Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Ilumínanos estrella

Más tarde que temprano me di cuenta de que a pesar de mi gran interés por el arte, la verdad es que no tengo mayor talento dentro de éste, y ya lo que hago es pasatiempo o presentaciones para la universidad que no pretenden mayor alcance que el mencionado. Eso sí, desde pequeño supe que no podía empujar un balón con los pies de manera coordinada y mucho menos era capaz de fintar a un rival. Ahora bien, tengo cierta capacidad para hacer de payaso y tengo ciertos comportamientos un tanto histriónicos, pero eso no me hace un actor.

¿Quiere decir esto que no tengo una opinión respecto a las artes, al fútbol o al cine? Por supuesto que la tengo, tengo muchas opiniones a decir verdad ¿Debe ser tomada esta opinión tomada como la última palabra, o siquiera ser tomada en cuenta por la amplia mayoría? Lo dudo bastante. De hecho, me encuentro estudiando ciencia política y relaciones internacionales en parte para tener una opinión más educada de los eventos del mundo, pero es eso: una opinión. Recuerden que un problema de la academia es que suele atiborrarse de teorías y olvidarse un poco de la realidad.

Al trabajar directamente con nuestras emociones, es apenas comprensible que los artistas sean figuras carismáticas. Pero de ahí que sean unas mentes brillantes e iluminadas, figuras omniscientes que deban guiar nuestras vidas, eso es de las cosas que encuentro bastante ridículas de nuestra sociedad. Más teniendo en cuenta que hoy en día tenemos muchos actores que no convencen y cantantes de auto-tune. Que usen su imagen y carisma para apoyar causas que consideren benéficas no me parece descabellado, precisamente esa es su profesión, vender una imagen. Lo que encuentro descabellado es que lo que ellos manifiesten se les tenga en tan alta estima.

No me refiero sólo al hecho de que gente de la farándula aspire a cargos públicos, sino a la aparición en los titulares de medios informativos supuestamente serios de la manifestación de nuestras queridas estrellas acerca de eventos de actualidad política. Yo creo que se trata de algo psicológico, porque así como en el viejo continente viven pendientes de sus obsoletas figuras monárquicas, pareciera que acá en América satisfacemos esa necesidad de “realeza” engalanando a las figuras de la farándula, y de ahí la atención desmedida.

Con esto dicho, no quiero dar a pensar que desprecio a aquellos quienes ejercen estos oficios. A pesar de las figuras prefabricadas de hoy en día, toma un arduo esfuerzo y disciplina lograr ser un gran actor, un gran deportista, un gran músico, o cualquier gran lo que sea. Y por supuesto independientemente de la profesión, cada persona tiene derecho a expresar lo que piensa o siente frente a determinada situación, pero no pasa de ser una mera opinión ¿O acaso ellos también opinan sobre física cuántica? Se trata de darle a las cosas su justa proporción.

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