Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

jueves, 31 de marzo de 2011

Las cuitas del referendo contra los violadores

Lo digo y lo repito, Dios me libre de caer en una cárcel pero en definitiva nuestro sistema penal es muy blando y muy laxo, y estoy muy seguro de que muchos me acompañan en este sentimiento. Claro, no faltan aquellos que piensan que es la sociedad la que corrompe a estos pobres seres y por ello no debe condenarlos. Basura, a la hora del té todo se reduce a que un individuo tomó la decisión de delinquir cualesquiera fueran las circunstancias, de no ser así todas las personas de bajos recursos serían criminales. Es más, tales casos de pronto puedan ser comprensibles los crímenes que se cometen por un rubro económico ¿Pero qué puede ser justificable de una violación? Peor aún, ¿de una violación de un menor de edad?

Es por ello que en vez de perder el tiempo con referendos reeleccionistas, espero con ansias que se ponga en marcha el referendo para dar cadena perpetua a los violadores de menores que la Senadora del Partido Verde, Gilma Jiménez, viene promoviendo desde hace un buen tiempo. Uno esperaría que la oposición a este proyecto vendría por parte del Polo, no sólo porque esgrimen los argumentos que ataqué anteriormente sino porque su discurso propositivo no va más allá de meras oposiciones. Pero no, resulta, sucede y acontece que la oposición si bien echa mano de este partido, viene del propio Partido Verde.

Lo primero que evidencia el rechazo de la Representante Ángela Robledo es que el Partido Verde lo que tiene de partido es que está “partido” por dentro. Desde que fue cooptado por los Tres Tenores durante las pasadas elecciones presidenciales este partido se convirtió en el receptáculo de la política independiente que gusta tanto en las ciudades, especialmente Bogotá, el cual antes había sido el Polo ocho años atrás. Pero a diferencia del Polo, que para bien o para mal es una amalgama de viejos partidos de extrema izquierda, el Partido Verde no tiene mayor sustento fuera de buenas intenciones, que ahora quedarán en el aire dadas las diferencias entre los antiguos miembros de los floridos partidos que acompañaban a Mockus y Peñalosa en las épocas de la Operación Avispa.

Lo segundo es que por el lado mockusiano siguen creyendo que la educación es la gran panacea que solucionará todos nuestros problemas. No me malentiendan, siendo alguien cercano a la academia por supuesto creo que muchas cosas suceden en este país dada la ignorancia rampante, pero de ahí a pensar que a punta de educación se resuelven los casos de violaciones a menores hay mucho trecho. De por sí esto parece evidenciar ese sobrado elitismo intelectualoide, porque esto denota cierta creencia que esto sólo ocurre ahí donde hay gente sin recursos y por lo tanto sin educación, pero lo triste es que este es un mal que se da en toda la sociedad.

Ahora bien, un argumento en contra es que no hay pruebas de que condenas más duras realmente disuadan a potenciales criminales o criminales recurrentes de llevar a cabo sus aberrantes actos. Claro, es que hace falta el paquete completo, no sólo imponiendo penas más severas se previenen estos crímenes, también hace falta un cuerpo policial más efectivo (estoy seguro que muchos de los desmadres de los hombres de verde son debidos a errores institucionales), y ahí sí la mencionada educación. Pero un paso adelante es alentador, así solo disuada a una baja población criminal.

Claro que siendo juntos con la Representante Robledo, sus punzadas no van contra todo el proyecto como tal sino el que se juzguen a menores que incurran en estos delitos como si fueran mayores de edad. Es verdad que el concepto de la mayoría de edad es bastante engorroso, más que uno ve que adolescentes de 15, 16 y 17 años no son precisamente unos querubines que olvidaron la lonchera en el recreo. Tal vez sería descabellado o hipócrita para algunos darles tratamiento de adultos a personas que no tienen derecho aún a la participación política, pero la verdad no me parece un argumento de peso, al contrario, si van a meterse con el lado feo de la realidad que lo enfrenten.

Por fortuna varios de los partidos que son mayoría en el Congreso de la República apoyan la iniciativa de la Senadora Jiménez. Mientras tanto espero que se le dé pronto avance a este referendo al cual sí pienso ir temprano a votar afirmativamente. Si tanto los quieren que los lidien ellos, pero es necesaria una mano dura de verdad.

3 comentarios:

  1. lo que hace falta es un término muy inglés, Daño punitivo!!!

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  2. Creo que si Alejo no pensara de esta forma, debería estar considerando seriamente en cambiar de partido. (Claro sin descartar que una argumentación seria lo pueda hacer cambiar de idea). Lejos de estar en la otra orilla de sus ideas políticas (dios me libre) pienso que la iniciativa de referendo de Gilma J. no sirve para nada, es un "no hacer nada y quedar bien". ¿Por qué no funciona para las víctimas? porque la cadena perpetua no va acompañada de programas de restitución, protección y prevención de sus derechos vulnerados. ¿Por qué no sirve para castigar a los victimarios? porque en la práctica las penas estipuladas para estos delitos equivalen a cadena perpetua: el papá asesino de Santiago fue condenado a 60 años sin excarcelación y sin posibilidad de rebaja de pena. Además de esto, y más importante aun, es que la propuesta distrae a la sociedad del verdadero debate: por un lado se debilitarían los programas de atención y prevención a víctimas haciendo creer que con el aumento de penas se están protegiendo a la infancia; y por otro lado y tan importante como lo anterior distrae la atención del verdadero problema de la justicia colombiana: la impunidad, y está comprobado que la impunidad no disminuye con el aumento desproporcionado de las penas, sino que además tiende a aumentar. Respecto a la Senadora, si su bandera es la protección de los niños ¿por qué quiere aumentar las penas de los menores infractores? Yo diría que es la abanderada del Daño punitivo, tomando el concepto de CA Ramirez.

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  3. Godopunk, sin caer en el lado intelectualoide, hay que aclarar que la educación no se refiere exclusivamente a la Academia (o a las instituciones educativas que brindan títulos) sino a todos los ámbitos en los cuales un ciudadano se educa -se forma-: dichas instituciones, la familia ¡la más importante!, los medios de comunicación y la sociedad en general. Así, es indudable que gran parte de los problemas sí se solucionarían con una buena educación; lo cual, por supuesto, requiere de un cambio cultural completo que implica cambios a todo nivel: económicos, políticos, judiciales, sociales, y morales, entre otros. Tenemos que cambiarle a la sociedad colombiana su chip de valores ¡Ese nos tiene jodidos!

    Ya respecto al tema en cuestión, estoy de acuerdo con que las penas de quienes capturan por haber violado niños deben ser más duras. Sin embargo, Ramiro tiene razón al poner sobre la mesa la cara de la víctima, el problema de la prevención y de su reparación. Ahora bien, el cuestionamiento más de fondo es la funcionalidad del sistema penal; esto incluye lo que ya mencionó Godopunk sobre la educación y el papel de la policía, y lo que dijo Ramiro sobre la impunidad y la visibilización de las víctimas.

    Entonces ¿para qué son las cárceles?. ¿Resocializan? no, ¿educan? tal vez en lo delictivo, ¿brindan seguridad a la sociedad en general? sólo en el caso de los criminales de poca monta, mientras estén presos, porque los de mayor calibre cuadran todas sus fechorías desde adentro; ¿castigan? por supuesto, la privación de la libertad es algo terrible, aunque infortunadamente con lo laxo de la legislación carcelaria la mayoría de ampones no le teme tanto al encierro; esto sumado que a los delincuentes llamados "de cuello blanco", en el remoto caso de tocarles la cárcel, vendría siendo como un retiro espiritual.

    En definitiva, apoyo el referendo pero sé que aunque defiende algo justo no soluciona el problema de raíz. Las cárceles están diseñadas para castigar morbosa e ineficientemente a los delincuentes, no para que paguen sus crímenes ni para que reparen ni para que se corrijan. Entonces, propongo -apresuradamente- que los reclusos sean tomados como trabajadores de obras civiles; así servirían de algo para la sociedad, le ahorrarían dinero al Estado, se sentirían útiles (porque lo serían), y tal vez les quede gustando el trabajo honrado; todo esto, claro está, de acuerdo a las capacidades de cada uno.

    Y sobre la judicialización de los menores como mayores ¡la apoyo también! un "niño" que asesina en más de una ocasión por motivos no pasionales hace rato perdió su infantil inocencia; y además, esto serviría para que las pandillas y bandas criminales dejen de utilizarlos aprovechando su pseudoimpunidad. Aunque obviamente, se debe analizar cada caso particularmente.

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