Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

jueves, 13 de enero de 2011

Uno solo a la alcaldía

Es definitivo, se acabaron las vacaciones en Bogotá, sólo falta que se establezca de nuevo el Pico y Placa y que las universidades y colegios vuelvan a clases, pero esos son detalles menores ya. Las elecciones para Alcalde de Bogotá serán en octubre, pero si bien no tenemos claros los candidatos a ese puesto, es interesante ver como se mueve el ajedrez político. Pero ojo, dado el sentimiento que cunde por estos tiempos de “Unidad Nacional”, la tendencia se está mostrando hacia un candidato único, o casi único, con una oposición deficiente, y la lista de candidatos marginales que nunca faltan.

Como era de esperarse, el Partido Verde se encuentra moviendo fichas para este cargo, ya que sus figuras más populares lograron su visibilidad precisamente en la alcaldía. Ya con Lucho Garzón afortunadamente neutralizado como dirigente de ese partido, además de las posibles demandas que penden sobre él por los escándalos destapados recientemente. La duda está entonces entre Antanas Mockus y Enrique Peñalosa, y como aquel ya ha sido alcalde dos veces, y además fue el candidato presidencial verde en las elecciones pasadas, todo parecía indicar que Peñalosa sería quien llevara la candidatura, lo cual sería una jugada interesante.

De los tres tenores, es Peñalosa el que podría decirse que está más hacia la derecha, pero de todos modos se encuentra en el partido de aluvión donde caen todos los independientes y alternativos, como lo fue el Polo hace ocho años. Y ahora que el Polo anda radicalizado hacia la izquierda, y además en una popularidad decreciente debido a la ineptitud de las pasadas alcaldías, su anterior candidato presidencial, Gustavo Petro, quien gusta de promocionarse como el gran político alternativo, ha intentado acercarse a los verdes lo cual le causa bastante incomodidad a Peñalosa, y ya tienen en el medio a Mockus, quien suele tener un discurso de conciliación. La verdad no es claro ese acercamiento, si se supone que Petro ya tiene candidato para la alcaldía de su antiguo partido.

Aún así, el hecho de que se confirme Peñalosa como el candidato verde para la alcaldía sería un catalizador para dicha unificación, porque a pesar de su rechazo hacia la segunda reelección, Peñalosa goza de cierta popularidad entre ciertos sectores uribistas, y por eso es que el Partido de la U no descarta la posibilidad de respaldar a éste en su campaña electoral, a menos que finalmente algunos fanáticos como Roy Barreras logren convencer al ex presidente Uribe de lanzarse a ese cargo. Y aunque duela decirlo,  lo más probable es que el Partido Conservador se pegue  a lo que decidan los unionistas, y ni siquiera intente mandar candidato propio, o si lo hace, lo someterá a una consulta interpartidista.

Pero no serían los únicos, aunque el Partido Liberal está rearmándose y recuperando su presencia histórica, sabe que aún no está fuerte y por eso está dispuesto a someterse a consultas interpartidistas en todas las regiones, y en el caso particular de Bogotá, a consulta con los verdes. Tal vez esta no sea la mejor medida que puedan tomar los rojos, debido a que su candidato oficial, David Luna, goza de cierta probabilidad, y no es del todo descabellado pensar que él pueda llegar por su cuenta a la alcaldía. Esto debido a que Luna sabe equilibrar el populismo demagógico que gusta en los estratos bajos, con la actitud patricia que deleita a las clases intelectuales.

Por lo tanto, si se da consulta verdirroja, sumada al apoyo de unionistas, y la adhesión de los godos a éstos, ya casi que se dará por sentado quien será el nuevo alcalde de Bogotá. Es difícil pensar que el Polo tenga una opción de llegar por tercera vez al alto cargo distrital, a su candidato, Carlos de Roux, de seguro apelará a la demagogia propia de ese partido, pero la mala gestión de Moreno será el Talón de Aquiles que aprovecharán sus rivales, o posiblemente, rival. Aunque es motivo de alegría si se lograse sacar al Polo del Palacio de Liévano, quedaría demostrado que más que un fortalecimiento de los partidos, tenemos es un fortalecimiento de las facciones.

1 comentario:

  1. Yo pienso que los uribistas devotos quieren la candidatura de su ídolo tanto como el mismo Uribe. La mecánica de lanzamiento de candidatura parece ser la misma de la primera reelección y el intento de la segunda: Uribe no dice nada, cuando le preguntan se hace el desinteresado y son sus seguidores quienes lanzan el rumor y trabajan por la candidatura. Por eso estoy seguro que Uribe se lanzará por el "unitarismo" a la Alcaldía de Bogotá.

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