Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

lunes, 24 de enero de 2011

Teóricamente, realmente, prácticamente, idealmente. Parte II.

(Si no entiende de qué demonios estoy hablando: lea la primera parte)

Respecto a la dualidad pragmatismo-idealismo, es un tema que va de la mano con la idea de que sí una economía basada en la libertad individual es consecuente con el principio de Estado fuerte propuesta por el conservadurismo actual. El primer ataque que hice contra el alardeado pragmatismo del gobierno actual se debe a que lo venden no como una forma efectiva de gobernar, sino por decir que no tienen marasmos ideológicos. Como bien lo expuse, incluso haciendo un seguimiento realista de las situaciones, toda persona está guiada por alguna convicción interna. Un ejemplo claro de esto es el impulso que se le da a la Ley de Tierras y a la Ley de Víctimas.

El segundo ataque tal vez no ha sido muy evidente, pero dicho pragmatismo sin ideas o propósitos, no es más que una continuación de nuestra eterna política de tapar huecos, y no establecer una meta clara a la cual encaminarse. Y si bien el gobierno podrá alegar que no sigue ideología alguna, es de notar que todas las constituciones que hemos tenido durante 200 años de historia, más que establecer los derechos de los habitantes y la organización del Estado, siempre está a la última moda con la ideología de la época. Y como expuse en la primera parte, al haber primado la corriente social del liberalismo, y por eso ahora todo es derecho y como en la fiesta del Sr. Burns, se nos obliga a ser felices.

Por otro lado, se podrá acusar que una economía libre es también una utopía, aunque no tan mitológica como aquellas que nutren a las alas radicales y extremas de ambos lados del espectro. Y es verdad, si se cree que dependiendo exclusivamente del mercado y dejando a la gente a la bartola se puede dar cierto orden, un ejemplo de tal desastre sucedió acá mismo durante el Olimpo Radical. Hay que entender que si bien la libertad es un ideal que ha estado siempre presente en la historia de la humanidad (o por lo menos en el pensamiento occidental), una libertad al 100% es imposible de lograr, principalmente por el siempre presente lado oscuro de la mente humana, que hace que se abuse de las libertades en detrimento de los demás.

Ahora bien, el que sea necesario limitar un poco las libertades individuales en pro de la buena convivencia en sociedad, no significa que no se pueda apuntar a la mínima limitación posible de la libertad, y que esto no lleve a una mayor moralidad en la sociedad. Al tener la gente que trabajar por su propia versión de la felicidad, adquiere mucha de la disciplina y demás valores que sólo se aprenden con el trabajo duro; muy distinto a una sociedad permisiva que pretende otorgarlo todo. Además de eso, un Estado limitado es un ente que puede hacer su trabajo de forma más efectiva que es gobernar. Como hemos visto, un Estado que está en todo es inefectivo, al no estar en nada. Una última ventaja, siendo consecuente con la corriente civil, es que un Estado pequeño se ajusta más fácil al imperio de las leyes.

Volviendo al tema del pragmatismo, después de décadas de gobiernos sociales e intervencionistas no se puede dar un salto a una economía libre de buenas a primeras. Como bien mostraron los gobiernos durante los 80 de Reagan, Thatcher, Kohl, Lubbers, Nakasone, entre otros; los cambios deben darse poco a poco, y deben estar pegados a la realidad. Muchas de las medidas tomadas por estos líderes se hicieron a su debido tiempo y ajustadas a la coyuntura que atravesaban, pero teniendo en cuenta la meta que se habían propuesto.
Con esto espero haber dejado en claro algunas dudas, o por lo menos se me han despejado a mí. Probablemente haga una tercera parte en días venideros, por ahora, me voy a clase.

2 comentarios:

  1. Resulta interesante analizar algunos aspectos que se tocan en estos dos últimos textos. ¿Hasta donde se deben limitar las funciones del Estado? La teoría neoliberal propende por un Estado regulador, que se convierte en un micro-Estado. Sin embargo esta característica hace que la teoría caiga en su primera paradoja: si hay un micro-Estado, la linea que lo separa de un Estado anarquista es tan delgada y mínima como la intervención que pretende hacer a las libertades individuales. Otro punto, a mi parecer problemático, es la pretensión de que las disposiciones estatales deben ser tomadas en relación con el mercado. Entonces, ¿de qué sirve elegir representantes que tomen las decisiones políticas y sociales si es al mercado al que se deben supeditar dichas decisiones? Es por esto que al aplicar las prácticas del mercado como principal regulador social y político, la democracia resulta obsoleta, es más, cualquier sistema político es obsoleto pues acatar los ciclos económicos como política estatal lo puede hacer una dictadura militar (Chile), una monarquía constitucional (UK) o un imperio republicano (USA)

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  2. Ramiro:

    1- La idea no es acabar con el Estado, sino que este se limite para que pueda cumplir con sus funciones (seguridad, orden, justicia) de una forma más efectiva. Claros son los ejemplos en los cuales un Estado con mayores atribuciones es más inefectivo, empezando por la tan odiada burocracia.

    2- La democracia no es un forma ideal de Estado, es simplemente la menos peor. El mercado por si mismo no podrá con todo, y definitivamente necesita un arbitro (no un interventor), lo cual sí es función del Estado. Curioso que mencione a Pinochet, fue después de sus medidas neoliberales que el pueblo chileno pudo someterlo a un plebiscito que por fin lo sacó del poder. Si se fija bien, cuando la gente tiene más recursos y más campo de actividad económica que se da una mayor participación ¿O por qué sigue Castro en el poder?

    Un abrazo.

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