Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

viernes, 4 de marzo de 2011

Sobre realismo mágico, buenas intenciones y chismes

Intentando resarcirme con mis lectores después de semejante mes tan seco como lo fue febrero para este blog, he estado buscando desde hace más de una hora alguna noticia que me inspire algún comentario, análisis o crítica, particularmente alguna sobre política local. No me voy a molestar de nuevo reseñando las noticias sobre los relajos en el mundo árabe, principalmente porque esa región del mundo, aunque importante, me aburre y no es mucho lo que yo puedo agregar de lo que ya han dicho expertos y no-expertos sobre el tema: que nadie tiene idea alguna de que va a pasar. Y en el aspecto local, no sólo la cobertura de las noticias da la sensación de ser deficiente en sus contenidos, sino que de por sí lo que se cubre es deplorable.

Sin necesidad de hacer un enlace a nuestros periódicos nacionales y regionales, el lector común encontrará que en los titulares en la sección de política abundan estribillos por el estilo de “planean”, “conversación”, “se mencionó a Colombia”, “se discute”, etc., pero rara vez se ve que los titulares nos avisen de una decisión y/o acción concreta. Y no se trata de teorías de conspiración donde se “nos oculté la verdad”, mirando bien el accionar de nuestra dirigencia uno ve que lo usual es mucho ruido y pocas nueces. Porque siempre se tiene algún plan, pero poca concreción.

De hecho con sólo mirar nuestra carta magna se ve que lo que nos mueve son las buenas intenciones. Nos mandamos un documento gordísimo dando cualquier cantidad de beneficios que en el mundo real no tenemos con qué pagarlos. Y de ahí para adelante siempre nos proyectamos algún plan grandilocuente, que a la hora de llevarlo a realidad resulta siendo en el mejor de los casos un esperpento del cual nos olvidamos al poco tiempo. Pareciese que el sustento de dichos proyectos es el realismo mágico por el cual somos famosos y estamos condenados en el mundo literario, en el cual nos llenamos la boca hablando de las maravillas de nuestro país, mientras que todo sigue igual.

Y no es que seamos un país terrible como algunos quieren pintarlos, sólo que deberíamos dejar tanto pajazo mental, y ponernos a trabajar. Esto haciéndolo cayendo en cuenta que efectivamente tenemos muchas ventajas, pero que estas en muchos casos han jugado en contra nuestra, y que además no las hemos sabido aprovechar. Pero todo se queda en chismorreos de comadres, y hablando de cosas que me aburran, no hay nada más desagradable para mí que estar pendiente de chismes. Además agréguenle nuestra eterna falta de autoestima (curioso para un país tan convencido de ser “maravilloso”) donde cualquier mención, así sea tangencial, en algún foro internacional o por algún político de otro país es motivo de primera plana.

Tal vez lo que se necesite es un pellizco generalizado, o una dosis de realidad. Pero entonces no es de extrañarse que nada de lo que se ha intentado aquí funcione, y sigamos como imbéciles fantaseando por los buenos resultados de otros países que aquí nunca suceden. Ya incluso hasta me aburrí de hablar sobre este tema, espero verlos mañana con algo más interesante que decir.

1 comentario:

  1. La cuestión, supongo, estaría en que fuera posible hacer una distinción tajante entre planes de gobierno y planes de estado (los segundos serían más de largo plazo). Y también en mejorar la memoria colectiva. El electorado colombiano es todo un caso de estudio en veleidad de preferencias. Lo que no me queda claro todavía es qué pellizco o dosis de realidad podría generar las condiciones deseables que menciono.

    Por otra parte, la tendencia al eufemismo en Colombia supera el plano de maquillar la realidad o hacerla parecer menos terrible... aquí los eufemismos consisten en ofrecer soluciones sin que en un plano práctico estén dadas las condiciones para que la solución funcione (para disfrazar la inacción con el simulacro de acciones). Un ejemplo sin tintes políticos es el de la silla para minusválidos o personas de edad (esa silla azul) que tienen todos los buses. Salvo que sea un transmilenio, la silla azul es un bonito detalle, pero no soluciona el problema de que un minusválido o persona de edad tendría serios problemas para montarse al bus a usar la silla azul en primer lugar. Sin embargo no faltará quien diga que es "un gran paso en la inclusión de las minorías discapacitadas".

    Para pasar a un plano mucho más político, busque en youtube el plan colombia 2025. Antes tenía sitio web, pero lo quitaron. Quisiera saber quién pagaba ese sitio, si la casa de nari, o alguna suerte de juventudes uribistas. Las ilusiones rosa de esa vaina superan con mucho la casa en el aire de Escalona. Y todos sabemos que comenzar a construir la casa por el techo es en el mejor de los casos una receta para el desastre.

    Y no hablemos de sta fe de ralito...

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