Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

domingo, 23 de enero de 2011

Teóricamente, realmente, prácticamente, idealmente. Parte I.

Ya mañana es el retorno a clases para mí, y por lo tanto considero pertinente despedir estas vacaciones haciendo un balance personal basándome en algunas de las muchas lecturas realizadas en este periodo de descanso. Particularmente me basaré en “Historia de la Teoría Política” de George Sabine; “Ensayo sobre las libertades” de Raymond Aron; “La naturaleza de la derecha” de Roger Eatwell y Noël O’Sullivan; “Derecha e Izquierda” de Norberto Bobbio, y “La Economía libre y el Estado fuerte” de Andrew Gamble. Aunque no han sido los únicos que he leído en estas vacaciones, ni tampoco son exclusivamente aquellos que más honda impresión me han causado; los considero útiles para definir ciertos lineamientos propios y de este blog.

Haciendo una revisión de algunos artículos y otra personal, a veces pareciese que hago aseveraciones contradictorias, como por ejemplo decir que soy Liberal Conservador, o haber criticado las declaraciones de pragmatismo por parte del Presidente Santos y la falta de ideología, para luego hacer criticas a otras posturas por exceso de idealismo y estar desconectadas de la realidad. No tengo problema de admitir mis propias contradicciones, al considerar de forma personal que aquel que intenta que todo en su vida sea razonable se pega un estrellón duro contra la vida. Así mismo, muchas de mis conclusiones han sido la obra de lo que he visto y las impresiones que me he llevado de muchos eventos en mis ya casi 30 años. De todos modos, vale la pena mirar algunas cosas.

Vale aclarar que lo de mi posición política, Liberal Conservador, podrá parecerle un revoltijo raro a más de uno, además teniendo en cuenta que existe una concepción de que todo lo que sea derecha, necesariamente implica fascismo o algo similar, y no que pueden haber varias corrientes distintas dentro de ese lado del espectro (al igual que la izquierda). A pesar de que “Liberal Conservador” era el nombre original del partido azul, este dio un giro bastante grave cuando se le adhirieron desde un principio elementos monárquicos, lo que Eatwell y O’Sullivan calificarían como Derecha Reaccionaria, los cuales tomaron un gran auge durante el mandato de Miguel Antonio Caro. Es por ello que la concepción local de conservadurismo es de aquellos que añoran un imperio que dejó de existir hace siglos, y cuyas políticas se les puedan tildar de feudales.

Quizás una “revolución” a lo francés no era lo más adecuado para nuestras tierras, más teniendo en cuenta que en la misma Francia no hubo mayor estabilidad luego de su famoso tierrero. Dentro de las calificaciones mencionadas, es probable que el partido iniciara como una Derecha Moderada, la cual si bien tiene cierto hálito nostálgico por las viejas formas, no es reacia al cambio, aunque prefiere que este se dé de forma paulatina, y apela más a un acercamiento pragmático hacia la política. El gran referente de esta tendencia es Edmund Burke, a quien suelo mencionar en mis artículos. Claro que Burke está dentro de la filosofía del liberalismo, entendida ésta en su forma más amplia, y al que podríamos circunscribir en el tiempo desde Thomas Hobbes hasta John Stuart Mill.

Dentro de la mencionada filosofía se pueden identificar dos corrientes distintas, una civil y otra social. La segunda es aquella que ha cogido bastante fuerza durante el siglo pasado en el mundo occidental, en la cual desde Rousseau se cree que todos los individuos deben estar dentro de la concepción de Estado, y esta figura garantizará el que todos sean felices. Es por esa razón que todas las doctrinas que siguen esta corriente no ven problema en que el Estado se extralimite en sus funciones con tal de lograr esa tan anhelada y esquiva “felicidad”, cayendo fácilmente en el engaño de que todas las personas serán felices con exactamente lo mismo.

La corriente civil por el contrario ve una separación entre Estado y Sociedad Civil, y lo que el primero debe garantizar es evitar cualquier poder arbitrario sobre los individuos, y por lo tanto debe ser limitado en sus funciones. Además, la felicidad depende de que cada individuo la logre por sí mismo. Creo que a esta altura no les sorprendería el hecho que autores como John Locke o el mencionado Burke pertenezcan a esta corriente. Como tampoco el hecho que esta sea considerada como la Nueva Derecha, y que es la que he proclamado en este blog desde un inicio.

El resto de la explicación se las quedaré debiendo. Ya se hace tarde y mañana tengo que madrugar mucho para mi primera clase. Así que los dejo por ahora, y esperen mañana la segunda parte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada