Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

domingo, 28 de noviembre de 2010

¿Qué sucede en la godarria?

Bueno finalmente bajó la marea y ya me puedo poner al corriente con este espacio. En uno de los últimos artículos que escribí,  aquel acerca de mi reciente visita al Congreso de la República prometí que en el artículo siguiente hablaría sobre los relajos dentro de mi propio partido, el Conservador. Al haber concluido que uno de los mecanismos para mejorar el funcionamiento ya sea de la representación o la participación ciudadana, como se presenta en nuestra Constitución. Ahora que ya salí de varios compromisos estudiantiles y laborales, puedo cumplir mi promesa.

Aquellos que leen este blog se habrán dado cuenta que desde el mes pasado he tratado varios artículos sobre el conservadurismo y el mencionado partido, y no es para menos ya que se ha visto como durante estas últimas semanas ha habido movimiento, empezando por el nombramiento de un nuevo presidente, José Darío Salazar. Una vez más, es de destacar como para bien o para mal ya los medios ponen mayor atención a  los sucesos del partido, cuando por mucho tiempo pasábamos por debajo del radar, así sea que La Silla Vacía nos declare en crisis, o el pasquín Semana haya dicho en su edición pasada que se trata de un aterrizaje forzoso.

Lo que es claro en estos momentos se hacen más visibles las fisuras existentes dentro de esa farsa llamada la Unidad Nacional, cosa que vengo advirtiendo desde hace rato. Empecemos una vez más porque Santos no cañó a nadie, los votantes uribistas se dejaron cañar, al no mirar más allá de su fervor por la figura de Uribe y darse cuenta que desde un principio nuestro actual presidente proponía los principios de Tercera Vía, más acordes con las izquierdas progresistas, además de su linaje claramente liberal. Entonces, era de esperarse que tales medidas que van en línea con esa tendencia causaran cierta incomodidad en las filas azules.

Igual, lo que estamos viendo es que se mantiene esa idea de que es mejor estar en el gobierno a como dé lugar o ser “cola de león”, y cualquier excusa de esas que tienen aquellos que son capaces de pelearse por cualquier migaja. Si se habla de crisis dentro del partido, es precisamente porque varios de los que militamos dentro del partido no estamos de acuerdo con esa posición arrodillada, donde se dejan pasar muchas cosas que son contrarias al pensamiento conservador, y lo que es peor, que no se sienta un precedente de lo que es el pensamiento conservador contribuyendo así a la confusión existente sobre ideas y pensamientos políticos, y que sólo confirma que da la misma votar por un partido o por el otro. Por otra parte, una buena mención que hace La Silla Vacía en el artículo citado, es el mencionar el choque generacional dentro del partido, porque precisamente a esos “varios” a los que aludo no son precisamente “la vieja guardia” retrógrada que han dejado borrar las líneas, y se han pegado a cuanto mequetrefe les promete cuota gobiernista; y que realmente queremos un partido que se atenga a sus principios.

Y es que esto lleva a algo que en otro contexto espacio-temporal enunció Ralph Waldo Emerson en su ensayo sobre la Política, pero que creo viene como anillo al dedo a lo que sucede actualmente en nuestro país: “Nuestra desavenencia con ellos [los partidos] comienza tan pronto abandonan este firme terreno natural siguiendo mandatos del caudillo, y, obedeciendo consideraciones personales, se lanzan a sostener y defender cuestiones que nada tienen que ver con su sistema. Los partidos se corrompen perpetuamente a causa del personalismo”. Y viendo como los medios achacan las principales discrepancias dentro del partido entre “uribistas” y “pastranistas”, y no es que se equivoquen, en verdad la mayor parte de las diferencias no sólo en éste, sino en todos los partidos se deben más a intrigas personalistas, que realmente una discusión seria sobre los lineamientos y principios a los que debería acogerse el partido. Fuera de eso, nuestro nuevo presidente aprovecha para pasar una ley que lleva un título personal a nombre de todo el partido, la cual además de intentar dar reversa a algo ya discutido, lo único que va a lograr es que volvamos a ser los parias del sistema electoral.

Dicho esto, vuelvo a caer en cuenta que mi entrada al Partido Conservador no fue porque ya creyera que me representaba, sino es el más adecuado para hacerlo, y no me queda de otra que invitar a aquellos como yo que militan en el partido azul a no asumir una actitud pasiva, sino a moverse y ver como logramos el partido que queremos, de hecho, ya me estoy reuniendo con otros godos para tal fin, y todos aquellos que desean contactar me pueden contactar por este medio. Muy bien que los liberales se reorganicen y propongan una política seria, pero para ello sería bueno que tengan una oposición clara y seria, para que así los votantes tengan más de una opción a la hora de elegir.

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