Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Gigante de cartón.

Los gigantes normalmente son considerados seres fabulosos temibles, indestructibles, casi omnipotentes, y además muchos científicos sociales que hacen una revisión de las simbologías en la historia tienden a interpretarlos como una representación de la figura paterna. Así mismo tenemos ya una representación del gigante con los pies de barro, es decir, algo grande y temible, pero que en realidad es fácil de desmoronar. Tomando nota de los eventos recientes, la Unidad Nacional del Presidente Santos me recuerda a esa metáfora bíblica, aunque más bien se parece más a un gigante hecho con cartón y pegado con colbón, bóxer, e incluso chicle.

En teoría, la idea de un sistema de pesos y contrapesos es que las tres ramas del poder se pudiesen ejercer control entre sí para evitar concentraciones de poder, y así funcionar mejor en pro de la sociedad civil. Pero con un ejecutivo recargado en funciones (a pesar de que se le han intentado disminuir), un judicial inefectivo y que hace lo que bien se le pega en gana, y un legislativo sometido y lleno de caciques, pues no esperemos mayor paso a la realidad de esta teoría. Y ahora que los partidos con más puestos entablaron la dichosa unidad, supuestamente se coordinarían mejor las ramas del poder para tener así un Estado más efectivo. Pero como bien se ve los fraccionamientos internos no son tampoco motivo de alegría.

Obviamente la única oposición visible es el Polo, que como buen partido de izquierda se precia de ser “rebelde” e ir a contracorriente, aunque sus propuestas (si las tiene) no son para nada mejores o por lo menos más aceptables que las de la Unidad Nacional. En el reciente rifirrafe que hizo que se rompieran las fotos y se borraran de Facebook dentro de la unidad nacional, sobre las reformas al Estado. El Polo hizo bien en anotar que es peligroso darle aún más facultades al presidente, pero su argumento cayó corto ya que el temor de ellos es el despido de funcionarios públicos y la privatización de algunas empresas estatales. Es decir, el temor  de ellos es que el Estado deje de ser otro gigante (este sí de barro) ineficiente, y que come como un sabañón (supongo que lo quieren así para poder extenderlo más en el extraño caso en que lleguen al poder).

Volviendo al interior de nuestro gigante original, quienes iniciaron el desaire fueron curiosamente el Partido de la U, el partido del mismo presidente. Y todo por el restablecimiento de los ministerios que fusionó Uribe durante su presidencia, en teoría para reducir gasto fiscal, pero tal medida ha tenido unos resultados más bien dudosos. El único apego a tal medida es la devoción casi religiosa que se tiene hacia el ex Presidente. Por otro lado, y hasta da vergüenza, este tipejo que tenemos por presidente del Partido Conservador también salió alegar, y básicamente lo que dio a entender es que teme perder puestos antes de la temporada electoral que se avecina.

Ya hoy Vargas Lleras citó los partidos de la unión a reunión a puerta cerrada para ponerlos otra vez en línea, y de seguro algo se logrará. Pero si algo nos debe quedar en claro es que la “Unidad Nacional” se está fracturando desde adentro, y realmente al Ministro del Interior le va a tocar hacer malabarismos para proteger lo que aspira será su futuro cargo. Mientras este gigante de cartón y pegamento se deshace, sería bueno preguntarse qué viene después. Tristemente todo apunta a que todo siga igual.

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