Siguiendo la línea conservadora de Johnny Ramone, el capitalismo de los Misfits, el republicanismo de Agnostic Front, el derechismo de Combat 84, y la irreverencia y estridencia propia del género.

Una revisión de los hechos desde una mirada de Nueva Derecha: Republicana en lo político, Neoliberal en lo económico, y Realista en lo internacional.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Recordando a una abuela

Hoy hace un año falleció la abuela de mi esposa. Como ya se imaginarán no fue una fiesta de Año Nuevo muy alegre o festiva que digamos, acostada temprano para madrugar al velorio, y al día siguiente finalmente las exequias. Y hoy a un año de su muerte, ya se perciben ciertos sentimientos encontrados por obvias razones, más si se tiene en cuenta que mi esposa y su abuela eran muy unidas. Mientras escribo este artículo se realiza la misa de aniversario a la cual no asistí por respeto a una religión ajena, además porque en mi experiencia las misas de aniversario sólo mencionan el nombre del difunto pero no pasan de ahí. Por ello, en este último artículo del año quisiera hacer un homenaje a la abuela haciendo una breve reminiscencia, y extraer algo de ésta.

Luego de las exequias, algo que me llamó la atención durante la recogida y repartición de chécheres (que hasta el día de hoy continúa), es como aparecían montoncitos de dinero en distintas partes. Luego todo tuvo sentido cuando vi una pequeña muñeca de madera fabricada con una elaboración un tanto rústica, y se me explicó que esa era la única muñeca que la abuela tuvo durante su niñez. Definitivamente ella no procedía de una familia opulenta sino todo lo contrario, y desde muy joven le tocó trabajar duro, incluso luego de estar casada y con dos hijos (que luego serían cuatro) las cosas aún estaban apretadas para ella, pero fue su tesón el que hizo que su esposo se decidiera a terminar sus estudios universitarios, y además, como sabe cualquiera que esté casado, la administración que hace una mujer en casa es una pieza fundamental, el hecho que esa familia haya salido adelante, habla maravillas de la abuela.

Por eso no resultan extrañas esas pequeñas reservas monetarias, de las cuales se cuenta anecdóticamente tenía una en particular para que el abuelo le “robara”, como tampoco sorprendió tanto todas las cuentas bancarias que resultó teniendo y nadie sabía. Si bien estas cuentas no tenían sumas exorbitantes, hay que ver como la vida le había enseñado a la abuela que toca estar preparada para cualquier eventualidad. Pero todo esto no quiere decir que ella fuese una persona tacaña o avara, todos en la familia de mi esposa recuerdan algún momento en que ella acudió inmediatamente cuando se necesitó ayuda, pero fiel a su política de “que tu mano izquierda no se entere de lo que hace tu mano derecha”, hasta el día de hoy dichas ayudas se mantienen hoy en el silencio.

Tristemente, desde hace más de 25 años ella vivió aquejada de muchos males de salud que la dejaron literalmente destrozada, y que si algo bueno tuvo su muerte fue que por fin descansó. Pero a pesar de las barreras físicas que imponía su mala salud, era notorio que detrás de ellas su mente seguía lúcida. Yo como tengo una política de no lamentarme mucho por las pérdidas sino más bien rescatar el aprendizaje de éstas, quisiera para este fin de año rescatar aquellos valores como el trabajo duro, la persistencia, la voluntad de ayuda, la modestia, y tantos otros que nos dejó esta abuela, mis abuelos, y tantos otros que fueron capaces de levantar a sus familias para que nosotros tuviésemos una vida mejor que las que les tocó a ellos. Hoy en día nos quejamos mucho y esperamos que se nos den las condiciones para actuar, cuando a nuestros antepasados les tocaron las duras y las maduras. Podemos aprender de ellos a construir desde los cimientos, y los deliciosos frutos de un trabajo duro.


Ya con 252 publicaciones durante este 2010, no me queda otra cosa que desearles un feliz 2011, y nos veremos con más crítica, más academia, más ruido y más relajo ¡Feliz Año!

jueves, 30 de diciembre de 2010

Ciencia Política & Medicina

Llámenme fanático empedernido, afiebrado, o incluso intenso, pero estoy escribiendo este artículo mientras veo la maratón de Dr. House. Aquellos que son cercanos a mí saben que me identifico bastante con el carácter mordaz, sarcástico y misántropo del personaje principal, aunque espero no ser tan complicado como él. Algo  que también me cautiva del programa no es precisamente la relación entre los personajes, sino la forma en que resuelven los casos médicos, y el conocimiento y amor por su profesión que tiene House, que con sólo una mirada registra los detalles de sus pacientes. Se pensaría que es una simple exageración televisiva, pero según una tía mía que es médica, si existen personajes que con sólo ver al paciente saben lo que le pasa, tienen un “ojo clínico”.

Traigo esto a colación porque discutiendo con esta tía en particular, quien además es profesora de medicina, me comentó que no considera a la medicina una ciencia como tal, sino más bien como un arte, al tratarse de saber observar para poder dar con el diagnóstico acertado, y utilizar el tratamiento adecuado. Dentro de esta declaración creo que nos topamos con una limitación del idioma español, ya que me parece que la palabra  que mejor define el concepto que describiría a la medicina, de acuerdo con mi tía, es el vocablo inglés craft, que infortunadamente es intraducible. Y precisamente es este concepto de craft el que yo considero adecuado para la Ciencia Política y las Relaciones Internacionales.

Puede parecer descabellado comparar a las Ciencias Sociales, particularmente aquellas que me encuentro estudiando, con la medicina. Pero no me tengan en cuenta a mí, ya antes algunos autores han hecho esta comparación, por ejemplo Maquiavelo en el Capítulo III de “El Príncipe” iguala los problemas de la política con los de un tísico, los cuales deben ser tratados a tiempo para lograr una cura, y así mismo, Kenneth Waltz en su obra “Hombre, Estado y Guerra” hace una aproximación similar entre su disciplina y la medicina. Todo esto bien puede dar la base para una continuación a aquel ensayo que escribí a mitad de año para la universidad sobre la Ciencia Política en nuestro país.

Ya haciendo una interpretación menos rigurosa y más libre para el blog, me sostengo en mi argumento basado en Dilthey en que las Ciencias Sociales no deben equipararse a las Ciencias Newtonianas, al no tratarse de algo que se quiere dominar sino comprender. El lío, si no estoy mal, se dio cuando la Economía logró echar mano de las matemáticas para explicar sus planteamientos, y esto llevó al fracaso de la híper profesionalización de la Ciencia Política en los 50 y 60, donde ésta se limitó a un simple ejercicio estadístico. Si bien hay cosas medibles, considero que tales mediciones funcionan más como una herramienta que como algo concluyente, y tal conclusión depende más de la interpretación que se haga de éstas (como sucede en la medicina).

Así como una cadena enzimática, en la Ciencia Política hay que considerar muchas variables para llegar a una conclusión y su consiguiente “tratamiento”, y no se puede limitar a una simple opinadera, las conclusiones deben basarse en cosas concretas. E igual que el cuerpo humano, los estados, partidos políticos, movimientos sociales, los individuos, y demás sistemas tienen ciertas similitudes entre sí, pero cada uno a su vez responde a su propia idiosincrasia y hay que notarla a tiempo. De seguir en esta línea, podríamos encontrar más analogías.

Por consiguiente, considero que es indispensable, y un reto personal, desarrollar ese “ojo clínico”, que si bien algunos dirán que existen talentos naturales, como toda habilidad humana estoy seguro que es algo que se logra con entrenamiento, de no ser así ¿para qué ir a la universidad? Y el entrenamiento no se puede limitar a la universidad, para ello se deben hacer lecturas adicionales, y ver la forma de involucrarse en cuanto trabajo de campo o ejercicio de praxis política que sea posible para no perder contacto con la realidad. Recordemos que ésta no siempre se asemeja a los libros, y lo divertido de la ciencia política es que toca temas de las demás Ciencias Sociales y de las Humanidades, dando un amplio rango de posibilidades para actuar como “detective”.

Todo esto lo escribo con el propósito de ayudar encontrar un norte a nuestro craft. No creo que sea algo definitivo, de hecho espero que alguien con más experiencia me de ciertas luces en el asunto, pero me parece una visión interesante para abordar a la Ciencia Política, por lo menos en mi trayecto por ella. Así que esperen más artículos del tipo House a medida que avance el tiempo, y yo en mi carrera.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Elucubraciones sobre la economía

Capitalismo. El solo mencionar esta palabra evoca todo tipo de emociones y de imágenes en las mentes de quienes la oyen. Entre dichas imágenes podría mencionar la del ricachón regordete con pantalón a rayas, chistera, monóculo y sacoleva, normalmente fumando un puro, y que suele ser reemplazado por un marrano antropomorfizado. En el campo de las emociones todo suele resumirse a distintos niveles de repulsión o cuando menos a cierta prevención. La verdad es que el mismo término es ambiguo: algunos lo usan para referirse a todo tipo de modelo económico donde exista la propiedad privada (del mercantilismo en adelante), otros para referirse a los elementos más nocivos de este tipo de modelos, y otros como yo, simplemente a la economía de libre mercado.

Este último grupo está sujeto a fuertes críticas, bastante válidas, por parte de aquellos que son adeptos a esta tendencia económica, dado que el nombre “capitalismo” se le ocurrió a su principal enemigo: Karl Marx; y que además de eso, el capitalismo supone una acumulación de capital, y en una economía libre este tiende a fluir entre sus participantes. He de admitir que yo uso el término de forma simplista con el ánimo de no confundir a mis lectores con una abundante terminología, y también porque de los modelos que tienen en cuenta la propiedad privada me parece el más avanzado y el que mejor lo representa. Súmenle a esto que incluso dentro de la teoría del libre mercado también se pueden ver distintas opiniones, e incluso distintas escuelas como lo son la austriaca más radical, como la más moderada de Chicago; por lo tanto, caer en una terminología bastante amplia resultaría confuso.

Volviendo a Marx y a las admisiones, hasta la fecha no he leído El Capital pero si he leído y revisado varias veces el Manifiesto Comunista. Algo que me llama la atención de este autor es que considerase su versión del socialismo como científica, mientras despreciaba a los demás al decir que eran utópicos, como por ejemplo el cooperativismo de Robert Owen, el cual tuvo varias pruebas empíricas (una de ellas exitosa), y hasta el día de hoy algunas utilizan algunos de sus preceptos para mejorar su productividad. El carácter científico que Marx se atribuye a sí mismo se debe al análisis histórico que hace en el Manifiesto donde concluye que eventualmente se dará una revolución por parte de la clase proletaria (obrera), en la cual se creara una sociedad sin clases e igualitaria.

Marx no es una lectura fácil, y se ha visto como se le ha dado varias interpretaciones a su obra. Lo curioso acá es que la doctrina comunista es bastante dogmática y no admite discusión a pesar de estar basada en la dialéctica; desde el compañero de clases marxista que me argumenta diciendo que le doy demasiado énfasis a la libertad, y yo pensando que eso era precisamente lo buscaba este filósofo, pasando por los partidos comunistas donde la adhesión debe ser total, hasta los grupos armados que hasta el día de hoy promueven dicha revolución. Por eso también es curioso que dicha revolución no se haya dado como tal, y por ello líderes como Lenin hayan pretendido o pretendan acelerarla argumentando cosas como la “vanguardia del proletariado”, que a la hora del té, se trata de intelectuales que como Marx, no son obreros, y además la quieran impulsar en lugares muy distintos a la Inglaterra decimonónica que inspiró el Manifiesto, ya que ni Rusia, ni Cuba, ni Corea del Norte tenían el nivel de industrialización de dicho país.

En primer lugar, como bien lo anotó el mencionado autor en su obra, el capitalismo fue una evolución natural que se dio en la humanidad, o por lo menos en Occidente, y no se trató de una elucubración planeada por algún profesor con delirios de grandeza; y precisamente por ello no tiene un manifiesto como tal, así algunos crean que es La Riqueza de las Naciones de Smith, o El Camino a la Servidumbre de Hayek o Libertad de Elegir de Friedman (como se ve, no hay consenso). Esto se debe a que sigue las tendencias naturales de la humanidad, la cual gusta de estar en movimiento y sentir que se avanza con éste, como también sentir que el resultado de su trabajo tiene un valor así sea simbólico, y donde cada uno busca su propio bienestar; y no plantea una visión del humano como el máximo ser de bondad que es corrompido por su entorno, y que puede vivir feliz con lo básico (pero aún no logran concretarme que es lo “básico”).

En segundo lugar, a diferencia del socialismo, el capitalismo es flexible, se sabe adaptar, cada vez que vaticinan su colapso éste vuelve como el ave fénix. Si no me creen, comparen las condiciones de vida del siglo XIX con las actuales, ya no se trabajan tantas horas al día y los sueldos son mejores. Algunos dirán que es por la intervención del estado, posiblemente, pero esto no se hubiese logrado de no inventarse los medios de producción que permitieran dar estas mejoras, de no ser así, sucede como en las economías planeadas donde se llega al estancamiento.

Lo que sucede es que en una economía capitalista el que alguien avance o se estanque recae en el individuo y no en su entorno, y eso es algo que nuestros valores postmodernos no aceptan. Es verdad que ciertas prácticas mercantilistas que se llevan a cabo hoy en día como la concesión de monopolios o el proteccionismo frenan a la libertad económica, pero al fin y al cabo ésta sólo se puede dar si se aceptan las responsabilidades que van adherida a ella como la laboriosidad, la iniciativa, el ingenio, hacerse cargo de los errores cometidos, y el mejorarse a sí mismo, a las cuales se les huye hoy como si fueran la plaga. Pero de aplicarse estos valores, cualquiera que se lo proponga puede lograr sus metas, sueños y objetivos, y no tener que conformarse con ser igual al resto.

Siendo el concepto de pobreza que se trata aquí la pobreza material (nadie se pregunta por la moralidad u otro aspecto de la vida de la gente pobre en estas discusiones), es de suponer que en nuestra mentalidad simple y facilista es más sencillo dar esos bienes materiales que promover aquellos valores para hacer que la gente se haga merecedora de ellos. Tal vez sea el camino largo y complicado, y de seguro no todos se harán millonarios, pero por lo menos le devolveremos la dignidad a la humanidad, para que así la gente se motive más a ayudar en vez de ser llevada a eso a las malas motivados por paliar quejas y la coerción del Estado, y así por lo menos lograr que cada uno atienda a sus necesidades y se haga responsable de su persona.

martes, 28 de diciembre de 2010

Para el día de los inocentes: Godopunk presenta su sección de humor. 2da Edición.


- Jesús entra a una cafetería donde se encontraban dos hombres minusválidos, y se acerca a uno de ellos, conservador, y lo cura de sus males. El hombre feliz salta de su silla de ruedas, abraza a Jesús en agradecimiento, y se va corriendo a celebrar. Cuando Jesús se acerca al otro hombre, liberal, éste lo aparta  con su muleta y le dice: “¿Y luego cómo cobro mi seguro?”

- Este año no se pudo armar el Pesebre en el Congreso de la República. No se encontraron tres hombres sabios, la virgen nunca apareció, aunque si hubo un montón de burros, bueyes y ovejas para llenar esos puestos.

-Samuel Moreno necesitaba una reja nueva en su casa y llama a dos contratistas. El primero toma unas medidas y le dice a Samuel: “Serían 700 mil pesos”. “¿Y eso por qué?” pregunta Samuel, y el contratista le responde: “300 mil para los materiales, 300 mil para mis ayudantes, y 100 mil como ganancia”. Samuel entonces le pregunta al otro por su precio y éste le dice: “2 millones 700 mil”. “¿Y por qué tanto si usted ni siquiera tomó medidas como el otro contratista” exclama Samuel indignado, y el contratista le responde: “Un millón para usted, un millón para mí, y los 700 mil para contratar al otro tipo”, y Samuel sin pensar le dice: “¡Trato hecho!”

-P: Un edificio donde viven en uno de sus pisos un grupo de conservadores, en otro un grupo de progres, y en el último un grupo de socialistas, es derrumbado por un fuerte temblor en horas de la mañana ¿Qué grupo se salva?
R: Los conservadores, eran los únicos que estaban trabajando.

-P: ¿Cuántos postmodernos se necesitan para cambiar un bombillo?
R: 10. 9 para negar que la oscuridad existe, y 1 para que contrate a alguien más para que lo ponga.

-P: ¿Cómo se confunde a un izquierdista?
R: No hay porque hacerlo, nacen así.

-En una reunión nacional de médicos se encuentran cuatro doctores y empiezan a hablar de sus proezas.
El costeño dice: “No joa, allá en Barranquilla le sacamos el riñón a un hombre y se lo pusimos a otro, y ya no teme por su vida”
El paisa dice: “¡Ah no hom’e! en Medellín le sacamos el pulmón a un hombre y se lo pusimos a otro, y ya no teme por su vida.”
El valluno dice: “Eso no es nada ve. En Cali, le sacamos el corazón a un hombre y se lo pusimos a otro, y ya no teme por su vida.”
Y el bogotano dice: “Ala, ustedes están bien atrás. En Bogotá le quitamos el cerebro a un hombre, lo pusimos en la alcaldía, y ahora toda la ciudad teme por su vida”.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Del frío norte.

En una de las muchas reuniones que se dan durante esta temporada tuve la buena fortuna de encontrarme con una pareja de amigos colombo-suecos (él es sueco, ella colombiana), quienes infortunadamente adolecen del mal de mi generación de no querer estar pendientes de la política, pero a pesar de ello, nuestras conversaciones suelen girar en torno a la historia y la cultura de los países donde procedemos y hemos vivido, haciendo que una cosa lleve a la otra y se termine inevitablemente hablando de política. Como sabe todo aquel que se interese aunque sea de forma mínima por la política, todo el mundo así se considere a sí mismo “apolítico” tiene una opinión, y en este caso los resultados son sorprendentes.

Escandinavia es un lugar curioso, famoso por sus muebles y celulares, por haber sido el hogar de las antiguas tribus vikingas, sus largos inviernos, y así mismo la “frialdad” de sus habitantes. Leyendo a politólogos que tratan el tema de los partidos políticos como Duverger o Sartori, uno encuentra que en estos países las cosas suelen suceder al contrario, mientras que en el resto de Europa los seguidores del Antiguo Régimen se encontraban en su mayoría en el campo, y los adeptos de las ideas liberales en las ciudades, en estos países se dio todo lo contrario, y en realidad la primera dualidad no se dio tanto por ideas como tal sino fue más urbe vs agro. Eventualmente cada partido se dividió en una facción de derecha y otra de izquierda, y en estas divisiones se llegó al multipartidismo actual. Es por ello que hasta el día de hoy los partidos agrarios tienen un fuerte peso en Escandinavia.

Y algo por lo que también es famosa esta región del planeta es una visión utópica, particularmente entre aquellos que se hacen llamar progresistas, basada en el sistema mixto entre capitalismo y socialismo de esos países, y donde todos gozan de bienestar, salud, seguro de desempleo, educación y demás beneficios todos pagados por el Estado. Lo que no le cuentan a uno es la alta cantidad de impuestos que se deben pagar en estos países, tanto así, que ya existe el dicho que “aquí el que gana más, gana menos”. Tal vez Hayek fue apresurado al asegurar que los países escandinavos terminarían siendo estados totalitarios, pero Thatcher acertó en señalar que la economía de dichos países se está estancando.

Además de ello, el tan celebrado seguro social sueco puede ser a larga un dolor de cabeza. Contaba mi amigo como su hermano luego de la universidad no lograba encontrar trabajo y fue a pedir su seguro social el cual le fue denegado y básicamente le dijeron “¿para qué se puso a estudiar?”. Por otro lado sé de gente que migra a estos países con la fina intención de recibir estos beneficios, de hecho conozco a alguien que logró que el Estado Sueco le mantuviese su banda de rock (tremendo rebelde subsidiado por el Estado), y hasta donde tengo entendido, no son pocos los que hacen maniobras como esta. También supe que en algunos eventos públicos no se toca el himno nacional porque “algunos de los asistentes no hablan sueco” (¿al fin y al cabo en qué país están?). No por nada, son casos como estos lo que hace que broten sentimientos xenófobos entre los escandinavos, cosa que puede llevar a extremos violentos inexcusables, pero no se extrañen porque el partido Demócratas Suecos (Sverigedemokraterna), con un programa de un nacionalismo extremo y que está rodeado de escándalos, ganó 20 escaños en el Riksdag en las elecciones pasadas.

Y ya que vuelvo al tema de los partidos, creo que sobra aclarar que en mis investigaciones sobre este país  que busqué cual era el partido más afín con este blog. Ese sería el caso del partido Moderado (Moderaterna), que en sus inicios a principios de siglo XX fue uno de los partidos urbanos de corte tradicionalista, pero en los años 20 se acogió a los principios de la nueva derecha liberal-conservadora. Vale anotar que a pesar de no haber tenido mayores éxitos durante el siglo pasado, dada la dominación del partido Socialdemócrata (Socialdemokraterna), durante la década del 40 cuando eran el Partido de la Derecha (Högerpartiet), su publicidad (la imagen a la derecha) mencionaba como el comunismo y el nazismo tenían el mismo espíritu y eran hostiles a la sociedad, argumento certero que no ha cambiado en todos estos años. Eso sí, durante el largo periodo socialdemócrata, los moderados siempre advirtieron de los riesgos de una economía centralizada y el aumento desmedido de impuestos.

Desde 2006 son gobierno con Fredrik Reinfeldt a la cabeza, siendo este el gobierno más popular de este partido. Lo curioso es que se dice que con Reinfeldt el partido tiende ahora más al centro, al abandonar la vieja crítica al Estado de Bienestar, la cual dio avances en el gobierno de Carl Bildt a inicios de los 90 pero fue frenada por los electores debido al radicalismo de Bo Lundgren, y más bien mirar como afinarlo y hacerlo funcionar mejor. Me llama particularmente la atención el hecho que Reinfeldt continua con las políticas de su partido de cortar impuestos, pero en vez de cortar por lo alto corta por lo bajo además de ir quitando de a pocos el seguro a desempleo para así hacer que la gente salga a buscar trabajo. Esta medida me parece que es conservadora en el sentido en que no pretende hacer cambios radicales sino hacerlo poco a poco, además de hacer que la gente se haga responsable de sí misma, y de llegar a funcionar podría llevar a mayor liberalización a un paso temperado. Esperemos a ver los resultados.

Fue mucho lo que se habló en esa reunión como para resumirlo en unas cuantas líneas de un artículo en línea, pero gracias a ella se me despertó aun más mi curiosidad latente por ese país, el cual si bien tiene cosas buenas, aquellas que lo hacen vender como un “paraíso terrenal” son en realidad medidas que a largo plazo pueden ser muy nocivas. En otros apartes comentaré sobre Dinamarca y Noruega (habiendo ya hablado sobre Islandia), hasta entonces, no se dejen congelar.

viernes, 24 de diciembre de 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

Caridad tributaria

En esta época se aprovecha para recordarle a la gente las virtudes de la caridad y de la ayuda al prójimo entre otras, lo simpático del asunto es que son pocos los que realmente se toman esa labor a pecho, no sólo durante las fiestas sino durante todo el año; los demás o bien fallamos en cumplir con esos valores, o hay otros que los promueven pero que esperan que sea otro quien lo haga, y que además sea obligado a ello. Esto le sonará chiflado a algunos, pero teniendo en cuenta la forma tan distorsionada como se entiende la equidad en algunos de los sectores de nuestra sociedad, pues es apenas justo que sean los que “tienen” aquellos que a los que se les obligue a hacer “caridad”.

Es por esto que ahora el verdugo dé saludos de navidad y justifique sus actos diciendo que están basados en la equidad, y para colmo de males, sólo un medio de baja difusión lo señale. El día de ayer vi en un artículo publicado por el diario La República como la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), calificaba al nuevo proyecto de reforma tributaria como acorde a la promesa de acabar con el endemoniado 4 por mil (el cual pensaban subir a 5 con la excusa del desastre invernal), lograr financiar las “locomotoras del desarrollo” del gobierno santista, y además acabar con las injustas exenciones del gobierno anterior que no cumplen con los principios de equidad. Yo honestamente no veo donde está la equidad en cobrarles a unos más a otros poco, a eximir sólo algunos, meterse en nuestras cuentas bancarias, y demás medidas tributarias que gozamos, pero que frescos, la DIAN nos las facilita.

De haber una equidad se nos cobraría el mismo porcentaje a todos, no de forma progresiva. Y es que es obvio que los grandes magnates del país y sus monopolios y carteles pueden pagar tales montos, pues ellos tienen controlada buena parte de la economía privada del país, pero nadie se pone a pensar en aquellos que crean empresa. Por ejemplo, si usted tiene empresa que esta arrancando y necesita comprar maquinaria, bueno, ahora tiene que pagarle a la DIAN 30% de dicha transacción, por lo tanto hay una posible serie de consecuencias: 1) Que desista de continuar con la empresa permitiendo así que nuestra economía siga tan estática como siempre, 2) que decida hacer trampa en sus declaraciones de impuestos y luego estemos los demás preguntándonos por qué nuestro sector privado es tan corrupto como nuestro sector público, o bien 3) que pida un crédito.

¿Y un crédito a quien? ¡Ah! ¡Por supuesto! Ya todo es más claro, como el propósito es impulsar dichas locomotoras con financiación gubernamental, de seguro darán créditos tipo ICETEX, en los cuales cuando la gente por fin tiene como producir ya está debiendo esta vida y la otra. Por lo tanto el gobierno tomará posesión de dichas empresas, y así mantendrá su monopolio y el de aquellos que lo patrocinan. Redondo el negocito. Lo más tremendo es que uno dijera que por lo menos usan ese dinero para hacer los actos caritativos que se suponen deben hacer, como dar salud, vivienda, educación y empleo, como para que justificasen tal robo, pero ya se ha visto como de eso no hay.

No nos engañemos, esta reforma tributaria en el mejor de los escenarios es otro pañito de agua tibia en nuestra eterna política del bandazo, el gerundio y el ir tapando huecos. No creo que deba darse un impuesto plano de tacazo, más teniendo en cuenta la terquedad propia que nos caracteriza a los colombianos, y que los cambios radicales suelen traer dolores de cabeza si no se hacen con cuidado. Pero como van la cosas, en vez de movernos hacía una economía más productiva, seguimos replicando la fracasonomía que nos ha caracterizado desde tiempo atrás.

Un nuevo espacio para la discusión

Desde hace un tiempo abrí un nuevo blog con el propósito de comentar, debatir y analizar distintos aspectos de la política nacional e internacional con otros jóvenes (y no tan jóvenes) desde una perspectiva de derechas. Finalmente he encontrado a un grupo de personas dispuestas a ayudarme con esta labor, así que pueden ir revisando semanalmente las diversas opiniones, reseñas y comentarios en:

A LA DIESTRA

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El cierre de año en Bogotá

Ahora en la víspera de navidad, cuando miro a mi ciudad enloquecerse por las fiestas como es usual, y por lo tanto ver mayor criminalidad, ya son varios los atracos que he presenciado, aunque reconforta saber que con una persona que esté dispuesta a enfrentar a estos delincuentes, los demás se solidarizan y por lo menos se ha logrado atrapar algunos de ellos. También cuando camino por las calles, miro las obras que arrancan en cualquier momento pero nunca se saben cuando acaban y que hacen que los bogotanos nos refiramos burlonamente a nuestra ciudad como la “eterna obra gris”. El lío es que en alcaldías anteriores se justificaban las obras (y algunos la corrupción) porque se veían resultados, hoy en día tenemos obras y corrupción pero cero resultados ¿cómo detenemos a estos delincuentes?

Después de las alcaldías intercaladas de Mockus-Peñalosa-Mockus, donde la ciudad empezó a tomar un carácter distinto al hueco gris y frío donde abundaban los ladrones, llegaron las alcaldías del Polo Democrático, bastión de la izquierda trasnochada en este país las cuales dieron fuerte reversa a los logros anteriores. No sé si fue el discurso demagógico y veintejuliero que suele enarbolar a este partido, el hecho que Bogotá fue uno de los bastiones anti-uribistas durante los últimos ocho años (aunque eso lo dudo),  o simplemente una combinación de ambas; pero el hecho fue que tuvimos que sufrir primero a Lucho Garzón, y estos últimos años a Samuel Moreno y su inconmensurable ineptitud. Ahora tenemos más inseguridad, más obras a medio terminar, y un regreso al descontento anterior.

Alguien cercano que trabaja en una de las empresas públicas de la ciudad me comentaba como por cada contrato el alcalde saca tajada. Además de eso, el cargo mayor en la capital demuestra en la práctica a que se refería Maquiavelo cuando decía que al Príncipe lo miden por sus resultados sin importar como los logre. Siguiendo este argumento podremos ver que algo así fue la alcaldía de Peñalosa: tres años de grandes obras y muchas controversias, pero que en su último año fueron justificadas las primeras y olvidadas las segundas cuando se estrenó Transmilenio y se vio la recuperación de varios parques. No me parece disparatado pensar que nuestro actual burgomaestre le apostara a la estrategia de Peñalosa, mientras cobraba comisión por ello.

Por lo tanto, encuentro totalmente acertada la declaración del Auditor General cuando asegura que el alcalde es responsable de toda contratación que se haga. Lo tragicómico del asunto es que pareciese que el Auditor simplemente declara lo obvio, pero como bien señala el artículo referenciado, nadie asume responsabilidad por los sucesos recientes de corrupción en las obras, más específicamente la contratación con el grupo Nule. No es que yo crea que el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) sea inocente en todo este escándalo, pero es increíble el descaro de Moreno, y hay que decirlo, de nuestra clase gobernante la cual pareciese que nunca quiere hacerse cargo por sus desatinos.

Claro, se recibe con beneplácito el que le embarguen sus bienes a Samuelito y que se considere la misma penalización para Garzón, varios sentimos eso como un acto de justicia por sus malos gobiernos, y pueda que eso responda al interrogante que formulé anteriormente. Pero ojo, hay que tener en cuenta que dichos embargos no cubrirán totalmente los huecos fiscales creados por estos desfalcos. Lo más grave del asunto es que una vez más nos vamos a quedar con los crespos hechos en vía de ser una gran metrópoli mundial, y no se trata simplemente de un prestigio como tal, la idea de tener una ciudad avanzada es que esta genera confianza, y si hay confianza se logra que los extranjeros inviertan en la ciudad, que de otras regiones también inviertan, y lo que sería mejor, que los bogotanos salgamos de nuestra clásica renuencia e invirtamos en nuestra ciudad. De esta forma es que se logra crear empresa y por lo tanto reducir los índices de desempleo y todo lo que ello conlleva, de otro modo, no le veo el sentido a repartir migajas como pretende la tan mentada “justicia social”.

Ya desde hace unos meses se mueven las aguas de las elecciones en Bogotá. No sólo voy a hacer mi usual recomendación de no volver a votar por el Polo, sino a hacer un llamado a los bogotanos de pensar bien su voto, no nos debemos encandelillar ya por aquel que prometa más y más obras, sino que más bien les dé finalización adecuada a las existentes, y además haga una “limpieza de casa”, y con esto me refiero a que ajuste las cuentas del erario capitalino, y además proponga estrategias claras para reducir la creciente inseguridad en nuestra ciudad. No creo que alguno de los futuros candidatos proponga esto, y de hacerlo, seguramente se verá opacado por las promesas demagógicas de siempre. Feliz Navidad Bogotá.

martes, 21 de diciembre de 2010

Una despedida a mis lectores venezolanos

El primer derecho que se contempla en una democracia liberal es la libertad de expresión y de consciencia, y la razón de esto es bastante sencilla: de nada sirve tener una democracia si sólo una opinión va a primar. Claro, una razón más de fondo y más pragmática es que precisamente las revoluciones del siglo XVIII se movilizaron en gran medida gracias a la difusión de material impreso durante esa época. Por supuesto dicha libertad de expresión lleva adherida como toda libertad una responsabilidad, pero no por ello es excusable la censura, además agregaría yo que la mejor forma para desbaratar una idea es dejar que su expositor hable.

Por eso no es de sorprenderse que en los regímenes totalitarios, o aquellos que apuntan a serlo, entre sus principales objetivos esté la censura y la represión de la libre expresión, al ser esta la forma más efectiva para lograr la uniformidad que tanto pretenden. Es por ello que los primeros ataques de Hugo Chávez fueron a cadenas televisivas, y hace poco logró algo que se venía proponiendo desde hace rato inspirado en sus mentores chinos y cubanos, censurar al internet. Todo esto obviamente camuflado en la eterna retórica del Gorila Rojo de mostrarse como una víctima inocente, y que todo lo hace por el bien de su pueblo.

En el Artículo 28 de la ley “mordaza” aprobada recientemente se hace una lista de los contenidos por los cuales será penalizado por medio de una multa el medio de difusión sea radio, televisión o internet. Dicha lista multa a los mensajes que tengan:

1. Inciten o promuevan el odio y la intolerancia por razones religiosas, políticas, por diferencia de género, por racismo o xenofobia.
2. Inciten o promuevan y/o hagan apología al delito. 
3. Constituyan propaganda de Guerra 
4. Fomenten zozobra en la ciudadanía o alteren el orden público. 
5. Desconozcan a las autoridades legítimamente constituidas.
6. Induzcan al homicidio.
7. Inciten o promuevan el incumplimiento del ordenamiento jurídico vigente

A primera vista uno creería que esta lista es razonable, y que en serio busca promover la paz y la buena convivencia entre los venezolanos. Pero recordemos que Chávez como el buen megalómano que es, sufre de una fuerte paranoia la cual le alimentan sus esbirros. Sería bueno que dicha ley definiera entonces de forma clara y sin ambigüedades los numerales 2, 3, 4, 5 y 7; porque de ese modo sabrían los periodistas, comentaristas, bloggeros, analistas, y demás redactores venezolanos que es lo que le molesta al Mico Mandante y que no. Pero ya sabemos que en los regímenes totalitarios este tipo de cosas tienen una amplia interpretación, y muchas veces están sujetas a los caprichos del “iluminado” que lo dirige, y ya los antecedentes muestran como Chávez en su paranoia considera cualquier pronunciamiento en su contra, así no tenga un carácter violento, como un ataque a la institucionalidad venezolana; claro, como él representa a los anhelos de la nación y el fue ungido por Bolívar para tamaña empresa (o eso cree él).

Por lo pronto, yo me voy despidiendo desde ya de mis lectores venezolanos porque de seguro no podrán ver más esta página desde sus computadores. Lo peor del caso es que no es probable que el asunto se detenga aquí, cada vez el cepo se irá cerrando más y más en el vecino país, y la única voz posible será la del Gorila Rojo y sus aduladores. Espero que no sea así por el bien de los venezolanos, pero ya el primer paso está dado por parte de su gobernante, aunque es refrescante ver en las noticias que cada vez son más y más los que se oponen al paraíso de miseria que éste les propone.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Las eventualidades del invierno. Parte II

Siguen los desastres y las calamidades causadas por las fuertes lluvias que ha traído este invierno, y a pesar de algunas breves treguas por parte del clima, las lluvias siguen pegando muy duro. Como lo declaré en el artículo anterior sobre este tema, el Presidente Santos ya declaró el Estado de Emergencia Social, Económica y Ecológica desde el pasado 7 de diciembre. Por lo tanto el primer mandatario ya está facultado para gobernar por medio de decretos, y como era de esperarse en nombre de solventar esta crisis ya se tomaron las “bienintencionadas” y “humanitarias” medidas por parte del gobierno como lo es expropiar predios para interés social.

Menos mal nuestra Constitución Política entre todos sus desaciertos por lo menos incluye el derecho a la propiedad privada, y por lo tanto estas expropiaciones llevaran una indemnización correspondiente, pero eso son simples paliativos. Si bien nuestra mencionada Carta Magna contempla que el interés general debe primar sobre el particular, cosa que hasta cierto punto tiene razón de ser para que se dé la convivencia en sociedad, no dejo de pensar que dicha medida es simplemente una forma coercitiva que tiene el actual gobierno para empujar su ley de víctimas, y por lo tanto obedece de forma escondida a un interés personal.

Una vez más, no se trata de ser indolente con las víctimas y de no ver la mejor forma de ayudarles, pero el gobierno bien se está extralimitando en sus alcances. Al ver que la Ley de Tierras no avanza como se quiere ¿qué mejor forma de lograr sus resultados por debajo de cuerda y por medio de decretos en vez de esperar el demorado trabajo de su loado congreso? Ahora bien, una vez más iba a sugerir que en vez de estar quitándole su propiedad a la gente y causar más bochinche se hiciera uso de las tierras que se le han incautado al narcotráfico para ayudar a los damnificados y de paso lograr la tan anhelada redistribución de tierras; pero luego recuerdo que recién salimos de un escándalo con el Consejo Nacional de Estupefacientes, donde salió a flote que ni siquiera existe una base de datos. Otra sugerencia era impulsar que la gente por voluntad propia ayudase, pero eso es como demorado y necesitamos soluciones para ya ¿no? Un caso más en nuestro largo historial de cómo las soluciones son facilistas, y los medios para dar una mejor ayuda se ven trabados por la corrupción, la cual desde antes dejó todo listo para que cualquier eventualidad como esta se amplificase fuera de proporción.

Porque como advertí en el artículo que precede a este, mucho de este desastre se pudo haber contenido si se hubiesen hecho las cosas bien y a tiempo, y no es de extrañarse que tales obras quedaron en el aire o malhechas por algún serrucho. Aparte de eso, también sale a flote como muchas entidades estatales son ineficientes para responder ante aquella necesidad por la cual se supone que fueron creadas, no más leer la columna que publicó Alfredo Rangel la semana pasada en el pasquín, la cual no voy a comentar mucho ya que él hace una excelente presentación del problema.

En suma, nuestros impuestos invertidos en entidades inoficiosas y en obras que sacan la mano fácilmente. Tras del hecho la solución del problema es aplicar una medida de tipo “Robin Hood”, y luego se extrañan de que tengamos fama de ladrones, ni modos, nuestro gobierno soluciona las cosas así, y ahí sí ni modo de exigirle a la gente que no recurra a ese medio para subsistir con semejante ejemplo. Estas son ayudas que a la larga traerán problemas, bien haría Santos en pensarse las cosas un poco mejor, obviamente con premura pero sin afanes (que no es exactamente lo mismo). Si seguimos con nuestra forma de gobierno en gerundio, yo les digo de una vez que nos preparemos para más dolores de cabeza.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Diciembre federal

Para este mes no les voy a salir de nuevo con una canción de los Vandals, así que mejor les dejo a esta banda de libertarios derechistas para que recen la novena... así las letras no tenga nada que ver.

viernes, 17 de diciembre de 2010

De otro color

Ayer mientras se daba el cierre al primer periodo de la presente legislatura en el Congreso, en la cual el Presidente Santos y el Ministro del Interior felicitaban a los actuales legisladores por hacer su trabajo, o más bien sacarles a flote todos sus proyectos, se dio avance a un proyecto de ley que llama mi atención. Tal proyecto, firmado por los congresistas del Movimiento Mira y que se votó favorablemente en Plenaria del Senado busca imponer penas carcelarias y multas a quienes incurran en actos de racismo. Supongo que muchos celebrarán el hecho de que este proyecto avances por sus buenas intenciones, y es precisamente por éstas que yo prendo las alarmas.

Si bien existen actitudes racistas en nuestro país, yo me atrevo a pensar a que estas van más ligadas a nuestro eterno y malsano clasismo que realmente a un distingo de “pureza” racial. Pureza que de existir en el mundo, cosa que no creo, no se daría en Colombia dada nuestra historia de mestizaje, y que simplemente es uno de los tantos elementos que poseemos en nuestra historia al cual le podemos dar el uso que queramos, o simplemente ignorarlo. Por eso es que encuentro ridículo que existen grupos de neo-nazis colombianos, además teniendo en cuenta que existen regiones como Antioquia que fueron colonizadas por judíos conversos. De todos modos, eso son fruslerías que dan importancia a cosas que no la tienen, y uno muchas veces en la práctica se da cuenta que el que alguien sea inteligente, estúpido, simpático, antipático, etc. nada tiene que ver con su “empaque”, y si alguien no quiere ver eso pues es su problema. Con esto dicho, considero que este proyecto de ley puede llegar a ser problemático por dos aspectos clave.

En primer lugar, que sea tutelable el que a alguien se le discrimine por su raza para acceder a un trabajo o a algún otro establecimiento o se le maltrate por ello, ya está contemplado en los derechos fundamentales de nuestra Constitución Política. Lo curioso del asunto es que pareciese que el asunto es unidireccional, pongo un ejemplo: existe en Bogotá un bar de salsa al cual sólo puede entrar gente de raza negra, y hasta donde sé, nadie se ha quejado al respecto; pero hay que ver lo que pasaría si se diera un caso inverso. No digo que este bar no deba existir, al contrario, sus propietarios verán que hacen con su negocio y sí sus políticas les ayudan a mantenerlo exitoso, de hecho los felicito, al no encontrar un sitio que consideraran adecuado para ellos en vez de ponerse a lloriquear, lo crearon.

A lo que voy con esto es que corroboro porque insisto en que es mejor lidiar con individuos que con colectivos, ya que los colectivos tienden a crear diferenciación e incluso exclusión donde no la hay, o exageran la existente. A lo que puede deformar esta ley es a la llamada Acción Afirmativa que existe en países como EEUU, donde las empresas deben tener ciertas cuotas raciales so pena de llevarse una demanda. Así, uno de estos individuos que así no cumpla con los requerimientos de la empresa puede demandar amparado por la exclusión sufrida por su colectivo. No sólo hablemos de la inconveniencia de una empresa al tener empleados subclasificados, no considero que sea justo y además procedente llevar a cabo un juicio para demostrar que no se contrató a alguien por no tener las calificaciones necesarias y no por su color de piel, y que además de fallar en su contra, deba pagar con cárcel y una multa.

Es más, estoy bastante convencido de que este tipo de discriminaciones “positivas” pueden llegar a favorecer a aquellos que no las cobijan, además de menospreciar por debajo de cuerda a los que sí. El hecho de que en nuestro Congreso existan circunscripciones “especiales” que son dadas a grupos étnicos no lo veo como algo positivo, al contrario creo que el mensaje que se da es: “como ustedes no son capaces por su cuenta de lograr una curul, aquí les dejamos esto para que no nos molesten”. Y si vemos con atención, estas circunscripciones son las que muestran mayor rivalidad en las elecciones, y a la hora del té no logran mayor peso en la agenda legislativa. Cualquier persona que se lo proponga puede llegar a una curul o una meta específica, pero que tenga en cuenta que de ello requiere un esfuerzo, y si recibe beneficios por factores irrelevantes como los mencionados, sólo se engaña a sí misma.

Respecto al segundo factor, el cual considero más claro pero no por ello el menos importante, de hecho diría que es el principal, es dejar toda esa basura de los “crímenes de odio”. El que alguien atente contra la integridad de otra persona, sea de forma verbal, física o psicológica, siempre estará motivado por un sentimiento de odio, o por lo menos de desprecio. Y creo en que estamos de acuerdo en que una agresión debe ser castigada sin importar quién fue el agresor y quién fue la víctima, esa es una de las premisas del Estado de Derecho. El ponerle el mote de “crimen de odio” puede complicar más las cosas, y algunas de los conflictos menores a los que nos enfrentamos todos en la vida en sociedad pueden llegar a amplificarse hasta alcanzar proporciones disparatadas.

El problema de fondo que veo en esta ley, es que si bien el Estado debe garantizar la protección de todos y cada uno de sus habitantes, este tipo de leyes al proteger sólo a un grupo específico ya no garantizan una protección sino una sobreprotección, cosa que cualquier padre de familia sensato, pedagogo, educador o similar, podrá ratificar que es algo causa dolores de cabeza para todo el mundo, principalmente para la “víctima”. No podemos forzar a la gente a que le agraden todos los demás seres humanos, de todas formas con esa actitud el principal perjudicado es la misma persona, un empresario puede perder potenciales clientes o empleados excelentes si sólo se fija en el color de la piel (por poner un ejemplo). A lo que sí hay que estar pendientes es contra todo acto violento contra otra persona, y llevarlo ante la ley, pero no porque su víctima tenga X o Y color de piel o provenga de un lugar, sino por el simple hecho de ser un humano.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Mi encuentro con uno de los campeones

Una anécdota que me contaron en uno de los cursos de física que tomé en mis fallidos estudios de ingeniería, la cual no sé si es cierta, cuenta como Albert Einstein en una de las muchas conferencias a las que asistió estaba en un carro camino a esta con su anfitrión. Einstein notaba como éste sacaba una libreta cada tanto y hacia unas anotaciones, y después de verlo hacer esto le preguntó: “¿qué es lo que anota en esa libreta?”, a lo que el anfitrión le respondió: “Cada vez que se me viene una idea a la mente yo la anoto y así no se me olvida ¿usted no hace lo mismo?”. La respuesta de Einstein fue fulminante: “¡Es que yo sólo he tenido una idea!”

Algunos podrían llamar a esta actitud terquedad si no fuera porque como bien sabemos, Einstein desarrolló su idea única. Esa fue la impresión que me llevé hoy cuando tuve la oportunidad de asistir a una conferencia dictada por el mismísimo José María Aznar, quien estaba de pasó aquí en Colombia. Si para empezar tenía yo una buena impresión de él y de su gestión en la Presidencia de España, que luego se ahondaría al leer su libro “Cartas a un joven español”, hoy ratifiqué mi admiración por este campeón del conservadurismo, quien ha sabido mantenerse en una idea y desarrollarla de forma exitosa.

El libro en cuestión no es una gran obra, pero explica de forma sencilla los ideales que inspiran a este blog, y es una lectura recomendada para aquellos que se enfrentan por primera vez a estos temas, pero no están dispuestos a enfrentarse a una lectura densa, además de tener una excelente bibliografía para aquellos que sí quieran profundizar sobre estos temas. Y en su discurso, que no duró más de media hora, mostró consistencia con lo que describe en su escrito y lo que fue su paso por el gobierno español; y a pesar de la corta duración, logró dejar en claro su mensaje, sin necesidad de adornos o retórica confusa.

Aunque por motivos obvios, la conferencia iba dirigida a los españoles que residen en Bogotá y tocó temas coyunturales de la nación ibérica. Precisamente apoyado en su gestión, una vez más dejó en claro cuáles son las políticas que funcionan como un buen balance fiscal y bajos impuestos, y las actitudes que deben tomarse para que sean realmente efectivas: la libertad real, la disciplina, la confianza, la institucionalidad fuerte, y una verdadera pluralidad que está cobijada bajo una integración nacional. Y como hemos visto en los últimos ocho años, Zapatero ha hecho todo lo contrario y le ha dado un duro reversazo a los avances que había logrado España desde la transición a la democracia, y todo parece indicar que se le avecina una crisis. Pero aunque su discurso fue dirigido principalmente hacia los españoles, creo que ahí hay elementos claves de los cuales podemos aprender.

Y algo más que encuentro muy valioso en Aznar, es su ausencia de personalismo. En todo momento recordó la labor de su partido, y el peso que tiene la historia de su país. Por eso al final no evité pedirle que me autografiara mi copia de su libro, y como la “fan enamorada” que soy, me tomé una foto con él (la que muestro fue tomada desde mi celular). Definitivamente, uno de los grandes.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Un debate del pasado

Acá un clásico, el debate entre Ronald Reagan y Jimmy Carter durante las elecciones de 1980, y es claro porque The Gipper arrasó con Carter en éstas. En este video vemos claramente la habilidad para la palabra de Reagan, donde además fue consecuente con su táctica en la cual el conservadurismo debe dejar de estar en la defensiva y ponerse en la ofensiva, para explicar mejor su posición y sus planes. Disfruten.

sábado, 11 de diciembre de 2010

¿A quién van a llamar?

Recientemente estuve viendo una de las películas que marcó buena parte de mi infancia, al haber transcurrido ésta en su mayor parte durante la década del ochenta, esta película es por supuesto Los Cazafantasmas. Ahora viéndola de adulto, no pude evitar notar ciertos detalles sobre esta película que bien podrían interpretarse como valores que promuevo yo, especialmente desde este blog. Soy consciente que pude haberle imprimido algo de mi propia óptica al filme, que además Hollywood se caracteriza por ser un bastión de ideas izquierdistas, y los actores y la producción de esta película en particular provienen de Saturday Night Live, que no es precisamente un semillero derechista. Pero igual, miremos:

Al inicio de la película los Cazafantasmas no son más que un grupo de científicos que son despedidos de una de esas universidades donde la norma es un intelectualismo rancio que se dice de mente abierta, pero que no acepta que puedan haber visiones contrarias a la suya ¿Qué hacen los Cazafantasmas? ¿Actúan como víctimas? ¿Le piden al gobierno que obligue a la universidad a que les devuelva sus empleos? No, deciden usar sus habilidades para empezar su propio negocio, para así beneficiarse y prestar un servicio a la comunidad.

Es claro desde un principio que los personajes son personas torpes, no son los supergenios que todo lo pueden, aspecto que se exagera para efectos de comicidad, pero mal que bien muestra como gente del común si se lo propone puede lograr a punta de trabajo duro grandes cosas. También se muestra claramente como empieza un negocio: publicidad barata y con los primeros recursos que estén a la mano como una estación de bomberos abandonada y una carcacha de los 50 a la que toca hacerle varios ajustes mecánicos, además de poca clientela al inicio. Nada de demandas por igualdad de oportunidades, o cosas por el estilo. Pero por supuesto, al ofrecer un servicio que nadie más ofrece, el negocio empieza a rendir frutos haciendo que las llamadas no paren, y al ser de su propiedad y estar exento de regulaciones son capaces de negociar el precio de sus servicios con los clientes como el administrador del hotel. Y como es natural, al crecer el negocio se llega a dos conclusiones naturales: la primera, que contratan a nuevo personal, eso es lo que pasa cuando se deja que la libre empresa florezca, hay más empleos disponibles.

La segunda, es que obviamente el gobierno, o una de sus tentáculos, va a querer echar de esa ganancia. Lo más curioso es que la presencia del gobierno en cuestión es la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), la cual llega imponiéndose por la fuerza inventándose cualquier cantidad de regulaciones, y sosteniendo su arrogante opinión como si fuese verdad absoluta. Cuando el representante de dicha agencia llega a cerrarles la estación, yo no evité hacer una gran sonrisa cuando Egon Spengler le dice “esto es propiedad privada”; de todos modos, el agente de la EPA hace caso omiso de toda advertencia y causa un desastre muchísimo peor del que se hubiese causado de dejar todo quieto.

Los Cazafantasmas son además arrestados por aquel desastre, pero finalmente el gobierno en persona del alcalde finalmente tiene que recurrir a ellos al ser los únicos capaces de lidiar con la situación, a pesar de las protestas del agente de la EPA quien aún no acepta su responsabilidad y acusa a nuestros héroes de lanzar un gas alucinógeno. Lo más interesante y gracioso de esta escena, es que el alcalde no es un tirano despótico y desalmado, como tampoco un augusto personaje que tiene la solución a la mano; de hecho, la película muestra un enfoque bastante realista de la política, haciendo que el argumento final que convence al alcalde de utilizar los servicios de los Cazafantasmas es el hecho de que se pueden salvar las vidas de millones de VOTANTES.

El sólo escribir esta reseña me ha hecho sonreír y ha mejorado mi estado de ánimo. Tal vez estoy leyendo muy entre líneas, pero sé que otros también han tenido apreciaciones similares. Recordemos que el año de lanzamiento de esta obra fue 1984, y bien podría deducirse que hasta el mismo Hollywood estaba contagiado del espíritu de la era Reagan, donde se rescataron valores como el individualismo y la autosuficiencia, no por nada fue la época de la explosión de las disqueras independientes (algún día también trataré este tema), y se dejó todo listo para que pudieran surgir otras empresas alternativas como los Café Internet. Lástima que hoy en día todo haya quedado reducido a contenidos “políticamente correctos”, y héroes con autoestima.

PD: Revisando algunas cosas, encontré esta frase de la película que es bastante certera:  "Personally, I liked the university. They gave us money and facilities, we didn't have to produce anything! You've never been out of college! You don't know what it's like out there! I've worked in the private sector. They expect results." Dr. Ray Stantz. 

viernes, 10 de diciembre de 2010

Tiempo de unión familiar

Nadie escoge a su familia. Esa es una frase muy cierta y que suele levantar ampolla durante esta temporada del año, cuando se nos embute hasta por los poros que es un época para olvidar las siempre presentes rencillas familiares y reunirnos en familia (en vez de promover la reconciliación familiar los 365 días del año, pero ya me desvío). No por nada es usual que en los relatos navideños que uno se cuenta entre amigos se cuentan a manera de anécdotas las envidias, los celos, los resentimientos, y demás cosas bellas que suelen surgir a flote en las fiestas decembrinas. Mal que bien los seres humanos somos conflictivos, y es apenas natural que surjan conflictos entre personas cercanas. Ese cuento de la familia rosada como los Ingalls sólo se lo creen en la TV.

Ahora bien, incluso en un caso como el mío donde provengo de una familia divorciada y mantengo una relación distante con mis parientes, he de admitir que muchas de las cosas que he aprendido y que valoro provienen de mi familia. Como buenos seres humanos que somos, en mi familia somos imperfectos, falibles y conflictivos, pero incluso en las peores peleas siempre hemos estado dispuestos a ayudarnos así sea como apoyo solidario. Ya llegando uno a la treintena se cae en cuenta que es mucho más lo que se tiene que agradecer que recriminar.

El lío del asunto, es que si bien no se trata de problemas nuevos, hemos visto una expansión de padres irresponsables, casos de abandono, explotación infantil, mamás tan responsables que le tienen papá a cada una de sus criaturas (e igual ninguno da la cara), etc. Se pensaría que en un país tan tradicionalista como este, y donde las familias suelen ser en exceso apegadas, por lo menos sus políticas públicas incentivaran la unión familiar, pero no, lo que vemos es algo que nos lleva  a una situación parecida a la ingeniería social descrita por Aldous Huxley en su distopía “Un mundo feliz”.

Como siempre todo tiene raíz en una  “buena intención”, y es por eso que en otra de esas noticias que suelen pasar por debajo del radar vemos como el bienintencionado Representante de la U, Wilson Gómez, en una carta enviada a la Primera Dama de la nación proponiendo que algunas familias adopten temporalmente a los niños damnificados por el fuerte invierno. Algunos pensarán que soy un cínico al mostrarme reacio a esta propuesta al no tener hijos, ni haber sufrido mayor agravio por el fuerte invierno. Pero hilando fino uno podría sacar unas conclusiones nefastas de tal tipo de propuestas.

Tal vez no sea la intención del Representante, pero un mensaje implícito que lleva la propuesta es que los padres no tienen que hacerse cargo de sus hijos cuando enfrenten serios problemas, que alguien más lo hará, y hoy en día como cualquier cosa es considerada un “grave problema” ya veremos como muchos querrán aprovechar eso para deshacerse de sus responsabilidades. Es más, ¿por qué no propusieron mejor que dejen a sus hijos dentro de unos canastos en la puerta de una mansión de ricachones? Así le dan un tinte más telenovelesco al asunto. También el que estos niños vayan a una institución con un auspicio económico, o los reciban en otra casa, eso no garantiza que reciban un trato adecuado, o que incluso se vayan a adaptar bien ambas partes a ese cambio. Es más, no faltarán aquellos que se amañen a una vida más cómoda y luego sea un problema devolverlos con sus familias, ya que se supone que es algo temporal.

Además de lo dicho, y a pesar del desastre, no sé si algunos de esos padres estén dispuestos a dejar ir así no más a su progenie, más teniendo en cuenta que precisamente nos encontramos en la temporada de la unión familiar. No creo que sea algo positivo que llegue un funcionario del gobierno a decirle a una familia que atraviesa una crisis  que se les llevan a sus hijos mientras pasa el problema, algo me dice que eso causaría más tristeza y resistencia que satisfacción.

Si algo positivo pueden traer estos desastres naturales es que suelen sacar a flote nuestro lado solidario y colaborador, pero así mismo hay que estar pendiente de los avivatos que quieren sacar provecho de la situación, como también de aquellos bienintencionados que no piensan bien sus ideas. No es que sea indolente y no quiera una mejor vida para los niños y las demás personas damnificadas por el torrencial, pero si vamos a ayudar, que sea una ayuda que los beneficie a todos y que además les ayude a fortalecer sus lazos de unión familiar, no que los debilite. En el largo plazo puede ser más beneficioso para ellos, y para toda la sociedad.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Economía constitucional

Hoy me percaté de una de esas noticias que suelen pasar de largo, o más bien, por debajo del radar del lector promedio, esto debido a que los medios masivos no le dan tanto bombo. Como es usual en todo gobierno colombiano, éste va a buscar declarar por lo menos una vez dentro de su transcurso un Estado de Excepción, que como vimos el desastre invernal le proveyó esa oportunidad, y además va a intentar modificar la Constitución. La noticia en cuestión es que el Acto Legislativo 016 de 2010 ya pasó el segundo debate en plenaria del Senado el día de ayer. Dicho proyecto de ley busca reformar principalmente el Artículo 334, como también los Artículos 339 y 346, y se le conoce como el Proyecto de Sostenibilidad Fiscal, y aquellos que quieran revisarlo pueden hacerlo aquí.

El que se reforme, o intente reformar, nuestra obesa y bienintencionada Constitución cada cuatro años casi que lleva a cualquiera a utilizar el cliché de no saber que pensar al respecto, pero en realidad deja mucho que pensar. Lo primero, tomando en cuenta a Ferdinand Lasalle, es que la Constitución de 1991 no es más que un constitución de papel al no reflejar a los Factores Reales de Poder en nuestro país, o dicho en palabras llanas, no está ajustada a la realidad. Podría extenderme en este punto, pero por ahora me enfocaré en al Artículo en cuestión.

Comparando por encima con otras constituciones, es de notar que aquellas de países en desarrollo contengan la necesidad de que el gobierno establezca un presupuesto y un plan de desarrollo, en nuestra constitución eso está consagrado en el Título XII. Colombia le da un nuevo giro a esto con el Artículo 334, el cual faculta al Estado a intervenir la economía cuando lo considere necesario y como aquel que debe dirigirla, lo cual va en contravía con el Artículo anterior el cual consagra la “libertad económica”. Es decir, ya quedó establecido constitucionalmente que el keynesianismo es el modelo económico a seguir, desvirtuando de paso la libertad de elección de los ciudadanos por un modelo o proyecto distinto. De razón nadie se fija en las propuestas económicas de los candidatos durante las elecciones, y así mismo se diga que a la hora del té da lo mismo votar por uno o el otro.

Teniendo esto en cuenta, se podría decir que un Acto Legislativo que reforme tan temible Artículo es algo positivo, más teniendo en cuenta que la Sostenibilidad Fiscal a la que se aduce no es más que una medida de austeridad, es decir, que el gobierno no se gaste lo que no se tiene. En primera medida es un alivio que se tomen cartas en el asunto del gasto público, porque si algo han demostrado las crisis económicas recientes, como las de Grecia o Irlanda, es que la economía no funciona si se gasta a manos llenas, ya que esto crea las tan mentadas burbujas. Y aunque aún soy algo escéptico de la figura de un banco central, es de notar que en Colombia ha logrado evitar hiperinflaciones o altas deudas como ha sucedido en países vecinos. La contracara de esto, es que esta austeridad sea la excusa que tenga el gobierno para clavarnos más impuestos y control gubernamental para llevar a cabo los “grandes” proyectos sociales que se pretenden desde la firma de la susodicha constitución, de hecho, ya se contempla la posibilidad de nuevos impuestos para atender el desastre (una vez más insisto en que si no se tumbaran la plata, ahí habría dinero suficiente para cubrir esta tragedia y hasta sobra). Entonces no es bueno regocijarse del todo por esta medida, hay que ver que manejo se le da de llegar a pasar.

Por supuesto ya empezó la controversia, principalmente la izquierda colombiana representada en el Senado por el Polo, el Partido Verde y el Partido Liberal, que como bien dice el enlace anterior parecen pensar que el gobierno tiene fondos ilimitados para cubrir todos sus proyectos. Es este tipo de gente la que cree que todo se arregla imprimiendo más billetes, sin tener en cuenta que precisamente eso es lo que causa inflación. Pero además de eso, me parece muy curioso que en este gobierno de “Unidad Nacional”, donde algunos pensamos que más parece el resurgimiento y reconsolidación del liberalismo colombiano, sobre todo teniendo en cuenta las peleas con el conservadurismo; ahora vemos que también le saca la piedra al Partido Liberal. Vuelvo a mi conclusión que este tipo de uniones que pretenden ser un centrismo que deja contentos a todos, sólo logran quedar mal con todos e intensificar las peleas.

Aun es todavía muy pronto para ver los verdaderos motivos y alcances de este Acto Legislativo, más teniendo en cuenta que todavía tiene seis debates por delante. Pero ya con un solo movimiento han quedado al descubierto muchos de los vacíos e irregularidades tanto de la Constitución del 91, como de la gestión gubernamental. Espero que de ser aprobada, dicha medida sea utilizada para el bien de los colombianos, y no otro medio de para llevarnos al corporatismo que siempre ha estado a tientas queriendo imponerse en nuestro país.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Las eventualidades del invierno

Los hechos muestran que estamos pasando por uno de los peores inviernos, y hasta tal vez el peor, de los que se han visto en este país. No es momento para echar culpas y además atribuírselas todas al rival como hace el Gorila Rojo en el vecino país. De hecho, no debería este mandatario en particular acercarse demasiado a la candela con semejante rabo de paja, ya vimos con los terremotos de principio de año que economía ayudó una recuperación rápida, y cual ahora tiene que lidiar con un brote de cólera. Pero como dije, no se trata de eso, sino de hacer una breve reflexión de las fallas que se han tenido, y mirar posibles mejoras que se pueden hacer.

Voy a obviar a aquellos avivatos que suelen instalar sus viviendas en zonas de alto riesgo para así cobrar en cada oportunidad una indemnización al Estado, porque claramente los desbordamientos y aludes han afectado zonas que se consideraban seguras, o medianamente seguras, y éstos son sólo un pequeño porcentaje de la población afectada. Además, un desastre puede afectar a cualquiera.

Algo que sí es muy claro, es que hemos tenido un escaso conocimiento de nuestro territorio, y por ende, un muy mal manejo de éste. En un terreno tan complicado con tres cordilleras y una cuenca hidrográfica tan rica, las cuales desde la primaria nos meten la idea de que son grandes ventajas y más parecen desventajas, es increíble que no hayamos logrado aceptar el reto que tenemos en frente. Si bien en un principio logramos tener a algunos mejores ingenieros civiles de Suramérica, los cuales lograron abrirse paso por las montañas para hacer carreteras, y logrando grandes obras de ingeniería como el viaducto de Pereira; hemos visto que a pesar de la cacareada tradición en ingeniería civil, es poco lo que vemos de siquiera la efectividad de estas obras. Y hay que tener en cuenta el mal manejo que se le ha dado al Río Magdalena desde tiempo atrás, y ahora vemos las nefastas consecuencias.

Por supuesto gran parte de esta falla se debe a nuestra siempre presente y rimbombante corrupción, tanto en la esfera pública como en la privada, nomás miren el caso Nule por poner un ejemplo. Con todos los recursos que se tumban del erario, ahí hay suficiente dinero para hacer buenas inversiones en infraestructura, y con estas, incentivar a nuestros ingenieros a pensar en mejores soluciones, y de paso más duraderas. No se esperará tampoco que gente que ha dedicado estudios, esfuerzos y recursos no reciba nada a cambio por sus habilidades, luego se extrañan que tengamos una fuga de cerebros hacia el extranjero.

Y hablando de extranjero, se contempla la posibilidad de traer a ingenieros holandeses para ayudar a arreglar los desastres causados por el invierno severo, no por nada son los mejores ingenieros hidráulicos del mundo, y lo son porque precisamente han enfrentado los retos geográficos de su país. Ahora bien, habrá que ver el costo de traer a dichos ingenieros, y teniendo en cuenta que mucho del erario se desaparece de forma “mágica”, habrá que ver las medidas que se tomen para recaudar tales fondos. Pero considero que no sólo deben venir a arreglar los problemas causados por las fuertes lluvias, y aquí es más iniciativa de las universidades que del mismo gobierno, sino se debe aprovechar la entrada de estos profesionales para dejar las bases de un buen adiestramiento a nuestros propios ingenieros.

El problema de fondo de esto, y es el segundo aspecto que quiero destacar en cuanto a la poca prevención de desastres naturales en nuestro país, es la falta de planeación en Colombia. Como hemos visto varias veces ya, nosotros tenemos un gobierno en gerundio donde ahí se va mirando, luego se va haciendo, para ir siempre tapando huecos. Así vengan estos señores neerlandeses ¿quién hará el mantenimiento a dichos arreglos? Además de ello, por estar resolviendo todas estas calamidades lo más probable es que se vaya a descuidar el hecho que los fenómenos climáticos son cíclicos, y en este orden de ideas todo apunta a que luego vendrá una fuerte sequía ¿estamos preparados para afrontarla? ¿Qué otros “huecos” tendremos que tapar en un par de años?

No creo honestamente que este vaya a ser el gobierno donde se den los primeros pasos para resolver estas falencias, pero si vemos que se encontró la excusa para que se dé el primer Estado de Excepción, al no haber gobierno que por lo menos lo proponga. Por lo pronto me aventuro a decir que por lo menos en Bogotá cada lluvia que venga será tomada como si nunca lloviese en esta ciudad, y por lo tanto va a colapsar una vez más. Ni me quiero imaginar en las demás regiones del país. Son eventos como los actuales los que nos ponen a pensar que efectivamente tenemos que dejar el inmediatismo y empezar a pensar a más largo plazo, y que mejor momento para empezar que ahora mismo.

domingo, 5 de diciembre de 2010

A dañar la autoestima

Desde la antigüedad ha existido la figura del héroe, un ser humano extraordinario quien realizaba hazañas increíbles y era admirado por sus congéneres. Claro, en los relatos de épocas remotas se les daba un carácter semidivino y dichas hazañas superan los límites de la realidad y de lo creíble, pero así mismo, a pesar de sus grandes súper poderes llevaban vidas trágicas y los retos que superaban estaban a la altura de sus habilidades sobrehumanas. Hércules, Cú Chulainn, Gilgamesh o Sun Wukong entre otros enfrentaban situaciones espectaculares, y además demostraban sentimientos puramente humanos con los cuales los “simples mortales” pueden sentirse identificados, particularmente aquellos que les daban cierta falibilidad.

Algunos pensadores de todas las áreas como el mitólogo Joseph Campbell señalan como en nuestros días tenemos sustitutos de esas figuras heroicas en las figuras públicas o celebridades que admiramos, o incluso en los superhéroes de las historietas. No voy a hacer la acostumbrada crítica a estas figuras, porque reales o no, considero que algunas sí corresponden a ese papel, pero así mismo ya empiezan a aparecer aquellas que reflejan estos tiempos “postmodernos”.

Digo esto porque hoy en día parece que en muchos casos lo que se promueve es una inversión de la historia heroica. Donde antes los héroes ganaban reconocimiento y admiración por sus logros, ahora la idea es que hay que darle a la gente reconocimiento desde antes para ver si hacen algo bueno en sus vidas. Para tal efecto se inventaron aquello que llaman “autoestima”, y se ha convertido en la muleta psicológica de muchos. Con tal de no dejar traumatizados a la “grandiosa” generación de los “niños índigo” (o algún otro cuentazo), los regaños, castigos, penitencias y demás reprimendas quedaron de lado, y tenemos a toda una generación que cree que tiene derecho a todo, y ay de aquel que se atreva siquiera a levantarles un poco la voz. Así tenemos niños que hacen lo que se les da la gana, que en sus torneos deportivos reciben premios sólo por participar e incluso no tienen puntajes para que no haya “ni ganadores ni perdedores”. Hasta hace poco vimos como en nuestro sistema escolar lo difícil era tener que repetir un grado, no ganarlo.

La consecuencia natural de esto es que ya empezamos a ver adultos frustrados cuando se dan cuenta que en la realidad hay que trabajar duro para lograr aquello que se quiere, y no basta con sólo desearlo. No por nada aumentan los suicidios, o cuando menos gente que ya deambula sin saber qué hacer con su vida. Y en particular en Colombia hemos visto como la cultura del “dinero fácil” propagada por la era de los grandes carteles, hace que ahora muchos esperen hacerse millonarios con solo apretar un botón, y dar por sentado aquello que se tiene. Y eso me lleva a otro punto, la creencia ahora generalizada que por el simple hecho de existir todo debe serles dados como derecho, y que estos no tienen ninguna responsabilidad adjunta.

Si nos damos cuenta, aquellas personas que admiramos por sus éxitos no llegaron hasta ahí porque sus papas satisficieron sus caprichos, al contrario, en algún momento se encontraron en momentos difíciles, y primó en ellos la necesidad de demostrar su valía, no esperar que se les reconociera sólo porque no se les dañara su autoestima. Además, a pesar de sus posibles defectos, demuestran valores como la disciplina o la persistencia. Tal vez no todos estemos para grandes hazañas, pero la satisfacción de haber logrado algo por esfuerzo propio es bastante grande, y hace que uno aprecie más lo que tiene.

Aunque no apruebo del maltrato infantil, y si creo que los padres deben dar muestras de cariño a su progenie, tomaré las palabras del comediante George Carlin : “Si los estamos educando para la vida, traumaticémoslos desde ya”.

jueves, 2 de diciembre de 2010

¿A qué juegan los medios?

En el artículo anterior hablé sobre la rama judicial, y hace un par de apartes comenté sobre la rama legislativa. No, no les voy a hablar sobre la rama ejecutiva, lo que menos necesita en este país es que se le ponga tanta atención. Voy a escribir entonces sobre lo que algunos escritores llaman el Cuarto Poder, es decir, los medios de comunicación. Las acusaciones contra estos las he oído desde temprana edad, en su mayoría respecto a una posible manipulación por parte de estos, y desde el mandato de Uribe sobre sesgos ideológicos, donde ya por un lado se le llama al canal Caracol “Paracol”, se dice que RCN quiere decir “Radio Casa Nariño”, y al El Tiempo le hicieron varios chistes cuando puso al azul como su color corporativo; por el otro a Noticias Uno y a El Espectador se les acusa de ser apologistas de las guerrillas. Aún así comentaristas de izquierda y de derecha no han escatimado esfuerzos en ponerlos a todos en el mismo costal y del lado contrario al suyo.

Uno de los derechos que suele ser ampliamente contemplado en el mundo occidental, y de los más proclamados y defendidos. Esto no se debe a un hecho fortuito, o  un simple capricho, si se miran los antecedentes de las guerras independistas, la Revolución Francesa, y hechos similares, se encontrará que las publicaciones escritas jugaron un importante papel (dicho así intencionalmente); incluso varios partidos, entre ellos los tradicionales en Colombia, arrancaron con la publicación de un manifiesto.

Por eso llegar a esperar que hoy en día, en plena época de las comunicaciones, que los medios que las trasmiten no tengan cierta inclinación, y si no bien estos, sí los periodistas que los componen. Por eso alguien en mi línea de oficio debe leer con cuidado los artículos y notas que llegan a sus ojos, y advertir donde está parado quien produjo está información, de hecho, diría que es deber de todo aquel que quiera estar informado. Lo que sigo encontrando molesto y hasta pernicioso es que nos den las noticias apenas como para enterarnos, y se haya perdido el análisis, la investigación, y demás elementos que nutren una buena información. Además del tiempo excesivo que le dedican a los chismes de farándula que son más apropiados para otro espacio mediático.

Por ello, viendo detenidamente las publicaciones y transmisiones de estos últimos años, y más teniendo en cuenta el reciente cambio de gobierno, no creo ya que cierto medio de transformación o el otro tengan una posición definida en el espectro político, considero que sería apropiado estudiarlos desde otra perspectiva. Cada vez me convenzo más que los medios de información en Colombia son lo que comúnmente se denomina un “wild card” o un “agente libre” (a falta de mejor traducción), me explico, el personaje impredecible que no juega en ningún bando, sino más en su beneficio propio sin importar con quien tenga que aliarse momentáneamente.

Vemos así como el diario El Tiempo entre otros siempre ha tenido una corriente gobiernista sin importar el gobierno de turno, y más ahora que uno de los miembros de su familia está de presidente, y el anterior vicepresidente también pertenecía a ésta, y por otra parte, medios como El Espectador, y particularmente Noticias Uno, asumen una posición contraria al atacar al gobierno de turno sin importar su filiación partidaria. Un caso bastante curioso es el de Carlos Ardila Lülle y su Noticias RCN, quienes realmente obedecen a este tipo de comportamiento, lo que fue claro cuando se supo que Uribe tenía que dejar la presidencia y empezaron a atacarlo y ahora están de plácemes con Santos.

La política es de matices, más aún teniendo en cuenta el propósito de sistemas políticos como el nuestro. Por eso tal vez lo más conveniente es mirar a estos actores que intervienen en política con una óptica distinta a meros sesgos ideológicos. Por supuesto al tener una opinión al respecto se les podría calificar de un lado o del otro, pero muchas veces hay cosas más allá de lo que se percibe a simple vista. Incluso al observar una simple nota de pasada, hay que estar pendiente a lo que hay detrás.

martes, 30 de noviembre de 2010

Nuestra deficiente rama judicial

Una de las victorias del Individuo frente al Estado fue la creación de la justicia independiente. Ya los individuos no estarían sujetos a los caprichos del déspota de turno, sino que habría una institución que se encargaría de interpretar las leyes escritas, reunir pruebas, y ayudar en la resolución de conflictos ya sea entre particulares o entre particulares y las instituciones. Si se mira más allá, se puede uno dar cuenta que incluso en países como el Reino Unido donde la separación entre Legislativo y Ejecutivo no es tan clara, existe un órgano judicial independiente.

Es por ello que una de las grandes fallas que muestra nuestro país en materia institucional es el hecho de no tener una justicia efectiva. Son varios y notorios los casos de impunidad, ya sea en los casos de magnicidio como en delitos comunes. Y tal vez sea por eso que en Colombia nos hemos acostumbrado a prejuzgar a la gente; a desconfiar de cualquier providencia que dicten los tribunales; que sean los periodistas, o supuestos periodistas, como “Julito” y Félix los que hagan juicios públicos y condenen y premien a su antojo, y lo que es aún peor, que el concepto de presunción de inocencia, clave en cualquier proceso justo, sea desconocido tanto por el ciudadano de a pie como por los personajes públicos.

No es que la rama judicial esté exenta de la política, al fin y al cabo se trata de una de las ramas del poder. De hecho, es común en varias democracias que los jueces de derecha tengan una interpretación más estricta de las leyes y sean más duros en sus sentencias, así como los de izquierda tengan unas interpretaciones más libres y sean más blandos en sus sentencias. Lo que es inconcebible es el hecho que los mismos jueces, sin importar su tendencia política, tengan sesgos ideológicos o de otro tipo en sus funciones, se pasen por encima de las leyes, y tengan en jaque el buen funcionamiento de las demás instituciones. Y eso es lo que hemos estado viendo desde hace unos años por parte de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), órgano encargado de la justicia ordinaria, los cuales parecen querer montar un gobierno desde los tribunales.

Empecemos con el prevaricato por omisión incurrido con la interminable prorroga en la elección de fiscal, la cual estaba diseñada para que de la terna enviada por el presidente saliera aquel que va a investigar al siguiente alto mandatario si se da el caso; en ningún lugar de la Constitución o de código de leyes alguno dice que la CSJ puede rechazar una terna si no se atañe a sus gustos, o como ellos alegaron, la encuentran “inviable”. Menos mal parece que ya mañana tendremos fiscal nuevo, pero ya el daño está hecho. Gracias a este prevaricato ahora vamos a tener que el presidente de turno va mandar la terna de donde saldrá aquel que lo investiga a él mismo. Lindo ¿no?

Ahora bien, muchos incendiados por la opinión pública claman sangre por los hechos ocurridos en la Toma del Palacio de Justicia y los escándalos alrededor del DAS. Y ese clamor por sangre se ha agravado desde que Panamá le concedió el asilo a la ex directora del DAS, María del Pilar Hurtado, lo que muchas acusan que es otra muestra de la impunidad reinante. Claramente en los sucesos y la institución mencionados al inicio del presente párrafo tienen varias ollas podridas, y si hay pruebas fehacientes en contra de los involucrados estos deben ser enfrentados ante los tribunales, y por muy criminales que hayan sido sus actos, tienen el derecho a la presunción de inocencia, a un debido proceso y a una legítima defensa. De no ser así, estaríamos justificando la justicia del más fuerte y devolviéndonos varios siglos en la historia. Pero, con la declaración de Jaime Arrubla, actual presidente de la CSJ, donde declaró culpable a Hurtado antes de cualquier juicio, les puso en bandeja de plata a los uribistas para acusar persecución política, y que un gobierno extranjera viera precisamente esa persecución, concediendo un asilo. La verdad, viendo los antecedentes de esta corte, creo que si el río suena es porque piedras lleva.

Definitivamente no hemos podido lograr una nación donde las instituciones respondan a las leyes y no a los intereses particulares, y el resultado de ello es que cada vez más perdemos institucionalidad y volvemos a la ley de la jungla. El acercamiento que hace el actual presidente con las cortes no parece ser un llamado al orden, sino más bien ceder en sus pataletas. Mientras no se establezcan controles estrictos a las tres ramas, y que a la vez les aseguren su independencia, se nos vienen largos años de inefectividad estatal la cual afecta principalmente a todos y cada uno de los colombianos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Que vaina con estas chinas (aunque en realidad son coreanas)

Un tema que está haciendo bastante bulla en el campo internacional es nuevamente el conflicto entre las dos Coreas, debido a los ataques producidos por la del Norte a una isla de la del Sur que tuvo como resultados heridos y muertos. Como suele suceder con estos eventos, la ilusión de la paz mundial una vez más es resquebrajada, o bueno, lo es para aquellas personas como Alicia Machado que creen que la paz es una convivencia donde todos andan agarraditos de la mano y somos “iguales” (no entiendo como más sino por la similitud de rasgos asiáticos que confundió a un país con otro).

Ahora sí en serio, el asunto con los dos países peninsulares es que si bien hay un armisticio firmado desde 1953, y hace diez años se firmó un acuerdo de reunificación pacífica, lo cierto es que la guerra no ha terminado, y cualquier repaso por las páginas de noticias internacionales dará como resultado los reportes de maniobras militares por lado y lado, aunque se ve más por parte de los norcoreanos. Todo esto me lleva a pensar que se trata de un simple y llano balance de poder entre los dos países, teniendo en cuenta que lo que puede guiñar la balanza a favor de Corea del Norte es su poderío militar, al poseer el cuarto ejército más grande del mundo, y haber logrado producir armas nucleares.

Corea del Sur no necesita hacer estas demostraciones de bravura, porque al igual que su vecina del norte quedó destrozada y devastada luego de la guerra, logró demostrar con creces cual fue el modelo político y económico que funcionó, y sólo basta con observar una foto satelital para darse cuenta de la ventaja que le lleva. De todos modos, sobran las pruebas de dicha ventaja. Por el otro lado, vemos que Corea del Norte sufre de constantes hambrunas que llevan a casos de canibalismo, y aspira pagar sus deudas con ginseng. Por eso no es del todo errado pensar que Corea del Norte realiza este tipo de acciones ofensivas con tal de presionar a su vecina del sur, y de paso al resto de la sociedad internacional, para que los abastezcan de tan preciado recurso como lo es la comida. Sobre todo, demostrando fuerza al tener ya un sucesor electo.

Como era de esperarse en estos casos, ya los respectivos aliados (EEUU en el sur, China en el norte) se han manifestado o movilizado con respecto a estos ataques, y ya se sabe que Corea del Sur presentará este hecho ante el Consejo de Seguridad de la ONU. China protegerá sus intereses al ser potencia en la región del lejano oriente, y lo que menos le conviene es una guerra que pueda echar a perder sus miras económicas. De EEUU bajo Obama, basándome en sus acciones pasadas donde les dio la espalda a los países aliados para intentar congraciarse con sus rivales o enemigos, podremos esperar una política de détente en vez de presiones reales y eficaces. Aún así, hay que tener en cuenta la extraña racionalidad (si es que se le puede llamar así) que tiene el dirigente norcoreano Kim Jong Il, bajo todos estos años de culto a la personalidad, primero en su padre y luego con él, no es de espantarse si llega a creerse una especie de dios en la tierra. Con alguien así es muy difícil llevar a cabo negociaciones satisfactorias, ahora súmenle el arsenal mencionado.

Ahora bien, no digo que se deban pasar por alto estos hechos, bien pueda ser que un día se les vaya la mano y si tengamos una guerra caliente la cual sería nefasta para todos. A Corea del Norte hay que saberla contener, y ver la forma de que al igual que su predecesora, la antigua URSS, de que colapse desde adentro; la dificultad aquí estriba en el hecho que el culto mencionado tiene a los norcoreanos con el cerebro lavado en gran parte, y por otra los soviéticos lograron desestabilizar su sistema porque Gorbachov porque esté les dio ciertos recursos para hacerlo, cosa que no se vislumbra en el futuro del régimen Juche, un problema que va para largo.

domingo, 28 de noviembre de 2010

¿Qué sucede en la godarria?

Bueno finalmente bajó la marea y ya me puedo poner al corriente con este espacio. En uno de los últimos artículos que escribí,  aquel acerca de mi reciente visita al Congreso de la República prometí que en el artículo siguiente hablaría sobre los relajos dentro de mi propio partido, el Conservador. Al haber concluido que uno de los mecanismos para mejorar el funcionamiento ya sea de la representación o la participación ciudadana, como se presenta en nuestra Constitución. Ahora que ya salí de varios compromisos estudiantiles y laborales, puedo cumplir mi promesa.

Aquellos que leen este blog se habrán dado cuenta que desde el mes pasado he tratado varios artículos sobre el conservadurismo y el mencionado partido, y no es para menos ya que se ha visto como durante estas últimas semanas ha habido movimiento, empezando por el nombramiento de un nuevo presidente, José Darío Salazar. Una vez más, es de destacar como para bien o para mal ya los medios ponen mayor atención a  los sucesos del partido, cuando por mucho tiempo pasábamos por debajo del radar, así sea que La Silla Vacía nos declare en crisis, o el pasquín Semana haya dicho en su edición pasada que se trata de un aterrizaje forzoso.

Lo que es claro en estos momentos se hacen más visibles las fisuras existentes dentro de esa farsa llamada la Unidad Nacional, cosa que vengo advirtiendo desde hace rato. Empecemos una vez más porque Santos no cañó a nadie, los votantes uribistas se dejaron cañar, al no mirar más allá de su fervor por la figura de Uribe y darse cuenta que desde un principio nuestro actual presidente proponía los principios de Tercera Vía, más acordes con las izquierdas progresistas, además de su linaje claramente liberal. Entonces, era de esperarse que tales medidas que van en línea con esa tendencia causaran cierta incomodidad en las filas azules.

Igual, lo que estamos viendo es que se mantiene esa idea de que es mejor estar en el gobierno a como dé lugar o ser “cola de león”, y cualquier excusa de esas que tienen aquellos que son capaces de pelearse por cualquier migaja. Si se habla de crisis dentro del partido, es precisamente porque varios de los que militamos dentro del partido no estamos de acuerdo con esa posición arrodillada, donde se dejan pasar muchas cosas que son contrarias al pensamiento conservador, y lo que es peor, que no se sienta un precedente de lo que es el pensamiento conservador contribuyendo así a la confusión existente sobre ideas y pensamientos políticos, y que sólo confirma que da la misma votar por un partido o por el otro. Por otra parte, una buena mención que hace La Silla Vacía en el artículo citado, es el mencionar el choque generacional dentro del partido, porque precisamente a esos “varios” a los que aludo no son precisamente “la vieja guardia” retrógrada que han dejado borrar las líneas, y se han pegado a cuanto mequetrefe les promete cuota gobiernista; y que realmente queremos un partido que se atenga a sus principios.

Y es que esto lleva a algo que en otro contexto espacio-temporal enunció Ralph Waldo Emerson en su ensayo sobre la Política, pero que creo viene como anillo al dedo a lo que sucede actualmente en nuestro país: “Nuestra desavenencia con ellos [los partidos] comienza tan pronto abandonan este firme terreno natural siguiendo mandatos del caudillo, y, obedeciendo consideraciones personales, se lanzan a sostener y defender cuestiones que nada tienen que ver con su sistema. Los partidos se corrompen perpetuamente a causa del personalismo”. Y viendo como los medios achacan las principales discrepancias dentro del partido entre “uribistas” y “pastranistas”, y no es que se equivoquen, en verdad la mayor parte de las diferencias no sólo en éste, sino en todos los partidos se deben más a intrigas personalistas, que realmente una discusión seria sobre los lineamientos y principios a los que debería acogerse el partido. Fuera de eso, nuestro nuevo presidente aprovecha para pasar una ley que lleva un título personal a nombre de todo el partido, la cual además de intentar dar reversa a algo ya discutido, lo único que va a lograr es que volvamos a ser los parias del sistema electoral.

Dicho esto, vuelvo a caer en cuenta que mi entrada al Partido Conservador no fue porque ya creyera que me representaba, sino es el más adecuado para hacerlo, y no me queda de otra que invitar a aquellos como yo que militan en el partido azul a no asumir una actitud pasiva, sino a moverse y ver como logramos el partido que queremos, de hecho, ya me estoy reuniendo con otros godos para tal fin, y todos aquellos que desean contactar me pueden contactar por este medio. Muy bien que los liberales se reorganicen y propongan una política seria, pero para ello sería bueno que tengan una oposición clara y seria, para que así los votantes tengan más de una opción a la hora de elegir.