Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 13 de abril de 2011

Sobre Alzate

Hace un par de horas salí de una de las tertulias académicas que organizamos con el grupo de pensamiento del cual hago parte. Hoy iniciamos un breve ciclo sobre ideólogos conservadores colombianos, y nuestra primera ponencia fue sobre Gilberto Alzate Avendaño para la cual invitamos a su hijo, Gilberto Mauricio Alzate, y su principal biógrafo, César Ayala. En un evento donde primó más el contexto histórico que la exposición ideológica, nos llevamos varias sorpresas, y cuyas reflexiones personales quisiera compartir hoy.

Mi primera sorpresa fue que Ayala se declaró a sí mismo como comunista. Nos comentó como llegó a hacer esta biografía de tres tomos sobre el caudillo conservador por la sencilla razón de que en Colombia no tenemos un buen archivo histórico, e hizo una buena invitación a que los científicos sociales colombianos a que escudriñemos más en nuestra propia historia. Por otra parte, tengo en mi posesión el segundo tomo de esta obra, y debo decir con toda justicia que en lo poco que he leído, Ayala hace una buena presentación de la época donde se dio la vida política de Alzate sin mayores sesgos ideológicos. Pero insisto, el evento estuvo colmado de sorpresas.

Una primera sorpresa fue como Ayala expuso que la historia nacional está contada exclusivamente, o casi exclusivamente, por autores liberales o incluso de posiciones más a la izquierda. Bien parecía que el biógrafo fuese un godo militante al argumentar que si Colombia es un país bipartidista, es necesario contar una buena historia del Partido Conservador, de hecho, llegó a demostrar cómo este partido no es tan reaccionario y retrógrado como se le suele retratar. También en este orden de ideas, expuso cómo el Frente Nacional fue una trampa de los liberales para hacer de los azules el partido débil y aguachento que es hoy en día.

Pero nada que nos contaban la postura ideológica de Alzate, más teniendo en cuenta que precisamente esta historiografía liberal lo muestra como una especie de Mussolini criollo; o el por qué de sus diferencias con otro líder conservador, Laureano Gómez. El primer aspecto tiene algo de cierto en el sentido que Alzate tuvo una fuerte influencia de los ideólogos primigenios del fascismo, en particular el nacionalismo francés. Es por eso, que su acercamiento a la política tuvo un corte más populista, y buscó apoyo en los sectores más deprimidos. Al igual que los sectores fascistas menos radicales en Europa, el discurso de Avendaño evolucionó y bajó el tono hasta promover una Democracia Cristiana en Colombia, la cual no pudo ejercer durante el Frente Nacional al que tanto atacaba, dada su temprana muerte.

Por otro lado, la pelea con Gómez la encuentro muchísimo más interesante. Empezando porque ambos bandos defendían a su inspirador como el más laico del partido (cosa que alegra saber que se toma una prudente distancia de la influencia religiosa). También de interés fue la mención de que en varias publicaciones de su periódico, Alzate atacó a Gómez exponiéndolo como un liberal camuflado de azul. Estos ataques se debían a que, según el caudillo, Gómez era un seguidor de la economía librecambista manchesteriana (¡ajá!), la cual obviamente chocaba con el modelo corporativista de intervención estatal defendido por Alzate. Es más, una de las razones por las cuales Alzate atacó el Frente Nacional, fue por la supuesta ratificación del libre mercado con ese acuerdo (no estoy del todo de acuerdo, pero sí hubo avances importantes con Lleras Restrepo). De razón Ayala se emociona al hablar de Alzate ¿recuerdan eso de que los extremos se tocan? (de hecho mencionó la posible influencia de los exitosos modelos italiano y alemán de principios de siglo XX sobre Keynes).

Fue mucho lo que se habló como para contarlo todo en un solo artículo de blog, pero por lo menos yo le voy a coger la caña a Ayala e investigar un poco más…  sobre Laureano, ya que su presidencia se vio opacada por sus afecciones de salud y el recrudecimiento de la guerra interna luego del bogotazo. También teniendo en cuenta que fue el ideario de su hijo Álvaro el que me enganchó con el conservadurismo local, y que de ser ciertas las aseveraciones de Avendaño, dudo que se haya alejado tanto del papá (lo más probable es que se deba a su estilo más democrático y menos autoritario), lo cual demuestra que no estoy tan alejado en mis ideas como algunos quieren sugerir. Así no me haya agradado el personaje, salgo con la honda satisfacción de que se me haya movido la curiosidad, y armar un mejor caso del pasado para poder seguir hacia el futuro.

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