Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 1 de junio de 2011

Yo tenía una India

El último trabajo que tuve que entregar este semestre fue un ensayo basado en la película Gandhi de 1982, y relacionarla con los eventos históricos que llevaron a la independencia de la India y Pakistán. Por supuesto más de uno de mis compañeros mojó los calzones con la imagen de santidad proyectada sobre el líder indio por la cinta, la cual no tuvo en cuenta las desviaciones sexuales del personaje, y mucho menos el hecho de que a pesar de que las políticas de Gandhi lograron sacar al Imperio Británico, sólo conducían al socialismo pauperizante que es de un “alto grado” espiritual pero miserable y famélico en lo material.

Eso sí, en defensa del filme debo decir que mostró una conclusión peculiar de ese proceso independista, y fue que se crearon no uno sino dos países. Y lo peculiar acá es que una independencia basada en la no-violencia llevó a una confrontación bastante sangrienta entre las dos etnias principales, hindúes y musulmanes, y de ahí la creación de los dos países. Claramente a pesar de los esfuerzos (si los hubo) por parte de los líderes indios de crear un estado-nación civil, en el cual la nación se identificara con sus instituciones, lo que tenemos acá es un claro caso de construcción de estado-nación étnica, donde la nación se identifica con un rasgo étnico, en este caso marcado por el clivaje religioso.

Pero tampoco se puede decir que la cosa se dio tan fácil como tomar una regla y trazar una línea de separación entre las dos religiones y sanseacabó el problema. Hasta el día de hoy, 64 años después de la independencia, siguen habiendo conflictos fronterizos entre los dos países, particularmente en la región de Kashmir la cual sigue siendo una región en disputa donde conviven comunidades de ambas religiones, y además donde China también hace reclamaciones. Esta región en disputa ha producido guerras entre los dos países en 1947 (recién la independencia) y 1965, las cuales han quedado en tablas, pero ha tenido ciertos avances en materia de paz en los últimos años.

Esto no quiere decir que las relaciones se hayan apaciguado y dejen de estar tensas. Ahora que en tierras pakistaníes se dio de baja a Osama Bin Laden con una incursión estadounidense hecha sin autorización gubernamental, se insinúa que India podría hacer lo mismo al haber indicios de encontrarse también en Pakistán los líderes terroristas responsables de varios ataques en territorio indio, en particular la bomba en Mumbai. El Primer Ministro Indio, Manmohan Singh, siguiendo su línea de acercamiento con Pakistán evitó dar comentario alguno al respecto, e incluso insinuó que desaprobaba de ese tipo de incursiones. Aún así, tal parece que Singh es una minoría dentro de la dirigencia India, la cual presiona por un trato más duro hacia los vecinos musulmanes, cosa que no ha pasado inadvertida por el gobierno pakistaní, los cuales piden cautela para evitar que sucedan cosas terribles.

Lo terrible en cuestión no es una bravata, hay que recordar que tanto Pakistán como India son países que poseen el máximo disuasivo militar en la historia: arsenal nuclear (¿qué pasó con la no-violencia?). Tal vez no el suficiente para no tener que hacerse el de la vista gorda con una entrada ilegal de soldados gringos, pero si para buscar una política de contención dentro del subcontinente, y ahí está la gran piedra en el zapato de India en sus grandes aspiraciones globales. Porque es posible que su gran rival presione para que no le sea concedido el puesto que aspira India dentro del Consejo de Seguridad en la ONU, por ejemplo, y esto pueda ser la motivación real del acercamiento de Singh, el no tener más competencia para hacer de su país la potencia de esa región.

De la no-violencia pasamos a la contención nuclear. No veo nada de mala a una resistencia pacífica, de hecho, me parece la mejor forma de manifestación; pero la realidad nos lleva a la necesidad del armamento para la propia supervivencia. Estas muestras de “halcones” dentro del subcontinente índico sólo demuestran que la pugna por el poder sigue, y que lo que pase en esta región del mundo tiene que ser observado más de cerca para poder prever los futuros balances de poder que puedan darse.

1 comentario:

  1. En este si estamos totalmente en desacuerdo, Gandhi no tiene comparación con cualquier otro lider político. Ud sabe q soy seguidor de él mucho antes de hacer ese trabajo

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