Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

viernes, 17 de diciembre de 2010

De otro color

Ayer mientras se daba el cierre al primer periodo de la presente legislatura en el Congreso, en la cual el Presidente Santos y el Ministro del Interior felicitaban a los actuales legisladores por hacer su trabajo, o más bien sacarles a flote todos sus proyectos, se dio avance a un proyecto de ley que llama mi atención. Tal proyecto, firmado por los congresistas del Movimiento Mira y que se votó favorablemente en Plenaria del Senado busca imponer penas carcelarias y multas a quienes incurran en actos de racismo. Supongo que muchos celebrarán el hecho de que este proyecto avances por sus buenas intenciones, y es precisamente por éstas que yo prendo las alarmas.

Si bien existen actitudes racistas en nuestro país, yo me atrevo a pensar a que estas van más ligadas a nuestro eterno y malsano clasismo que realmente a un distingo de “pureza” racial. Pureza que de existir en el mundo, cosa que no creo, no se daría en Colombia dada nuestra historia de mestizaje, y que simplemente es uno de los tantos elementos que poseemos en nuestra historia al cual le podemos dar el uso que queramos, o simplemente ignorarlo. Por eso es que encuentro ridículo que existen grupos de neo-nazis colombianos, además teniendo en cuenta que existen regiones como Antioquia que fueron colonizadas por judíos conversos. De todos modos, eso son fruslerías que dan importancia a cosas que no la tienen, y uno muchas veces en la práctica se da cuenta que el que alguien sea inteligente, estúpido, simpático, antipático, etc. nada tiene que ver con su “empaque”, y si alguien no quiere ver eso pues es su problema. Con esto dicho, considero que este proyecto de ley puede llegar a ser problemático por dos aspectos clave.

En primer lugar, que sea tutelable el que a alguien se le discrimine por su raza para acceder a un trabajo o a algún otro establecimiento o se le maltrate por ello, ya está contemplado en los derechos fundamentales de nuestra Constitución Política. Lo curioso del asunto es que pareciese que el asunto es unidireccional, pongo un ejemplo: existe en Bogotá un bar de salsa al cual sólo puede entrar gente de raza negra, y hasta donde sé, nadie se ha quejado al respecto; pero hay que ver lo que pasaría si se diera un caso inverso. No digo que este bar no deba existir, al contrario, sus propietarios verán que hacen con su negocio y sí sus políticas les ayudan a mantenerlo exitoso, de hecho los felicito, al no encontrar un sitio que consideraran adecuado para ellos en vez de ponerse a lloriquear, lo crearon.

A lo que voy con esto es que corroboro porque insisto en que es mejor lidiar con individuos que con colectivos, ya que los colectivos tienden a crear diferenciación e incluso exclusión donde no la hay, o exageran la existente. A lo que puede deformar esta ley es a la llamada Acción Afirmativa que existe en países como EEUU, donde las empresas deben tener ciertas cuotas raciales so pena de llevarse una demanda. Así, uno de estos individuos que así no cumpla con los requerimientos de la empresa puede demandar amparado por la exclusión sufrida por su colectivo. No sólo hablemos de la inconveniencia de una empresa al tener empleados subclasificados, no considero que sea justo y además procedente llevar a cabo un juicio para demostrar que no se contrató a alguien por no tener las calificaciones necesarias y no por su color de piel, y que además de fallar en su contra, deba pagar con cárcel y una multa.

Es más, estoy bastante convencido de que este tipo de discriminaciones “positivas” pueden llegar a favorecer a aquellos que no las cobijan, además de menospreciar por debajo de cuerda a los que sí. El hecho de que en nuestro Congreso existan circunscripciones “especiales” que son dadas a grupos étnicos no lo veo como algo positivo, al contrario creo que el mensaje que se da es: “como ustedes no son capaces por su cuenta de lograr una curul, aquí les dejamos esto para que no nos molesten”. Y si vemos con atención, estas circunscripciones son las que muestran mayor rivalidad en las elecciones, y a la hora del té no logran mayor peso en la agenda legislativa. Cualquier persona que se lo proponga puede llegar a una curul o una meta específica, pero que tenga en cuenta que de ello requiere un esfuerzo, y si recibe beneficios por factores irrelevantes como los mencionados, sólo se engaña a sí misma.

Respecto al segundo factor, el cual considero más claro pero no por ello el menos importante, de hecho diría que es el principal, es dejar toda esa basura de los “crímenes de odio”. El que alguien atente contra la integridad de otra persona, sea de forma verbal, física o psicológica, siempre estará motivado por un sentimiento de odio, o por lo menos de desprecio. Y creo en que estamos de acuerdo en que una agresión debe ser castigada sin importar quién fue el agresor y quién fue la víctima, esa es una de las premisas del Estado de Derecho. El ponerle el mote de “crimen de odio” puede complicar más las cosas, y algunas de los conflictos menores a los que nos enfrentamos todos en la vida en sociedad pueden llegar a amplificarse hasta alcanzar proporciones disparatadas.

El problema de fondo que veo en esta ley, es que si bien el Estado debe garantizar la protección de todos y cada uno de sus habitantes, este tipo de leyes al proteger sólo a un grupo específico ya no garantizan una protección sino una sobreprotección, cosa que cualquier padre de familia sensato, pedagogo, educador o similar, podrá ratificar que es algo causa dolores de cabeza para todo el mundo, principalmente para la “víctima”. No podemos forzar a la gente a que le agraden todos los demás seres humanos, de todas formas con esa actitud el principal perjudicado es la misma persona, un empresario puede perder potenciales clientes o empleados excelentes si sólo se fija en el color de la piel (por poner un ejemplo). A lo que sí hay que estar pendientes es contra todo acto violento contra otra persona, y llevarlo ante la ley, pero no porque su víctima tenga X o Y color de piel o provenga de un lugar, sino por el simple hecho de ser un humano.

1 comentario:

  1. mijo muy BUENO dio en el clAVO el estado debe protejernos no importa raza credo condicon sexual o economica yo por eso tengo mi estima en muy alto y soy orgulloso del ser el indio patirrajado que nunca dejare ser

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