Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Elucubraciones sobre la economía

Capitalismo. El solo mencionar esta palabra evoca todo tipo de emociones y de imágenes en las mentes de quienes la oyen. Entre dichas imágenes podría mencionar la del ricachón regordete con pantalón a rayas, chistera, monóculo y sacoleva, normalmente fumando un puro, y que suele ser reemplazado por un marrano antropomorfizado. En el campo de las emociones todo suele resumirse a distintos niveles de repulsión o cuando menos a cierta prevención. La verdad es que el mismo término es ambiguo: algunos lo usan para referirse a todo tipo de modelo económico donde exista la propiedad privada (del mercantilismo en adelante), otros para referirse a los elementos más nocivos de este tipo de modelos, y otros como yo, simplemente a la economía de libre mercado.

Este último grupo está sujeto a fuertes críticas, bastante válidas, por parte de aquellos que son adeptos a esta tendencia económica, dado que el nombre “capitalismo” se le ocurrió a su principal enemigo: Karl Marx; y que además de eso, el capitalismo supone una acumulación de capital, y en una economía libre este tiende a fluir entre sus participantes. He de admitir que yo uso el término de forma simplista con el ánimo de no confundir a mis lectores con una abundante terminología, y también porque de los modelos que tienen en cuenta la propiedad privada me parece el más avanzado y el que mejor lo representa. Súmenle a esto que incluso dentro de la teoría del libre mercado también se pueden ver distintas opiniones, e incluso distintas escuelas como lo son la austriaca más radical, como la más moderada de Chicago; por lo tanto, caer en una terminología bastante amplia resultaría confuso.

Volviendo a Marx y a las admisiones, hasta la fecha no he leído El Capital pero si he leído y revisado varias veces el Manifiesto Comunista. Algo que me llama la atención de este autor es que considerase su versión del socialismo como científica, mientras despreciaba a los demás al decir que eran utópicos, como por ejemplo el cooperativismo de Robert Owen, el cual tuvo varias pruebas empíricas (una de ellas exitosa), y hasta el día de hoy algunas utilizan algunos de sus preceptos para mejorar su productividad. El carácter científico que Marx se atribuye a sí mismo se debe al análisis histórico que hace en el Manifiesto donde concluye que eventualmente se dará una revolución por parte de la clase proletaria (obrera), en la cual se creara una sociedad sin clases e igualitaria.

Marx no es una lectura fácil, y se ha visto como se le ha dado varias interpretaciones a su obra. Lo curioso acá es que la doctrina comunista es bastante dogmática y no admite discusión a pesar de estar basada en la dialéctica; desde el compañero de clases marxista que me argumenta diciendo que le doy demasiado énfasis a la libertad, y yo pensando que eso era precisamente lo buscaba este filósofo, pasando por los partidos comunistas donde la adhesión debe ser total, hasta los grupos armados que hasta el día de hoy promueven dicha revolución. Por eso también es curioso que dicha revolución no se haya dado como tal, y por ello líderes como Lenin hayan pretendido o pretendan acelerarla argumentando cosas como la “vanguardia del proletariado”, que a la hora del té, se trata de intelectuales que como Marx, no son obreros, y además la quieran impulsar en lugares muy distintos a la Inglaterra decimonónica que inspiró el Manifiesto, ya que ni Rusia, ni Cuba, ni Corea del Norte tenían el nivel de industrialización de dicho país.

En primer lugar, como bien lo anotó el mencionado autor en su obra, el capitalismo fue una evolución natural que se dio en la humanidad, o por lo menos en Occidente, y no se trató de una elucubración planeada por algún profesor con delirios de grandeza; y precisamente por ello no tiene un manifiesto como tal, así algunos crean que es La Riqueza de las Naciones de Smith, o El Camino a la Servidumbre de Hayek o Libertad de Elegir de Friedman (como se ve, no hay consenso). Esto se debe a que sigue las tendencias naturales de la humanidad, la cual gusta de estar en movimiento y sentir que se avanza con éste, como también sentir que el resultado de su trabajo tiene un valor así sea simbólico, y donde cada uno busca su propio bienestar; y no plantea una visión del humano como el máximo ser de bondad que es corrompido por su entorno, y que puede vivir feliz con lo básico (pero aún no logran concretarme que es lo “básico”).

En segundo lugar, a diferencia del socialismo, el capitalismo es flexible, se sabe adaptar, cada vez que vaticinan su colapso éste vuelve como el ave fénix. Si no me creen, comparen las condiciones de vida del siglo XIX con las actuales, ya no se trabajan tantas horas al día y los sueldos son mejores. Algunos dirán que es por la intervención del estado, posiblemente, pero esto no se hubiese logrado de no inventarse los medios de producción que permitieran dar estas mejoras, de no ser así, sucede como en las economías planeadas donde se llega al estancamiento.

Lo que sucede es que en una economía capitalista el que alguien avance o se estanque recae en el individuo y no en su entorno, y eso es algo que nuestros valores postmodernos no aceptan. Es verdad que ciertas prácticas mercantilistas que se llevan a cabo hoy en día como la concesión de monopolios o el proteccionismo frenan a la libertad económica, pero al fin y al cabo ésta sólo se puede dar si se aceptan las responsabilidades que van adherida a ella como la laboriosidad, la iniciativa, el ingenio, hacerse cargo de los errores cometidos, y el mejorarse a sí mismo, a las cuales se les huye hoy como si fueran la plaga. Pero de aplicarse estos valores, cualquiera que se lo proponga puede lograr sus metas, sueños y objetivos, y no tener que conformarse con ser igual al resto.

Siendo el concepto de pobreza que se trata aquí la pobreza material (nadie se pregunta por la moralidad u otro aspecto de la vida de la gente pobre en estas discusiones), es de suponer que en nuestra mentalidad simple y facilista es más sencillo dar esos bienes materiales que promover aquellos valores para hacer que la gente se haga merecedora de ellos. Tal vez sea el camino largo y complicado, y de seguro no todos se harán millonarios, pero por lo menos le devolveremos la dignidad a la humanidad, para que así la gente se motive más a ayudar en vez de ser llevada a eso a las malas motivados por paliar quejas y la coerción del Estado, y así por lo menos lograr que cada uno atienda a sus necesidades y se haga responsable de su persona.

2 comentarios:

  1. Este blog es interesante poque permite la discusión de posturas políticas sin perder la perspectiva académica pero con la suficiente distancia crítica. Estoy deacuerdo con muchas de las posturas de este texto, pero quiero tocar un punto divergente, y es la premisa, que a mi juicio es falsa, de que cualquier individuo que se lo proponga puede lograr sus metas, sueños y objetivos. Es falsa simplemente porque los individuos, para lograr estas metas y objetivos, evidentemente no arrancan desde el mismo partidor. Pensemos en que los hijos y herederos de medianos o grandes capitales pueden dedicarse a lograr sus objetivos y metas, sin embargo es dificil decirle o exigirle al hijo de una familia que apenas sobrevive que siga sus sueños. La prueba es que un tipo tan incapaz como Pachito Santos fue Vice y ahora director de RCN. En resumen, pienso que es verdad que cada individuo puede, es más debe, seguir sus sueños y metas, pero la mayoría de los individuos no logran sus sueños porque sus situaciones materiales son un gran impedimento para ello. Saludos de un miembro del Club del Tren.
    Ramiro Ariza.

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  2. Hey Ramiro!! Tiempo sin hablar. Yo me baso en que en el capitalismo hay una mayor probabilidad de que los individuos si se lo proponen logren avanzar, y no quisiera basarme en los típicos ejemplos de gente que de la nada fundan imperios comerciales y que suelen abundar en el imaginario hollywoodense, me referiré más bien a ejemplos cercanos como lo son mis abuelos y los de tantas tras personas, quienes les tocó una época jodida, y algunos de ellos sin tener siquiera una primaria encima lograron a punta de trabajo duro una mejor vida, y una mucho mejor para quienes descendemos de ellos. Y en ese entonces no se hablaba de derechos o justicia social, y hoy que sí, pareciese que nos estancamos al estar esperando que el gobierno o alguien de arriba nos solucione todo. Claro, hay gente que arrancará con ventaja, pero toda ventaja que no se sepa aprovechar puede llegar incluso a ser nociva, Pachito Santos podrá ser el director de RCN, pero es visto como el bobo del pueblo (no consideraría eso algo digno de respeto). Ahora bien ¿qué tanta posibilidad tenía un soviético, o tiene hoy un cubano o un norcoreano para mejorar su situación? Un saludo, y siempre dispuesto a un debate.

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