Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

domingo, 15 de agosto de 2010

Ideales vacuos pero peligrosos

Una especie de karma, si se le puede llamar así, que sufrimos en Latinoamérica es la idea romántica, en el sentido decimonónico, del “revolucionario heroico”. No lo tildaría de karma, de no ser porque esa idea trasnochada, obsoleta, y mandada a recoger, aún sigue causando fuertes estragos en nuestra sociedad; y no basta ser un genio para darse cuenta que el accionar de las guerrillas y la izquierda anticuada ha sido una de las causas principales por las cuales esta región del mundo sigue estando relegada. Es muy difícil generar identidad cuando existen grupos de presión que se dedican a destruir en vez de contribuir, y al no tener identidad, es muy difícil lograr dar pasos hacia alguna meta, sea cual sea.

Hablando sobre identidad, Eduardo Galeano, escritor de ese famoso panfleto “Las Venas Abiertas de Latinoamérica”, comentaba en los documentales que se produjeron con el motivo de los bicentenarios que “no nos han dejado ser nosotros mismos”; es otra idea que ronda y que la élite intelectual quiere propagar a como dé lugar el que los latinos somos, por así decirlo, socialistas por naturaleza, socialistas marxistas para más piedra. Bajo esa premisa es que varias personas de otros países y nacionales también llaman a Colombia “el Caín de Suramérica” (tal vez querían decir Judas, pero hasta ahí les llegó la cultura), al ser el país que menos bolas le ha parado al cuento mamerto a pesar de tener la guerrilla más vieja del mundo, y por ser el incondicional aliado de Estados Unidos en la región.

Son esas ideas las que han llevado a Chávez a creerse sus delirios de un Bolívar socialista, y todas las desfachateces que se han desencadenado desde eso, que el extinto Rafael Reyes diera tures por Europa como si fuera un conferencista académico o embajador, que una ONG en Dinamarca le haya mandado dinero a las FARC, que la holandesa Tanja Nijmeijer se haya unido a dicho grupo terrorista, y otras chifladuras de alto peligro.

Y aquí tenemos a Piedad Córdoba saludándose de beso con esos terroristas, y clamando por unos diálogos que claramente ellos no quieren, porque de ser así detendrían sus acciones violentas, pero ya tuvimos una bomba en Bogotá el pasado jueves; además, aún tenemos muy presente el chasco del Caguán, si en serio quieren paz, que entreguen las armas. Lo tragicómico del caso con esta señora es que va a entrevistarse con Fidel Castro, uno de los que fue (y no sé si siga siendo) patrocinador de este grupo armado, y no creo que sea para que les pida detenerse, a Castro jamás se le pasaría eso por su malavenida mente.

Por una vez sería bueno que esa generación que nos metió en este desastre, que en Colombia representan tan bien Laura Restrepo, Antonio Caballero y otros, dejara ya de hacerle tanta propaganda a estos ideales en principio utópicos, pero lo único que generan son muerte, destrucción y totalitarismo. También clamo para que de una vez quienes me lean de afuera se den cuenta de una buena vez que no hay nada de romántico en lanzar pipetas de gas a estaciones de policía que resultan destruyendo las escuelas y centros médicos vecinos, todo por imponer un sistema que lo que logra es repartir miseria. Cuba no es un paraíso, y si se nos dejara trabajar, Latinoamérica no tomaría el camino de dicha isla.

1 comentario:

  1. de todos los buenos artículos a este se le da 5 estrellas.
    fernando chica

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