Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

viernes, 8 de octubre de 2010

Enhorabuena Vargas Llosa

Difícilmente me tomo el tiempo de comentar, reseñar o criticar las buenas noticias, tal vez sea por mi personalidad que gusta de armar relajo, o porque las buenas noticias suelen ser entendidas como los chismorreos inanes de una farándula igualmente inane. Pero hoy no se trata de eso, me es realmente grato el saber que el escritor peruano Mario Vargas Llosa ha recibido el Premio Nobel de Literatura del presente año, realmente es un digno homenaje a un gran escritor. Pero mi alegría no tiene que ver con una reivindicación regional latinoamericana, ni ninguna de esas bobadas.

La literatura latinoamericana se ha caracterizada por su fuerte tono costumbrista, sino es que la gran mayoría de su propuesta cultural. Y desde mediados del siglo pasado se trata en particular de una mirada que se podría clasificar de retrógrada y de tener un tono miserable, al ser normalmente los personajes campesinos, indígenas, o ambas cosas, cuyas vidas son desagradables por la opresión sufrida por algún ente externo, normalmente una dictadura tropical (las cuales ya son casi como una desagradable tradición), o alguna multinacional, o algún otro ente megalómano. En 500 páginas estos personajes pasan por agravio tras agravio, sin encontrar la redención que se merecen.

Con este tipo de literatura la izquierda latinoamericana ha pretendido vender lástima para poder así impulsar su tan soñada revolución, y así vemos como Chávez le regala a Obama una copia de la “magna obra” de  Eduardo Galeano, y es imposible para la opinión intelectual el criticar a este tipo de autores; de hecho, si son a veces ellos mismos los columnistas, perpetrando así el mito de que para ser intelectual hay que ser de izquierda.

No es así con Vargas Llosa, quien si bien en su obra relata cosas propias de nuestra región, muchas de éstas bastante sombrías, lo hace más desde la postura de un cronista y no de un “redentor social”. Así mismo, la alcurnia intelectualoide latinoamericana lo ha declarado en no pocas ocasiones como un traidor, al haberse dado cuenta a tiempo que la verdadera libertad no viene de la mano del colectivismo, que es éste el que produce las tan temidas dictaduras tropicales. Como bien señaló Héctor Abad (quien no se caracteriza precisamente por ser alguien que rompa el molde intelectualoide acá descrito) en su reseña en El Espectador, la inspiración de Vargas Llosa viene de los antiguos liberales anglosajones, los mismos que se han reseñado en este blog, y es también por esa filiación ideológica que el otorgamiento del galardón es celebrado.

Vargas Llosa ha demostrado un gran compromiso con el liberalismo clásico, tanto, que su fallida candidatura presidencial a principios de los 90 fue precisamente fallida porque no cayó en populismos, e incluso intentó explicar que la libertad y el verdadero progreso van de la mano con la propiedad privada y no con el intervencionismo estatal. Actualmente realiza foros alrededor del mundo promoviendo estas ideas.Una vez más, envío mis humildes felicitaciones a Mario Vargas Llosa por tan merecida presea, y espero que su genio nos siga iluminando por muchos años más, y su ejemplo cunda por la región. Son los verdaderos genios a los que debemos emular, y no a aquellos que sólo saben vender lástima.

1 comentario:

  1. Eso sin contar que alguna vez le rompió la jeta a Gabo, lo cual, por sí mismo, merece algún tipo de galardón.

    ResponderEliminar