Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 13 de octubre de 2010

El Estado de los mineros

El mundo se regocija hoy en día por el rescate de los 33 mineros que quedaron atrapados en una mina en Chile el pasado mes de Agosto. Como alguien que sufre de claustrofobia, realmente me alegré cuando vi salir al primer minero hacia la superficie y se reunió con su familia. Aún así, no le hice mucho seguimiento a dicha noticia desde este espacio por considerar que se trataba de un hecho que iba más allá de la política, y lo realmente importante era rescatar con vida a las 33 personas atrapadas. Dicho esto, encuentro pertinente que el presidente Piñera se encuentre presente durante el operativo de rescate, y haya pronunciado unas palabras de aliento.

Pero fue ingenuo de mi parte pensar que el asunto pasaría sin mayor opinión de las grandes mentes de la política, particularmente las colombianas. Durante la transmisión del rescate emitida anoche por NTN24 se encontraba comentando la ex senadora liberal Cecilia López Montaño, gran defensora de las causas justas… las causas del Estado, vale aclarar. Digo esto porque la susodicha comentarista no hacía más que cacarear las futuras regulaciones que debería implementar el Estado chileno para que estos desastres no se repitan.

Creo que si en algo estamos de acuerdo todos es en que este tipo de sucesos son lamentables, y se deben tomar todas las medidas para que  no ocurran en el futuro. Pero ni toda la precaución, ni los mayores conocimientos técnicos en el asunto, y demás consideraciones, son suficientes para evitar que pasen este tipo de cosas. Pueden reducir el riesgo, pero no en un 100%. Entonces resulta ridículo pensar que el Estado es una especie de ser omnipotente, el cual con una simple legislación va a evitar que la gente que se emplea en trabajos de alto riesgo no tenga ningún accidente. Pueda que logre imponer ciertas condiciones laborales, que al parecer es por lo que varios claman, pero como hemos visto, normalmente estas llegan a ser tan infladas que en orden para cumplirlas, las empresas prefieren simplemente prescindir de varios trabajadores para cubrir tales costos. ¿Sería justo que en un pueblo minero las minas decidan despedir a varios de sus trabajadores para que sólo unos pocos reciban unos beneficios?

Hay que tener en cuenta que si la gente trabaja en ciertas condiciones, incluso en trabajos de alto riesgo, lo hace porque decidió hacerlo. No faltarán los que digan que fueron las circunstancias y nuestra sociedad “injusta” los que los “obligaron” a aceptar tales condiciones, como si estuviésemos hablando de entes descerebrados que no pueden tomar una elección por sí mismos, y alguien tiene que protegerlos de ellos mismos; rara vez tienen en cuenta que asumen esos riesgos por voluntad propia con el fin de encontrar, tal vez no para sí mismos, pero sí para sus familias, las oportunidades de las que ellos carecieron.

Por otro lado, esta eventualidad vista desde otro ángulo es una oportunidad de oro para todos los mineros de dicha mina, incluso aquellos que no quedaron atrapados. Dado este suceso pueden renegociar directamente con los gerentes o encargados de la mina sus contratos, y así lograr unas mejores condiciones laborales que le sean provechosas a ambas partes. Para eso son en realidad los contratos, y lo único que tiene que hacer el Estado es garantizar el que se cumplan. Aprovecho este aparte para resaltar que esa es la verdadera labor de un sindicato, negociar con su respectiva empresa las mejores condiciones posibles y adecuadas para trabajadores y empresa; no sabotear y ejecutar acciones de monopolio que paralizan la economía.

El Estado no es omnipotente, y como cualquier institución humana, se desgasta de forma más rápida cuando se sobrepasa en sus funciones. Es claro que debe actuar para resguardar las vidas de las personas que lo constituyen, es de hecho una de sus funciones básicas. Pero hay cosas en que deben ser los mismos particulares aquellos quienes se encarguen de regular sus propias vidas. Felicidades a los mineros y sus familias.

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