurso de moda, recordemos que ellos fueron los de la timorata y mal implementada apertura, a la vez que se suscribieron a Socialista Internacional. No se preocupen por mí y por otros que queremos que hayan partidos que realmente representen las distintas opiniones de la sociedad, sabemos que a la gente no le gusta la política como tampoco los cambios, y de seguro crearemos los micropartidos necesarios para alegar a favor de la democracia. ¿Qué tal mi idea? ¿Ya se les había ocurrido?

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