Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Un conservador orejano

Hoy tengo un estado de ánimo bastante particular, o más bien, me reforzaron un rasgo muy particular de mi personalidad. Pero antes de entrar en detalles, por favor acompáñenme en una pequeña exploración mental interna, o una asociación libre que llaman los psicoanalistas.

En el viejo oeste había una palabra particular para referirse a aquel ganado que no tenía marca alguna, y que por las circunstancias que fuera, crecía salvaje hasta que algún vaquero lo lograra atrapar y ponerle su marca (lo que no siempre era una empresa exitosa). La palabra en cuestión es “maverick”, la cual los hispanoparlantes de esa región llamaban “orejano”, y desde entonces dicha palabra tiene la connotación de una persona que se aleja de su entorno establecido, y suele moverse con sus propias reglas. Hay ejemplos de estos en la cultura popular como Wolverine de los X-men, el Dr. Gregory House, o siguiendo la temática vaquera, El Hombre sin Nombre personificado por Clint Eastwood.

Ahora bien, no es de sorprenderse que en los viejos estados vaqueros este tipo de actitud subsista, e incluso un analista político haya descrito al ala conservadora de tales estados como amante de la libertad personal, y desconfiada del estado. No es gratuito que el mismo Eastwood haya seguido esos lineamientos cuando fue alcalde del pueblo de Carmel by the Sea en California, y que Barry Goldwater fuera de Arizona. Creo que no debo ahondar mucho en el tema de mis convicciones personales dado que Goldwater es frecuentemente citado en mi blog y es el primero en aparecer en el slide, y aprovechando mi ciudadanía dual, suelo estar pendiente de los republicanos de aquellos estados a la hora de tomar mis decisiones políticas.

Teniendo esto en cuenta, hoy tuve una discusión con algunos de mis profesores que militan en el Partido Conservador Colombiano, y con uno en particular la cosa se iba calentando. De antemano cabe anotar que el conservadurismo local no ve con malos ojos las políticas estatistas, y menos las mediterráneas como el corporativismo, el carlismo o el franquismo. En este orden de ideas, básicamente el origen de la discusión se dio porque no pueden concebir un país donde el Estado no intervenga, y en algún momento el profesor más pasional se describió como un social-demócrata. De hecho loan el sistema europeo que en este momento está colapsando porque simplemente la vaca no da tanta leche.

Por otro lado, el lío en Estados Unidos va más a que su economía está dependiendo más de las finanzas que de la producción, y eso es una receta para el desastre. Pero no considero que la solución sea que Obama, o el que esté en la presidencia, otorgue monopolios y ahogue a los pocos que se atreven ya a montar sus propias empresas. Además, decir que China la tiene clara, y que eventualmente dará beneficios a sus trabajadores, mientras a la vez se critica el uso de maquilas por parte de la industria gringa es una clara presbicia. Si es por cuestiones morales, ambos países están empleando gente con un sueldo de hambre, y en ambos casos es condenable.

Y ya trayendo los relajos a casa, admito que acá en Colombia no se puede dar un Estado pequeño… todavía. Algo que nos caracteriza en esta época y en este país es el inmediatismo, y queremos que todo suceda ya. Bien dijo Burke que nos cuidáramos de panaceas y grandes promesas, los cambios cuando se fuerzan suelen traer más problemas que los que solucionan. Podemos aspirar a una meta y hacer que las cosas se vayan dando poco a poco, creo que he sido juicioso en demostrar en cada oportunidad que se me presenta los casos en que el trabajo duro y constante a llevado a la prosperidad. Además no se trata de algo sólo económico, como reseñé hace poco citando a Kant, este tipo de cosas se pueden llevar a cabo si se da una verdadera racionalidad emancipadora, en otras palabras, para que el Estado nos trate como adultos debemos madurar como sociedad, y ese es un proceso lento pero al cual no me parece utópico apuntarle.

En definitiva, hoy una vez más me consagré como el orejano del conservadurismo local. No se trata de una cuestión partidaria, al ser todos los partidos adeptos a la social-democracia progre, y lo único que los diferencia es el personalismo de turno, y que unos son abiertamente católicos y otros no (valiente diferencia). No digo esto como un lamento sino como todo lo contrario, como un incentivo para seguir mi labor, y no por nada seguir llamando a este blog: Godopunk.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada