Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

viernes, 24 de junio de 2011

Desastres y buenas ideas

Ahora que pareciera que por fin se acabaron las fuertes lluvias y por lo tanto se detendrán las inundaciones que han tenido asolada a buena parte de la población desde el año pasado. Uno de los problemas ahora va a ser reconstruir todos los sitios dañados, reubicar a los damnificados, calcular la magnitud de los daños, y por supuesto, cuáles van a ser los costos de todo esto. Un aspecto clave, pero que pasará de largo a más de uno, es la lentitud con la cual ha respondido, responde y responderá el Estado ante todos los sucesos vinculados con este desastre.

Esta lentitud se debe a que el Estado, y específicamente la administración quien es la encargada de este tipo de temas, no puede actuar de buenas a primeras y con una estricta adherencia a las leyes. Este es uno de los costos negativos de procurar mantener un Estado de Derecho, o incluso su hijo bastardo el Estado Social de Derecho, donde el Estado se sujeta a las leyes para evitar arbitrariedades, así en casos como éste se espere acción más directa. Sumado a los siempre prevalentes casos de corrupción que son un verdadero cáncer en todas las esferas de la sociedad, y también el hecho de que nuestro Estado ha tenido históricamente un perfil más reactivo que planificador.

Por lo tanto, una diferencia fundamental entre una entidad pública y una entidad privada es que la primera sólo puede hacer lo que la ley le permite, mientras que la segunda puede hacer todo aquello la ley no le prohíba. Con esto explico una de las razones por las cuales prefiero lo privado a lo público, al tener más margen de acción. Curiosamente una entidad privada que fue afectada de manera visible por las inundaciones, que hasta chistes crueles provocó, fue la Universidad de la Sabana aún tiene su campus principal inundado y aún no está adecuado para dictarles clase a sus alumnos, que a la hora de la verdad fueron los mayores afectados por la suspensión de sus actividades.

Algo positivo de que se haya inundado esta universidad, es el hecho de que no sólo traerán a expertos holandeses para arreglar el problema, quienes por sus condiciones geográficas e históricas son los mejores ingenieros hidráulicos del mundo, sino que además proyectan acabar con el problema a largo plazo. Lo mejor es que la negociación no se queda ahí, la idea también es que estos expertos instruyan a los estudiantes de ingeniería de dicho plantel educativo, lo cual es paso importante para mejorar la infraestructura de nuestro país.

Como este proyecto cubre las zonas aledañas afectadas, lo mejor que puede hacer en este caso es hacerse a un lado y dejar trabajar, claro, asegurándose de que no se trate de un timo o un escamoteo, pero sin interferir en el proceso de readecuación de la zona. A largo plazo, dado que en una función que se ha quedado corto el Estado y SI le corresponde, que es la infraestructura, debería hacer todo lo posible para que estos nuevos profesionales se encarguen de futuras obras, y pase poco a poco de ser un Estado reactivo a uno planificador. Sé que es algo anhelante de mi parte, pero de vez en cuando me gusta soñar.

Es triste que haya tenido que haber un desmadre para que a alguien se le hubiese ocurrido una buena idea, pero parece que así es que suele funcionar la mente humana. Ahora lo interesante sería que las otras universidades intentasen no dejarse ganar por la Sabana, y buscar también suplir ese campo profesional que tanto nos hace falta (para que luego me digan que la competencia no funciona). Estamos acá ante una clara muestra de cómo algo en principio devastador, si se sabe aprovechar puede ser a la larga beneficioso para todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario