Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

viernes, 22 de octubre de 2010

Consideraciones después del cacerolazo

Acabo de llegar del cacerolazo en contra del alcalde Samuel “Ungenio” Moreno, la cual fue organizada por uno de mis compañeros de clase. Admito por un lado que ese tipo de manifestaciones son más propias de corrientes populacheras, particularmente de la izquierda, en la derecha uno aprende a ser paciente, a saber usar las herramientas existentes, y a apelar más a la razón que  a las pasiones; pero, he de admitir que  de tanto en tanto me agrada rememorar viejas épocas, y sentir el impulso de adrenalina que se siente cuando se está armando bochinche. Por otro lado también admito que no fuimos más de 20 gatos, y que no saldremos en las noticias; entonces apelamos a la táctica de motivar a los carros que pasaran pitaran en aprobación.

La primera admisión la hago basándome en lo dicho anteriormente: las manifestaciones populares son más propias de la izquierda, y su eterna fórmula de echarle fuego a las emociones de las personas, para así incentivar sus dichosas revoluciones. Más teniendo en cuenta que la derecha en teoría es el lado de aquellos que ponemos al individuo por encima del colectivo, y la izquierda hace todo lo contrario, y por eso apela más a ese instinto de manada. No por nada no se cansa de sacar a flote “grandes logros” como las manifestaciones de mayo del 68, las cuales no lograron mayor cosa, y fueron disueltas cuando los papás de estos “rebeldes” los pusieron en línea. Sumado a esto, este tipo de revueltas suelen caer en el simplismo, y resumirse en unos cuantos eslóganes pegajosos y no más; cualquier propuesta seria y elaborada es disuelta en el fervor de la bulla.

Con esto en mente, la segunda admisión me lleva a dos consideraciones. Primero, si bien somos el lado del individuo y de la razón, como dije anteriormente, sí debemos aprender a movilizarnos mejor, y francamente creo que una de las razones por las cuales nuestras ideas no encuentran mayor eco es por quedarnos ya demasiado encerrados dentro de nosotros mismos (precisamente ese fue uno de los motivos detrás de este blog, ver cómo hacer olas), tal vez nos sorprendamos con la recepción que podamos tener.

La segunda tiene que ver con la apatía de la gente, en teoría más de mil personas habían confirmado su asistencia al evento, pero como dije sólo fuimos menos de 50; y los reclamos que recibimos de la gente en la calle iban más a llamarnos desocupados, en vez de un apoyo hacia el alcalde. En un país donde el abstencionismo electoral rebasa el 50%, es preocupante ver como la gente no se preocupa por las cosas que directamente los afectan, e incluso se enorgullecen de ser “apolíticos”. Lo peor es que para quejarnos  y reclamar sí somos buenos, pero a la hora de cumplir con nuestros deberes ciudadanos ahí sí nos enorgullecemos de estar trabajando, y de decir: “no tengo tiempo”.

Evidentemente el actual burgomaestre no goza de mucha popularidad, o por lo menos así lo manifestaron varias personas que pasaron por nuestro lado, como también es claro que se debe encontrar medios más efectivos para llegar a la gente, y que las propuestas no se queden en el aire. Además, la oportunidad que vamos a tener el año que viene hay que saberla explotar, hay que ser más cuidadosos con nuestras decisiones, y aprovechar los fallos del populismo a favor de nosotros mismos y de nuestra ciudad. Con esto dicho solo me falta decir:

¡EL QUÉ NO PITE ES DEL POLO! ¡EL QUÉ NO PITE ES DEL POLO! ¡EL QUÉ NO PITE ES DEL POLO!

1 comentario:

  1. Pues en primer lugar el elemento emocional ha sido usado tanto por la derecha como la izquierda, para ello debemos recordar a Mussolini u otros que usan la movilización como parte del repertorio de acción para crear las condiciones para la estructura política.

    Ahora bien, una manifestación como la que aseveras de mayo del 68 es solamente una del ciclo de protestas propio de una democracia en la que el individuo usando su razón decide unirse o no a la manifestación, respetando su individualidad y libertad.

    Por último, la participación política va más ala de las instituciones no por que quiera su destrucción, sino por que habla de una mejor calidad de la democracia si se permite estos ejercicios propios de cualquier país con esta sistema político; por ello, las manifestaciones en lugares como Holanda, Noruega o Suecia.

    Para terminar, cuando se hable de movimientos sociales, sugiero informarse más desde la teoría existente y sugiero nombres de autores como Alain Touraine (Premio príncipe de Asturias), Hanna Arendt, Sidney Tarrow y toda la escuela norteamericana que ha hecho de la movilización una impronta de su cultura política

    Catalina Jiménez

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