Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Otra mirada a hechos recientes

El pasado fin de semana estuve en una tertulia académica con algunos profesores de ciencia política de diversos enfoques tanto políticos como académicos, entre ellos Juan Carlos García quien nos presentó el artículo que le publicó el periódico El Tiempo, en el cual habla sobre el reciente bombardeo que dio de baja al Mono Jojoy. No le extrañará a nadie que lea el artículo si comento la tendencia izquierdista del profesor aludido, incluso ya en la publicación online ha recibido varios comentarios ofensivos por esto, acusándolo de ser un apologista de la guerrilla. Lo bueno de haber oído de viva voz al autor, y haberlo debatido con él, es que independientemente de la filiación política el artículo da buenas luces para conocer un poco a la guerrilla.

Es ingenuo pensar que después de años de conflictos internos, los cuales en su vasta mayoría si no todos han sido de un corte agrario, no pervivan hasta el día de hoy algunos de los elementos de esa violencia campesina. Teniendo en cuenta que Colombia es un país donde simultáneamente se presenta la pre-modernidad, la modernidad, y la post-modernidad, y que esta primera se siente más en el campo; no debe resultar extraño que esto también afecte a los grupos al margen de la sociedad, siendo que al fin y al cabo tienen su origen en ésta.

Como bien lo menciona el autor, podría decirse que las FARC están divididas internamente entre aquellos que desde pequeños se vieron involucrados en la guerra en el campo, y aquellos que dejaron el pupitre y empuñaron las armas. Los primeros son aquellos como Tirofijo, el Mono Jojoy, y tal vez Raúl Reyes, donde la lucha para ellos no se trata tanto de una ideología, sino más de una repartición de tierras y una vendetta en el sinfín de matanza en nuestra historia. Difícilmente alguno de ellos tenía mayor educación que la primaría (se dice que Jojoy aprendió a leer y a escribir ya e la guerrilla), y por ende tenían una parla bastante hosca, e incluso aplicaban la “ley del machete” que aún permanece en las áreas rurales de nuestro país.

Los segundos, aquellos que tienen una procedencia más urbana, e incluso tuvieron acceso a la educación superior, así no hayan terminado sus estudios; aquí cabrían el ya muerto Jacobo Arenas, y el actual dirigente Alfonso Cano. El componente ideológico en ellos es más fuerte (como si ideología alguna legitimara sus actos), y tienen una concepción de mundo más amplia que las del otro grupo, y precisamente por estos aspectos pueden llegar a ser más estratégicos, y más peligrosos. Es por ello que la argumentación del artículo va a que posiblemente era más fácil entablar diálogos con el primer grupo que con el segundo, al no pasar sus aspiraciones a una redistribución de las tierras.

De hecho, el argumento tácito en la exposición fue que los ataques realizados por las FARC durante el Caguán, provenían del grupo de Cano, que siguiendo la línea de Arenas, más que una guerrilla, se visualizan a sí mismos como un Ejército del Pueblo (de ahí el EP), y que en ese momento no estaban dispuestos a perder el terreno ganado en los 80 y 90. Dado el posicionamiento campesino y estático del primer grupo, ha sido posible dar de baja a sus principales cabezas, mientras que el segundo parece ser más escurridizo, aunque eso no los haga invencibles.

Por otro lado, no considero que con todos los niños campesinos reclutados a la fuerza en el grupo guerrillero desaparezca el primer grupo, y muy probablemente sea alguno de ellos, o más de uno, que al igual que Jojoy haya ascendido en las filas guerrilleras, sea quien lo reemplace. Sin embargo, hay que tener en cuenta que con o sin educación, con o sin ideología, existe un fuerte componente criminal dentro de dicho grupo, y componentes oscuros que lo apoyan desde adentro y afuera de nuestras fronteras. Para lograr un verdadero desmantelamiento del terrorismo no hay que limitarse a bajar cabezas, insisto en que estos grupos se parecen a la Hidra de Lerna, sino a cortar sus insumos, y lograr desordenarlos desde adentro. Más que una apología, veo este tipo de acercamientos como una forma de conocer al enemigo.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Paciencia... ¿Hasta cuándo? (Elecciones en Venezuela)

Se puede decir que todo el día de ayer (desde las 4:00 hrs hasta las 18:00 hrs) los venezolanos tuvieron la oportunidad de elegir a sus nuevos parlamentarios. Elecciones claves, teniendo en cuenta que desde 1999 Venezuela ha estado bajo el mando de Hugo Chávez, quien ha hecho hasta lo imposible por mantenerse en el poder, sometiendo a su país al hambre, a la censura, y a la inseguridad. No contento con esto, también ha mostrado abierta simpatía por los principales jefes terroristas colombianos, llegando incluso a sospecharse que los resguarda en su territorio. Estas elecciones tienen un fuerte aire a plebiscito por la popularidad del mandatario, incluso el mismo Chávez las promovió como tal.

Ya se oyen algunas voces de angustia con los resultados parciales que se tienen, hasta el momento el Partido Socialista de Venezuela (el chavista), PSUV, tiene 96 curules de 165 posibles. La oposición, la cual al parecer finalmente logró zanjar sus diferencias y presentarse como un solo bloque, logró 61, y el partido independiente 2 (un socialismo no chavista), quedando así seis puestos por definir (en el momento que escribo el presente artículo). Aunque en apariencia parece haber ganado el chavismo nuevamente, los resultados pueden interpretarse de diversas maneras.

Algo que ha caracterizado al mandato de Chávez es su forma tan olímpica de pasarse por encima de las instituciones y modificarlas a su antojo, pero suponiendo que los independientes se arrepientan de su escisión y hagan coalición, y que además los seis puestos restantes los ganen esos dos partidos, o sólo el PSUV, ya tales manipulaciones no serán posibles. Para poder hacer cambios orgánicos en Venezuela, es decir, que afecten al ordenamiento y funcionamiento de sus instituciones, se necesita que dos terceras (2/3) partes de la asamblea aprueben dichos cambios, y esas son 110 curules, con lo que por el momento se puede decir que por pura aritmética no se verían más cambios acomodaticios en el funcionamiento del Estado Venezolano en un futuro. Ahora bien, el problema radica en que si el PSUV de algún modo obtiene tres curules más. Con la aprobación de tres quintas (3/5) partes de la Asamblea (99 curules), Chávez puede obtener una ley habilitante, queriendo decir esto que puede gobernar  por decreto como lo ha venido haciendo desde hace un buen tiempo. Los colombianos con más de 30 años podrán recordar esto como el famoso Estado de Sitio de tiempos anteriores a 1991.

Teniendo en cuenta estos números la oposición no puede caer en la depresión o en sentimientos derrotistas, al contrario, ahora más que nunca debe mostrar una verdadera disciplina de coalición opositora, no sólo poniéndole dificultades a los planes de Chávez, sino también empezando a proponer desde ya una rectificación a todos los daños causados durante su mandato, y lograr llevar a cabo medidas que le restablezcan el rumbo a su país. Es posible que se esperaran más curules, incluso una mayoría absoluta, yo mismo esperaba un número mayor por parte de la oposición, pero hay que tener un par de cosas en cuenta. Primero, el pan y circo del socialismo es aún capaz de jalar varios votos de incautos capaces de sacrificar varias cosas valiosas con tal de recibir una “justicia social”, que básicamente se trata de ver a los demás siendo igual de miserables por dentro y por fuera que ellos mismos.

En segundo lugar, el derrotar al populismo por la vía institucional no es algo inmediato precisamente por las razones expuestas, ahora tengamos en cuenta que si ya hay un logro quitándole dos terceras partes del parlamento al chavismo, éste ha creado elementos marginales como las milicias bolivarianas y otros grupos armados por fuera del Estado. Queriendo decir con esto que incluso si la oposición hubiese ganado por amplia mayoría, y que ganase las futuras elecciones presidenciales, quedarán componentes nocivos dentro de Venezuela, los cuales infortunadamente harán que la desaparición del chavismo vaya para largo, y de forma difícil.

Al Gorila Rojo le quedan tres meses con su parlamento mayoritario, y es posible que lo aproveche para llevar a cabo más de sus planes para consolidar “el socialismo del siglo XXI”, así que le corresponde a la ciudadanía venezolana opositora y a sus representantes estar muy avizores. Ya se están dando pasos importantes para sacar a Chávez del poder, pero por ello no se puede aflojar en la marcha, al contrario se debe demostrar por todos los medios que para tener una verdadera democracia en Venezuela, no se puede caer en el absolutismo chavista.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Caen las bombas

Acá los dejo con U.S. Bombs que fue una banda bastante popular en el circuito punk de los 90, y se desbandó hace poco. La razón por la cual esta banda es presentada acá es por su participación en las últimas primarias republicanas apoyando a Ron Paul, el representante libertario de dichas elecciones, lo cual confirma una vez más que el libertarianismo derecha es en realidad la posición m+as punkera del espectro. A continuación su tema homónimo, el cual me parec emuy divertido.

viernes, 24 de septiembre de 2010

La cosa con China

Como parece ya ser costumbre, hoy ha sido otro viernes donde asistí a una conferencia sobre relaciones internacionales; el tema de hoy: comercio entre Colombia y China. La verdad, con un mínimo de información no hubiese sido necesario traerse a una profesora de una universidad en California, por lo menos yo no sentí que hubiese aprendido mayores novedades: China nos vende manufactura, nosotros le vendemos materia prima, cosa que nos es desventajosa, además de estancar nuestro sector industrial. Tampoco es un secreto para nadie que China viene con toda, y ya muchos proclaman, algunos con cierta alegría, en que China se convertirá dentro de poco en la nueva potencia económica del mundo.

No es que no sea posible, pero esas predicciones pueden ser un tanto aventuradas, mismo se decía de Japón hace más de 20 años, y ya vemos que no fue ese el caso. Claro que China ahora es más llamativa que Japón, al ser su cultura aún más misteriosa debido a su encierro de siglos ante el resto del mundo, y en este caso particular por la forma en que adaptó su economía. Mientras Japón adaptó el mundo corporativo a s vieja tradición de clanes, China comenzó con un  comunismo agrario (ya de entrada algo contrario a las propuestas de Marx), y luego con Deng Xiaoping se fue por una corriente fuertemente pragmática, y ahora se habla de “dos sistemas, una economía”. Con una serie de medidas poco ortodoxas, China ha logrado posicionarse como la segunda economía ¿pero a que costo?

Si bien es cierto que muchos, si no todos, los milagros económicos tuvieron entre sus factores el hecho que empezaron teniendo mucha mano de obra barata disponible. Pero si bien China por un lado tiene mucha mano de obra barata, y me refiero a muchísima, parece que nadie se ha puesto a pensar que tal explosión demográfica pueda ser igual a la de un enjambre de langostas o una manada de leminos; de tantos que son sus propios recursos, ni aquellos que importan con tanto ahínco de Latinoamérica, no les darán abasto algún día y eso puede colapsarlos desde adentro, cosa que los llevo a un fuerte control natal. Por otro lado, y siguiendo con la idea anterior, precisamente los chinos no tienen mayor control sobre sus vidas, y el Estado controla incluso temas tan íntimos. Ni siquiera tienen la capacidad de elegir a sus gobernantes, así sea en el papel, y lo más asombroso es que algunos amigos me dicen que les parece más práctico, al no perder tanto tiempo en esas cosas.

Este último comentario me alertó bastante en principio, pero hoy en día leyendo un poco a Samuel Huntington, me doy cuenta que para una mentalidad latina tal vez si tenga más sentido. Según este autor, Latinoamérica evolucionó aparte del resto de occidente bajo una cultura autoritaria y corporativista. Si bien no se puede generalizar, eso podría explicar nuestra inclinación por las dictaduras, el siempre estar esperando cosas del Estado, Los Leopardos, las “clases políticas”, etc. Entonces no es descabellado pensar a futuro que se quiera implementar el modelo chino por estas tierras, más cuando parece dar tremendos resultados inmediatos.

Y por debajo de cuerda esto tal vez era la propuesta de la expositora, que como buena economista californiana, aseguraba a viva voz que el desarrollo económico sólo es posible con la intervención del Estado. Incluso llegó a aseverar que la “adecuada” intervención del Estado colombiano en su economía, ha sido la que logrado los “grandes” avances en nuestro país. Al parecer ella no ha probado los productos de nuestra “clase económica”, como la cerveza Bavaria, o las gaseosas Postobon.

Claro que también se puede esperar que de intentar adaptarse este modelo en nuestras tierras, la cosa no sea tan maravillosa. Ya hemos visto como los chinos se han apropiado de tecnología y otro tipo  de manufactura de alto nivel, y es eso su principal producto de exportación, mientras acá nos regocijamos de un posible boom de materia prima. Gracias a la intervención de uno de los representantes en la conferencia, supimos que China sí quiere invertir en Colombia, de hecho ya hay varias empresas chinas en Bogotá por lo menos, pero el ponente aludió que las diferencias culturales han impedido que esto se lleve a cabo tanto como quieran ambas partes. Dicha diferencia se da porque los chinos no entienden el por qué de tanto papeleo, permiso, y demás para firmar un contrato en nuestro país. Pero frescos, la intervención estatal es el camino.

Siento haberles presentado un artículo con un tinte algo amargo, pero además de ciertos asuntos personales el mirar las proyecciones de nuestro país, y las trancas que él mismo se pone no dan espacio para más. Incluso 200 años después de la primera “independencia”, aún no sabemos qué rumbo tomar, y no hemos sabido explotar ni los recursos ni el capital humano del que tanto hacemos alarde. Así como otros países, entre esos China y los tigres asiáticos, sería grato que por fin encontrásemos dicha meta, y yo seguiré haciendo mis humildes propuestas desde este blog.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Cae el "Mono Jojoy"

En este momento ya da la impresión de que todo el mundo sabe que el líder guerrillero con el alias de “El Mono Jojoy”, junto con Romaña, otro peligroso guerrillero, han sido dados de baja esta mañana. Aunque la muerte de un ser humano no debería ser motivo de alegría, es innegable el regocijo que causa el que haya muerto uno de los líderes criminales más grandes en la actualidad de nuestro país, y no me voy a contener al decir que espero que arda en el infierno. Les envío una enorme felicitación a nuestras fuerzas armadas por tal logro, y espero que sigan avanzando en sus acciones contra la guerrilla. Muy posiblemente este sea un duro golpe para esa banda de criminales que se hace llamar FARC, y supongo que parte de la alegría general se debe a que tal vez se esté más cerca a que entreguen las armas sin mayores condiciones, y exista la posibilidad de finalmente tener paz en nuestras tierras.

Pero ojo, no podemos caer en triunfalismos, a pesar de tener cierta estructura jerarquizada, las bandas guerrilleras viven en la irregularidad, y suelen actuar como la vieja Hidra de Lerna, donde por cada cabezada cortada aparecen dos. El hecho de tumbar a toda la cúpula fariana no garantiza su eventual desarme, empezando que de no haber un líder visible corre la posibilidad de no haber con quien negociar tal cosa. Además, otro riesgo añadido es que se fraccionen en grupúsculos, los cuales a largo plazo son difíciles de controlar.

Es cierto que parecen estar debilitados, pero no podemos dormirnos en los laureles, aún es muy pronto para saber si estas bajas causarán un declive en la moral guerrillera, o si los enfurecerá más y se recrudezca el conflicto. Hay que estar muy atentos a todo comunicado y acción por parte de estos individuos, hay que mirarlos con calma y saber leer entre líneas para estar preparados ante cualquier eventualidad.

Es posible que hubiese sido mejor si se hubiese arrestado a este par de personajes, y ver la forma de interrogarlos para extraer de ellos información valiosa sobre la ubicación de los secuestrados, asuntos clave de la guerrilla, entre otras cosas; pero el que a hierro vive, a hierro termina. Una vez más reitero mi felicitación a nuestras fuerzas armadas, y espero que esta baja sea un paso hacia adelante y no un paso hacia el vacío, porque hay que tener en cuenta que ningún modelo de Estado, ningún modelo de país, sea el que sea, y mucho menos uno que aspira a la democracia, puede funcionar correctamente mientras dentro de éste se encuentre un grupo de criminales saboteándolo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El eterno elogio a la estupidez

De tener conocimiento alguno ¿Construiría usted su casa junto a un volcán? ¿Se instalaría en un apartamento en las inmediaciones de un aeropuerto, donde se oye con mucho volumen el ruido de los aviones? ¿Se mudaría a una casa junto a una fábrica que emite malos olores? Uno creería que la respuesta de cualquier persona con mínimo dos dedos de frente, y algo de sentido común, sería negativa, pero como de todo hay en la viña del señor no faltan aquellos que a pesar de toda advertencia, persisten en estas conductas. A mí en lo personal no me molestarían estas prácticas de no ser porque no sólo se cometen actos de estupidez, sino que además se espera que todos paguemos por ello.

Hoy salió a flote en clase el hecho que el aeropuerto se vio forzado a poner barreras de insonorización para no violar el derecho a un ambiente sano de las personas que viven cerca a éste, además, el Estado se encargó de instalar en dichas viviendas los aditamentos adecuados para que dichas personas no sientan tanto el ruido (creo que no hace falta recordarles a mis lectores de dónde sacó el Estado los recursos para tal fin). No dudé en hacer una intervención en clase preguntando por qué debía salir del erario público el dinero para reparar las acciones estúpidas de otros, teniendo en cuenta que en algún momento de la historia el aeropuerto se encontraba aislado de la ciudad. El profesor, un abogado bastante experimentado, nos explicó que ahí hubo una falla de servicio por parte del Estado al haber permitido que se edificara en esa zona.

Bueno, en el caso de zonas de riesgo sísmico o vulcanológico, no siempre es evidente el que existan dichos riesgos, y sí se podría alegar que el Estado debería informar de forma pertinente y adecuada dichos riesgos, y evitar a toda costa el que alguien viva cerca a ellos; esto teniendo en cuenta que una de las funciones básicas del Estado es la seguridad de sus habitantes. También es distinto si alguien habita en una zona adecuada, y tiempo después al lado suyo se instala una fábrica que emite gases tóxicos, ruidos fuertes, o alguna otra cosa perjudicial para la salud de sus vecinos; éste caso representa más bien un abuso por parte de la fábrica.

Pero el irse a vivir a un sitio donde los riesgos son evidentes, haya una advertencia del Estado o no, no es una violación a un derecho fundamental sino un caso rampante de estupidez. Estupidez que se ve reforzada por su eterna compañera, la terquedad, al no querer muchas de estas personas reubicarse a un lugar más seguro al establecer de entrada cierto arraigo, además de aprovechar un Estado que además de ser mal administrador e ineficiente, es débil en más de un sentido, y se deja embaucar en estos casos de “falla del servicio”, y resultamos pagando todos por la desfachatez de unos pocos.

La cuestión no sólo se limita a cuestiones de vivienda, ya vimos hace poco como un personaje público al que los medios le hacen mucho bombo, pero que yo prefiero no nombrar para no darle la atención que tanto ansía, intentó pedir una indemnización que más parecía un desfalco al Estado, por las consecuencias de un acto estúpido que llevó a cabo a pesar de todas las advertencias. O también como aquellas personas que llevan una vida de excesos, y luego esperan que el Estado les cubra sus errores.

Me produjo mayor regocijo el saber que a la ciudadana alemana que su país rescató de la guerrilla, se le cobró una multa por su rescate al haber pasado por alto una advertencia dada, y que en algunos estados de Norteamérica se le cobra el costo del rescate a aquellos buscadores de emociones que hacen caso omiso de las señales de advertencia. No creo que sea una medida muy difícil de implementar acá ¿o sí?

Ni modos, escudada en una mala interpretación de lo que son los derechos, una buena parte de la población llevará una vida de “víctima”, y hará hasta lo imposible por achacarle sus propios males a los demás. Lo único que se logra es darle más aliciente y poder a un Estado paternalista, al cual le conviene más dirigir a unos nenés malcriados, que a una sociedad de adultos responsables.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Un perfil diferente: Frank Miller

Un estereotipo frecuente que cunde en la civilización occidental es que toda la gente “intelectual”, y sobre todo los “artistas”, son gente “avanzada” y por lo tanto de izquierdas. Incluso aquellos que abiertamente van en contra de esta tendencia son rechazados, e incluso ridiculizados, como fue el caso de Charlton Heston por parte de ese panzón ridículo que es Michael Moore; o en la comunidad musical tienden a solidarizarse más con Joey Ramone, y vilificar a Johnny Ramone, sin tener en cuenta que fue el estilo duro de este último lo que mantuvo a los Ramones andando por 22 años. Definitivamente cada vez confirmo más que es un asunto psicológico: la derecha está conformada por gente rabona, y la izquierda por gente llorona.

Un gran dibujante y escritor que ha pasado por debajo del radar, pero muestra un posicionamiento fuerte, es Frank Miller. Caracterizado por un marcado estilo noir, fue él quien salvo viejos comics de caer en el ridículo como son los casos de Daredevil o de Batman, los cuales desde su salida conservan ese estilo de suspenso negro que es del gusto de muchos, incluido yo. Miller tuvo una popularidad reciente con la publicación de las versiones cinematográficas de “Sin City” y “300”, las cuales son fieles adaptaciones a las impresiones originales, y recomendadas para todos aquellos que gusten de ese tipo de historia.

En materia de política Frank Miller no se ha quedado callado, y para aquellos que se rasgaban las vestiduras al acusar a “300” de ser anti-medio oriente, pues acá tendrán más motivos para llorar y hacer sus acusaciones contra alguien que no quiere defender a su agresor. Les dejo una corta entrevista con dicho autor, de la cual solo me atrevo a citar una frase, antes de dejarlos con una pequeña muestra de su obra: “Mighty cultures are almost never conquered, they crumble from within. And frankly, I think that a lot of Americans are acting like spoiled brats because of everything that isn’t working out perfectly every time.”





domingo, 19 de septiembre de 2010

¿Cómo se reparten la marrana?

Colombia, un país con una gran cantidad de recursos naturales que jamás ha sabido aprovechar. Esta es una de las muchas frases cliché que se mencionan con el pecho henchido de un orgullo un tanto infantil, pero que a la vez parece dar ánimos a más de uno de un futuro mejor. Yo por mi parte considero que este exceso de recursos naturales puede ser uno de los causantes de que demos todo por sentado, y no sintamos la necesidad de trabajar duro por ganarnos las cosas, desde antes de la conquista la economía del pan coger ha sido bastante viable.

Traigo esta breve referencia a colación debido a la ya controversial reforma a las regalías, lo que en palabras llanas quiere decir una nueva repartición de los dineros obtenidos por la explotación de dichos recursos entre los distintos departamentos. Hasta ahora el 70 por ciento de las regalías se ve repartida en seis departamentos que solo suman el 12% de la población nacional [1]. Entonces la idea de tal repartición es que las otras regiones que no tienen recursos encuentren apoyo en las que sí, teniendo en cuenta el anunciado “boom” de explotación energética que se supone vendrá dentro de poco, para que así estos departamentos puedan lograr cierto desarrollo social y económico ¿suena familiar?

Ya de por sí la medida ha causado revuelo en el congreso, y dentro de las mismas bancadas hay división al haber congresistas queriendo defender sus intereses regionales [2]. Pero más allá de que se apruebe o no, y de los relajos en el Capitolio, hay que mirar que tan conveniente sería tal repartija. Lo primero que se me vino a la mente cuando vi la gráfica es ¿qué pasa con tales regalías? Bien podría decirse que no son de gran ayuda al ser Casanare, Arauca y La Guajira unos departamentos que dan la impresión de estar atrasados, sino es que en franco abandono.

No creo que se trate solamente del extremo centralismo que aún cunde por nuestro país, además de la siempre mencionada corrupción que de seguro se serrucha esos dineros. De por sí la explotación de materia prima no es realmente una gran generadora de competencia, o por lo menos de empleos, y menos tantos como se necesitan actualmente, y tengamos en cuenta que salvo por Ecopetrol, no contamos con mayor tecnología y medios para dicha explotación; e igual no refinamos y/o procesamos acá como para que tengan mayor valor agregado. Claramente lo que se logra aprovechar sale de una fuerte tasación que como mencioné, los pobladores no ven.

Ahora, de forma malmirada podría decirse que la búsqueda de esa repartición es para que las instituciones de otros departamentos también puedan serruchar de ahí. Y nada garantiza si reciben tales regalías los departamentos en cuestión que estos prosperen, cuando aquellos que reciben hoy en día la mayor parte de las regalías no lo han hecho en 15 años. Además, de forma también malmirada, el asunto me lleva a pensar que incluso si se le da un buen uso a esos dineros lo que se está generando es una dependencia de unos departamentos hacia otros ¿qué pasará cuando el “boom” pase? ¿se habrán generado las condiciones para que estos departamentos sean productivos y prósperos? Lo dudo mucho, tomando a consideración que el Estado ha demostrado repetidamente ser un mal administrador, y lo que más harían las administraciones departamentales es tapar huecos inmediatos.

Básicamente en este caso vislumbramos una vez más la inmediatez muy propia de nuestra mentalidad, y el creer en realidad que son aquellos en el Estado los que tienen la solución de todos los problemas. Si realmente quisieran acabar con la desigualdad y promover el desarrollo, estarían abriendo campo y estimulando para que la gente con su propia iniciativa cree su propia prosperidad, y no dependiendo de unos recursos finitos que no son más que un paño de agua tibia en el largo devenir de la historia.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Constitution Day

En este preciso instante estoy a la espera de que me llamen para presentar un examen oral sobre derecho constitucional colombiano. Aunque he tratado de despejar mi mente para no paralizarme frente al profesor, he mirado varios artículos de varios países, y honestamente no se me ocurre tema para hoy.

Pero ahora que ya presenté mi examen, y acabo de caer en cuenta que hoy es el día de la Constitución en mi otra patria, pues he decidido hacer un tributo a tan magno monumento, el cual inspiró a muchos otros, y sigue teniendo vigencia el día de hoy. Bien haríamos los gringos en recordar lo expuesto en éste, y en particular en sus diez primeras enmiendas.

jueves, 16 de septiembre de 2010

¡Abrase!

Yo admito que soy una persona difícil. No me suelen agradar las actividades que comúnmente suelen ser del agrado de las personas que me rodean como jugar al amigo secreto, ir de rumba y disfrutar de la música “bailable”, beber alcohol, entre otras cosas; y por lo general es algo que hasta el día de hoy suele chocarle algunos a pesar de no recibir comentario alguno de mi parte hacia sus actividades predilectas. De hecho, entre las cosas que me llamaron desde un principio del punk, el hardcore, el metal, y demás sonidos y tendencias subterráneas era el hecho que se presentaban como una opción para aquellos que “no encajan”. Por supuesto, como en todo grupo humano en dichas culturas también se crean unas reglas y códigos que llegan a ser aún más estrictos que aquellas de la gente “caspa” y “boleta”, y una vez más confirmé que prefiero las actividades solitarias; pero sin problema, si algo no me agrada, siempre tengo la libertad de irme a otro lado.

Voy a todo esto porque encuentro algo divertido en un sentido muy cínico cuando se oye pregonar sobre igualdad, y libertad, y tolerancias, y quien sabe que más consignas, cuando la gente en general ni siquiera se pasa estas bobadas. Y sí, son bobadas, pero la situación puede agravarse cuando nuestra muy alegre cultura pretende intervenir en asuntos más serios: “¿eso para que estudia tanto, mejor venga a tomar?” “¡Yo el trabajo se lo dejo a los burros!” “Porque llegue 15 minutos tarde no pasa nada” etc… No quiero hacer una diatriba contra la diversión, por el contrario, considero que es indispensable para el bienestar de toda persona, pero todo a su justa medida.

La situación empeora cuando varios de estos grupos de personas de “mente abierta” se hacen con cargos públicos, o aspiran a estos, que si bien no proponen una vida de sola rumba, son bastante peligrosos al considerar que sus “altos” intelectos saben claramente que es lo mejor para todos. Son aquellos que traspasan la delgada línea entre protección al consumidor y meterse en el rancho de los demás. Son aquellos que utilizan o quieren utilizar el poder del Estado para vetar zonas de fumadores, espectáculos que pueden ser considerados barbáricos, e incluso alterar nuestras dietas, y aún más, creen honestamente que si todos recibimos exactamente lo mismo, no habrá discusión alguna.

Así, sin discreción alguna por parte de nosotros, estos avezados personajes tan tolerantes y amantes de la libertad como dicen ser, esperan una sociedad homogénea donde todos seremos en realidad felices gracias a sus grandes ideas. Me recuerdan mucho a la última fiesta de integración en el trabajo donde nuestro jefe al mejor estilo del Sr. Burns parecía estarnos diciendo: “¡Ustedes  TIENEN que divertirse y ser felices!”. Así es, aun tenemos la estúpida noción de lo que nos agrada a nosotros necesariamente le tiene que agradar a los demás, aún más teniendo en cuenta que muchos se sienten mejor si son parte de un rebaño grande (fíjense no más como funciona nuestro congreso, donde todos le huyen a ser oposición); y para más piedra, queremos imponerlo a toda costa.

Para cerrar considero pertinente citar a un representante republicano del estado de Wyoming, Cale Case: “I don’t like being exposed to Kenny G’s music, cigarette smoke or patchouli oil, but I will defend the right of other folks to have all that junk, the right of business owners to allow it, and my right not to have to be around it. Government should not regulate anything that citizens can avoid by turning around and walking out.”

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Miremos hacia afuera

Acabo de salir de una conferencia dictada por la viceministra de relaciones exteriores Clemencia Forero, donde nos expuso brevemente las políticas en dicho campo del actual gobierno. Como era de esperarse, todo apunta a buenas intenciones, las cuales no tenemos certeza si se llevarán a cabo, cómo se harán pero, he de admitir que por lo menos en principio encuentro bastante alentadora las propuestas y que además, me han movido un poco las neuronas. Espero que sea cierto que este gobierno busque proteger las libertades fundamentales y la libertad de empresa, y no use esa excusa para intervenir cada vez que sienta la necesidad de “proteger los intereses de la nación”.

Dos posiciones que expuso la viceministra Forero, que encuentro bastante interesantes y que fueron ratificadas por los otros ponentes, son 1) aunque Estados Unidos sigue siendo un aliado principal, sus ayudas van a bajar como lo han estado haciendo en los últimos años, y que no se ve la ratificación del TLC en el futuro próximo. Y 2) el gobierno de Santos está mirando más allá de dicha nación, y basado en su política de prudencia, pragmatismo, respeto, diplomacia y cooperación, busca abrir nuevas relaciones, no sólo con el vecindario latinoamericano sino con países clave.

Y digo interesantes, porque en lo respectivo al primer punto no veo con desagrado el que se corte la dependencia con Estados Unidos, al contrario, si bien es un país que es bueno tener de aliado, el estar empecinados en recibir ayudas de un país que nos ve como un problema de seguridad y no como alguien atractivo para las relaciones comerciales, no va a impulsar nuestra economía y, al contrario, va a aumentar nuestras deudas. De hecho, si algo debimos haber aprendido de la apertura económica de los 90’s es que, a pesar de haber sido necesaria, se hizo demasiado rápido sin contar con que nuestro sector empresarial e industrial no estaba bien preparado para ello y, por lo tanto, hubo consecuencias nefastas que hasta hoy se sienten. Aún nuestra industria sigue estando en niveles poco aptos para una competencia fuerte, y el que se ratifique el TLC con Gringolandia puede estar apretando el nudo en la horca.

Pero una política económica de proteccionismo y concesión de monopolios como la nuestra sólo trae más dolores de cabeza por eso, me remito al segundo punto que mencioné. Nuestra economía necesita ser liberada, pero no de sopetón, mejor si se hace de forma paulatina ¿Qué mejor forma de hacer a nuestra economía competitiva “entrenándola” como primera medida con las economías vecinas? Claro, romper esa historia de orgullos pendejos que han marcado las relaciones entre países latinoamericanos, dizque para diferenciarnos los unos de los otros de nuestro idioma e historia comunes. Si en serio los colombianos somos tan buenos negociantes y trabajadores como decimos y, además, tenemos la posición privilegiada de estar en medio de los dos océanos, pues demostrémoslo haciendo de nuestro país un verdadero lugar de intercambio comercial, académico y cultural, quitando tanta traba legal externa e interna como lo son las dobles tributaciones (por mí, que no hubiese ninguna tributación). Si gobiernos, como el chavista, le hacen mala cara, problema de ellos en sus discursos trasnochados.

Además tengamos en cuenta que en nuestro mismo sector del continente dos países que van en fuerte ascenso como lo son Brasil y Chile. En particular el segundo, está muy interesado en hacer negocios con nosotros y en impulsarnos con las relaciones Asia-Pacífico, donde se encuentran algunas de las economías más libres y, por ende, más productivas del mundo como lo son Hong Kong, Singapur, Australia y Nueva Zelanda, además que, Hong Kong ya es parte de China, la segunda economía en la actualidad. No sólo porque la inversión en infraestructura sería provechosa para una de nuestras regiones más abandonadas, sino que con lo dicho hay mucho que aprender de ese sector del planeta.

Todo suena bonito en el papel y buenas intenciones han tenido gobiernos anteriores pero, también el pensar que depende del Estado llevar a cabo cosas que deberían ser iniciativa de la ciudadanía, es más, cosas que el Estado se debería limitar a ser el “vigilante nocturno”. Si la mecha inicial está dada ¿Qué esperamos para actuar?

lunes, 13 de septiembre de 2010

Fisuras en las figuras

Existen términos o palabras en la actualidad cuyo uso y abuso a deformado su significado, y no se necesitó de una comisión del lenguaje como en la siempre genial obra ‘1984’ de George Orwell, fue el interés de quedar bien con todo el mundo lo que llevó a estas distorsiones. Es así que la palabra unión llega a significar hoy en día no una alianza, o un consenso, o concordia, para nada, la palabra unión tiene ahora el significado de una adhesión ciega a una causa. Pero una cosa es pensar que eso se da así, y otra muy distinta a lo que sucede en realidad.

Como era de esperarse la tan sonada Unidad Nacional ya está empezando a mostrar sus primeras grietas, y lo que es más interesante, ya salen a flote no sólo las diferencias ideológicas en un gobierno supuestamente tecnócrata, también se ven las diferencias en lo político, y por supuesto en los personalismos y vanidades que han guiado a nuestra política desde nuestra incepción como “nación republicana”. Miremos los detalles con más atención:

A pesar de supuestamente tener un pluripartidismo en nuestra democracia, es notorio para cualquiera que se moleste en observar la conformación de dichos partidos que no se trata de una nueva postura o propuesta ideológica para el país, sino de un político que no recibió el aval de su partido original para alcanzar el poder. En el caso actual se da más de antiguos miembros del Partido Liberal, sólo hay que ver los apellidos: SANTOS, Vargas LLERAS, GALÁN… Por eso no es de extrañarse que el actual gobierno muestre muchas simpatías por dicho partido, e incluso haya dado una voltereta luego de la posesión y sus primeras medidas vayan más en línea con las propuestas de éste, y no del presidente cuya popularidad aprovechó para llegar a Palacio.

Obviamente esto no es muy del agrado del séquito uribista, quienes no sólo no se ven representados satisfactoriamente en las cuotas burocráticas que hacen parte de toda coalición, sino que ya ven como algunas de las medidas del actual gobierno va en contravía de aquellas propuestas por su mentor. Cabe recordar que el mencionado ex presidente tiene comunicación directa con varios de los congresistas del Partido de la U, aún más en la era del chat y el Blackberry; y además, tales congresistas son los que actualmente tienen mayor número de curules.

Por lo tanto, al presidente Santos le tocará andarse pisando huevos, y a su ministro del interior le seguirá toda una temporada de volteretas para mantener contento a todo el mundo, las que lleva hasta el momento son puro calentamiento; todo esto con tal de no tener al partido mayoritario, y que para más piedra fue el que le dio el aval, en su contra y llevar un gobierno trancado, donde todas estas medidas con las que pretende hacer honor a su apellido queden como siempre en veremos.

Todo esto se debe a las ganas tienen muchas personas de estar siempre en el lado “ganador”, incluso teniendo en cuenta que particularmente en nuestra sociedad siempre ha sido mal visto aquel que lleve la contraria. Y con la satanización perpetrada en el gobierno pasado, ahora menos, sólo algunos que dependen de ese estatus de “rebeldes” hacen lo que sean por mantenerse ahí. Pero como rezan los adagios populares “no hay cama pa tanta gente”, y “uno no es monedita de oro pa caerle bien a todo el mundo”. El pretender llevar una unión a toda costa, y no reconocer que puede haber posiciones encontradas lo que hace es causar más dolores de cabeza que solucionarlos.

sábado, 11 de septiembre de 2010

9-11

Una gran paradoja que suele darse en Occidente es que con todos los procesos vividos donde hemos logrado la libertad de expresión y la tolerancia de cultos, es que incluso solemos admitir movimientos que van en contra de esos principios y quieren destruirlos como el nazismo, el comunismo o el fascismo. Precisamente en pro de esa tolerancia es que considero la creencia o no en un dios como algo personal, como también es algo personal como alguien quiera adorar a ese dios mientras no moleste a los demás. Es por eso que considero que el Estado debe ser secular y no debe involucrarse en el culto personal, y que la política y la religión no mezclan bien.

Así que si bien algunos podrán defender al Islam como religión y podría entenderlo, me es imposible considerar aceptable defender al islamismo, es decir, al brazo político de dicha religión, que ya nos ha dado muestras de estar en línea con los movimientos políticos anteriormente descritos en cuanto querer destruir la libertad que nos ha costado ganar, y que la gente está tan dispuesta a renunciar con tal de tener seguridad.

Por otro lado, si hay algo carcomiendo a Occidente desde adentro es un estúpido sentido de culpa por ser supuestamente el “creador de la destrucción del mundo”. Si bien no ha sido perfecto el devenir de la historia, así mismo ha sido Occidente quien ha logrado evolucionar desde esa posición de barbarismo, mientras otros aún lapidan a sus mujeres o les desfiguran la cara. Pero son los promotores de esa culpa a los que les parece totalmente natural que aquellos que atacaron erijan un templo cerca al lugar del ataque, es como si una víctima de violación  se viese obligada a darle una tarjeta de amor y amistad a su violador. Legalmente tiene el derecho a erigirlo, pero si su intención fuese conciliar, buscarían un lugar más apropiado.

Comprendo que la reacción del gobierno de Bush es muy debatible, y aún suscita varias dudas, pero fueron los radicales musulmanes quienes le dieron un motivo. Y parecen tener un apoyo tácito por parte del resto de la comunidad musulmana, la cual se empeña en hacer una invasión cultural, y hacerse la de la vista ante estas agresiones, de hecho, quien quiera ver las manifestaciones de musulmanes en Europa se dará cuenta que su idea no es la convivencia sino la dominación. Si quieren disfrutar de los beneficios de nuestra civilización, pues bien, pero que recuerden que tienen que ser ellos los que se adapten a nuestros principios y no al contrario. Acá hay un occidental orgulloso quien les dice, si quieren imponernos su mentalidad barbárica: NO PASARÁ.


viernes, 10 de septiembre de 2010

Círculo vicioso

Investigando para uno de mis muchos cursos al Reino Unido, hace poco encontré en la página de la BBC un artículo sobre los posibles efectos del plan de recortes propuestos por el actual Primer Ministro Conservador David Cameron. En resumen (y en español), las áreas menos resistentes a los recortes presupuestales son el Noreste y las “tierras de en medio” (midlands); zonas predominantemente industriales, las cuales durante el gobierno de Gordon Brown recibieron fuertes subsidios de los que ahora dependen para su funcionamiento.

Aplaudo la iniciativa de Cameron de primero recortar gastos para luego poder recortar impuestos y ayudar a que se mueva la economía, pero era de esperarse que ya se oigan voces de protesta, y que muchos clamen que se atenta contra el trabajo y otra serie de cosas. Y claro, no puede ser bueno para nadie el que quede mucha gente desocupada por mucho tiempo, al no verse de forma inmediata los beneficios de una economía liberada, sumado a esto a que puede ser bastante probable es que aquellos que sufran de los recortes no sean precisamente los mejores empleados, por lo tanto eso pueda que juegue en contra de su búsqueda de empleo.

No se trata de un problema exclusivamente británico, es a lo que nos ha llevado el auge por las políticas económicas keynesianas y su cortoplacista “en 50 años estaremos muertos”. Como la idea principal es que el Estado invierta en la economía falla a modo de subsidios, para que el consumo se siga dando. Como resultado de esto podemos ver personas y empresas que no le ven ningún sentido a mejorar su trabajo y por ende sus productos y/o servicios ¿Para qué? Si al fin y al cabo hagan lo que hagan vendrá alguna manita del gobierno que nos sacará de cualquier apuro. Así entonces se va dando una mecánica donde el Estado para no dejar a nadie desvalido, no sólo mantiene sino que aumenta tales ayudas, porque el resultado no es que los receptores de estos beneficios despeguen, al contrario, mantienen ese estilo de vida y eventualmente llegan a pedir más ayudas, creando más desvalidos, y el ciclo es de nunca acabar.

El lío es que de todo esto es que de imprimir tantos billetes, estos van a perder su valor, sumado a que aquellos que contribuyen al Estado se van a aburrir de ser los proveedores y querrán ganarse esos beneficios de los que ya gozan algunos. La consecuencia directa de esto es una sociedad de “hijos bobos”, de esos que los papás saben que tendrán que mantener toda su vida porque ellos nunca podrán por sí mismos. La pregunta del millón es: ¿Qué se puede esperar de una sociedad de hijos bobos? Todas las posibles respuestas me son macabras.

Por lo tanto, subrayó aquí la importancia de cada uno como individuos el encargarse de que el propio trabajo sea lo mejor posible, y de esa forma no ser el primero excluido en un recorte de personal, sino al contrario ser uno motivo de pelea entre varias empresas. Por consiguiente las empresas buscar que sus productos y servicios sean las mejores para no tener que depender del Estado y llevar la mayor satisfacción posible a sus clientes. Y el Estado debe crear, establecer, y promover las condiciones necesarias para tener gente capaz, y no un montón de idiotas.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Un pequeño adelanto

Hoy quería escribirles largo, pero por obligaciones de estudio y trabajo ya me fue imposible. Hace un mes les comenté sobre un reto a futuro que me propuse al ver que no había mayor material sobre los partidos políticos en Colombia, y mucho menos es el que está actualizado. Bueno, les cuento que al parecer la providencia quiere llevarme en ese camino, al tener como proyecto para este semestre el hacer un trabajo sobre los partidos políticos vistos desde la constitución, y a continuación, a modo de adelanto les dejo una versión resumida del manifiesto original del Partido Conservador escrito por Mariano Ospina y José Eusebio Caro. Una conclusión que saco de éste es que es una lástima el que los elementos militares y monarquistas de la Nueva Granada, haciendo del partido azul un grupo de retrógrados con dejes dictatoriales, y no un partido liberal-conservador. Realmente sería bueno retomar los inicios.

El Partido Conservador es el partido que reconoce y sostiene:

·         * El orden constitucional contra la dictadura.
·         * La legalidad contra las vías de hecho.
·         * La moral del cristianismo contra la inmoralidad del materialismo.
·         * La libertad racional contra la opresión y despotismo monárquico, militar, demagógico, etc…
·         * La igualdad legal contra el privilegio, la tolerancia real y efectiva contra el exclusivismo y la persecución.
·         * La propiedad contra el robo y la usurpación ejercidas por los comunistas, socialistas, los supremos o cualesquiera otros.
·         * La seguridad contra la arbitrariedad.
·         * La civilización frente a la barbarie.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Revolucionario yo? ¡Por supuesto!

Recientemente me encontraba conversando con una amiga luego de observar algunos videos que había editado yo sobre ultras de fútbol y otras tribus urbanas; tema el cual he encontrado fascinante desde la adolescencia. Además, para nuestros estudios en ciencias sociales son un excelente referente para demostrar como aún en un mundo que se dice globalizado y sin fronteras todavía persisten los tribalismos, entre otros muchos elementos. Sin embargo, ese no es el tema que quiero tratar acá. Debido a la mencionada fascinación, era de esperarse que yo me apropiara de varios elementos de estos grupos, como el gusto por la música violenta, ciertas prendas, y algunos códigos de comunicación; no por nada el título de este blog es “godopunk”. A la luz de esto mi amiga me dijo: “tú a pesar de todo tienes algo de revolucionario” ¿Revolucionario yo? ¡Por supuesto!

Claro, hoy en día se entiende por revolucionario a aquel que promueve ideas de izquierda trasnochada, o un anarquismo idealista, o simplemente alguien que quiere acabar con “el sistema” a pesar de no tener idea alguna de que es “el sistema” y de qué hacer si logran tumbar a éste. Olvidan muchos que de las tres revoluciones relevantes en la historia mundial, la norteamericana, la francesa, y la rusa, sólo la última tuvo un componente marxista, tanto la gringa como la francesa tenían un fuerte componente liberal. Pueda que por un lado se inclinaron más en las libertades individuales y la propiedad privada propuestas por Locke, y los otros pusieron a la igualdad como máximo valor al estilo rousseano, y de ahí podríamos decir que a grandes rasgos surgieron la derecha y la izquierda modernas respectivamente. Pero en definitiva fueron revoluciones liberales.

Por otro lado, muchos me preguntan como yo que en mi adolescencia fui punk, y promulgaba la anarquía a viva voz, en todos lados, y en cada oportunidad, hoy en día milite en una ideología la derecha. Bueno, yo con el tiempo me di cuenta que la anarquía es un ideal utópico, y que de esta nacen los grandes dictadores. Pero así mismo, también me di cuenta que es posible una sociedad donde el Estado interviene sólo en sus funciones básicas (orden, seguridad, justicia), y promueve que sus individuos logren ser autosuficientes en la manera en que cada uno considere más adecuada, mientras estos sean responsables de sus actos. Comparado con una sociedad mantenida por un Estado gigantesco, que interviene en las interacciones de sus individuos cada vez que lo considera necesario “por el bien de ellos mismos”, yo pregunto ¿cuál se acerca más a esa idealizada anarquía?

Y es claro que el tipo de ideas que promuevo en este blog son revolucionarias, así yo no promueva la violencia, prefiera los cambios paulatinos a los radicales, y no ande haciéndome el bohemio “mansito”; porque en un país que no cortó del todo su cordón umbilical con el imperio que lo dominaba (y llega a cosas tan ridículas como el que incluso los punkeros locales se sientan españoles), donde se mantuvieron las clases que imperaban antes de la independencia, aún se tiene un concepto del poder individual sobre el de las leyes, y la gente aún es capaz de sacrificar su integridad con tal de ser mantenida por el Estado, es de esperarse que mis ideas se vean como “revolucionarias”.

Precisamente cuando me defino a mí mismo como un conservador, una de las razones que abogo es la de conservar los principios que impulsaron las revoluciones liberales. Aquí tuvimos varios intentos de ello, pero o no los supieron adaptar al nuevo país, o el radicalismo los agotó, y primaron los personalismos que hasta el día de hoy hacen que creamos que la democracia consiste en elegir a nuestros propios verdugos y no a nuestros representantes.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Un espacio para la filosofía

Por hoy los dejo con este videillo que al parecer explica de forma sencilla las premisas de John Locke, uno de los grandes pensadores liberales (una vez más: el liberalismo original, no la socialdemocracia). Si bien sus premisas fueron luego refutadas por Marx, y posteriormente Robert Nozick replantearía; es importante este autor en cuanto a sus planteamientos de la libertad, los cuales lastimosamente hemos perdido con el tiempo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

De reformas y otras vainas. Parte IV.

OK, sí ya sé, dije que de momento cerraba este ciclo sobre reformas constitucionales, pero siguiendo lo expuesto en el primero de estos artículos, al parecer la presidencia actual quiere dejar un marca en la historia, y con ello me refiero a tremenda marca. Por esta razón me veo en la necesidad de retomar el tema y  hacer una cuarta parte sobre las reformas pendientes a nuestra constitución política; el tema parece superfluo, pero en realidad considero que hay más de lo que se alcanza a ver a simple vista.

Los abogados constitucionalistas dividen los artículos de una constitución en cuatro categorías: parte orgánica, parte dogmática, parte neutra, y cláusulas de reforma. La primera trata sobre la forma en que está organizado el Estado, la segunda sobre los derechos y deberes de los ciudadanos, y la tercera, que es a la cual quiero hacer mayor referencia en el presente artículo, son aquellos artículos que no corresponden a ninguna de las categorías anteriores pero que el constituye considera de una importancia tal que le da el carácter de constitucional (aunque no siempre sea claro el por qué). Es de suponerse que en una constitución de 380 artículos una parte considerable de éstos caigan en dicha categoría.

Algo que caracterizó a la Constitución de 1991 fue la creación de un montón de instituciones anexas al Estado, el cual no depende de éstas para su buen funcionamiento. Por lo tanto los artículos 76 y 77, los cuales reglamentan nuestro espectro electromagnético y además dieron pie a la creación a la Comisión Nacional de Televisión, CNTV, bien podríamos clasificarlos como artículos neutrales. Por un lado no se está hablando de derecho alguno del cual gocemos los colombianos, y por el otro no se trata de una organización del Estado, ya que el espectro electromagnético bien puede ser regulado y legislado por un código de leyes, y la CNTV es de eso anexos del Estado que ya parece un tumor cancerígeno.

Digo esto porque desde su creación la CNTV no ha sido más que un constante dolor de cabeza tanto para el gobierno colombiano, como para nosotros los ciudadanos. Desde unos ridículos anuncios a los cuales nadie hace caso, empezando por las mismas programadoras que en sus telenovelas importadas del mediodía y la tarde anuncian que “no contienen escenas de sexo o violencia”, a pesar de que las imágenes muestran lo contrario, pero sí penalizan a la Arquidiócesis de Tunja por transmitir una misa sin dicho anuncio; hasta terminar por todos los embolates causados hasta el día de hoy por la licitación del tercer canal (algo que insisto debería ser una transacción rápida y abierta a más empresas).

Eso sí, como era de esperarse la terminación definitiva de este mal uso del erario ya causó controversia. Nunca faltan los “abnegados” congresistas que consideran que en vez de erradicarla de tajo (y sin dolor), hay que “mejorarla” en pro del desarrollo, o que hay cosas más urgentes como la pobreza, la salud, etc. Y pregunto yo: ¿No sería mejor acabar tal despilfarro para invertir ese dinero en proyectos sociales (si viran a la izquierda), o para así considerar una reducción de impuestos y mover un poco la economía (si viran a la derecha)? No es ingenuo pensar que no es tanta la consciencia social de nuestros congresistas, sino que en dicha comisión se juegan varios intereses personales.

Por lo pronto un aspecto positivo que saco de este dilema es que se trata de una muestra más de cómo el Estado es tremendamente ineficiente para encargarse de los aspectos que van más allá de sus funciones básicas. Es realmente penoso y enojoso ver que en aras de unas “buenas intenciones”, se gaste dinero en un instituto inefectivo y para más rabia inoficioso, y además aún se tenga una programación de tan baja calidad y monopolizada. Y lo peor de todo, que los afectados con todo esto somos los contribuyentes.

viernes, 3 de septiembre de 2010

De reformas y otras vainas. Parte III.

Ya para finalizar esta ronda de artículos relacionados con nuestra Constitución, las reformas constitucionales, y sus consecuencias me referiré a un tema que no alza mayor vuelo acá en el interior del país: la autonomía de la Región Caribe. Claro que no va a sonar mucho tal idea por estos lares, después de más de un siglo de centralismo nos es difícil a los capitalinos pensar que algo quiera salirse del control central, mucho menos parece importarnos. Durante las pasadas elecciones incluso hubo un tarjetón en dicha región, el cual al parecer avaló la autonomía de ésta.
Yo he de decirlo honestamente, soy partidario del federalismo y no del centralismo, y creo que de haberse llevado con cautela y sin precipitaciones durante el siglo XIX bajo la Constitución de Rionegro (algo difícil dada la radicalidad de dicha carta), sí se hubiese podido dar un mayor progreso en nuestro país, tomando en consideración que nadie tiene mejor idea que es adecuado y que no para una región determinada que sus propios habitantes, que se hubiese evitado la explosión demográfica en Bogotá, al no confluir todas las decisiones en esta ciudad, y se lo hubiese podido dar a los regionalismos su justa proporción.
A pesar de esa sujeción al interior desde 1886, sólo la Región Caribe ha mostrado intentos serios de obtener cierta autonomía. Claro existen grupos en Antioquia que hablan de una supuesta independencia de dicho departamento del resto del país, pero estos no son más que grupos friccionales. Podría decirse que precisamente esa es una de las preocupaciones de dicha iniciativa, aunque su principal impulsor, el gobernador del Atlántico Eduardo Verano, manifiesta que no se trata de una secesión como tal, de hecho se basa en Título XI de nuestra constitución nacional, más específicamente en los artículos 306 y 307, los cuales dicen:
Art. 306. Dos o más departamentos podrán constituirse en regiones administrativas y de planificación con personería jurídica, autonomía y patrimonio propio. Su objeto principal será el desarrollo económico y social del respectivo territorio.
Art. 307. La respectiva ley orgánica, previo concepto de la Comisión de Ordenamiento Territorial, establecerá las condiciones para solicitar la conversión de la Región en entidad territorial. La decisión tomada por el Congreso se someterá en cada caso a referendo de los ciudadanos de los departamentos interesados.
La misma ley establecerá las atribuciones, los órganos de administración, y los recursos de las regiones y su participación en el manejo de los ingresos provenientes del Fondo Nacional de Regalías, igualmente definirá los principios para la adopción del estatuto especial de cada región.
 Según Verano lo que hace falta es que la Constitución se cumpla. Pero como declaran representantes del gobierno, no hay mucho entusiasmo por parte de éste para que se dé tal autonomía, pues declara que con la reforma a las regalías se trata más de una buena planeación de los recursos, en particular en las regiones con mayor pobreza como la costa atlántica (donde curiosamente se obtienen buena parte de los recursos económicos). Argumentan además que el costo para tal autonomía sería tal, que es preferible usar esos dineros en resolver los problemas de la región, mientras que Verano sostiene que a estos se les dará una mejor resolución si se logra la autonomía. Otra pelea del “huevo y la gallina”.
Por lo menos Verano es consciente de que se trata de un proceso paulatino, y no pretende lograr las cosas de la noche a la mañana. Una vez más reitero que este tipo de procesos no se pueden dar a la ligera, ya la historia nos ha enseñado como hacerlos de dicha forma es más perjudicial que beneficioso por buen que sea la idea. Y también reitero que no sólo la Región Caribe, sino todas las regiones de Colombia deben eventualmente obtener cierta autonomía frente al poder central, tal vez así aprendamos todos a tener cierto sentido de pertenencia, y hacernos cargo de nosotros mismos.

jueves, 2 de septiembre de 2010

De reformas y otras vainas. Parte II.

Muchas veces se comete el error de pensar que algo está ya cerrado, o que por lo menos no volveremos a saber de ello en mucho tiempo. Bueno, en un país cuyo lema es “Colombia es Pasión”, es decir, se obra de manera irracional, es un craso error el pensar que algo realmente llega a su fin, de hecho podría decirse que en Colombia se mantienen muchos eventos inconclusos, y esa es la causa de muchos, si no todos, nuestros problemas. Siguiendo con esta línea de artículos sobre reformas constitucionales y sus consecuencias, trataré un tema que nos dio recientemente muchos dolores de cabeza y ahora trae uno nuevo.

Dada la tentación del caudillismo imperante en Latinoamérica desde sus inicios, dada la fuerte influencia napoleónica de nuestros próceres, se ha procurado restringir el tiempo de duración de una persona en el poder, incluso aquí donde no hemos sufrido de dictaduras tan repetidas, fuertes y prolongadas como nuestros vecinos. Como es de notarse, en la región subsiste esa tentación en algunos países, y parecía asomar su cabeza en el nuestro. Cuando se propuso el volver a instaurar la figura de la reelección presidencial en Colombia no me pareció mala idea, teniendo en cuenta que sería una buena forma de tener algo de continuidad y evitar la cultura del bandazo, además de darle más tiempo al presidente de hacer algo, teniendo en cuenta que los primeros dos años de un presidente los gasta en reparar los fallos del anterior.

El problema radicaba en que dicha reforma no se hizo pensando en que el país estaba lo suficientemente maduro institucionalmente como para asumir una reelección, por el contrario, se hizo para perpetuar la figura de un presidente muy popular, y la forma en que se hizo obviamente levantó polvareda. Y a decir verdad, lo correcto es que la medida aplicara a partir del presidente posterior a Uribe, no que éste cambiara las reglas de juego a su antojo y a mitad de camino. Afortunadamente para la institucionalidad del país y para mantener el aún inestable Estado de Derecho, se cayó la segunda reelección y Uribe respetó la decisión de la Corte Constitucional.

Retomando el tema del arreglo de fallos presidenciales anteriores, ya le estalló el primer relajo al actual presidente Santos y tiene que ver precisamente con la tan cuestionada reelección, justo cuando pensábamos que estaba ya instaurada y era página pasada. No voy a hacer mucha mención a los hechos actuales, al poderse leer en cualquier publicación de medios colombiana, baste decir que en los procesos contra el otrora ministro del interior Sabas Pretelt se encontraron varios vicios cuando logró el cambio del “articulito”. De fallarse en contra de Pretelt la reelección uribista será un caso aislado en la historia reciente de nuestro país.

Por consiguiente bien haría Santos en no ponerse a pelear a favor de dicha reforma y dedicarse a gobernar, si su intención es realmente hacer las paces con la rama judicial y no iniciar otro “choque de trenes”, además de respetar la institucionalidad. Claramente el país todavía no se encuentra lo suficientemente maduro como para asumir responsablemente algo tan serio como una reelección en el poder, recientemente vimos como tristemente nos dejamos llevar más por las pasiones que por la razón, porque al parecer ninguno de los que se dicen democráticos al promover que la segunda reelección fue la decisión de las mayorías, tuvo en cuenta que Uribe no puede ser popular por siempre, y que de esta forma se estaba dando pie a que alguien a quien considerasen nefasto también pudiese perpetuarse en el poder.

Entonces queda esperar que el fallo ante esta nueva demanda sea el correcto. De cualquier forma, sea cual fuere el resultado hay que tener en cuenta que el buen funcionamiento del sistema de gobierno que hemos elegido y muchos defendemos depende en buena parte de la fortaleza correcta de nuestras instituciones, lo cual se logra cuando las leyes imperan incluso sobre el personaje de moda; tal vez así nos tomen más en serio en el exterior, y nosotros mismos nos tomemos más en serio, en vez de vernos como un montón de arrebatados pasionales que se dejan deslumbrar con cualquier espejismo.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

De reformas y otras vainas. Parte I.

Definitivamente estoy haciendo curso de abuelo. Como lo referenció el humorista Andrés López en su única presentación que vale la pena, el abuelo siempre sabía en qué año, con qué presidente, y bajo qué medida se jodió el país. Lo más triste del caso es que se llega a la conclusión de que empezamos mal, como bien anota Pedro Díaz Arenas en su texto sobre la Constitución Colombiana de 1991, mientras que en Europa y Estados Unidos se dieron procesos de ideologización que llevaron a revoluciones, en América Latina sucedió al contrario: primero hubo revoluciones, y luego nos pusimos a pensar que ideología seguir; cosa que en Colombia considero yo que sigue vigente.

Porque posterior a esa lectura proseguimos con “Panorama del Derecho Constitucional Colombiano” de Javier Henao Hidrón, donde el autor hace un recorrido por todas las constituciones y reformas constitucionales de nuestro país, confirmando ese dudoso honor de ser uno de los países con más constituciones en la historia. Una primera conclusión que extraigo de este texto es que mientras en otros países las constituciones son sus piedras angulares, acá son las maquetas de unas “buenas intenciones”, o la masilla de un indivudo o grupo para moldear el país a su gusto. Y así pasamos de una ultra-federalista con un ejecutivo diezmado que casi crea nueve países nuevos, a una centralista con la que perdimos Panamá y nos mantuvo en un estado de sitio casi perpetuo, y hoy en día tenemos una que quiere asemejarse a los estados sociales europeos aún cuando el Estado no tiene dinero para tanta dádiva.

La segunda conclusión, y ésta no es mía sino del profesor, es que todo presidente colombiano para poner su huella en la historia intenta llevar a cabo una reforma constitucional. Lo de Uribe no es nuevo, si se revisa con cuidado se ve que todos nuestros presidentes han pretendido llevar a cabo alguna reforma, por minúscula que sea. No sólo evidencia esto que nuestras constituciones son de papel como lo definió Edgar Bodenheimer (aquellas que no contienen los factores reales de poder), sino el accionar reciente de nuestro actual presidente, Juan Manuel Santos, y su ministro de interior, Germán Vargas Lleras.

Lo grave aquí es que no se trata de una reforma caprichosa, o eso parece, de hecho, muchos la sentimos como necesaria. Me refiero a la reforma a la justicia, porque si hay una rama del poder desprestigiada en Colombia es ésta, no son pocos los clamores de que no hay justicia en nuestro país, e impunidad es una palabra de nuestro léxico común, infortunadamente; al ser estas tendencias lo que lleva al ciudadano del común o bien a quedarse callado, o a tomarse la justicia por su cuenta. Desde que tengo memoria he escuchado hablar de mejoras a este sistema, pero no sólo parece atascarse más sino que los casos sin resolver van en un grave aumento. Además de eso, otro problema de considerable magnitud son los carteles que se dan dentro de esa rama, y recuerden que es ésta la que finalmente aprueba las reformas. Este artículo da más luces a estos puntos.

Lo curioso del caso es que habiendo tenido la posibilidad de escribir una constitución nueva hace 19 años, en la cual se reestructuró dicha rama del poder, no previeron estos problemas los cuales de hecho no son nuevos en nuestra historia. Lo más probable es que la oscura mano de los grandes carteles de la droga influyera en esta, como en muchas otras medidas adoptadas por dicha asamblea constituyente, y estas acusaciones son nuevas. También da a pensar el hecho que esta constitución se escribió con un carácter en exceso conciliador, casi se diría que complaciente, para motivar a los grupos armados activos a seguir el ejemplo de aquellos que se desmovilizaron durante esos años. Dado el caso, la justicia colombiana sigue siendo un desastre.

Por otro lado, las acusaciones de “politización” de la justicia son en su mayoría expresiones lenguaraces ¿cómo se puede pensar en gente que maneja una rama del PODER, no tenga una posición política? Claro, lo ideal sería que para dichos cargos se nombrara a gente por sus méritos y un historial limpio, pero como he insistido antes, incluso ellos tienen un lineamiento ideológico y/o político que va a afectar de una forma u otra su desempeño así este se haga de manera honesta. Lo tragicómico de esto, es que ya equiparamos “política” con “corrupción” (y no es del todo gratuito), y dichos ataques se han dado por el hecho de que muchos de los miembros del Consejo Superior de Judicatura son simples títeres al servicio de algunos congresistas.

Ahora, algo en lo que tenemos que estar muy avizores es que en dicha reforma el ejecutivo no se extralimite, y la justicia quede como un anexo de éste. A pesar de los problemas que existan en dicha rama, hay que evitar la eterna tentación que existe en nuestro país por un gobierno en exceso centralizado, teniendo incluso en cuenta que en países como el Reino Unido donde no hay una separación tan clara de las ramas del poder, la justicia cuenta con independencia. Y la razón de esto es sencilla, si aquel que se encarga de hacer cumplir las leyes también está facultado para interpretarlas y administrar justicia, nos podemos encontrar con un fuerte caso de arbitrariedades, despotismo, e incluso tiranía; y si bien pueden destrabarse los casos pendientes, el costo sería altísimo.

A fin de cuentas, es necesario para que imperen las leyes que se mantenga la división del poder, y que sus ramas compitan entre sí. No me refiero a lo que la prensa acuñó como “choque de trenes”, lo cual fue una pelea cochina entre las ramas ejecutiva y judicial cuyos efectos dañinos ya se están empezando a sentir; no, me refiero a un desempeño competente y eficiente de cada una de sus funciones, para que puedan servir de peso y contrapeso entre ellas para que ninguna se exceda. Esperemos entonces que ésta sea una reforma efectiva, y no un simple hecho de vanidad política.