Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

viernes, 18 de junio de 2010

Gran Hermano te está observando (y se ufana de hacerlo)

En medio de tanta fiebre mundialista nos han estado botando entre líneas unos comerciales de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN, donde muestran que en pleno brindis, el que se supone es el mejor amigo del homenajeado le saca al aire varios trapitos al sol, haciéndole pasar una tremenda vergüenza frente a los demás invitados. El eslogan del comercial es: “Así como tu mejor amigo, en la DIAN sabemos muchas cosas de ti”.

Al igual que la campaña de la factura viva, la DIAN una vez más ha mostrado toda su ternura en sus propagandas; pero como siempre es un atropellado esfuerzo por concientizarnos de la importancia que tiene pagar impuestos que deja entrever como en Colombia el Estado no existe para servir a su población, sino para intimidarla y coercionarla. Tal vez entre lo más indignante se encuentre el hecho que de frente declaren que en Colombia no existe intimidad alguna, y hasta bueno hubiese sido entonces que el DAS y otras organizaciones gubernamentales también sacaran anuncios similares.

Todo esto hace parte de un círculo vicioso que en nuestro país ha tomado una gran fuerza centrípeta, y el momentum es cada vez mayor. Al no haber mostrado mayor interés a lo largo de nuestra historia por hacernos cargo de nuestras vidas y hacer respetar nuestras libertades individuales, sino más bien por querer que alguien más se encargue de todo y hacernos los vivos, no es de sorprenderse que los colombianos miremos al Estado hacia arriba en vez de hacia abajo como corresponde (por lo menos en una democracia), al alimentarse éste cada vez más con este tipo de actitudes. Al no aceptar responsabilidades, el estado se hace cargo limitándonos, al estar limitados necesitamos más ayuda pidiendo que el Estado intervenga más, y así ad infinitum. Nos importa un carajo si de frente nos “chuzan” sin siquiera una orden judicial.

Me mantengo en mi idea de que si bien los impuestos son un mal necesario, el exceso de estos es nocivo por donde se le vea. Pero alegar por el recorte de impuestos desde una posición de “viveza” y no de rectitud no tiene mayor sustento, así como tampoco tiene mayor chiste hacer ese tipo de exigencias cuando no estamos dispuestos a asumir nuestras responsabilidades. Pero da igual, ya veremos la forma de seguir “gozando” y “rumbeando”, cuando cada vez más nos quitan más libertades frente a nuestras narices, y vamos como un rebaño al matadero.

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