Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

sábado, 1 de mayo de 2010

¡A luchar! ¡A marchar! ¡Por.... ¿Por qué carajos era?

¡Ah! ¡El Primero de Mayo! Una linda fecha declarada festivo, donde los líderes del monopolio de sindicatos convocan a los trabajadores a marchar quien sabe con qué fin, pero los que llegan en masa son por lo general son niñatos de clase media que ya sea por su pertenencia a una universidad pública, filiación a una tribu urbana, o porque se tragaron el cuento y se sienten culpables por tener un poco más de dinero que el resto de sus compatriotas. Lo más probable es que ninguno o muy pocos sepan la historia detrás de este día, pero eso sí estarán muy dispuestos a causar desorden, destruir los locales que consideren capitalistas, y como suelen hacer al mejor estilo izquierdista, salir chillando y lloriqueando por cuanto medio puedan porque supuestamente los oprimen. Lo más irónico del asunto es que en esa destrucción, varias veces los negocios damnificados para poder realizar sus respectivas reparaciones tienen que hacer cortes de presupuesto para lograrlos, y a quienes despiden no son precisamente a los altos mandos de la empresa. Así protegen estos grupos a los trabajadores colombianos.

No voy a perder el tiempo con los estudiantes trasnochados que hacen cuanta cosa pueden para esconder su procedencia de clase media con tal de encajar en sus centros de estudio, y algunos se dejarán llenar la cabeza para luego ser carne de cañón de algún grupo subversivo, ni mucho menos de esos supuestos anarquistas que en realidad tienen más reglas que un colegio de curas. No, voy a ir tras la cabeza del pulpo, que en este caso sería el monopolio sindicalista, el cual puede en ocasiones ser más temible y causar más daños a la economía que los monopolios del Estado y de los grandes empresarios. Un ejemplo reciente fue el paro de transportes que sufrimos los bogotanos hace unos meses, cuyo pliego de peticiones no sólo era ridículo, sino además peligroso para los ciudadanos.

No veo el problema en que las empresas grandes tengan un sindicato, de hecho me parece recomendable, debe existir un ente o institución que negocie las condiciones de trabajo de los empleados de dicha empresa; al fin y al cabo se trata de lograr un intercambio entre fuerza de trabajo y dinero u otros beneficios. Lo que encuentro despreciable y nocivo, es que los sindicatos se agremien entre sí, forzando a todas las empresas a conceder tales beneficios. Supongan que alguien quiere comenzar una empresa siderúrgica, pero además de las regulaciones del Estado, las presiones de la rosca que tiene el monopolio, los requerimientos de la agremiación de trabajadores siderúrgicos son bastante elevadas. Resultado: no se crean nuevas empresas dada toda esta desmotivación, y así no se crean nuevos empleos y las cosas siguen igual que siempre.

Otros aspectos abyectos de los sindicatos actuales es la obligatoriedad de su adhesión y su participación en política. Si se supone que este es un país libre, no veo el motivo por el cual todo trabajador que entre a una empresa se vea obligado a pertenecer a un sindicato y a participar en todas sus actividades, si no está de acuerdo con éste. Así mismo, si se supone que es una institución dentro de una empresa ¿por qué invierte sus fondos para apoyar candidatos políticos? Ese fue el caso de Obama, de quien Petro dice ser amiguísimo (seguro por los medios similares de financiar su campaña), y por eso vimos que en las inyecciones de dinero en los primeros días de su presidencia, algunas fueron otorgadas a empresas cuyos sindicatos las tienen en un nivel paupérrimo, vean no más General Motors ¿Ustedes creen que no pasa lo mismo aquí?

Necesitamos sindicatos y protecciones a los trabajadores, eso es clarísimo. Lo que no necesitamos es más monopolios, sean del tipo que sean, berrinches, sabotajes y cosas similares. Un día de descanso no es malo, pero tener institucionalizado un día negro en la historia de los trabajadores que además da pie al desorden, no tiene sentido alguno. Una vez más se prueba que la razón por la cual la izquierda tiene un día y la derecha no, es porque la derecha está ocupada trabajando.

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