Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 5 de enero de 2011

Crítica a Cecilia López

Algo que es bien difícil en esta época que llamo yo de “resaca” o “guayabo”, porque así uno no haya bebido fuertemente o del todo, el sentimiento general es de letargo luego de las fiestas; es encontrar algo sobre lo cual comentar. Pero como yo me rehúso a entrar a ese embotamiento, porque el mundo sigue girando, y al cerebro hay que mantenerlo funcionando. Hoy me encontré con esta entrevista que se le hizo a Cecilia López Montaño, mujer con la cual no comparto muchas ideas, a decir verdad, casi que estamos en esquinas opuestas, y basándome en esta entrevista voy a mostrarles por qué.

Nada que hacer con el tema de impuestos, para ella el mínimo debería estar por encima del porcentaje actual. Yo no sé eso que tanto bien haría, empezando porque si bien habla de recaudar y recaudar, no es clara en decir en qué se debe usar, supongo que debemos inferir que en mayor política social y políticas de “equidad”. Pareciera que tampoco tiene en cuenta nuestro círculo vicioso tributario, donde muchos evaden, y lo que entra se lo tumban, y se excusan mutuamente en lo corrupto del otro; antes habría que ver cómo romper con ese ciclo.

Pero bueno, dejando ese percance a un lado, López admite que a las empresas no se les puede tasar tanto o se estancan, claro que ella ya considera que se les han dado muchas exenciones. Como he manifestado antes, para mí lo realmente igualitario es un solo porcentaje al ingreso para todos; y no medidas en pro de unos extraños conceptos de equidad y justicia donde más se tenga más se cobre. Soy consciente que para llegar a ello toca poco a poco y no de sopetón, pero claramente esa no es la meta de la ex senadora, más bien pareciera querer llegar a casos como el británico donde el mayor impuesto era del 90% (entonces ¿para qué esforzarse?).

Esto me lleva a hablar de un par de puntos en común pero desde perspectivas distintas. De acuerdo, basarse casi exclusivamente en la minería es muy peligroso, y si no quieren que se use el eterno argumento de la Enfermedad Holandesa, no más miren cómo está el Casanare. También de acuerdo, hay mucha tierra productiva sin utilizar y debería dársele un uso, además que devuelvan tierras no garantiza nada sin seguridad (a esto voy más adelante), pero tampoco garantiza el que las hagan productivos así sea para sí mismos. Desde una mirada reduccionista, acá el problema desde la independencia ha sido por tierras, y considero que el expropiar a diestra y principalmente a siniestra sólo causaría mayores agravios; más bien, propondría ahí sí propondría un duro gravamen así en principio parezca contradictorio.

Si se tasara la producción como tal eso le pegaría duro no sólo a los grandes terratenientes sino a los pequeños agricultores, y simplemente para evitar gravamen producirían menos. Si se grava la extensión, y empezamos a tratar la tierra productiva como un bien escaso, sus propietarios tendrían que producir fuertemente para cubrir dicho impuesto, y para ello necesitarían mano de obra, y como bien dice la Sra. López, ahí hay más formas de generar empleo (aunque igual se queda corta, recuerden que desde hace 200 años se dio una revolución industrial y la agricultura pasó a segundo plano). Aunque como dije anteriormente, no soy muy amigo de los impuestos, siendo realista sí es un problema al que debe dársele solución, y si en Hong Kong que es la economía más libre del mundo toda la tierra pertenece al Estado, pues por lo menos es una solución menos coercitiva, y por lo menos si responsabiliza más a la gente que andar otorgando subsidios, e impone mayor orden.

Hablando de subsidios, la entrevistada debería revisar sus apuntes sobre economía, y dejar de adherirle el mote de “neoliberal” a todas aquellas medidas que no son de su agrado, particularmente las medidas asistencialistas muy propias de nuestros gobiernos. Perdón mi señora, si a algo se le acusa al neoliberalismo  es de recortar con todas esas medidas en pro de reducir el gasto público. Un adefesio como Familias en Acción es más propio del keynesianismo que espera mantener el efectivo circulando que de políticas de libre mercado. De pronto Friedman sugirió lo del impuesto invertido, pero demás autores, incluso más contemporáneos como Thomas Sowell y Ken Williams, hablan de cortar con toda dádiva.

Y una frase que me dejó helado de esa entrevista, y que tiene que ver con el párrafo anterior, cito textualmente “El emprendimiento no es una cosa natural”. Por eso según López no se le debe dar créditos a los pobres, ni cualquier forma de ayuda que les exija alguna forma de responsabilidad. Esta frase deja ver la arrogancia de esta señora, que ya de entrada redujo a bruta, o por lo menos a incapaz, a la población pobre del país. Es el eterno lío de nuestra clase política, particularmente en la izquierda, en que ellos se ven como la “dirigencia de sabios” platónica, que saben que es lo mejor para todos los demás, incluso mejor que ellos mismos.

Mejor tener a un montón de mano de obra barata para la construcción, que hacer que aquellos que tienen cierta iniciativa se arriesguen a montar un pequeño negocio, y aprendan a ser responsables ¿seguro toda esa mano de obra bruta le dará buen uso a ese pequeño salario y saldrá adelante? ¿no se la beberá en cerveza águila? No creo que todos los seres humanos contemos con la iniciativa que distingue a nuestra especie de las demás, pero de seguro si aquellos que sí la poseen lograr despegar, es más factible que ayuden a su comunidad ¿o acaso en los pequeños negocios de barrios populares contratan a “yuppies” de las universidades caras? Lo que sí sé, es que varios de esos pequeños negocios logran darle una mejor vida a sus dueños, y a sus descendientes una posibilidad de avanzar.

Por último, quisiera hacer referencia a los comentarios que Cecilia López hace sobre su antiguo partido, Liberal, y su actual dirigente, Rodrigo Pardo. A pesar de felicitar al actual presidente por llevar un gobierno muy en línea con el programa de dicho partido, no se siente para nada cómoda con la presencia de Vargas Lleras, según ella por la “militarización”. Ella mismo dijo que se necesitaba seguridad para aquellos a los que les devolvieran las tierras, y yo añadiría para todos los colombianos ¿cómo espera lograrlo? Ah claro, ella es de las que piensa que el Estado debe hablar de igual a igual con bandas de criminales, y que estos se apiadarán y entregarán sus armas.

Más parece que respira por la herida al no haber quedado como la candidata presidencial de dicho partido en las elecciones pasadas, al haber perdido la consulta frente a Pardo. Aquí en Cecilia López Montaño tenemos otra muestra del personalismo que pervive entre nuestros dirigentes, y que además quiere acrecentar el alcance del gobierno, tal y como hizo en sus dos ministerios bajo la presidencia de Samper, quien de seguro es su mentor. Tal vez haya parecido pérdida de tiempo discutir con un artículo de relleno, pero es en estos rellenos donde pasan las cosas y no las vemos.

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