Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 28 de julio de 2010

Nuevas diferencias

Una noticia que tiene contenta a la izquierda choco-loca que abunda en el ciber-espacio y entre aquellos que gustan de la música pesada y/o extrema, es la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, efectiva desde el 2012. La verdad la noticia no me despertó mayores emociones, ya que la prohibición se dio allá y no acá, y honestamente estoy de acuerdo en que las corridas de toros son un acto barbárico, grotesco, y tienen de artístico lo que Chávez tiene de cuerdo. Pero si se mira bien lo que hay detrás de esa medida, puede uno darse cuenta que es una movida de un separatismo que tiene más de opresor que de liberador.

La izquierda siempre ha estado preocupada por buscar cuanta diferencia posible para crear sus luchas de clases, de razas, de sexos, y demás; recordemos que su mayor preocupación es la igualdad, y la igualdad a toda costa. Cuando habla de tolerancia, habla de aceptación incondicional e implementación de sus ideales y modo de vida, no por nada se está prohibiendo el uso de la lengua castellana en Cataluña, o para dar una muestra local, hagan la prueba de refutar lo que se expone en una de las reuniones de la gente “librepensadora” a ver como les va; por eso siempre todo es una lucha para ellos, porque la única forma de hacernos 100% iguales es a la brava. Y desde que el ecologismo es moda, ya tuvieron bajo la autoría de Peter Singer una nueva diferenciación irreconciliable: el especismo, ahora se supone que los animales también tienen derechos como los seres humanos ¿no es como una película de humor disparatado? De ser así pronto tendremos una vaca de candidata al congreso de la república, o a una ameba por la alcaldía de Bogotá (con perdón de los presentes).

Yo insisto en el principio de que cada quien viva como le plazca mientras no haga daño a los demás, mientras se haga responsable de sus actos. Si alguien no quiere comer carne por las razones que sea, fuma 20 cajetillas al día, o le gusta botarse por un despeñadero con una cicla, es algo que me tiene sin cuidado; así mismo por repugnante que me parezcan las corridas, las peleas de gallos, los enfrentamientos de perros, y demás, no considero que la solución a estos eventos sea la prohibición particularmente teniendo en cuenta que los lastimados son animales y no seres humanos (salvo por el torero que recibe su merecido por parte del toro); me preocupan más algunas de las conductas autodestructivas que tenemos los seres humanos.

Pero como se demostró bien en la era de Al Capone, el prohibir algo lo hace más tentador para el ser humano, y es lo que pasa con las soluciones fáciles. Abogo más por la solución difícil y compleja, que es la de educar y mostrar que ciertas costumbres, hábitos o vicios no conducen al bienestar personal y general, más teniendo en cuenta que en este caso particular, la asistencia a la fiesta brava chibcha parece ir en declive.

Entonces vemos en una nueva oportunidad que lo que se busca no es más libertad, sino más restricciones. Una vez más partimos que unos más “iluminados” claman tener el estilo de vida perfecto con el cual todos los seres humanos viviríamos “felices y en paz con la naturaleza”. En su pugna por la igualdad rasera, no logran ver que somos iguales en que tenemos diferencias: diferentes aspiraciones, metas, habilidades, y también diferentes falencias, diferentes mañas, y diferentes vicios; sus ideas se basan más en la imposición de reglas y restricciones, y no en la verdadera tolerancia, la cual hace que dejemos en paz al otro, así algo en su estilo de vida lo encontremos repugnante o no. 

1 comentario:

  1. la verdad es muy cierto lo que dice... entre más se prohiban las cosas... nosotros como seres humanos nos sentimos más tentados a hacer lo contrario!!! la salida está en la educación!!! que buen artículo!!!

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