Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

miércoles, 23 de junio de 2010

¿Y después qué?

Uno de los primeros nombramientos que hizo el presidente electo Juan Manuel Santos para su futuro gabinete ministerial, fue el de Juan Carlos Echeverry como ministro de hacienda, quien ya ha presentado cinco propuestas para el próximo cuatrienio. Tema delicado por no decir lo menos, al ser la economía una de las grandes preocupaciones de la ciudadanía colombiana, más aún teniendo en cuenta que en los últimos días del gobierno Uribe ésta ha recibido varios golpes después de un pequeño repunte al inicio de éste.

Cierto es que se dan los indicios de una bonanza petrolera, lo que bien podría ser interpretado como algo positivo, como bien advirtió Santos en su campaña esto puede llevar a una enfermedad holandesa ¿Ahora cuáles serán los pasos para evitar tal afección? No es muy claro, la verdad, en ese aspecto, su mayor propuesta y la de su futuro ministro, es impulsar la agricultura, que si bien Colombia tiene potencial en ese sector tan controversial, lo preocupante es que aunque sean recursos renovables, son materias primas y no manufacturas. Vuelvo a eso en un instante, porque si es verdad que es un sector que merece una potencialización como expone Echeverry, hay que saber qué tipo de impulso es el adecuado, porque parece que el plan es el de siempre: inyectar más dinero, y ya sabemos cómo acabo AIS. Y aún dándole a aquellos que se supone si se merecen un subsidio, de nada sirven tales ayudas si nuestro siempre incomunicado país no tiene la infraestructura para transportar tales productos del campo a su destino, haciendo que su transporte sea difícil y no sea realmente mucho lo que puedan devengar los campesinos.

Ahora, el problema de que nuestra economía siga dependiendo casi exclusivamente de la exportación de materias primas es que estas no sólo no generan mayor valor agregado, sino que al contrario de la industria manufacturera, tampoco generan mayor empleo más allá de los directamente implicados en el negocio. Aunque en el artículo hacen referencia a la apuesta por los servicios urbanos, la verdad sólo los mencionan tangencialmente, y por ningún lado se habla de industria como tal, ni siquiera de las en otro tiempo de moda microempresas. Ahí es donde están los empleos y las posibilidades reales de hacer dinero, para todos y no para unos cuantos; claro está, en la medida que haya variedad de empresas y no monopolios.

Hablando de empleos, otra propuesta que tiene como colchón este futuro gobierno y que parece copiada de otras campañas (por lo menos Vargas Lleras la tenía en sus propuestas), es la de incentivar la producción de viviendas sociales, una medida que me sigue recordando al “pico y pala” de don Misael, donde entrenamos a un montón de albañiles para que después vivan en las casas que construyeron, pagándolas hasta 10 veces su costo original. Y me surgen otras dudas ¿qué pasará cuando las viviendas sean terminadas? ¿A qué se dedicarán todos esos nuevos albañiles? ¿Tendrán opciones reales de progresar en ese u otro oficio? La verdad no es claro ese futuro.

Claro que así estén dadas las condiciones, de nada sirve que la gente no haga algo por sí misma, como por ejemplo ahorra y no ser botaratas, pero el Estado no debe intervenir en el comportamiento de la gente (¿cómo obligar a la gente a ahorrar?), eso va en contravía con el Estado Liberal. Pero lo que sí debe hacer es imponer el buen ejemplo, y espero que el gobierno santista cumpla con las propuestas 4 y 5 que llaman a la austeridad en época de bonanza, y usar regalías para salir de deudas. Si todos fuésemos más juiciosos con nuestras cuentas, empezando por el Estado, muy posiblemente podríamos ver la luz al final del túnel.

Es fácil ser técnico desde la tribuna, pero las recientes propuestas no parecen ser más que paños de agua tibia para problemas inmediatos, por ningún lado se ve que se den pasos para formar una sociedad capaz de valerse por sí misma donde aquel que tenga empeño logre escalar en su vida, y que tengamos una economía realmente libre. A veces da más bien la impresión de que quieren mantener las estructuras malsanas con las que hemos vivido durante 200 años. Igual veremos que sucede cuando estas medidas se llevan a cabo, si es que logran ponerlas a funcionar.

1 comentario:

  1. Bueno, no sé. Nunca he confiado en las políticas de empleo del gobierno ¿ustedes sí? Por lo visto sí, porque repiten lo que dicen todos los analistas económicos de este país y aun la gente de las bases.

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