Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

domingo, 8 de mayo de 2011

Partidos políticos en Colombia

Hoy no voy a tener mayor tiempo para escribir en el blog, así que les dejo este trabajo que hicimos un compañero y yo para la universidad. Espero aclare algunas preguntas y genere otras.

Orígenes desde la independencia:

Durante la temporada independentista no se puede hablar de partidos políticos como tal, pero desde la traducción de los Derechos del Hombre se puede decir que fue la llegada de los principios liberales a Colombia, y aquellos que se sumaron a esta causa a pesar de llamarse independistas, se les considera los fundadores del Partido Liberal. A ellos se opondrían los peninsulares quienes querían conservar las tradiciones españolas. Estos independistas estarían divididos desde un principio entre centralistas y federalistas, las cuales marcaron las mayores disputas durante el periodo conocido como la Patria Boba. Después de la independencia lograda en 1819, se firmaría la Constitución de Cúcuta donde ser liberal era al mismo tiempo ser conservador, porque aquello a conservar era la libertad triunfante y la armonía entre hecho y derecho. Entre 1821 y 1826 no existían los partidos políticos, solo republicanos, aunque ya se presentaban algunas diferencias entre ellos. Todas las corrientes políticas de esa época se denominaban liberales, y al término se le añadieron diversos calificativos para poder diferenciarse.

Hasta el día de hoy no son claras las primeras divisiones y su correspondencia con los dos partidos tradicionales, Liberal y Conservador; pero se pueden observar ciertos factores comunes. Una primera división se da entre civiles y militares, los primeros representados por Santander y los segundos por Bolívar, quienes también representaban la división entre federalismo y centralismo respectivamente. Así mismo, quedaban reductos realistas dentro de la sociedad neogranadina, una élite criolla, la cual buscaba reemplazar a la élite española, pero no para cambiarla sino para ser igual a ésta, y mantener las tradiciones coloniales.

Durante y alrededor de la presidencia de Santander, a quien algunos consideran que tenía un corte conservador por establecer instituciones con leyes y orden, como también por establecer a la élite criolla en éstas, y otros consideran liberal por su filiación con el federalismo; el militarismo se reduce significativamente con la separación de Venezuela y Ecuador, pero se da un fraccionamiento entre los liberales republicanos, donde aquellos que le hacen oposición a Santander crean el partido ministerial, al que luego se unirían antiguos bolivarianos, militares, y tradicionalistas.

Ya dentro de los liberales se da su primer fraccionamiento interno, los liberales conservadores liderados por Santander, y los liberales rojos liderados por Azuero. Ya en 1848 Ezequiel Rojas presenta el programa liberal, y al año siguiente José Eusebio Caro y Mariano Ospina presentan el manifiesto conservador. Los primeros conservadores se presentaban a sí mismos como representantes de otra forma de entender la libertad, el progreso y el progreso, anteponiendo el derecho y el orden. A ellos se unirían posteriormente los ministeriales, dando así a la conformación de los partidos tradicionales en Colombia.

Principales reformas constitucionales:

Como dijimos antes la principal división que se dio entre santanderistas y bolivarianos fue que, quienes apoyaban a Santander buscaban un sistema federalista, mientras quienes apoyaban a Bolívar buscaban un sistema centralista. Las primeras constituciones previas a el nacimiento de los partidos no tenían una ideología partidista clara, pero si luchaban porque sistema escoger entre el federal y el centralista.

Las constituciones de 1811, 1812, 1821, 1830 y 1843 proponían un sistema centralista bastante marcado, aunque aún no se diferenciaban el partido conservador del partido liberal, pues en un principio se luchaba por acabar con el tradicionalismo español y no por un partido político definido.

En la constitución de 1853 ya se habían formado los partidos políticos como los conocemos hoy, el partido conservador y el partido liberal, durante el año de 1849. Además en 1851 se da el nacimiento del golgotismo, la facción radical del partido liberal, encabezada por sus elementos más jóvenes; diferenciándose del ala moderada, legista y heredera de Santander del Partido Liberal, a la que llamaron draconinana. En esta constitución se manejaba un corte federalista, se dio el derecho a elegir al presidente y vicepresidente de manera directa, además fue la constitución más corta de Colombia, característica del partido liberal, escrita por los gólgotas, quienes dominaban la Cámara de Representantes.

En la constitución de 1858 se dio mayor autonomía a los Estados de la confederación en un sistema federalista, y se buscó un equilibrio entre el ejecutivo y el parlamento, además dio libertad de culto en los diferentes Estados, el presidente durante este periodo fue Mariano Ospina Rodríguez, liberal conservador.

La constitución de 1863, fue la constitución federalista por excelencia, pues cada Estado era libre de tener su propia moneda, tener su propio ejército y su propia aduana, en este periodo se le dio aumento el poder del parlamento y el poder del ejecutivo disminuyó considerablemente, también se dio libertad de culto además de libertad política y administrativa a cada Estado, el presidente durante este periodo fue Tomás Cipriano de Mosquera, liberal radical.

Después se dio la regeneración de Rafael Núñez y con él la constitución de 1886 que rigió durante 105 años, pues finalmente logró regular la disputa entre el centralismo y el federalismo, dando una centralización política con una descentralización administrativa; aunque vale aclarar que su ideología conservadora se notaba en el corte religioso, declarando el catolicismo como única religión de la nación, además de regresar varios poderes al ejecutivo que se habían perdido durante la constitución de Rio Negro.

Durante esta constitución se dieron varias reformas a la misma, cada una con diferentes cargas partidistas. Las reformas más relevantes fueron:

·         1910, se trató de dar una reforma de modernizar e industrializar al país; esta reforma no tiene ninguna carga ideológica, pues ambos partidos buscan lo mismo, pero si se nota en las actitudes de Reyes al dar un poder más alto al ejecutivo, y reducir el poder del parlamento característico del partido conservador.
·         1936, con López Pumarejo, se crearon los primeros movimientos sociales y sindicatos en Colombia además de derechos a los derechos laborales; en este tiempo el partido liberal fue influenciado por el pensamiento socialista, dando así toda esta serie de reformas en búsqueda de la ayuda de los trabajadores y movimientos  sociales.
·         1957, se da el plebiscito para el frente nacional, esto fue hecho para terminar con la rivalidad entre ambos partidos, alternándose el poder por dos periodos, pero que después se convirtieron en 4 periodos.
·         1968, con Carlos Lleras Restrepo se da otro gobierno liberal, dando participación a los terceros partidos e intentando dar una reforma agraria, la cual no se llevo a cabo, además de limitar al ejecutivo con las leyes cuadro.

Finalmente se da la Constitución de 1991, no con una ideología de un partido específico, sino por una iniciativa popular que buscaba quitar el poder que el narcotráfico había ganado en el Estado. Con las reformas presentadas dicha Constitución Política de 1991, donde posteriormente se dio una atomización de los partidos los partidos políticos podían presentar para las elecciones un número ilimitado de listas, así que en vez de presentar una lista única, los partidos tradicionales presentaron varias listas bajo una etiqueta, lo que posteriormente llevó a la creación de partidos llamados “de garaje”.

Esto fue corregido con el Acto Legislativo 01 de 2003, el cual ha limitado estas listas y ha reducido el número de partidos debido a una serie de medidas que se presentarán en la sección de normatividad.

Normatividad jurídica:

La normatividad de los partidos políticos colombianos está contemplada en la Constitución Política de Colombia de 1991. Basándose en el artículo 40 de los derechos fundamentales, el cual reconoce el derecho de todo ciudadano a participar en la conformación, ejercicio y control del poder político.

Así mismo, bajo el Título IV de dicho documento, el cual contempla la participación democrática y los partidos políticos, y su segundo capítulo estipula tal normatividad con una serie de artículos neutros que van del 107 al 111. Nos referimos a estos artículos como neutros, al no referirse a la organización del Estado, como tampoco pertenecer a la declaración de derechos; pero que el legislador constitucional consideró de suma importancia para darles la categoría de constitucionales. Dichos artículos son:

Art. 107:
·         Derecho a formar partidos.
·         No permitir la doble militancia.
·         Principios rectores: transparencia, objetividad, moralidad, equidad de género, y el deber de presentar y divulgar sus programas políticos.
·         Posibilidad de consulta interna para elegir a sus candidatos.
·         Responsabilidades de los partidos políticos.
·         Sanciones.
Art. 108: Reconocimiento de la personería jurídica de los partidos por parte del Consejo Nacional Electoral  a aquellos que logren el 3% de los votos emitidos de forma válida en las elecciones parlamentarias, y la pérdida de la personería a aquellos que no logren dicho umbral. Los partidos se reglamentarán por sus propios estatutos, y sus representantes actuarán dentro de ellos como bancada.
Art. 109: Financiación política y electoral por parte del Estado, sus condiciones, sanciones por actos indebidos o ilegales, y deberes de los partidos políticos.
Art. 110: Prohibición a contribuciones de aquellos que desempeñan funciones públicas.
Art. 111: Derecho al uso del espectro electromagnético.

Los artículos presentados fueron modificados por el Acto Legislativo 01 de 2003, una reforma de iniciativa congresional. Dicho acto reitera el propósito original de los artículos mencionados además de modificar artículos referentes al proceso de elecciones, agregando nuevos elementos como ordenar listas y candidatos únicos, convertir a los miembros del Consejo Nacional Electoral de carácter permanente, cambia el sistema de elección del registrador, e introduce los conceptos de cifra repartidora y umbral electoral.

Según el inciso 2° del artículo 1° de la Ley Estatutaria de 1994, los movimientos políticos son asociaciones de ciudadanos constituidas libremente para influir en la formación de la voluntad política, o para participar en las elecciones. En nuestro país la diferencia entre partido y movimiento político, es que el partido es una institución permanente, mientras que el movimiento es una asociación temporal. En la misma ley mencionada, se reconoce la personería jurídica a aquellos partidos o movimientos que cumplan con los requisitos estipulados en la Constitución por parte del Consejo Nacional Electoral.
Los derechos obtenidos por dicha personería jurídica son:
* Derecho a inscribir candidatos a cualquier cargo de elección popular sin requisito alguno. (Art. 108, inc. 3, Cons; LE 130/94)
* Derecho obtener financiación estatal para su funcionamiento y campañas electorales. (Art. 109, inc. 1, Cons).
* Derecho a utilizar en todo tiempo los medios de comunicación que hagan uso del espectro electromagnético. (Art. 111, Cons).

Aspectos políticos:

Anteriormente anotamos el origen de los dos partidos tradicionales en Colombia, el Conservador y el Liberal, y como éstos derivaron de una sola corriente política luego de la independencia; y como algunos autores atribuyen a la génesis de los partidos a las figuras de los próceres, específicamente Bolívar y Santander. Así como también mencionamos la atomización de los partidos luego de la Constitución de 1991, y la reducción de éstos luego del Acto Legislativo 01 de 2003.

Aunque existió la diferencia entre centralistas y federalistas, Colombia al igual que las demás democracias liberales que surgieron en las revoluciones de los siglos XVIII y XIX no presentaba en sus inicios una división partidaria, al pensarse la unidad como uno de los ideales de estas revoluciones, y cualquier tipo de división era visto como una facción, y contraria a la democracia.

Es por esto que vale la pena hacer una diferenciación entre facción y partido más allá de lo establecido en la Ley Estatutaria, al tener la primera definición hasta el día de hoy una connotación negativa. Así podemos distinguir en principio una facción es un grupo concreto, y el partido es una partición analítica de un todo, entendido este “todo” como el Estado. Una definición más cercana a lo que se busca es que la facción tiene una búsqueda interesada por obtener puestos y emolumentos, mientras que el partido promueve el interés nacional sobre la base de un principio particular. En otras palabras, el partido busca le da preponderancia al bien común y la facción al bien particular. Por eso vale la pena destacar tres puntos clave sobre los partidos:
* No son facciones.
* Son parte de un todo.
* Son conductos de expresión.

Así mismo, los partidos también se pueden clasificar en:
* Basados en intereses.
* Basados en principios.
* Basados en afectos.

Cabe anotar que un partido en sí mismo puede contener divisiones, las cuales pueden calificarse como: fracciones, entendidas éstas como un “órgano conscientemente organizado, con una cierta cohesión y disciplina consiguiente”, y tendencias, que vienen siendo “un conjunto estable de actitudes”.

Retomando la parte histórica de los partidos políticos colombianos expuesta anteriormente, y con estos elementos de análisis vale la pena tratar de entender si lo que hemos tenido ha sido un sistema de partidos o de facciones. Como se mencionó anteriormente, el inicio formal de los partidos políticos en Colombia se dio entre los años de 1848 y 1849 cuando los partidos Liberal y Conservador presentaron su programa respectivamente, y ambos tienen su origen en el liberalismo decimonónico.

Podemos ver esto por ejemplo en el manifiesto escrito por Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro donde se lee: “El Partido Conservador es el partido que reconoce y sostiene el orden constitucional contra la dictadura, la legalidad contra las vías de hecho, la moral del cristianismo contra la inmoralidad del materialismo, la libertad racional contra la opresión y despotismo monárquico, militar, demagógico, etc… La igualdad legal contra el privilegio, la tolerancia real y efectiva contra el exclusivismo y la persecución, la propiedad contra el robo y la usurpación ejercidas por los comunistas, socialistas, los supremos o cualesquiera otros, la seguridad contra la arbitrariedad, la civilización frente a la barbarie.”

Anteponiéndolo con su programa actual, del cual se retoman como aspectos principales: “1. Dios es el centro del universo. 2. Existe un orden natural y una Ley natural de la humanidad. 3. La persona humana tiene dignidad y debe respetarse. 4. Existe una moral universal y unos valores éticos culturales. 5. La razón humana tiene límites. 6. El hombre es libre de hacer el bien o el mal. 7. Los grandes maestros son la civilización, la cultura y la tradición. 8. La estabilidad social requiere legalidad y autoridad fuerte. 9. La propiedad privada es un derecho natural y cumple una función social. 10. La equidad y la justicia social reflejan la solidaridad y el amor cristiano. 11. La autonomía local y la desconcentración del poder son importantes para preservar el orden y la tradición.” Además de hacer una clara referencia a la búsqueda pragmática de soluciones por encima de las idealistas.

Teniendo en cuenta esta comparación, el Partido conservador va muy en línea con la doctrina conservadora universal, la cual resalta los temas de tradición, imperfección humana, sociedad orgánica (donde los individuos dependen de ésta, y no al contrario), jerarquía y autoridad, y propiedad privada.

El Partido Liberal es un poco más complejo de caracterizar, porque al igual que la corriente universal de dicha ideología, paso desde un individualismo atomizador y librecambista, acusado principalmente en las constituciones de 1853 y 1863 mencionadas anteriormente; para pasar a un liberalismo moderno donde además de las ideas de libertad, razón, individualidad, y tolerancia, se le añaden las ideas de libertad positiva, liberalismo social, y administración económica, subrayadas en las reformas constitucionales de 1936 y 1968, y de incluso incluir en sus estatutos actuales puntos como: “9. El Partido Liberal Colombiano ha reconocido y reconoce el papel que juega la economía de mercado en el proceso económico y social. Este reconocimiento está en un todo de acuerdo con los postulados de la Social Democracia Internacional”.

La aparición de otros partidos diferentes a los tradicionales, bien puede explicarse gracias a estos dos. Durante la época del Frente Nacional, donde se dio la alternancia de los cargos públicos exclusivamente entre conservadores y liberales, la rivalidad entre los dos partidos perdió importancia respecto a la competencia intrapartidista, que desde entonces ha llevado a una desinstitucionalización y clientelización de los partidos en Colombia.

Precisamente fue con estas rivalidades entre las fracciones de los mismos partidos que se dio la atomización de partidos con la entrada de la Constitución de 1991 en el panorama político nacional. El que antes se podía inscribir un número ilimitado de listas a las elecciones parlamentarias se convirtió en un sinfín de listas unipersonales, las cuales durante las elecciones de 1994 y 1998 mostraron un nivel de atomización alarmante. Se puede concluir entonces que en Colombia después de la Constitución de 1991 se pasó de un sistema bipartidista a uno multifaccional, al obedecer todos estos partidos de “garaje” a un impulso personalista.

A partir del mencionado Acto Legislativo 01 de 2003, donde los partidos o facciones para mantener su personería jurídica deben cumplir con un umbral de votación, hemos notado una reducción significativa de éstos en la vida política nacional. Aunque al parecer muchas de las facciones volvieron a su partido original, algunos de los partidos se han mantenido y han aparecido otros, de los cuales vale la pena mirar algunos para saber si realmente tienen un interés partidario o de facción.

Tenemos así por ejemplo al Polo Democrático Alternativo, partido de izquierda el cual podría decirse que surge como una reacción a la política del cambio de milenio, la cual es acusada por él mismo de ser muy de derecha: “El Polo surge de la configuración de opciones políticas al término del gobierno de Andrés Pastrana cuando en el país han fracasado los diálogos de paz y el péndulo de la opinión se inclina al guerrerismo y a un régimen de autoridad fuerte”, y, “Lo que es preciso resaltar aquí es que ante el hecho de las derechas coaligadas, incluida la derecha paramilitar como al momento se sospechaba y luego se comprobará plenamente, surge de manera conciente y con sentido de respuesta estratégica una coalición análoga de las izquierdas, sectores sociales y democráticos. Sin vacilación puede decirse que la unidad de la derecha indujo la unidad de la izquierda.”

Vale la pena resaltar aquí que dicho partido es consciente de su división interna, y aunque las menciona como tendencias, cabe anotar que al tratarse de viejos partidos  que se coalicionaron en éste, obedecen más al modelo de fracciones, al tener no sólo unas ideas claras y distinguidas de las de los otros, sino también una disciplina interna. Dichas fracciones son: la Anapo, inspirada en las medidas populistas de Gustavo Rojas Pinilla; el Partido Comunista, que le apuesta a las ideas marxistas-leninistas; Polo al Sur, el cual es el remanente del antiguo MOIR, partido de más tendencia maoísta, y la Tendencia Social-Democráta, que es de una izquierda más moderada.

También sobreviviente de la era del multifaccionalismo es Cambio Radical, el cual bajo sus propias palabras es: “…una Convención disidente de la del Partido Liberal, la cual estuvo conformada por  un grupo muy importante de personas inconformes con el transcurso de los acontecimientos políticos nacionales y con el manejo dado al Partido Liberal por sus directivos.” Lo que nos hace sospechar que se trata más de una facción que de un partido, al detallar en el mismo documento: “La Convención del nuevo movimiento se hizo el mismo día en que el partido Liberal estaba llevando a cabo su Convención Nacional y en la cual iban a elegir como candidato a la presidencia al Doctor Horacio Serpa, sin haber llevado a cabo una consulta interna, como era uno de los puntos establecido en los acuerdos por las cuales el Nuevo Liberalismo o Galanismo, había aceptado reunificarse con el partido Liberal a mediados del año 1998.”

Sumado a eso, a pesar de decir en el mismo documento que se llevaron a cabo reformas ideológicas en su plataforma durante su formación, Cambio Radical no muestra mayores diferencias entre sus estatutos y los del Partido Liberal del cual se desprendió. De hecho, en la actualidad se encuentra haciendo una consulta interna para definir su plataforma ideológica.

Así como Cambio Radical, otro partido que se desprende del tradicional Partido Liberal, es el Partido Social de Unidad Nacional, mejor conocido como el Partido de la U, el cual es actualmente el que más curules tiene en el Congreso de la República, y le dio el aval al actual Presidente, Juan Manuel Santos. Al igual que el partido anterior, el Partido de la U muestra amplias similitudes ideológicas con el Partido Liberal tales como: “El Partido defiende el papel del mercado y la empresa privada, como elementos básicos de nuestra economía, pero cree que el Estado debe jugar un papel regulador, para impedir abusos y distorsiones, y para generar políticas de distribución y fomento que faciliten la equidad y estimulen la competencia y la iniciativa particular.” Aunque difiere con este en temas como la autoridad, claramente marcada por su apoyo a la medida de Seguridad Democrática del ya ex presidente Álvaro Uribe Vélez.

Es precisamente ese apoyo a dicho ex presidente lo que le da un carácter de facción a la U, en la misma historia del partido mencionan: “El Partido de la U se articula entorno a la obra de gobierno de Álvaro Uribe Vélez, un colombiano de firmes convicciones, voluntad inquebrantable, valor y decisión civil sin par, que llega a la Presidencia de la República con un apoyo popular sin antecedentes y con un llamamiento a la unión para la urgente y definitiva solución de los problemas de la Nación”. Fuera de eso, el ex presidente Uribe recientemente acaba de retomar las riendas de esta facción.

Pero el Partido de la U no es el único movimiento político que muestra un carácter de facción hacia el personalismo de Uribe. Así mismo existe el Partido de Integración Nacional, PIN, el cual en un escueto documento en el cual resume historia y plataforma expone: “…somos la alternativa válida para quienes no quieren continuar en los partidos tradicionales, nuestra iniciativa política aglutina dirigentes provenientes de diferentes corrientes, la meta es formar una nueva opción política bajo la institucionalidad de nuestro lema “Seguridad y Compromiso Social” interpretando el querer de los colombianos hacia la transformación que necesitamos. Es así como PIN, un partido Uribista; inicia fortalecido, buscando respaldar y apoyar el gobierno nacional, en la defensa de la soberanía, como principio rector de un Estado Social de Derecho.”

Posiblemente se nos quedaron otros partidos o facciones por fuera, pero con los descritos podemos dar un marco a grandes rasgos de la situación actual de los partidos políticos en nuestro país.

Conclusiones:

 Hemos notado a lo largo de este texto como desde nuestros inicios como nación republicana ha habido diferencias en el modo de pensar de la dirigencia política de cómo debe dirigirse el país. Así mismo, dado el proceso histórico hemos llegado a que la misma constitución garantice la participación ciudadana por medio de partidos políticos, dando incluso su organización.

Pero algo que se ve acusado desde las diferencias entre bolivarianos y santanderistas, es que nuestros movimientos políticos han tendido más hacia el personalismo que hacia las bases ideológicas, y una percepción general y acusada es que no cumplen con su deber de ser un  medio de expresión de las ideas de la ciudadanía. Sería pertinente preguntarse cuáles medidas podemos tomar como ciudadanos para mejorar esta situación hacia el futuro.

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