Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

jueves, 6 de enero de 2011

Uribe en campaña

Una murmuración frecuente en la política colombiana actual, y de cara a las elecciones regionales que se llevaran a cabo en el presente año, es que el ex presidente Álvaro Uribe Vélez se lance en una de estas, particularmente que se postule a la alcaldía de Bogotá. Que él se lance como tal a un cargo de elección popular está en veremos, incluso su página oficial no ha sido renovada en mucho tiempo; pero sí está en planes de recorrer el país tratando de encontrar a aquellos que carguen sus banderas en las regiones, y lo hace como él lo sabe hacer.

Una buena pregunta, quizás retórica, es ¿qué pasó hace 10 años para que la preponderante clase política de este país dejara el poder y se lo entregara al capataz? De seguro la respuesta la encontraremos si revisamos con cuidado las obras cumbres de Maquiavelo y Hobbes. Luego del sonoro chasco del Caguán, el país se percibía a sí mismo en caos y sin una cabeza, y con justa razón. Uribe supo tomarle el pulso al país en ese momento, y se propuso pisar todos los callos y romper todos los huevos posibles con tal de lograr su cometido. Fue ese sentir el pulso del pueblo lo que lo mantuvo en el poder, y que muchos lo defendieran a pesar de todos los escándalos a su alrededor, la única vez que su popularidad cayó un poco fue con lo de Agro Ingreso Seguro, al ser algo que tocaba los bolsillos de la gente (y Maquiavelo le recuerda al Príncipe no meterse con las arcas del pueblo). Aún así, no sólo logro llegar al poder, sino prolongarse, apelando también a cierto deseo interior que pervive en nuestro país de no tener cambio alguno, y poderse despreocupar de la política dejándosela a alguien más.

Parte de ese sentir tiene que ver con el estilo campechano manejado por Uribe, como el que tenga lesiones ecuestres, se meta en traje de baño a nadar en un río con la gente, el discurso pugilista, o el calificarse a sí mismo como un gamín. Ahora que volvimos al estilo patricio de la vieja clase política, y además se le dio la vuelta a su programa político bajo sus narices, al reclamar su posición así como lo hicieron en su época con Rojas Pinilla; no es de extrañarse que el ex presidente sienta que sólo él es capaz de llevar a cabo a la perfección la doctrina del uribismo. Tal vez por eso no descarta la idea de dejar a un lado el papel de hierofante que suelen asumir los ex presidentes, y ponerse él mismo a ser su vanguardia. Dicha posición sus seguidores podrían considerarla admirable, pero en realidad mostraría debilidad, no por parte de Uribe, sino de su doctrina, cualquier cosa no pueda trascender más allá de su creador no deja de ser un mero personalismo.

Pero sin confirmar dicho lanzamiento no quiero ahondar en sus implicaciones, y tal vez estoy observando la situación con el lente equivocado. Tal vez Uribe sí está asumiendo un papel de hierofante, pero lo hace de un modo distinto a la tradicional forma tras bastidores que han estilado sus antecesores. No por nada los mencionados Talleres Democráticos se asemejarán a los Consejos Comunales, en donde una vez más Uribe podrá hacer gala de su mencionado estilo que tantos admiradores le genera, y de paso se asegura de curtir a aquellos que cargarán sus banderas.

Esta es la primera muestra concreta del fuerte rumoreo sobre las próximas elecciones, el cuál desde ya me propongo seguirle el paso al darse una vez más una situación que rompe con la “normalidad” de nuestra política. Cualquier aporte a este seguimiento será apreciado. Hasta entonces.

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