Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 12 de enero de 2011

Separación en Sudán

Uno de los países más conflictivos en la historia reciente es Sudán. Empezando porque su presidente, Omar al-Bashir, está acusado por la justicia internacional por crímenes en contra de la humanidad y crímenes de guerra durante la guerra en la región de Darfur, conflicto que inició durante la década de los 70 y continúa hasta el día de hoy. Por lo tanto Bashir tiene la particularidad de ser un mandatario que no puede salir de sus fronteras. Además de eso, el conflicto mencionado logró desestabilizar las relaciones con el vecino país de Chad, estando en estado de guerra con este durante dos años, culminando con la paz firmada en Arabia Saudí en 2007.

Algo que tal vez no es muy notorio, pero que es subyacente a la guerra en Darfur, es el hecho que el país más grande de África tiene serias divisiones por dentro, y si bien Darfur es la muestra más visible, también existen movimientos armados separatistas en el este y en el sur de este país. Es por esta razón que se está llevando a cabo desde el pasado 9 de enero hasta el 15 de este mes un referendo secesionista en Sudán del Sur, como parte de una las condiciones de la paz negociada con el norte en 2005. Los motivos de tal ánimo separacionista se deben a que el sur es el hogar de la minoría cristiana sudanesa, como también de aquellos que practican religiones tradicionales, y todos ellos se sentían oprimidos por el gobierno musulmán en Khartoum. Aunque ha habido por parte y parte temor de un retorno a la guerra, todo parece marchar con normalidad, y la separación ya parece un hecho.

Si bien es loable el que se haya resuelto este conflicto por vías pacíficas, aun no parece haber claridad sobre cómo se conformará esta nueva nación. Empezando porque para que una entidad pueda definirse como un estado independiente, ésta debe ser reconocida por sus pares como tal. De entrada, no se ha definido cuál sería el nombre de este nuevo estado, y por el momento no parece haber mayores pronunciamientos al respecto de este referendo en el campo internacional. Si nos basáramos en el mero idealismo, se podría suponer que Occidente al ser mayoritariamente cristiano apoyaría tal reconocimiento, y Medio Oriente se opondría a éste. Pero las cosas no son así de sencillas, si bien Occidente podría ganar un aliado clave en la región, recordemos que al igual con Kosovo, no todos los países estarían de acuerdo en otorgar dicho reconocimiento, en particular aquellos que tienen problemas internos de grupos separatistas, como es el caso de España.

Pero hay algo más, a pesar de sus políticas de no-interferencia en asuntos internacionales, China ha resultado ser clave en este proceso separatista, lo que es llamativo al tener este país sus propios líos de esa índole con Taiwán y Tíbet, y por esta causa lo hace rechazar iniciativas de este tipo en otros países. Por supuesto el asunto no tiene que ver con ideologías o temas similares, al mantener China su postura ultra-pragmática (lo que le ha hecho ganar amigos en el continente negro), todo el asunto se reduce a que en Sudán del Sur se encuentran los mayores yacimientos petrolíferos sudaneses, los cuales explota el gigante asiático desde que Chevron los dejó a causa de la violencia. Lo cual no descarta que se vuelva a buscar explotar dichos yacimientos por empresas gringas, si se logra la paz, lo cual puede generar incomodidades con China.

Y una desventaja que tendría este nuevo país, en especial para la exportación de petróleo, es el hecho de que se encuentra bloqueado al mar. Si bien parece que lo que tranquiliza al gobierno de Bashir es que a pesar de la secesión, el petróleo requeriría pasar por el territorio del norte para poder llegar al mar, cosa que sabría aprovechar. Por su parte China ya está tomando medidas al respecto, y como bien dice el artículo referenciado, al parecer tiene entre manos la construcción de un oleoducto que pasa por Kenya.

Como muchos de los procesos africanos, este parece estar rodeado de un gran hálito de ingenuidad. El optimismo es rampante, pero no es clara la estrategia a seguir, lo cual puede dar manipulaciones externas por parte de países más poderosos. Dudo mucho que realmente la situación se apacigüe en Sudán del Sur, ya que el solo hecho de independizarse de la parte norte no le garantiza mayores avances, el hecho mencionado de que ni siquiera se tenga claro el nombre de la nueva nación, evidencia la falta de planeación de los sudsudaneses, y el hecho que tengan riquezas en su subsuelo y pobreza extrema, va a dar a luchas internas por el control de tales riquezas.

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