Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Llorar y Llorar

Durante esta semana y media de inicio de clases me he encontrado con más de una sorpresa. Creo que entre lo  que más me ha impactado, es que estudiando en una universidad conservadora tenga que leer lecturas sobre la derecha en mi tiempo libre, y el hecho de que parecen confirmarse aquellos comentarios donde se afirma que hay un complot desde la academia, en el cual se busca adoctrinar a los estudiantes bajo ideas marxistas y totalitarias (disculpen la redundancia). No creo aún que sea un complot (me cuesta creerle a las teorías de conspiración vengan de donde vengan), pero por lo menos una de mis profesoras sí parece tener ese propósito dentro de las metas de este semestre que recién inicia.

Lo tragicómico del asunto es que se trata de una de esas personas que se ven venir, y por ello dudo lo del complot, la señora es un cliché andante. La pinta de hippie; el uso indiscriminado del vocablo “compañero” y sus derivados; el discurso dulzón; el hecho que se base en un solo texto durante todo el semestre, que obviamente es de un autor marxista; la negación de las atrocidades en Cuba, Corea del Norte o la antigua URSS, y principalmente, el argumento quejumbroso de no sentirse incluida en todos los eventos posibles, sean estos políticos o no, y siempre estar viendo opresión contra su persona. No podía comprender por qué le negaron la entrada a los Talleres Democráticos que organizan los uribistas (y como científica social que es, debería saber que no todos compartimos su interpretación in extremo de lo que es la democracia), y hay que ver el drama que armó cuando le sugerí que para efectos de objetividad, miráramos más autores para obtener varias versiones de la historia (y luego soy yo el que se sesga en un solo tipo de lectura).

Y no crean que se trata de un caso aislado, estoy seguro que se podrían compilar un sinnúmero de casos en que sectores de la izquierda están reclamando cosas por el simple hecho de existir y sin que se les pida algo a cambio. Viendo las noticias de esta mañana no me sorprendió en lo más mínimo en que el Polo Democrático Alternativo ya esté chillando porque, según ellos, no hay garantías para su partido en los próximos comicios regionales. Dicen esto basados en el Artículo 47 de la Ley 190 de 2010, el cual busca reducir el censo electoral a un número efectivo, para dejar de contar a gente que ha fallecido o que ha sido inhabilitada para votar en los últimos años por diversas causas.

En el documento original (que pueden descargar aquí) el controversial artículo era el número 53, y desde entonces dispone que el censo electoral estará conformado por las personas que hayan votado en las últimas votaciones, sean estás nacionales o regionales, los que hayan obtenido la mayoría de edad en días posteriores a dichas votaciones, y aquellos que no cumplan los requisitos anteriores que se registren para votar. Como los dirigentes del Polo muy “inteligentemente” instaron en las últimas elecciones a no votar, escudándose en que se trataba de un derecho democrático (y ahí volveríamos con las distintas interpretaciones) para sentar su voz de protesta, y ahora tal decisión se les devuelve como un boomerang en las caras excluyendo a sus bases votantes, si estas efectivamente siguieron sus “acertadas” recomendaciones claro está. Ahora, en vez de instar a sus seguidores a que se registren, simplemente amenazan con hacer un escándalo incluso a nivel internacional si no se les hace caso.

Si el Polo ha fallado, se debe más a que las ideas de izquierda radical, por no decir extrema, no pegan mucho dentro de la ciudadanía colombiana, más teniendo en cuenta que persiste la existencia de guerrillas tipo Guerra Fría, y es un hecho que nos tiene aburridos. Además de eso, cuando tuvieron la oportunidad de ser gobierno acá en Bogotá, en vez de demostrarnos que sus políticas son las adecuadas, lo que hicieron fue retroceder a la ciudad por lo menos 20 años, y empeorando los problemas que ésta ha tenido. Si a alguien tienen que culpar por alguna exclusión es a ellos mismos por no saber llegarle a los votantes, como tampoco ser una oposición realmente convincente.

Antes consideraba que el ser de izquierdas era quedarse en muchos sentidos estancado en una eterna adolescencia, donde todo parte del deber ser y se cree que hay una gran utopía donde todos serán felices y no se tendrán que preocupar por nada. Ya con los últimos acontecimientos estoy convencido en que se estancan en una mentalidad de niños de kínder que quieren salirse siempre con la suya, y cuando no lo logran, su gran estrategia es armar berrinche y pataleta. Definitivamente, la derecha es rabona y la izquierda es llorona, y yo prefiero aceptar que la vida puede ser cruel y dura, y trabajar para que las cosas se den, que vivir frustrado porque las cosas no se dan como yo quisiera.

1 comentario:

  1. Es verdad, la izquierda ha fallado, y sobretodo le ha fallado a Bogotá y a los ciudadanos que votaron por Garzón y Samuel. La "izquierda" colombiana ha entrado en una crisis de la cual parece no poder salir, pero para analizar es necesario hacer distinciones y hacer memoria. Dentro de las primeras, Samuel puede ser cualquier cosa menos de izquierda: heredero del populismo autoritario del General y fiel representante de la clase política que piensa que sólo es cuestión de tiempo para llegar a un cargo de elección popular gracias a sus apellidos (Galán, Gaviria, López, Gómez, y próximamente Uribe). Dentro de la segunda es necesario recordar que importantes políticos con ideas interesantes fueron asesinados, quedando la izquierda dirigida por segundones.

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