Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

sábado, 12 de febrero de 2011

Ideas sueltas

Hoy me siento místico, o esotérico, o espiritual, o qué sé yo, no se me dan bien estos adjetivos al no parar muchas bolas a esas cuestiones. Recién les acabo de publicar el tráiler de la próxima película de la Rebelión de Atlas, donde también hago superficialmente referencia a eventos personales recientes. Además de eso, me encuentro cursando la clase de derecho administrativo, en la cual se ve cómo funciona el Estados y sus alcances, la cual se ve reforzada por cosas que salen a flote en las demás clases, y ahora encuentro éste artículo del columnista Diego Gómez, el cual acertadamente nos muestra el lado nocivo de la desmedida actividad estatal. Dicho sea de paso, les recomiendo las demás columnas reseñadas en dicho artículo.

Esto bien podría ser lo que los chinos llaman sincronía, algo que no es simplemente una serie de coincidencias sino la maquinación de las fuerzas universales. Será lo que sea, pero en definitiva todos estos elementos hacen que tenga el sentimiento libertario más presente que en otras ocasiones. Teniendo en cuenta que entre más se expanda el Estado, cosa que ha venido haciendo de forma casi exponencial, más inútil e ineficiente es en sus funciones y es más sencillo evitarlo frente a sus propias narices. Pónganse a pensar, al verme de nuevo en la informalidad todo el dinero que me entre pasa directamente hacia mí, si acaso el único impuesto que pago es el IVA cuando compro los productos que vendo, que igual vendiéndolos más baratos que en una tienda normal me dan ganancias muy por encima del 50% ¿quién no quisiera tener una ganancia de ese tipo?

Claro, hay que contribuir para que el Estado funcione, no se puede descender en la anarquía, pero aquí hay algo que bien puede sacar de los chiros a aquellos que baten hasta las lágrimas las banderas de la igualdad y la equidad. Se supone que si tenemos igualdad ante la ley, de darse el caso de un crimen, no se debe tener en cuenta los aspectos personales de la víctima, como tampoco los del victimario, se debe proceder con justicia para ambos. Así mismo todos podemos reclamar los mismos derechos. Lo que no es comprensible es por qué en materia económica no se da dicha igualdad o equidad o como la quiera llamar, y no me refiero al lloriqueo de “la justa redistribución” sino ¿por qué no pagamos el mismo porcentaje de impuestos? Empezando como bien dice el columnista citado porque los congresistas tienen varias exenciones, y además piden más dinero de los contribuyentes para tener 5 carros blindados con escoltas. Mucho de esos relajos se arreglarían si como digo yo hubiese un impuesto plano.

En fin, mucho pensamiento optimista y un tanto mordaz. Mientras salga una verdadera opción me mantendré al margen lo más posible de caer en las mil y un trampas del Estado depredador que bien se describió antes. Lo que sí me es difícil saber es si esta situación (y no me refiero sólo a la mía) empeorará, mejorará, o simplemente se mantendrá durante mucho tiempo.

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