Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

domingo, 20 de junio de 2010

Una victoria cantada

¿Sorpredió el resultado? No. La victoria de Juan Manuel Santos fue amplia desde la primera vuelta, tanto así que mientras escribo estas líneas se da un rimbombante espectáculo en el Coliseo Cubierto del Campín, con bailarines, gente con trajes típicos y otros más bien ridículos, bailes folclóricos, y demás presentaciones que podrían ser calificadas de populacheras, celebrando la victoria; claramente algo planeado probablemente desde el 30 de mayo. Así mismo la ola verde ya se ha hecho sentir, por supuesto en el único medio donde eran fuertes, ahora las redes sociales están plagadas con un montón de mensajes insufribles mostrando resentimiento, fatalismo, y mala ortografía.

Aunque Santos no es oficialmente presidente, el gobierno llamado “de Unidad” empieza a correr desde ahora. Una unidad que demuestra una de las fallas del sistema presidencial, donde las coaliciones se hacen antes y no después de los votos, por lo tanto no existe seguridad alguna de que tanta fraternidad se mantenga siquiera hasta septiembre. A menos que se inventen otra leguleyada para romper la disciplina partidaria como se hizo el año pasado, la repartición de curules en el congreso será la misma durante los próximos cuatro años, y el presidente será Santos, quien pueda que en principio conforme su junta de gobierno con miembros de los distintos partidos que hoy lo apoyan, pero nada le obliga a que los mantenga durante todo su mandato. Así que podremos ver otro cuatrienio con rotaciones ministeriales, y amigos que se vuelven enemigos y viceversa en la rama legislativa.Pero por el momento se sentirá el triunfalismo febril del ganador y sus adherentes.

Pero esas son cuestiones de protocolo, lo único que trasluce acá es que la unión se logró por la posibilidad de repartirse la torta, y no por ver la forma de llevar unas ideas o lineamientos propios de una colectividad como gobierno. De haber sido así hubiesen llegado como un solo partido, barriendo así en primera vuelta, pero no, los partidos no son más que reuniones de caciques queriendo acceder al poder eventualmente, y si no logran con el apoyo de cierto partido, pues arman uno nuevo. Digamos que eso se ha moderado un poco después del Acto Legislativo 01 de 2003, aún me queda la sensación que no hay mayor diferencia entre un partido y el otro, por lo menos en la parte ideológica; la tal “debatitis” no era más que un concurso por ver qué candidato lograba poner en ridículo al resto, y no argumentar por qué sus propuestas eran las más adecuadas para el país. Incluso el candidato que clamaba por la cultura del argumento cayó en esa trampa, viendo la forma de hacer quedar mal a su rival, y cayendo en el ridículo durante el proceso.

De entrada Santos en su discurso agradece el empujón recibido en su campaña por Uribe, demostrando así una vez más la habilidad del primero para saber aprovechar aquello que es popular en la política colombiana. No creo que este vaya a ser un gobierno títere como muchos opositores claman, de continuidad sí porque Uribe lo dejó amarrado con varias vigencias futuras, pero Santos viene con agenda propia y conoce muy bien los juegos del poder como para desaprovechar la oportunidad que finalmente se le dio después de tantos años. Eso sí, su principal dificultad vendrá precisamente por ese lado, de no lograr un gobierno siquiera aceptable y ser otro Samper o Pastrana, podría lograr con su desfavorabilidad algo que sus oponentes no han podido lograr hasta el día de hoy: la caída del uribismo.

Hay que estar pendientes de todo lo que pase en los próximos cuatro años, sé que el país no se va a ir a la mierda como unos claman, pero tampoco que ya se solucionarán todos sus problemas como parecen pensar otros. Por el bien de todos y del país espero que la de Santos no sea una presidencia como las que nombré en otro párrafo, lo único que puedo asegurar es que desde este blog se le alabaran sus triunfos, y se le criticaran sus desaciertos. Buenas noches.

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