Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

domingo, 24 de abril de 2011

Exteriorizándonos

Yo todavía detesto la Unidad Nacional del Presidente Santos. Aún me parecen disparatadas y excesivamente idealistas la Ley de Tierras y la Ley de Víctimas. Me parece el colmo que se necesite un estatuto anti-corrupción, cuando lo obvio sería que de entrada este tipo de acciones sean duramente castigadas. Pero a cada quien lo de cada quien, y algo que sí tiene esta presidencia es que está proporcionando un gran momento para aquellos que estudiamos Relaciones Internacionales en este país, al poderse decir que la política exterior colombiana está tomando un buen rumbo.

Luego de una larga recaída en nuestro particular ensimismamiento, donde a la vez sacamos a flote nuestro nacionalismo más infantil y folclórico, dando un estúpido y falso mensaje de autosuficiencia, donde el único país perdonado es España (por aquello de la “madre patria”), y por otra parte la eterna espera a que se acuerden de nosotros y nos tiren un hueso. Aunque la ratificación del TLC con Estados Unidos no es del todo de mi agrado, debido a una mala negociación anterior, es interesante ver los pasos que viene dando este gobierno, como la ayuda técnica (entre otras cosas) que se firmó con Alemania, y el acercamiento junto con otros países para conquistar el mercado asiático.

Como bien dice una de las notas referenciadas, esperemos que se logre pasar del dicho al hecho. Pero hay que resaltar el hecho de que este es un gobierno que se toma la política exterior como debe ser: de forma práctica. En vez de andarse en peleas de barrio con vecinos molestos, los pone en su lugar no cayendo en sus jueguitos de intrigas y discursos altisonantes; se puso en la tarea de prestarle atención a aquellos países en la región como Perú, Chile y México que están interesados en hacer negocios con nosotros y no caer en las ideas banales, retrógradas y regresivas que se dieron por superadas luego del fin de la Guerra Fría. Mismas ideas que esgrimirán la mayoría, si no es que todos aquellos que se opondrán a estas medidas, pero vamos a ver si tienen mejores propuestas para avanzar dentro de nuestra muralla de auto-importancia.

Pero viéndolo desde una perspectiva más tranquila, traeré a colación una pregunta honesta que me hizo una buena amiga cuando discutía estos temas con ella: “¿de qué sirve tener una buena política exterior, si adentro seguimos siendo un desastre?”. He de ser honesto, esa pregunta me tuvo cavilando un buen rato y no se la pude responder ahí mismo. Luego otro encuentro me hizo caer en cuenta ¿qué hace uno cuando recibe visitas? arregla la casa. Es posible que aquí haya un incentivo no sólo para salir del ensimismamiento mencionado, y de dejar el rezago en nuestras relaciones internacionales frente a otros países latinoamericanos, sino también de usar las ventajas que podamos sacar para arreglar la casa.

Tal vez estoy siendo muy optimista (cosa rara en mí), y todavía falta ver como se llevan a cabo estas medidas en la realidad. Pero es domingo de pascua y hoy me siento de buen genio, además si veo que algo me puede favorecer ¿por qué no ponerle algo de empeño? De sólo rajar no salen las soluciones que buscamos.

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