Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Colombia y la Corte Penal Internacional

En este alejamiento del blog debido al fin de semestre han sucedido cosas que valen la pena mencionarse, justo cuando me es difícil escribir como era de esperarse. Una de ellas la oí ayer por radio, y fue la visita del presidente de la Corte Penal Internacional (CPI), Sang-Hyun Song, a nuestro país por invitación de nuestro presidente. Al haber sido conducida por Vicky Dávila no fue mucho lo que le pude extraer a dicha entrevista, pero ya revisando un poco mejor el motivo de tal visita puedo concluir cosas más interesantes [1] [2].

Es notable como el Presidente Santos sigue dando pasos fuertes para posicionar a nuestro país en el escenario internacional y sacándolo de nuestro tradicional aislamiento, cosa que le aplaudo pero no por ello considero que deba celebrarle cada movimiento. Notable en el sentido en que ahora somos el primer país en América que se suscribe un acuerdo con la CPI para recibir en nuestras cárceles a criminales internacionales. Esto bien puede seguir con la idea que alguna vez expuse en que al mejorar nuestras relaciones internacionales es probable que aliente una “limpieza en casa”, aunque de todos modos no encuentro peor castigo que terminar en La Modelo. Aún así, hay que tener en cuenta que estos acuerdos son bilaterales, y obviamente ambos lados esperan ganar algo en concreto lo cual puede suscitar ciertas dudas y sospechas.

La primera es por supuesto el que la soberanía nacional, en figura del Estado Colombiano, se mine al quedar suscrita a un ente internacional, y por lo tanto perder el monopolio de impartir justicia. Esto debido a que los casos que suelen ir ante la CPI son aquellos donde el estado en cuestión ha sido incapaz de ejercer dicha función, y algunos podrían decir como hace un par de años, que el involucrar a la CPI es una muestra de debilidad. Y Santos es muy claro al referirse sobre el deseo del acompañamiento internacional en los procesos de reparación y justicia que se llevan a cabo en nuestro país. Aquí lo más probable no es que se trate de una debilidad del estado, aún teniendo en cuenta nuestro ineficiente sistema judicial, sino una forma que tiene el Estado Colombiano bajo la batuta de Santos de cubrirse el trasero ante el resto del mundo con todas las posibles ollas podridas que se vayan destapando.

Por otro lado, están aquellos de siempre que se quejan diciendo que la CPI responde a los intereses de la OTAN y por lo tanto no puede ser imparcial, y no faltarán aquellos que dicen que es otra sumisión nuestra ante su tan querido imperialismo (porque sin este término su discurso se les viene abajo). Y yo pregunto: ¿cómo más podría ser? Recordemos una vez más que a pesar de lo que se diga, no existe un ente superior a los estados que los regule a todos, y por lo tanto no puede existir un ente de justicia internacional que sea 100% imparcial. De hecho, las llamadas leyes internacionales sólo aplican para aquellos estados que las firmen, y si se salen de éstas, si bien hay disuasivos por parte de los otros estados, no existe una autoridad superior que las haga cumplir. En consecuencia, todos estos tratados internacionales se darán entre aliados afines con una potencia como eje, ergo, no será imparcial.

Por el momento Song mantiene una posición neutra frente a los actores del conflicto interno (o lo que sea que tengamos), aunque dice que estudiará los avances de la Ley de Justicia y Paz. Pero si no estoy mal, para que empecemos a recibir a estos presos internacionales este acuerdo antes lo tiene que ratificar el Congreso, entonces no creo que veamos pronto a algunos de estos reos por nuestras cárceles. Eso sí, me queda la intriga de cómo se va a desarrollar esta situación, cómo responderá nuestro país, y qué más voy a saber al respecto de esto ahora que tengo dos cursos de derecho internacional por delante.

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